único
Era otra de esas aburridas noches de viernes, donde su madre trabajaba turno doble en el hospital de la ciudad. Había cenado pizza de la noche anterior, en soledad debido a que su hermano se encontraba muy ocupado en su habitación haciendo quien sabe qué.
Lavó los platos que estaban sucios ya que no había nada más entretenido que hacer.
Para un chico de 16 años no había tanta libertad, su madre lo dejaba estar fuera de casa hasta cierta hora y esa hora ya había pasado.
Secó todo y arregló los utensilios en donde correspondía, después de eso, decidió que lo mejor sería pasar su noche en su habitación, tal vez dibujando algo o viendo uno que otro tutorial totalmente innecesario por youtube.
Subió escalón por escalón con mucha pereza, tratando de recordad si tenía alguna tarea por realizar o adelantar algún estudio, se acercaban los exámenes y debía estar preparado.
“Mmm, Jungkook…”
Namjoon.
Detuvo sus pasos, mirando por la puerta abierta de su hermano mayor, Namjoon de 22 años. El universitario estaba haciendo algo de espaldas a él y movía su mano de arriba abajo.
Había mencionado su nombre, significaba que le estaba hablando ¿no?
“¿H-hyungie?” se acercó unos pasos, temerosos al desconocer que era eso que su hermano hacía, además su voz sonaba rara, muy profunda, oscura.
“Mierda, Koo” se volteó, limpiándose el sudor de la frente.
“¿Estás bien?” decidió entrar “escuché que me llamaste”
“Yo-yo no te hablé”
“Sí, lo hiciste, dijiste Jungkook” dijo, tratando de imitar el tono de su hermano.
Namjoon rió, con las mejillas rojas, negando con la cabeza. Acarició los cabellos de su hermanito, besando su frente.
“No estaba llamándote, bebé”
“¿Entonces?”
“Estaba… estaba tocándome mientras pensaba en ti” soltó y en su mirada había total lujuria, la cual iba dirigida a su hermano menor.
“Puedo… ¿puedo ver?” estaba curioso de saber cómo era.
Namjoon sonrió lascivo, asintiendo. Sacó su polla de sus shorts deportivos, estaba erguida orgullosa, apuntaba al techo y chocada con su vientre acaramelado. Era casi oscura como su demás cuerpo, rodeada de un vello corto. Larga, ancha, con gruesas venas marcándose alrededor de eje. El mayor se bombeo suavemente, siseando por lo bajo.
“¿Lo ves, bebé?” Jungkook asintió “así es como pones a hyung cuando usas tu uniforme de puta”
Jungkook lo sabía, su uniforme deportivo era demasiado corto, pero a él se le hacía muy cómodo y se negaba a cambiarlo. Le quedaba justo debajo de las nalgas, apretado y a veces de marcaban sus calzones a través de la tela. Justo hoy volvió a casa con esa ropa. Oh.
“Lo siento, hyung”
“Oh, no lo sientas, cariño, mejor puedes ayudar a hyung a aliviarse ¿harías eso?”
El adolescente asintió, aun con su vista fija en la gran verga de su hermano. Sentía su coño mojarse y palpitar en anticipación. No era ningún tonto, sabía lo que era el sexo, muchos chicos y chicas de su clase han comenzado a tenerlo y dicen que es bastante bueno. Jungkook había querido intentar, pero no tenía con quien.
“Pero… ¿está bien si lo hago?”
“Claro, Koo. Estarías ayudando a tu hyung a sentirse mejor además nadie tiene porque saber”
“Entonces creo que está bien”
“Perfecto, bebé. Puedes comenzar cuando quieras”
“No sé qué hacer, hyungie”
“Oh, que bebé más lindo eres, Koo. Hyung te enseñara”
Jungkook volvió asentir, emocionado. Estaba dispuesto aprender todo lo que debía saber para conquistar chicos. Sobre todo, a Jimin o a Taehyung, quien sabe, probablemente ambos caerían por él si aprendía lo que sea que Namjoon fuese a enseñarle.
“Comenzaremos besándonos ¿está bien para ti?
“Sí”
Su hermano acaricio sus mejillas antes de juntar sus labios en un beso casto. Jungkook gimió de sorpresa, jamás había sido besado. No podía creer que su propio hermano mayor fuese el primero en hacerlo, de todas maneras la idea no le disgustaba, prefería que fuese él a cualquier otro tonto de su clase.
