Alpha

Summary

Donde lo Ășnico que necesita Jimin es el nudo de su alfa (🍜) ⌇ 𖠿. kootop! mimibottom! ⌇ 𖠿. boypussy ⌇ 𖠿. omegaverse ⌇ 𖠿. smut (adaptaciĂłn permitida)

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Ășnico

—Me irĂ© por un rato, pollito, ÂżestĂĄ bien?

—Está bien kookie, pero ven a casa rápido, quiero abrazos.

Y con eso, la puerta se cerrĂł y se bloqueĂł.

La voz en la parte posterior de la cabeza de Jimin le dijo que convenciera a Jungkook de que se quedara. Sin embargo, no entendía porqué, no es como si su celo fuera a comenzar en una hora. Hablando de su calor, en realidad se supone que comenzarå mañana por la mañana, así que no hay nada de qué preocuparse.

Jimin resopló y caminó con dificultad hasta el dormitorio compartido entre él y su alfa, acomodåndose la sudadera con capucha ligeramente levantada que colgaba de su pequeña figura, la sudadera con capucha de Jungkook para ser exactos.

Una vez que entrĂł en la habitaciĂłn, se dejĂł caer en la cama y agarrĂł la computadora portĂĄtil de la mesita de noche. PensĂł que ver una buena pelĂ­cula podrĂ­a matar el tiempo, y justo antes de darse cuenta, su novio estarĂ­a en casa para llenarlo de amor.

Jimin siempre necesitaba abrazos antes de que llegara su celo, por lo que su omega interno no estaba tan feliz con la partida del alfa. Sin embargo, estaba bien, podía arreglårselas él solo.

Se desplazó a través de Netflix y eligió una película un poco interesante, sin importarle realmente ya que todo lo que necesitaba era distraerse.

Una vez que reprodujo la película, se acomodó en la cama tamaño king y comenzó a mirar.

Jimin se había quedado dormido durante la película y no sabía qué hora era cuando se despertó. Pero lo que sí sabía, era que hacía mucho calor. Estaba ardiendo, para ser mås precisos. Se sentía como si estuviera atrapado dentro de un horno y no podía hacer nada para detenerlo.

Empezó a respirar con dificultad, un calambre le atravesó el abdomen haciéndolo gritar de dolor. ¿Era este su calor? ¿Por qué empezaba tan temprano?

TratĂł de estirar su brazo hacia su costado, y fue entonces cuando se dio cuenta de que Jungkook no estaba allĂ­. El omega gimiĂł y hundiĂł la cara en la almohada. El sudor comenzĂł a correr por su frente y en este punto ni siquiera podĂ­a respirar, el calor casi le quitaba todo el aire de los pulmones.

Cuando volviĂł a levantar la vista, mirĂł el reloj y tratĂł de distinguir los nĂșmeros, lo cual le fue relativamente difĂ­cil, ya que estaba con los ojos llenos de lĂĄgrimas y a punto de derramarse.

5:30 PM era lo que mostraba el reloj digital, la brillante luz roja hacĂ­a que los ojos de Jimin ardieran.

Apenas podía pensar con claridad, pero sabía que tenía que hacer un nido. Mientras se deslizaba lentamente de la cama, podía sentir fåcilmente la increíble cantidad de lubricante que caía desde su coño hasta sus pies.

Tomó algunas respiraciones temblorosas, ocasionalmente gimiendo, pero logró llegar al armario y comenzó a agarrar mucha ropa de Jungkook, mientras también tomaba algunas mantas sin usar.

Lentamente camino y volviĂł a la cama, dejĂĄndose caer y dando forma perezosamente a su nido. Sus manos temblaban tanto que ni siquiera estaba hecho correctamente, solo un montĂłn de artĂ­culos tirados por todo el colchĂłn.

Enterró su rostro en una de las sudaderas de su alfa, inhalando el fuerte aroma a lavanda que ansiaba demasiado, ocasionando que empapara el colchón, la ropa y las dos frazadas. El omega pensó que no podía quedarse así por mås tiempo, así que decidió hacer algo al respecto él mismo.

