Park Jimin: la historia detrás de la fama. ||KM||

Summary

Una serie documental sobre la vida del súper modelo Park Jimin y el príncipe Jeon Jungkook. La vida tras la fama de Park Jimin, el famoso modelo que se comprometió con el príncipe de Corea del Sur, Jeon Jungkook, muy lejana a la vida color de rosas que todos se empeñaron en mantener, salió a la luz luego de 12 años de su matrimonio. Un tiempo más que suficiente para observar y adentrarse en lo más profundo de la celebridad, de su trayectoria como artista, como persona, padre, del fascinante hombre que eclipsó al mundo entero en los últimos tiempos. ~~~~~~~~~. Advertencia. • One Shot. • Jk top;; Jm bottom. • Au;; inspirado en los documentales sobre la princesa Diana.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Parte Única.

— Empezamos en tres, dos, uno — murmura el chico detrás de la cámara — ¡Al aire! —.


— El reconocido modelo Park Jimin sigue siendo una figura que despierta interés con el paso de los años. Y aunque se ha escrito mucho sobre él, te invito a que continúes con nosotros en esta entrevista exclusiva. Desde sus comienzos en el mundo del entretenimiento hasta su relación, su paso por la familia real, y la paternidad — comienza con gran elocuencia el periodista — Escucharemos de primera mano, cómo pasó de ser un icono de la moda, al querido príncipe del pueblo —.


Jimin se sonroja inevitablemente, sonriendo en agradecimiento.


— Señor Park, ¿cómo fue su vida antes de la realeza? — pregunta el periodista, recostado en un cómodo mueble justo enfrente del mencionado.


— Por favor, llámame Jimin. No necesitamos tanta formalidad —. Jimin le pide.


El hombre hace una reverencia y sonríe.


— Yo nací en Busan, en un pequeño pueblo pesquero. Éramos mis padres y yo. Cursé mis estudios, terminé la escuela de danza contemporánea y a los 16 años más o menos me fui a la ciudad a casa de un primo paterno —. Jimin asiente y sonríe al hombre.


El hombre mayor, en traje y corbata, con un par de lentes y de piernas cruzadas exudaba toda la confianza que Jimin necesitaba en esos momentos.


— Comencé a trabajar en una cafetería y un día un agente me dio una tarjeta, un hombre que frecuentaba mucho la cafetería pero jamás me imaginé que para eso — explica, viendo a otros lugares como si intentara buscar las palabras correctas para explicarse — Recuerdo que lo tomé a broma, la verdad no quería parecer un niño inexperto y lo despaché — ríe dulcemente — Pero el siguió insistiendo y así fue cómo comencé en el mundo del modelaje. Por supuesto, uno que no fue fácil pero en muy poco tiempo me di cuenta que era lo mío, lo que en realidad me gustaba y estuve buscando todo el tiempo —.


— ¿Qué usted cree de lo feroz que se volvió el mundo bajo su nombre? —.


Jimin ríe, negando con la cabeza e hincándose de hombros — Yo simplemente no lo podía creer. Yo pensaba que todos estaban locos. Yo sólo era un chico modelo, algo famoso y que salía en las revistas de moda y así, pero mi fama se fue volviendo cada día más alta hasta un momento en que yo sentía que algunas personas me tenían como un santo o algo así — explica, abriendo un poco los ojos — A veces salía a algún restaurante o a visitar a mis amigos, o solo salía de casa y cuando las personas me reconocían se volvían locas, lloraban, gritaban, me alababan y yo solo me podía quedar ahí viéndolas decirme tantas cosas hermosas, es algo inexplicable —.


— ¿Llegó a sentirse presionado bajo el escrutinio público? —.


— No. En ese momento no le presté mucha atención a eso, sabes. Estaba en mis veinte, para el 2022 por ahí y creí que estaba en la cima del cielo, que tenía todo en mis manos. Mis padres estaban en otra ciudad, así que no me sentí presionado para nada — Jimin dice — Supongo que era un poco diferente a mis amigos músicos, que debían hacer música nueva o algo nuevo todo el tiempo —.


El hombre mayor asiente, comprendiendo.


— ¿Cómo se conocieron usted y el príncipe Jeon? —.


— Yo tenía 23 años cuando conocí a Jungkook — ríe, cubriendo con ternura su boca — Yo me recuerdo que estaba tan nervioso, pero mucho. Habíamos sido invitados tres de mis compañeros y yo, pero en la fiesta habían montones de celebridades y toda la realeza —.


— ¿Cómo se sintió estar ahí? —.