Namjoon picoteó sus labios con besos antes de abrir los labios y rozar su lengua con el labio inferior de su hermanito, invitándolo a que este hiciese lo mismo. Jungkook imitó a su hyung, pronto el beso se convirtió en uno sucio, lleno de humedad y lenguas enredándose una con la otra. El moreno se sorprendió de la habilidad del menor, parecía un total experto, tomando el apresurado beso de la mejor manera.
Una total puta de nacimiento, pensó Namjoon.
“Quiero ver tu cuerpo. Muéstrale a hyung lo lindo que eres”
Jungkook negó, con las mejillas rojas debido al acalorado beso y la idea de exponerse frente a su hermano, desnudo.
“Me da pena” soltó con la voz en un hilo.
“No tienes porque sentirla, amor. Tienes un lindo cuerpo y hyung lo va amar de cualquier manera”
Namjoon nunca ha visto a Jungkook desnudo, pero conoce su ropa interior, sus sostenes eran de talle grande, incluso más que los de su madre, además de que estas se marcaban cuando usaba ropa pegada a su delgado cuerpo, por lo que podía darse una idea.
Ante eso, su hermanito aceptó, diciéndole que por favor no se burlara. Dios, Namjoon estaba tan caliente siquiera como para reírse un poco.
Se sacó su camiseta de pijama, no llevaba sostén esta vez, solo un simple corpiño de tela suave ya que estaban en casa no creía necesario hacerlo. Sus pezones sobresalían de la fina tela, incluso podía transparentarse un poco y revelar el color de estos, un café no oscuro. Su vientre es plano, delgado y pálido. Se pone de pie, sacándose ese short de pijama tan diminuto, dejando a la luz sus bragas que hacían juego con su lindo corpiño.
Se veía tan frágil ahí parado, tratando de guardarse el rostro en vergüenza. Tan virginal e inocente que la polla de Namjoon comenzó a gotear.
“Acércate, quiero tocarte”
Primero acaricio su abdomen, después los brazos y por último sus muslos llenos, gordos y fuertes debido a que practicaba volleyball, sorprendiéndose con la suavidad que sus palmas tocaban, todo su cuerpo libre de algún molesto vello. Se moría por verle el coño.
“Tan lindo, bebé. El cuerpo más lindo que he visto” y eso que había visto muchos. Pero ninguno como el de su hermano menor.
“¿En serio?”
Namjoon asintió, quitándole el corpiño sobre la cabeza, las grandes tetas rebotaron ante tal acción. Casi pudo correrse con tal vista.
Apretó los pezones del adolescente, dejándolos duros bajo sus dedos, jugando con ambos al mismo tiempo. Jungkook gemía bajamente, aun muy apenado por todo lo que sucedía. Con los labios rodeó uno, comenzando a succionar de el, sin dejar de estimular el otro. Su lengua jugaba con aquel brote, haciendo círculos a su alrededor.
“Se siente b-bien” reveló.
Namjoon le chupó ambos pezones como si fuese un bebé hambriento que bebía de la leche de su madre. Los estiró, lamió y succionó a su gusto hasta dejarlos sensibles, acompañado de los dulces gemidos de su hermanito.
“Arrodíllate” Jungkook obedeció “¿conoces lo que es una rusa?”
Esta vez, Jungkook negó de rodillas, mirando hacia arriba a donde su hermano de había puesto de pie.
“Me follaré tus gordas tetas” abofeteó estas mismas con su duro pene, arrastrando cabeza roja y húmeda de pre semen por los pezones, manchándolos. Sus tetas eran del tamaño perfecto para hacerlo y Namjoon no se iba a quedar con las ganas.
Flexionando levemente las piernas, de indicó que apretara sus grandes tetas juntas alrededor de su dolorida polla.
“Abre la boca”
Comenzó a moverse, follándose las tetas de su hermanito, subiendo tanto que sus bolas chocaban con estas y la cabeza de su polla entraba a la sucia boca de Jungkook, succionando como podía.
“Mierda, sí, tus tetas son increíbles” gruño, acelerando sus movimientos.
Jungkook no entendía bien que estaba pasando, pero vaya que lo estaba disfrutando. Su hermano se movía con velocidad y el gemía alrededor de su gran polla, la cual ocupada toda su boca. Liquido brotaba de la pequeña hendidura y él la bebía gustoso, era un sabor que no había probado antes pero comenzaba a encantarle.