Se arrastrĂł hasta el borde de la cama y se agachĂł para agarrar una caja amarilla debajo de la cama. Lo levantĂł cuando una de sus lĂĄgrimas aterrizĂł en el piso de madera. Ni siquiera se habĂ­a dado cuenta de que estaba llorando, sus mejillas y su nariz habĂ­an tomado un color rosa y le dolĂ­an los ojos.

Se retorcĂ­a constantemente mientras abrĂ­a la caja, cavando un poco y sacando un consolador negro grueso y largo. Estaba ligeramente curvado y Jimin no pudo evitar babear al verlo. La polla de Jungkook era obviamente mejor, pero como el mayor no estaba cerca, iba a tomar lo que pudiera.

RĂĄpidamente tirĂł la caja en algĂșn lugar de la habitaciĂłn y apoyĂł la espalda contra una de las almohadas. LevantĂł un poco sus caderas y tirĂł de la cinturilla de sus bragas blancas y se las quitĂł del cuerpo, tirĂĄndolas a algĂșn rincĂłn de la habitaciĂłn.

La ropa ya le estaba picando muchĂ­simo en su piel, por lo que rĂĄpidamente tratĂł de quitĂĄrsela. LuchĂł mucho con una sola mano, pero finalmente quedĂł desnudo.

Jimin estaba empapado. Su coño mojado con sus labios exteriores gordos e hinchados, su clítoris tan diminuto, sobresaliendo de su capuchón debido a la excitación. Se sentía como un martirio cada segundo, necesitaba atención pero råpido.

Abrió las piernas lo mås que pudo y situó el consolador en su coño mojado. Un sonido de chapoteo junto con un fuerte gemido se podía escuchar en la habitación cuando inmediatamente comenzó a empujar el consolador en su coño. Gimió de placer, pero aun así no fue suficiente.

ContinuĂł empujando, gimiendo cuando el consolador golpeĂł su punto dulce. Su espalda se arqueĂł cuando aĂșn mĂĄs lubricante brotĂł de su coño. Nunca dejĂł de sudar y ahora sus mejillas eran casi de un tono rojo intenso. Estaba tan aturdido y eso que ni siquiera era suficiente.

—Kookie~ —se quejĂł, queriendo mĂĄs fricciĂłn con el estĂșpido consolador. AcelerĂł el ritmo, ahora empujĂĄndolo casi todo dentro de Ă©l y todavĂ­a querĂ­a mĂĄs.

Su respiraciĂłn se acelerĂł y arqueĂł la espalda.

DejĂł escapar un gemido roto cuando alcanzĂł su orgasmo. Su corrida pintĂł el consolador de blanco mientras goteaba sobre las sĂĄbanas, mojando casi por completo su mano.

GimiĂł enojado y pateĂł sus piernas mientras la sensaciĂłn de ardor no se detenĂ­a ni una sola vez. Su cuerpo todavĂ­a estaba en llamas y sabĂ­a que necesitaba el nudo de su alfa para hacerlo todo mejor.

Al no tener otra opciĂłn, comenzĂł a empujar el consolador profundamente dentro de Ă©l una vez mĂĄs y continuĂł, se retorciĂł un poco porque aĂșn no se habĂ­a recuperado de su primer orgasmo.


[đŸ„]


La puerta principal se abriĂł y Jungkook entrĂł, arrojĂł su maletĂ­n al suelo y se quitĂł los zapatos. Una vez que se los quitĂł, se detuvo por un segundo y cuando lo hizo, un fuerte olor envolviĂł sus sentidos.

Sus ojos se abrieron como platos mientras lentamente se estaba quedando aturdido. Inhaló y exhaló, tratando de calmarse. El aroma dulce y azucarado de Jimin siempre fue demasiado para él.

No podía creer que su omega ya estaba en celo, ¿por qué empezó tan temprano? El no tuvo tiempo de pensar mientras su alfa interior gruñía, necesitando cuidar su omega.

RĂĄpidamente se dirigiĂł a la habitaciĂłn, ya tratando de quitarse el polo cuando comenzĂł a picar.

El olor de Jimin se hacĂ­a cada vez mĂĄs fuerte con cada paso que daba el mayor, y una vez que llegĂł al dormitorio y abriĂł la puerta, estaba listo para abalanzarse sobre el omega.