— Siéndote sincero, me sentí como si hubiese vuelto a ser el chico de 16 años que acabada de llegar a la ciudad —.


— ¿Por qué? — el hombre sonríe, moviendo una mano para que continuara.


— Ya sabes, yo era alguien famoso pero al ver a toda la realeza ahí nada se podía comparar, ellos eran los que brillaban ahí. Todos, la prensa, las celebridades, los conocidos, todos tenían que ver con ellos, todos querían hablar de ellos, todos querían estar cerca. Supongo que yo también me sentía así, solo que todos sabíamos que lo mejor era hacer nuestro papel y ya, nada de acercarse a la familia real —.


El hombre sonríe encantado, como si estuviese reproduciendo la escena en su cabeza.


— Entonces si, como supones, fue Jungkook quien se acercó a mí — Jimin ríe con dulzura, sus ojos brillando — Yo no me lo podía creer, yo solo pensaba que de todas las personas en esa fiesta por qué el se había acercado a mí — niega, viendo al hombre — A diferencia de lo que imaginaba de todos ellos, el fue tan encantador y educado como un príncipe de cuentos —.


— ¿Qué sintió? — el hombre pregunta.


— Me enamoré — Jimin alza los hombros — Así de sencillo, me enamoré a primera vista del hombre más fascinante y hermoso que había conocido — asiente convencido — Por supuesto, en ese momento yo sentí que estaba en las nubes. Yo no pensaba en nada más que no fuera el, en su hermoso rostro hablándome y sonriéndome — Jimin intenta no observar hacia la esquina contraria, donde descansaba su esposo recostado en un mueble con su hijo pequeño en brazos.


— Yo recuerdo que estaba en una esquina cerca de la fuente de champán, tomando de mi copa y sentí un ligero toque en mi cintura y cuando me giré, Dios, yo sólo creía que estaba soñando. El me sonreía ampliamente y luego me brindó su mano para presentarse, que por supuesto yo creía que era una tontería porque todos en el mundo entero sabíamos quien era, pero un tiempo más tarde Jungkook me había relevado que lo había echo para que yo me presentara. El fue tan atento y dulce y la verdad nos fue imposible apartar nuestros ojos el resto de la noche —.


— ¿Esa noche, nadie más de la realeza se acercó a usted? —.


— No. Ellos solo me miraban y por supuesto que me di cuenta que me investigarían hasta a mis antepasados, pero solo eso —.


— ¿Cómo surgió el noviazgo entre usted y el príncipe Jeon? — indaga el periodista.


— Uh, el empezó a llamarme a mi móvil bastante seguido, a veces hablábamos hasta largas horas en la noche, nos contábamos cómo había pasado nuestro día, y así hasta que el me invitó a cenar un vez — sonríe — Ya para ese entonces mi manera de verlo había cambiado, ya no lo miraba como el intocable príncipe de Corea, empecé a verlo como un hombre, uno complicado y de ensueño pero ya me parecía real lo que estaba viviendo —


— Si, supongo que a todos nos pasaría lo mismo — asiente de acuerdo el otro hombre.


— Si — Jimin murmura sonriente.


— Sus padres, ¿ellos estuvieron de acuerdo con su relación con el príncipe Jeon? —.


— Recuerdo que una noche recibí una llamada de mis padres, en específico de mi padre. Ya yo sabía que los rumores de una posible relación entre el príncipe y yo estaban corriendo cuando tan siquiera habíamos hablado del tema, solo habíamos ido a algunos sitios a pasear — asiente, como intentara volver a esos tiempos — Mi padre me había pedido que me mantuviera alejado, no en el mal sentido, se refería a que ese no era un mundo para personas como nosotros, que esa vida sería aún más difícil, que luego no podría salir de allí, pero el siempre apoyaría mi decisión — se hinca de hombros.


— ¿Su padre y el príncipe Jeon no tienen buena relación? — pregunta el hombre.


— Oh no!. Ellos hicieron click desde el primer momento. Yo estaba un poco asustado de que mis padres no aceptaran a Jungkook, porque eso me dolería mucho, pero fue todo lo contrario — Jimin sonríe al hombre, sus ojos volviéndose dos medias lunas — La noche que ellos se conocieron, mi madre me había abrazado y me había dicho algo como: ese chico te adora hijo, el te ama. Y al parecer mi padre también lo vio, y mi primer pensamiento fue: oh Dios, ahora tengo dos hombres que me protegen y hasta el día de hoy nunca me han decepcionado —.


— Ahora, vamos a la parte más compleja de esto —. el hombre anuncia, viendo a Jimin morder su labio inferior. Ellos sabían a lo que se refería.


