BATH

Summary

Harry y Louis se conocen en los baños de una discoteca.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único.

Recostado en la suavidad de su cama se pregunta si debería salir esta noche con sus amigos de la universidad. No tiene muchos ánimos de salir hoy ya que tuvo una pelea con sus padres porque sus notas bajaron demasiado.


Es que la universidad es muy difícil y casi no tiene tiempo para cumplir con todos los trabajos que le envían.


Su celular comienza a vibrar en su bolsillo, mete la mano dentro de este y saca el pequeño artefacto para luego encenderlo y revisar sus notificaciones.


Es un mensaje de su mejor amigo.


»te estamos esperando, espero que vengas.«


Bufa y vuelve a guardar el celular dentro de su bolsillo, piensa en las ventajas y desventajas que tendría si sale ahora. Realmente no sale hace mucho y no le vendría nada mal despejar su cabeza.


La última vez que salió fue luego de terminar con su novio, esa vez se embriagó tanto que sintió que podía vomitar sus intestinos.


Está observando el techo de madera oscura de su habitación, quizás podría ser divertido y quizás logre quitar todo el estrés que está teniendo.


Se levanta de la cama y camina hasta su armario, comienza a buscar algo de ropa adecuada para salir.


Le cuesta mucho decidir así que deja esa tarea para después, toma su ropa interior para dirigirse al baño a darse una ducha rápida. El agua logra calmar un poco la tensión que tiene en su cuerpo, se siente realmente estresado con todo el problema de la universidad, sus padres, el trabajo de medio tiempo, es realmente agotador repartirse en tantas partes solo para poder tener un futuro.

Aunque la biblioteca es un lugar muy tranquilo, demasiado para su gusto ya que por algún extraño motivo cuando llega a ese lugar solo siente ganas de dormir, es como si el lugar absorbiera toda la energía y vitalidad de su cuerpo.


Seca su cabello con la toalla y lo peina hacia un costado, pero termina por despeinarse nuevamente porque está cansado de verse igual todos los días.



Se coloca el desodorante y camina de regreso a su habitación para buscar algo de ropa. Realmente no tiene tanta ropa para elegir, de igual forma le resulta difícil.



Termina eligiendo una camiseta negra ajustada junto con un skinny jean del mismo color, sus vans y una gorra que posiblemente termine siendo robada por su mejor amigo.



Envía un mensaje de texto a Zayn, avisándole que se encuentra listo y que le envíe la dirección del lugar así puede ir.



Se queda sentado en su cama esperando mientras revisa su Twitter, las personas escriben cosas muy absurdas en esa red social, es como si todos quisieran tener la verdad absoluta de todo.



Recibe la notificación del mensaje de su amigo con la dirección del lugar, no es tan lejos, responde que en 10 minutos llegará y que lo espere fuera.



Toma su billetera y llaves para luego salir del departamento, al estar en la calle espera que algún taxi pase por el lugar. No parece que algún auto esté pasando por ahí así que camina algunas cuadras para tomar el autobús.



Al menos este llega rápido, el viaje en total dura 15 minutos que se sienten como años porque hace mucho tiempo que no salía.



Al bajar camina 2 cuadras y logra ver la discoteca donde sus amigos lo están esperando, el lugar tiene muchas luces de neón y personas afuera haciendo fila para entrar.



Se mira a sí mismo y se siente un desastre por ir vestido así ya que las personas están todas demasiado arregladas.



Cruza la calle y se para fuera del lugar para ver si logra ver a sus amigos, observa en todas direcciones pero no logra verlos.



Comienza a pensar que se equivocó de dirección. Siente una mano tomarlo fuerte del hombro y al voltear puede ver a sus amigos sonriéndole.



—Tommo, hacía tiempo que no te veíamos —saluda uno de sus amigos, Liam Payne.



—Payno ¿Cómo estás?



—Dejemos la charla de reencuentro para luego, vamos a entrar —habla Zayn riendo.