Era tal la vista, su omega intentando patéticamente empujar un consolador en su coño empapado. Su corrida todavía goteaba sobre las såbanas y formaba un charco justo debajo de él. Sus ojos medio cerrados mientras sus labios formaban una "O". El sudor del omega se pegaba a su frente y dejaba escapar suaves gemidos, moviéndose de vez en cuando. Jungkook juró que nunca había visto algo tan inocente pero tan pecaminoso.

Jimin fue cortado de su neblina orgĂĄsmica cuando mirĂł hacia la puerta. AllĂ­ vio a su alfa y no dudĂł en gemir mĂĄs fuerte, necesitando a su alfa mĂĄs que nada.

— Uhm a-alfa, no puedo... —, susurrĂł con voz suave, incapaz de formar una oraciĂłn coherente. Jungkook gruñó y en poco tiempo, estaba arrodillado entre las piernas del omega.

HabĂ­a perdido todo el poco control que le quedaba. Su omega lo necesitaba y le iba a dar a su omega exactamente lo que querĂ­a.

RĂĄpidamente desabrochĂł su cinturĂłn, arrojĂĄndolo en algĂșn lugar del nido antes de bajar sus jeans y boxer, deshaciĂ©ndose de ellos tambiĂ©n.

AdmirĂł a Jimin por unos segundos y lo vulnerable que se veĂ­a, antes de estirarse y sacar lentamente el consolador negro. Estaba completamente dentro y Jimin gimiĂł cuando Jungkook lo sacĂł por completo, tirĂĄndolo a alguna parte, sin importarle en absoluto.

El alfa acariciĂł su gruesa polla, asegurĂĄndose de que estuviera dura como una roca y goteando, Jimin babeĂł al verlo, sin necesitar nada mĂĄs que la polla de su alfa para llenarlo y criarlo tan bien como el buen omega que es.

Jungkook se alineó en el gordo e hinchado coño del omega, admirando la forma en que su agujero se contraía, ansioso de que algo lo llenara.

—Alfa~ p-por favor fĂłllame y llĂ©name de cachorros
 — Y con eso, Jungkook no dudo y empujĂł su polla dentro de Ă©l de una sola vez, llenando al omega hasta el borde.

Jimin echĂł la cabeza hacia atrĂĄs sobre la almohada, gimiendo algo incoherente. Jungkook colocĂł firmemente sus brazos a cada lado de la cabeza de Jimin.

No perdiĂł un solo segundo y comenzĂł a follarlo a un ritmo rĂĄpido, asegurĂĄndose de sacar hasta que solo su cabeza estuviera adentro, y luego empujĂł todo el camino hasta el fondo. Los ojos del omega rodaron hacia atrĂĄs ante la abrumadora sensaciĂłn.

El alfa acelerĂł el paso, ahora follĂĄndose al frĂĄgil chico a un ritmo animal.

—A la mierda, pollito... estas tan estrecho, tan jodidamente estrecho para tu alfa — Incluso Jungkook estaba perdiendo lentamente la cabeza ante la sensación del omega apretándose a su alrededor. Sus cálidas paredes eran muy acogedoras, tragando con avidez cada centímetro de la enorme polla del alfa.

—Eres tan pequeño, y aĂșn asĂ­ tomas la polla de tu alfa tan bien, un omega tan bueno — Jungkook gimiĂł. Jimin no pudo responder, su mente estaba mareada por la sensaciĂłn de estar tan lleno por una polla tan gorda. Su alfa, llenĂĄndolo hasta el borde.

Las caderas del joven comenzaron a moverse mientras gemĂ­a constantemente. AgarrĂł las sĂĄbanas, ya que necesitaba de algo a lo que aferrarse mientras una abrumadora cantidad de placer recorrĂ­a todo su cuerpo.

—Alfaaa~ —gimiĂł cuando se corriĂł una vez mĂĄs. Su coño latĂ­a alrededor de la polla de Jungkook, empapĂĄndola con su dulce esencia.

Las embestidas de Jungkook nunca se detuvieron, y el omega se sacudiĂł cuando comenzĂł a sentir algo de dolor en su cuerpo.

Las embestidas eran tan rĂĄpidas, tan buenas, que Jimin simplemente se habĂ­a ido. El mĂĄs joven ni siquiera podĂ­a pensar mĂĄs, lo Ășnico que podĂ­a hacer su omega interior era cantar "Alfa, alfa, alfa" una y otra vez.