— ¿Cómo fue su vida en el palacio? — pregunta sin miramientos.


— Difícil, definitivamente — Jimin responde sin parpadear, luego tomando varias respiraciones y unos segundos en silencio — Mi vida en el palacio Deoksugung no fue fácil, mi matrimonio no fue fácil, mi etapa de paternidad no fue fácil — Jimin aclara, lamiéndose los labios.


— ¿Qué tan difícil fue la convivencia en el palacio Deoksugung? —.


— Realmente fue difícil la convivencia con los Jeon — murmura Jimin, viendo hacia otro lado — Tienen la costumbre de que todos hagan lo que ellos quieran, sin reclamar. Yo sabía dónde me estaba metiendo, no soy tonto. Yo sabía que las cosas cambiarían un poco ahí, solo que no calculé cuánto — muerde su labio.


— Según tengo entendido, sus trastornos alimenticios y estados de ansiedad fueron en picada cuando comenzó a vivir con ellos, ¿es cierto? — el hombre señala.


— A pesar de lucir delgado casi siempre, desde joven había comenzado con trastornos alimenticios y me veía gordo la mayoría del tiempo — Jimin hace una mueca, sonriendo luego — En la agencia eran exigentes con el peso, y sentía que eso me ayudaba a mi a mantenerme en forma, pero luego comenzaron las luchas en la casa real porque ellos no podían permitir que alguien de la familia no se alimentara bien. Eran estrictos si, como por ejemplo, no podías repetir platillo, pero incluso yo acostumbraba a comer menos que eso — blanquea los ojos.


— ¿Le obligaban? — pregunta al hombre, y Jimin abre los ojos — ¿Le obligaban a comer? — intenta otra vez.


— Jungkook siempre se mostraba muy comprensivo con el tema, el me decía constantemente que estaba muy delgado, que no necesitaba dejar de comer pero nunca dejó que alguien más en su familia lo hiciera luego de la primera vez. En esa ocasión, mi estómago estaba reducido, yo no estaba acostumbrado a comer tanta comida, y la reina me obligó a comer tanto que terminé vomitando la vida en el baño de nuestra habitación — Jimin se removió en el mueble, cruzando las delgadas piernas.


— ¿Tan mal fue? —. el hombre murmura, asustado.


— Yo llegué a pensar que se me saldría la comida hasta por los ojos, estaba tan aterrado y me estaba asfixiando y Jungkook se puso como loco con sus padres, pero en cuánto vomité todo logre aliviarme un poco. Esa noche no pude dormir casi, estaba tan asustado, y solo pensaba que eso no podría ser todos los días, que mi vida sería una pesadilla. Jungkook no durmió tampoco esa noche, el solo me acariciaba e intentaba calmarme y prometerme que eso no volvería a pasar — explica, con la mirada perdida — Yo quería confiar en él, era el hombre al que amaba, con el que me casaría, pero vamos, estábamos hablando de la reina, ella tenía toda la autoridad ahí. Si ella decía que debía comer todo eso, yo tenía que obedecer, y sentía que me iba a morir — aprieta los labios.


— ¿En algún momento, sentiste como si intentaran cambiarte, como cambiar tu esencia? —.


— No tan así, o al menos nunca fueron tan directos como para yo notar que quisieran cambiarme. Simplemente a veces se quejaban de mis atuendos, de mis colores del cabello, o mis gestos, pero supongo que en algún momento comenzaron a acostumbrarse — asiente.


— ¿Sentías que la reina te odiaba? — el hombre pregunta, inclinándose hacia adelante.


— Si. Eso no es un secreto para nadie. La reina me odiaba y si, me hizo sufrir durante todo el tiempo que estuve bajo el mismo techo. Pero yo amaba a Jungkook, sabía dónde estaba metido, y sabía que Jungkook no podría dejar la casa real por mi. Incluso el día que me insinuó que dejaría todo y nos marcharíamos, le dije que estaba loco, pero la verdad el venían maquinándolo ya. Y bueno, el nacimiento de Minyae fue lo único que Jungkook necesitó para alejarse de su familia y que nos fuéramos a vivir a una de las mansiones reales — habla con calma, sonriendo en ocasiones.


— La boda — el hombre suspira — ¿Cómo se sintió el día de la boda más esperada del siglo? —.


— Era un sueño echo realidad. Fue el día más importante y feliz de mi vida, y todo lo que abarca el sentimiento — Jimin sonríe ampliamente — Ver a Jungkook esperándome en el altar, verlo con esa expresión amorosa en el rostro, nuestros anillos en nuestros dedos entrelazados. La multitud, los vítores, el mundo entero deteniéndose para poder vernos intercambiar votos y mis deseos con el hombre de mi vida, con quien querría estar el resto de ella —.