Ellos se dirigen hacia dentro del lugar luego de hablar con uno de los guardias de seguridad, los cuales son amigos de Liam así que no tienen problemas para entrar.



El lugar está lleno de personas bailando, luces de colores por todos lados y la música extremadamente fuerte.



Si eres una persona que está acostumbrada a todo eso seguramente no te resulte molesto, pero cuando el cuerpo pierde la costumbre uno suele marearse al estar en ese tipo de lugares.



Se acercan hasta la barra de bebidas esquivando varias personas, Louis se lleva varios toques indebidos en su cuerpo y se molesta mucho por eso.



—Cinco cervezas —pide el castaño.



—¿Entonces no tenías fiebre? —pregunta el peli-negro al ojiazul.



—Algo, pero estoy mejor.



—Eres un mentiroso, anda hombre, necesitas divertirte.



El ojiazul rueda los ojos porque no tiene ganas de discutir sobre lo mismo de siempre, el barman les entrega las cervezas y ellos comienzan a beber. Luego de media hora llegan más de sus amigos, Niall, Ed, Shawn y Josh.



Todos se van a la pista de baile para poder bailar un poco, el olor a marihuana invade los pulmones del ojiazul y enseguida camina hasta sus amigos para fumar un poco.



El humo llena sus pulmones y hace picar su garganta, el sabor es un poco amargo pero la sensación es increíble, pronto sus músculos se sienten más livianos y el lugar comienza a sentirse más espacioso.



Fumar y tener muchas luces de colores moviéndose hacia todos lados no son la mejor convinación del mundo, luego de que sus amigos terminan el tercer porro, termina por sentirse demasiado mareado y cuando cree que una de las luces lo persigue termina corriendo hacia el baño.



El estúpido baño también tiene las malditas luces, hay luces de neón con formas por todos lados, camina hasta el lava manos y lava su rostro con agua fría, se observa en el espejo y nota cuán rojos se encuentran sus ojos.



Observa detrás de él una luz con forma de pene y comienza a reírse por la originalidad, se queda sosteniéndose del lavamanos mientras ríe observando aquel pene iluminado.



Realmente odia ser el tipo de persona que cuando esta drogada se ríe por todo he imagina cosas porque ahora mismo se ve como un completo idiota.



Los hombres entran y salen del lugar riéndose al verlo tan concentrado en aquella figura de la pared.



—¿No parece muy realista verdad? Comúnmente tus testículos no son tan simétricos, siempre uno es más grande que el otro — dice una voz al lado suyo.



—Los míos son raros, uno está colgando un poco más y el otro parece querer esconderse —cuenta.



—Debe ser algo tímido —ríe.



—Tienen diferentes personalidades.



Luego de decir esto lleva su vista hacia la persona junto a él y siente que el aire se escapa de los pulmones.



Hay un maldito Dios griego junto a él.



Su cabello largo le cae por los hombros con increíbles rizos, le está sonriendo con dientes perfectos y tiene dos malditos y perfectos hoyuelos, sus ojos son verdes y tiene una mandíbula tan marcada que siente que podría lamerla toda su vida si así se lo pidiera.



—Me encantaría conocer cada detalle de sus personalidades —dice el chico junto a él sin dejar de sonreír.



—Tus dientes son muy lindos —señala con total admiración.



El chico rueda los ojos y ríe.



—¿Estudias en Brighton? —pregunta curioso.



—Sí, justamente estudio ahí ¿Cómo lo supiste?



—Te vi cara conocida, supongo que te habré visto algunas veces.



—No lo creo, jamás en mi vida te he visto —niega con su cabeza.



—Eso no significa que yo no te haya visto a ti.



El ojiazul ladea su cabeza divertido y sonríe observando al rizado junto a él, está a punto de babear por este chico.



El ojiverde comienza a hablar nuevamente, Louis nota que tiene una botella de cerveza en la mano y no puede evitar mirar sus labios cuando este lleva la botella a su boca.