Su expresiĂłn era casi pornogrĂĄfica, balbuceaba incoherencias como si no supiera nada mĂĄs. Estaba tan fuera de sĂ­, tan vulnerable, a merced de su alfa y sin poder hacer nada al respecto.

—Que perra tan tonta, ni siquiera puede pensar con claridad, tan tonta, tan inĂștil, que no quiere nada mĂĄs que el nudo de su alfa.

La respiración de Jimin se aceleró una vez mås, y su lengua estaba fuera, sin poder siquiera mantenerla dentro de su boca. Casi parecía sin vida, y Jungkook gimió al verlo, Jimin era su omega, y nadie lo iba a alejar jamås de él.

Las embestidas de Jungkook comenzaron a volverse descuidadas y desordenadas, sin poder moverse correctamente. Su nudo ahora estaba terriblemente apretado y dolĂ­a como un infierno.

La respiraciĂłn de Jimin se acelerĂł, el dolor en su abdomen no disminuĂ­a. GimiĂł ante los ruidos hĂșmedos que llenaban la habitaciĂłn.

el alfa estaba ahora en su Ășltimo tramo, empujando a un ritmo demente, eso hizo que Jimin perdiera todo sentido de su presencia en este planeta, estaba en otra dimensiĂłn.

—Oh, Dios mĂ­o, minnie
 Te voy a criar tan bien, Âżquieres eso, eh? ÂżQuieres que te embarace? ÂżLlenarte con mi semen hasta que estĂ©s completamente hinchada y embarazada? ÂżLlevar a mis cachorros como el omega cachondo que eres? Te encantarĂ­a eso, Âżeh? Solo te hicieron para llenarte de cachorros, Âżno es asĂ­, eh? Pequeña zorra cachonda, dios, eres tan caliente, te llenarĂ© tan bien...

Finalmente, el nudo de Jungkook se aferró al coño de Jimin. No se atrevió a moverse porque no quería lastimarse a sí mismo ni a su preciado omega.

El nudo del alfa comenzĂł a inflarse dentro del omega, y Jimin sintiĂł que se partirĂ­a por la mitad por lo grande que era. Se sentĂ­a tan lleno, y sabĂ­a que estarĂ­a lleno de cachorros al final.

—kookie, kookie, kookie —.Jimin cantó mientras sus paredes se aferraban y pulsaban sobre la polla de Jungkook. El nombrado estaba tan hipnotizado por la vista.

Un líquido cristal brotó del gordo coño del omega, Echó chorros por toda la polla del mayor, así como sus abdominales y piernas..

Eso fue suficiente para que el semen de Jungkook se disparara dentro de Jimin, pintando su Ăștero de blanco. No se detuvo cuando los ojos del alfa se cerraron con fuerza, continuando disparando su semen dentro del omega.

El pensamiento de su omega embarazado pasĂł por su mente, su barriga redonda e hinchada con los cachorros de su alfa. Todo adorable, como el omega que es.

Finalmente habĂ­a disparado su Ășltima carga de esperma en el omega, y exhalĂł. AbriĂł los ojos e hizo contacto visual con Jimin.

—Hola mi amor —. Dijo suavemente.

—Alfa, Jungkookie
— Jimin sonrió suavemente.

Jungkook no querĂ­a lastimar al omega, pero definitivamente querĂ­a moverse a una posiciĂłn mĂĄs cĂłmoda. Entonces, se moviĂł lentamente y se acostĂł de lado, detrĂĄs del omega, suspirĂł aliviado al sentirse mĂĄs cĂłmodo que antes.

Fue entonces cuando Jimin comenzó a sentir la burbuja de esperma de Jungkook dentro de él y jadeó.

—Ohh Voy a estar atrapado aquí por un tiempo... —El alfa se rió entre dientes.

—SĂ­, cariño.

Los dos se quedaron allĂ­ por un rato, disfrutando de la comodidad del otro. Jungkook sabĂ­a que la segunda ola de calor podrĂ­a comenzar en unas pocas horas, tal vez menos, pero hasta entonces, su omega necesitaba descansar.


Eventualmente, se escucharon suaves ronquidos y suspiros de los dos. La pareja se quedĂł dormida en los brazos del otro, el nudo de Jungkook todavĂ­a atado a Jimin.