— Ahora te volveré a repetir la pregunta anterior, ¿te sentiste presionado? —.


— Yo sé que el país me amaba, que el mundo lo hacía desde que me volví una influencia, pero cuando me di cuenta de la verdadera corriente que arrastraba una realeza, me asusté enormemente, yo creí que la gente empezaría a odiarme, a hacerlo de verdad. Yo no era lo que los reyes esperaban para su hijo, y temí que el mundo entero tampoco lo quisiera — sonríe tembloroso, jugando con sus dedos en su regazo.


— ¿Sentiste miedo? Miedo real digo, asustado —.


Jimin asiente.


— Hubo un tiempo que pensé que colapsaría, ya no podía tolerar a la prensa, el acoso constante. La prensa del palacio era colosal, indestructible y yo me sentía tan pequeño, tan débil ante mis ideales. Hubo un momento en que muchos de sus rumores llegué a tomarlos muy a pecho, osea, ellos ponían cosas en los medios como que yo lo único que sabía era tomarme fotos, que no sabía que hacer con mi vida, que sólo me quejaba de la prensa —. ríe sin gracia — Y otro sin fin de cosas humillantes —.


— ¿El príncipe Jeon estaba de acuerdo con todo esto? —.


— Por supuesto que no. Yo creí que sería una batalla que me tocaba librar solo, pero el siempre sostuvo mi mano. Yo estaba aterrado de que el se inmiscuyera más de lo que debía con asuntos que sólo me hacían daño a mi, temía que sus padres lo obligaran a algo que él no quería pero me demostró que nada de eso valía la pena, que nunca me dejaría solo y silenciosamente empezó una batalla contra ellos —.


— Hablemos de otro tema controversial, que fue solo unos meses de haber contraído matrimonio con el príncipe: su supuesto romance con el artista Lee Taemin. ¿Cómo sucedió esto? —.


— Ese fue un momento bastante difícil en la relación, creo que uno de los más difíciles pero nunca soltamos la mano del otro. Yo siempre he confiado en Jungkook y Jungkook en mi — pasa la lengua entre sus labios, quedándose en silencio unos segundos — Y creo que lo peor fue ver cómo las personas a mi alrededor solo ponían mi amor a prueba, cómo en los medios aprecian a cada segundo nuevas noticias falsas sobre el supuesto romance, y yo sabía, estaba bastante seguro de que mucha culpa la tenían los medios de la realeza, solo con ver la mirada de acusación en la reina me hacía saber que la batalla sería difícil —


— ¿Cómo era su relación con Lee Taemin? —.


— Taemin era un amigo con el que tenía amistades en común, pero era solo eso, un amigo. Incluso nunca estuvimos en un lugar a solas, jamás. Yo respetaba mi lugar y a mi esposo y aparte, nunca más pude estar solo en una habitación, los de seguridad siempre estarían ahí — entrelaza los dedos — Tuve miedo, si, fue tanto el alboroto y de lo único que se hablaba en esos días era sobre esa basura. Yo estaba cansado, realmente cansado de tener que aguantar como todos mienten sobre ti, cómo intentas desmentirlo todo pero muy pocos de creen, empecé con un cuadro ligero de ansiedad, no dormía casi, no comía casi, con el miedo de que Jungkook también empezara a creer eso, pero el jamás flaqueó, el siempre sostuvo mi mano y me decía que me amaba y que no dejara que las personas me hicieran daño —.


— ¿Usted y el principe Jeon llegaron a pensar en dejar la casa real? —.


— Si. Muchas veces hablamos de eso. Al principio solo era en mi cabeza pero Jungkook empezó a notar mis comportamientos y cómo cada vez me sentía menos cómodo en el castillo y creo que el algún momento el también se sintió incómodo. Habían ocaciones en las que preferíamos irnos a la casa del campo que Jungkook adoraba, no sé por qué su apego a esa casa, pero yo también empecé a verle el encanto un tiempo después —.


— ¿Cómo fue la noticia de que serían padres? —.


— Ese fue otro momento increíble en mi vida. Yo sabía desde muy joven que era un doncel, por eso Jungkook y yo nos protegíamos, pero ya llevábamos años de matrimonio, que entre lo difícil que era todo, el amor que nos teníamos era más fuerte y al final decidimos tener un bebé. Yo estaba asustado porque era un proceso desconocido, tenía miedo de que la noticia no fuera bien recibida, de que las cosas se volvieran más difíciles y que mi hijo recibiera todo ese odio con el paso del tiempo —.