Baja su mirada hasta el cuello del rizado observando como su cabello se mueve cada vez que esté mueve la cabeza, baja un poco más su vista y observa dos tatuajes en su pecho, su camisa está abierta y se ve increíblemente sexy.



Louis no puede evitar morderse los labios observando el cuerpo del chico, ni siquiera está prestando atención a lo que dice solo puede pensar en lo bien que se verían esas grandes manos en su cuello.



Está un poco ebrio y drogado, en su cabeza ahora mismo solo pasan imágenes de él siendo ahorcado y follado en uno de los baños del lugar.



Levanta su vista y observa como los labios del rizado se mueven junto con sus manos, parece que está contándole algo interesante. Ni siquiera le interesa, solo tiene ganas de probar sus labios y lamerle todo el cuerpo.



—¿Quieres bailar? —pregunta el rizado dándole un ligero golpe en el brazo, trayéndolo a la realidad.



El ojiazul asiente sin saber qué está aceptando y el rizado lo toma de la mano para salir fuera del baño.



La música lo golpea con fuerza al salir de su espacio de paz dentro del baño. Camina unos metros observando el lugar y choca con un cuerpo cuando el rizado se detiene, este se coloca detrás de él y lleva las manos hasta la cintura del ojiazul para comenzar a mecerse con lentitud pegándose a su cuerpo.



Louis cierra los ojos y se deja llevar por los movimientos, siente la respiración del ojiverde en su cuello y trata de sincronizar sus respiraciones. No sabe por qué lo hace pero trata de respirar al mismo tiempo que el otro chico.



—Las luces están bailando —le dice al oído.



Abre los ojos y observa las luces del lugar moverse hacia todos lados, mueve las caderas al ritmo de la música sintiendo las manos grandes del rizado acariciando su cintura.



—Las luces me perseguían, creo que querían matarme —ríe.



—Solo son luces.



Las personas están a su alrededor bailando pegadas al cuerpo de su pareja de baile, sus cuerpos se frotan juntos y muchas personas están teniendo sexo y besándose a pocos metros de ellos. Una persona pasa por detrás del rizado y los empuja logrando que el ojiverde se empuje contra el cuerpo del ojiazul.



Louis suelta un jadeo y siente como las manos lo aprietan fuerte de la cintura, siente la respiración pesada del rizado en su cuello y su cuerpo se estremece por completo al sentir como este comienza a besarle el cuello.



Siempre fue una persona que se pone caliente demasiado rápido, ahora mismo su cuerpo se encuentra casi en llamas.



La música cambia a un ritmo más movido y Louis comienza a bailar moviendo sus caderas de lado a lado sintiendo como empieza a crearse un bulto duro en los pantalones del chico detrás suyo.



—Bailas muy bien, bonito.



—Cuando estoy solo suelo bailar desnudo en mi departamento, mi compañero nunca está así que no importa.



—Amaría ver eso.



El rizado continúa besándole el cuello, lleva las manos hacia la cadera del ojiazul y comienza a moverlo hacia los lados haciéndolo sentir su erección.



Su cordura se va completamente cuando gira su cuerpo y atrapa los labios del chico de rizos en un beso profundo y desesperado.



Gime fuerte cuando siente que este aprieta fuerte su trasero y lo pega más a su cuerpo haciendo que sus erecciones se choquen.



El chico sabe a fresas, su boca realmente sabe a fresas siquiera sabe cómo es que eso es posible pero se encuentra saboreando toda su lengua en este momento.



—Baño —gruñe, separándose del beso.



Ellos entran rápido al baño y se meten dentro de uno de los cubículos, se detienen al ver que este tiene una luz de neón que resulta ser una gran banana.



Ambos se quedan observando la banana por un buen rato, el ojiazul muerde sus labios al sentir la rodilla del chico acariciar su erección.



Siente sus piernas fallar, el aire se vuelve espeso y no sabe si es por el alcohol, el porro o la misma excitación que está sintiendo. El chico es mucho más grande que él, con brazos fuertes y cabello largo, tatuajes y anillos grandes. Se pregunta si se quitará aquellas joyas para meter sus dedos dentro de él.