“E-estoy cerca… mierda que b-buenas tetas” echó la cabeza para atrás, sacando su pene del hoyo falso que había creado.
Aun con las tetas presionada entre sí, Jungkook observó a su hermano mayor bombear brevemente su polla hinchada, notando sus bolas tensas, listas para soltar su crema, estiró una mano para acariciarlas por mera curiosidad.
Namjoon se corrió sobre aquellos grandes montículos, ensuciándolos por completo. Acercó la cabeza rojiza hasta los labios quien enseguida la aceptaron, succionado del glande para terminar de ordeñarlo y antes de que el moreno pudiese decir algo, notó como la garganta de Jungkook se movía. Se había comido su semen.
“¿Te gusta el semen de hyung?”
“Sí, mucho”
“Mi puta linda sedienta de semen”
Jungkook se emocionó de ser llamado de esa manera.
Tiró de él para ponerlo de pie y besarlo suciamente, amasando sus redondas nalgas, dándoles algunos golpes con la mano abierta. Ante la primera palmada Jungkook gritó de sorpresa, después de esa, vino otra y su gritó se convirtió en un gemido de gusto ahogado por los labios sobre los suyos que lo besaban con rudeza.
“¿Te gusta recibir azotes en el culo?”
Jungkook asintió, gimiendo más cuando otra palmada llegó.
“No sabía que eras así de zorra. Recuéstate y abre las piernas”
Sin chistar o dudar, lo hizo. Al abrir las piernas Namjoon pudo notar una mancha húmeda en el centro de las bragas. El coño menor de edad de Jungkook estaba chorreando de emoción, su clítoris palpitaba y comenzaba a dolerle de necesidad.
“Mira nada más. Estas tan húmedo”
Con un nudillo acarició el clítoris sobre la tela.
“Hyung te enseñará a cómo jugar con tu coñito ¿si?”
Sin esperar respuesta, retiró las bragas, demasiado desesperado como para sentarse a esperar a que Jungkook le contestara.
Frente a él estaba el mejor coño que jamás haya visto. Labios gordos y rosados, pliegues lisos, la entrada chorreaba ese líquido que Namjoon se moría por probar, su clítoris cubierto por su capucha y los gruesos labios vaginales, totalmente brilloso y como lo supuso, limpio de vellos.
Se moría por comérselo, hacerlo venir solo con su boca, pero primero le mostraría lo bien que se siente jugar con su coño.
“Acércate, Koo. Este es tu coñito ¿alguna vez lo habías visto así?” uso sus dedos para separar los gordos labios y abrirlo.
Jungkook se apoyó en sus manos y echó la vista hacia abajo, mirándose. Dios, jamás había hecho algo como eso y se sentía tan caliente, ver su propia vagina brotar espeso líquido que terminaba por manchar las sábanas de su hermano.
Negó, mordiéndose los labios.
“Tócalo, Jungkook. Conócete”
“No sé como”
“Puedes empezar tocándote alrededor, entre tus suaves pliegues, después jugar con su lindo clítoris y por último usar tus dedos para meterlos en su apretada vagina” habló mientras hacía lo que decía.
Frotó el clítoris, sintiendo como este se hinchaba con cada vuelta que daba sobre él y un dedo se encargaba de colarse por su húmeda entrada.
“¿Cómo se siente?”
“Muy b-bien”
“¿Te gusta?”
“Sí, más p-por favor”
Namjoon no le negó otro dedo en su interior.
Jungkook sintió abrirse un poco más, los dígitos de su hermano eran gruesos y en su interior se sentían increíble. A pesar de nunca antes haberlo hecho no le dolía tanto, apenas era la molestia la cual era opacada por el placer que su hermano le daba.
“Hyung… más” casi rogó.
Encantando, metió un tercer dedo, ahora decidido a follarlo con ellos. Su mano comenzó a moverse cada más rápido fuera y dentro de lo coño al igual que sobre el adolorido clítoris.
Jungkook gemía y gemía, apretándose las tetas y los pezones, tratando se imitar el sentimiento de cuando su hermano le mamó las tetas.
“Mmm que rico” dijo con la voz quebrada.