— Ya sabemos que la noticia del bebé fue una exclusiva en el mundo entero y que la gente estaba como loca esperando al nuevo integrante de la familia, pero en el castillo, ¿las cosas fueron diferentes? —.


— Cuando hicimos la prueba y salió positiva, ver la alegría en Jungkook me hizo pensar que yo podría contra el mundo, que ese bebé sería el fruto del amor más puro que sentíamos, que tendría a unos padres amorosos que darían la vida por el — Jimin explica — En el castillo mucha gente se alegró, el Rey estaba tan contento esa noche, lo podía notar en sus ojos, en cambio, la reina solo asintió, no sonrió, no dio una felicitación, solo asintió como si fuese solo un deber —.


— ¿Cómo fue su salida del castillo y de la familia real? —.


— Yo creí que me sentiría aliviado, pero cuando sucedió, solo podía sentir preocupación por Jungkook. Sabía que para el las cosas serían difíciles. El estaba acostumbrado a esa vida, eran sus padres, su familia, el había dejado todo eso sin rechistar para irnos a una de las mansiones familiares. Incluso me sorprendí cuando su padre nos informó que esa mansión estaba a nuestro nombre desde el momento en que nos habíamos casado. Supongo que el sabía que en algún momento eso pasaría — dice, asintiendo, tragando grueso y con muchos deseos de mirar a su esposo del otro lado de la habitación, pero el sabía que Jungkook no estaría enojado.


— Hoy, en el aniversario de bodas número 12, ¿tiene algo que decirnos luego de su paso por la familia real? —.


Jimin hizo una mueca, pensando por unos segundos y luego mirar al hombre enfrente.


— Fueron tiempos difíciles, todo el mundo lo sabe, pero cada segundo de mis peores pesadillas valió la pena. Cuando veo a mi esposo conmigo, sonreírme y hablarme, abrazarme, cuidar a nuestros hijos. Cuando veo a nuestros hijos creciendo saludables, siendo amables como su padre, humildes, sé que hice lo correcto — sonríe — Yo no luché por un lugar en la familia real, yo luché por el hombre al que amaba, por que mi lugar como su esposo fuera reconocido, por mi familia, por mis principios e ideales —.


— Y el mundo entero lo sabe. Todos sabemos el gran hombre que eres, lo que han demostrado al mundo el príncipe Jeon y usted, y sus hijos hermosos —.


— Si, ellos valen todo —.


— Bueno, es una lástima, pero hemos terminado nuestra entrevista hoy — anuncia el hombre, cerrando una pequeña libreta que tenía en el regazo — Me siento muy honrado de que usted nos haya compartido momentos tanto felices como difíciles. Que nos haya dejado mostrarle al mundo su vida tras la fama y la realeza. Muchas gracias — el hombre se coloca de pies, haciendo una reverencia.


— No hay de qué. El gusto es todo mío — Jimin responde igual, extendiendo una mano y siendo sostenida por el otro hombre.


Jimin observa como el otro chico, el camarógrafo apaga todas las cámaras y se dispone a guardar las luces y todos los aparatos para la entrevista.


— Muchas gracias a usted también, príncipe Jeon, por dejarnos hacer esta entrevista a su esposo — el periodista hace una reverencia hacia el hombre fornido en un traje gris que se acerca, con uno de sus hijos en brazos.


— No hay de qué — Jungkook le dice, posicionándose a un lado de Jimin y dejar caer la mano libre en su espalda baja — Por favor, nuestro mayordomo los guiará a la salida — sonríe al equipo de grabación.


— Eso estuvo increíble — Jungkook murmura, besando la frente de su esposo, ambos en su burbuja de amor.


— Gracias — Jimin sonríe, descansado en unos segundos contra el pecho fuerte de su esposo y sintiendo las manos curiosas de Min en sus cabellos — ¿Dónde está Minyae? — pregunta, sosteniendo al pequeño Min ahora en sus brazos.


— Debe estar en el comedor, Minho le prometió hacerle un dulce súper rico si dejaba que hicieras tu entrevista en paz — Jungkook gira los ojos, imaginado a su hijo joderle la paciendo a Minho.


— Que bien, vamos a bajar entonces nosotros — Jimin dice, caminando los dos fuera de la habitación.


— Bueno, fue un gusto conocerlos, príncipes — dice alguien a sus espaldas.


Ellos se giran — Igualmente — Jimin dice, despidiéndose con una mano y con la otra sostener al bebé.

























































Perdonen cualquier error.

Dianita los ama.