Ama la sensación de sentirse diminuto y manejado, ama cuando pueden levantarlo de los muslos y moverlo hacia todos lados para follarlo de todos los ángulos posibles.



Suele fantasear con un hombre que lo maneje a su antojo, que tenga manos grandes y lo ahorque hasta dejarlo casi sin aire, que lo golpee en el rostro y le diga lo buen chico que es. Quiere tener a alguien que esté obsesionado con tocar su cuerpo, que no pueda pasar mucho tiempo sin tocarlo y que le diga muchas cosas sucias mientras lo folla con rudeza.



Pero también quiere alguien que lo cuide y le recuerde todos los días lo lindo que es, que sea su compañero de vida para tener hijos y que lo mime todo el tiempo.



El imbécil de su ex no era capaz siquiera de darle un maldito orgasmo.



Ahora tiene a esté Dios griego besándole el cuello y apretando su trasero como si su vida dependiera de ello.



—Ahh, mierda —gime al sentir como este comienza a frotar sus erecciones.



—¿Te puedo quitar la camiseta? —cuestiona de repente, como si realmente necesitara una respuesta.



Louis lo observa sonriendo, nunca nadie le había hecho ese tipo de preguntas.



—Puedes quitarme toda la ropa que quieras —acepta juguetón.



El rizado pronto se deshace de la camiseta de ojiazul y comienza a besarle todo el pecho. Louis lo empuja y comienza a desabrocharle la camisa haciendo reír al rizado por lo desesperado que se muestra.



—Tranquilo bonito, no me iré a ningún lado —ríe.



El ojiazul lo empuja hasta dejarlo sentado en el inodoro y se trepa encima de él para comenzar a besarlo mientras mueve sus caderas en círculos.



Enreda sus dedos en el cabello del chico, es muy suave y largo. Se separa del beso y lo observa con el ceño fruncido.



—¿Cómo te llamas?



—Soy Harry ¿Tú cómo te llamas? —ríe



—Louis.



—Es un nombre muy lindo, como tú.



—Harry es nombre de pasivo.



—¿Perdón? ¿Quieres que te demuestre quien es el pasivo aquí?



—A decir verdad, si



Harry lo toma fuerte de la nuca y lo besa con fuerza, mete su lengua dentro de la boca del ojiazul casi haciéndolo ahogarse. Le aprieta el trasero mientras lo mueve sobre su regazo.



Le desabrocha el pantalón mientras baja sus besos hasta el cuello y luego continúa bajando hasta los dos pequeños y rosados pezones. Los succiona y muerde mientras mete su mano dentro de la ropa interior del ojiazul.



Louis se levanta del regazo de Harry y se quita los pantalones con ayuda del rizado, se arrodilla en el suelo y comienza a desabrocharle el pantalón.



—Mejor párate —le pide.



—¿Por qué?



—Porque estás sentado en un inodoro y es raro.



—Eres asqueroso.



Harry se levanta y se apoya contra la pared mientras se quita los pantalones y queda frente al ojiazul el cual le baja la ropa interior enseguida deleitándose con la hermosa imagen de un gran miembro erecto frente suyo.



—¿Te gusta lo que ves?



—Tuve mejores —se encoge de hombros.



Harry ríe y niega varias veces —Me agradas.



El ojiazul sonríe y toma al miembro en sus manos para comenzar a masturbarlo mientras observa al rizado a los ojos.



—Ponlo en tu boca, vamos no me hagas esperar más.



Gustoso obedece y lo lleva a su boca sin dejar de mirarlo a los ojos, es grande pero logra meterlo todo, lo succiona y lame sintiendo cada vena en su lengua, saboreando el pre-semen salado en su boca.



La sensación de tenerlo en la boca, la sensación de succión lo excitan demasiado así que lleva su mano hasta su propia erección y comienza a masturbarse.