Apretó los dedos entre sus paredes, manchándolos de su corrida que llegó sin previo aviso. Namjoon lo miró, maravillado de presenciar el primer orgasmo de su hermanito.
Su siguiente orgasmo fu gracias a la boca del moreno sobre su clítoris. Lo chupó y frotó con la lengua tanto como pudo, dejándolo rojo y gordo, Jungkook sollozaba con las manos sobre el cabello de Namjoon, restregando su coño sucio contra él, tratando de recibir más y que este no se alejara.
“¡Sí, así! ¡que rico me comes el coño, hyung!”
“¿Si? ¿te gusta, putita?”
“Me en-encanta. Ahhh”
Volvió a dejarse venir contra la lengua de Namjoon, ardiendo bebió su corrida líquida, limpiando con la lengua el coño menor de edad, queriendo dejarlo limpio pero el líquido lo dejaba de salir.
“H-hyung, basta” lloró por sobre estimulación al no tener descanso en su coño.
Namjoon decidió alejarse, sabía que eso podría lastimar a su hermanito y no quería eso. Prefirió besarlo, con el sabor de su corrida en la lengua, ambos degustando el sabor de Jungkook, por lo visto ambos lo amaron.
“¿Lo sientes? tu sabor es tan bueno”
Jungkook gimió, volviendo a besarlo.
“El coño más dulce que he comido”
“Hyung ¿no me vas a follar?”
“Hace un segundo llorabas de sobre estimulación ¿y ahora me pides que te folle?”
Con las mejillas hechas llamas y la mirada suplicante, asintió.
“Bien, todo lo que mi lindo hermanito pida”
“¡No lo digas!”
“¿Qué?”
“Que s-soy tu hermanito. Es raro”
“No lo es, amor. Es lindo. Muy lindo, tu hermano mayor tomando tu coño virgen”
Comenzó adentrando la gorda punta, susurrándole a Jungkook que debía calmarse para que entrara mejor. Poco a poco, metiendo cada centímetro y milímetro dentro del apretado y virgen agujero de su hermano menor.
Agarró la mano derecha del adolescente, situándola sobre su clítoris.
“Tócate como hyung lo hizo cuando creas necesario ¿si, bebé? se sentirá increíble”
Jungkook no lo dudó, asintiendo con sus ojos bañándose en lágrimas, movió su mano tocándose superficialmente.
“Tu polla… palpita dentro de mi y… ahhh, es tan grande”
“Sí, Koo. Hyung tiene una gran polla con la que te va follar” prometió.
Y lo hizo. Se folló a su hermanito hasta que no pudo más, hasta que sus caderas fallaron sus movimientos y tuvo hacerlos más lentos aunque no quisiese. Sus grandes tetas rebotando a cada embestida.
Como Namjoon dijo, Jungkook se frotó tan rico, disfrutando por completo la follada que su hermano le estaba dando, incluso su al principio dolió y lloro, sintiendo que su coño se abría grande.
Jungkook absorbió la verga de Namjoon como su fuese una boca que lo chupada, apretándose a su alrededor y ordeñandolo cuando se corrió dentro.
Pocos segundos después Jungkook lo hizo, aún frotándose y con la cabeza del moreno martilleando su punto G. Chorreó tan fuerte que disparó sobre él abdomen de su hermano. Gritó y tembló por aquel orgasmo tan fuerte.
Namjoon salió, lentamente, no queriendo hacerlo en realidad, observando la entrada del menor abierta justo del mismo grosor de su polla, derramando su crema que lo lograba quedarse dentro.
Jungkook lloró detrás de sus manos, aún abrumado por todo. Namjoon temió que se haya asustado y que lo acusara con su madre de abusar de él.
“Ya, Koo, ya está. Hyung nunca quiso herirte”
Lo abrazó y Jungkook se acurrucó contra él, lo cual era buena señal, no lo rechazaba.
“Hyung, me gustó mucho” habló cuando estuvo más tranquilo.
“¿En serio, bebé?”
“¡Sí! quiero que lo hagamos siempre”
“Yo también quiero eso, Koo, recuerda que es un secreto de hermanos”
“Claro, hyung. Solo tú y yo” se acomodó para dormir sobre el pecho de su hermano, ignorando el hecho que aún estaba sucio entre las piernas, demasiado cansado “te amo, Namie”
“También te amo, Kookie”
Más que feliz, Jungkook durmió de lo mejor esa noche.