1 DOBLE SALTO Saga Chicos Buenos

Summary

♡ Contenido 🔞 ♡ Escenas Explícitas Adaptación sin fines de lucro. Esta historia NO nos pertenece, todos los créditos para el autor de la misma. Agradecimientos a los traductores de la historia.

Status
Complete
Chapters
37
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

PRÓLOGO


Marzo 2003

Gulf se agarró al costado de la taquilla, sus nudillos se volvieron blancos mientras dejaba caer la cabeza dentro del marco de metal abierto. Los vestuarios masculinos de la Universidad Texas Longhorn estaban vacíos, a excepción de Mew Suppasit, quien en ese momento tenía su enterrada profundamente en el de Gulf.

—... ¡sí! —Un fuerte gemido escapó de los labios abiertos de Gulf. Mew deslizó su cálida palma sobre la boca de Gulf en un intento por calmarlo. Las duras embestidas nunca se detuvieron.

—Shhh... Golfo, cariño, alguien podría oírnos —susurró Mew—. He esperado demasiado para esto.

—Nunca lo supe —Golfo de Jadeó.

—Shhh... quiero que esto dure.

—No puedo... es... querido Dios, te sientes tan bien. —Gulf expresó las palabras, mordiéndose los nudillos mientras la mano de Mew se deslizaba hacia abajo para agarrar la dura longitud de Gulf, acariciando fuerte y rápido en el mismo ritmo urgente que creaba desde atrás.

—Córrete para mí, cariño... no voy a parar hasta que me haya saciado. He tenido demasiadas fantasías sobre este momento. —El aliento de Mew le calentó la oreja, haciendo que le dolieran las bolas con cada palabra que decía.

Gulf agarró la toalla húmeda que acababa de usar en la ducha, pero no para su pene goteando.

No, lo necesita para otras cosas. Gulf embutió el gran fajo de toalla blanca en su boca, sofocando un largo gemido amortiguado mientras su clímax atravesaba su cuerpo. ¡Maldita mar! En algún lugar en el fondo de su mente, juró que podía escuchar la risa suave de Mew ante la acción.

Mew apretó a Gulf, no dejándolo colapsar contra la taquilla cuando el orgasmo le hizo doblar las rodillas. En vez de eso, Mew envolvió sus grandes y fuertes brazos de mariscal alrededor del pecho de Gulf y lo empujó hacia atrás contra su cuerpo atlético, manteniéndolo en posición vertical. Lo único que podía hacer era dejar caer la cabeza hacia atrás sobre el hombro de Mew y resollar. No se estaba quejando. Había soñado con el jugador de fútbol caliente por tanto tiempo como podía recordar.

No le tomó mucho más. El agarre de Mew se apretó, y Gulf casi se arrodilló ante la intensidad de su liberación. Completamente enloquecido, sonrió para sí mismo cuando el peso de Mew se posó en él y su respiración lentamente volvió a la normalidad.

—Quiero oírte animar mi nombre ahora, animador —gruñó Mew en su oído, antes de girar la cabeza de Gulf hacia un lado, capturando sus labios en un beso caliente.