—Hey ¿Qué haces? No, no te toques.



—Por favor —suplica.



—No, no puedes hacerlo, ahora continúa chupando.



Louis obedece y continúa lamiendo toda la erección, traza círculos sobre el glande y lo succiona para luego golpearlo contra su lengua.



El rizado aprieta el cabello del ojiazul y comienza a embestirle la boca mientras se muerde la mano tratando de no hacer tanto ruido.


No debe olvidarse que se encuentran en el baño de una discoteca.



Lo toma del cabello y le empuja la cabeza hacia atrás para luego ayudarlo a levantarse y besarlo con fuerza mientras lo empuja contra la pared aprisionandolo contra su cuerpo.



—Date la vuelta —exige.



Louis voltea su cuerpo y siente como su ropa interior se desliza por sus piernas.



—No quiero que hagas ruido —demanda.



Pronto siente como sus mejillas traseras son separadas y una ola de calor lo llena al sentir una lengua caliente jugar con su entrada, se empuja más hacia el rostro del rizado mientras muerde sus labios y lucha con todas sus fuerzas para no gemir muy fuerte.



Siempre fue muy ruidoso, no es su culpa ser tan sensible.



Harry amasa su trasero separándolo cada vez más dejándolo completamente expuesto, en cierto punto resulta vergonzoso, pero ahora eso no importa.



El rizado se separa y toma su pantalón para buscar el pequeño sobre de lubricante, lo abre con la boca y coloca un poco en sus dedos.



Louis voltea hacia atrás y observa cada movimiento del chico.



—Siempre vengo preparado.



—Pude notarlo.



Harry se levanta y lleva dos dedos hacia la entrada del ojiazul, juega un poco por fuera y luego comienza a penetrarlo de a poco mientras lo besa con fuerza.



—¿Sueles follar gente en los baños? —pregunta jadeando.



—En realidad no, eres el primero pero siempre vengo preparado, uno nunca sabe.



Comienza a mover los dedos con mayor rapidez, los abre como tijeras y los lleva lo más profundo que puede sintiendo como las piernas del ojiazul tiemblan ante las sensaciones.



—Necesito que me folles, ahora —pide en un jadeo ahogado.



—No seas desesperado bonito, todo a su tiempo.



—Por favor —suplica mirándolo a los ojos.



—Está bien.



Saca un condón de su bolsillo y se lo coloca para luego ponerse el último poco de lubricante, lleva su miembro hasta la entrada del ojiazul y con cuidado se empuja dentro. Lleva una de sus manos hasta la boca del chico para taparla y evitar que comience a hacer demasiado ruido y termina de entrar por completo.



—¿Estás bien así?



El ojiazul asiente varias veces y empuja su cuerpo hacia atrás haciendo reír al rizado.



—Eres un pequeño desesperado.



Comienza a dar pequeñas embestidas mientras le besa el cuello y aprieta sus pezones.



—Dime qué te gusta —le susurra al oído.



—Me gusta fuerte —jadea.



—Eres un chico muy sucio ¿No es así bonito?



Lo toma del cabello y lo estira hacia atrás dejándole el cuello expuesto, comienza a succionar y besarlo.



—Mhmm.



—¿Te gusta que te traten mal?



—S-si, me gusta.



Harry comienza a acelerar sus embestidas, le tapa la boca y continúa besándole el cuello y diciéndole cosas al oído haciéndolo estremecer por completo.



La sensación de sentirlo entrar y salir con fuerza es increíble, siente como la piel de su trasero choca contra la pelvis del rizado con fuerza haciendo un ruido fuerte. Harry golpea ese punto dentro suyo con fuerza sin parar.



Lo separa de la pared y se deja caer en el inodoro mientras mueve sus caderas hacia arriba para seguir embistiendo con fuerza.



Louis se levanta con cuidado y voltea para quedar frente al rizado, vuelve a penetrarse y comienza a dar pequeños saltitos mientras gime varios ah‐ah-ah Harry tiene que taparle la boca nuevamente.



—Eres muy ruidoso, bonito.



Le da varios golpes fuertes en el trasero dejándole una marca roja sobre la piel.



El ojiazul mueve sus caderas en círculos y de adelante hacia atrás buscando sentirlo más profundo, buscando ese punto dentro suyo.



El rizado lleva su boca hasta los pequeños pezones para comenzar a succionarlos mientras lo ayuda a mover sus caderas. Lo toma de los muslos y lo levanta para empujarlo contra la pared, para volver a besarlo con fuerza mientras lo sostiene y continúa embistiendo con fuerza.



—Gime para mí —pide.



Louis comienza a gemir varios Harry y el rizado siente que está a punto de volverse loco porque es la mejor follada de su vida.



El miembro del ojiazul golpea su estómago con cada embestida que recibe su cuerpo y el movimiento lo excita demasiado, sentir como golpea contra su propio estómago resulta ser muy placentero.



Harry entra y sale de su cuerpo con mucha fuerza volviéndolo loco, taladrando ese punto dentro suyo haciendo que sus ojos se pongan blancos y que el aliento se le escape de los pulmones.



Se siente tan pequeño y frágil en los grandes brazos del rizado.



—Por favor —ruega



Esta sudado con su rostro rojo y ojos negros llenos de deseo, rogando para que lo deje correrse porque las sensaciones son demasiado para él.



—Hazlo —concede, pegando sus labios tragándose todos los gemidos del ojiazul. Acaba cuando siente las paredes contraerse con fuerza sobre su miembro.



Sale del ojiazul con cuidado y se sienta sobre el inodoro mientras tratan de regular sus respiraciones.



—Se supone que debería estar con mis amigos —dice el castaño.



Harry ríe y le besa el hombro —¿Me darías tu número?



—Deberíamos haber empezado por eso.



—Creo que sí —sonríe el chico.



Ellos se visten luego de eso, Louis se limpia el abdomen, y salen del cubículo para lavarse las manos y el rostro, el baño se encuentra vacío para su suerte.



Louis trata de arreglar su ropa para tratar de verse mejor, pero realmente luce recién follado.



Se reúne con sus amigos y les avisa que se irá porque se encuentra cansado, ellos se quejan pero terminan aceptando.



—No hemos terminado aún —declara el rizado una vez se encuentran afuera.



Él se ofrece a llevarlo hasta su departamento y Louis termina aceptando, lo dejó follarlo en un baño, lo mínimo sería que lo lleve hasta su casa.



Ellos caminan hasta el auto del rizado y Louis se sube sobre el regazo del rizado, él finge conducir y tratan de no estrellarse contra algún otro auto.



Al llegar al departamento del ojiazul se supone deben despedirse pero Louis termina por invitarlo a desayunar.



—Nunca había hecho esto antes —confiesa Harry.



—¿Desayunar?



—Nunca había tenido sexo con alguien en un baño y luego estar desayunando en su departamento sintiéndome tan cómodo.



—Tampoco yo.



Ellos se encuentran en el sofá de la pequeña sala bebiendo café, el canal de dibujos animados se está reproduciendo en el televisor.



—Vivo aquí unos pisos, creo que te vi alguna vez.



—¡¿De verdad?! —cuestiona con asombro— Nunca en mi vida te había visto y lo digo de verdad porque jamás podría olvidar tu cara.



—¿Qué tan feo soy? —cuestiona con gracia.



—No, eres demasiado lindo en verdad.



Harry termina quedándose a dormir en casa de Louis ese día y al día siguiente, y el siguiente, y el siguiente por dos años hasta que se mudan juntos.



Luego de esa noche notaron que tenían una química increíble y que se llevaban demasiado bien juntos, realmente se sentían muy cómodos con el otro.



Harry comenzó a invitarlo a almorzar todos los días y Louis lo invitaba a cenar.



Al principio se hicieron grandes amigos y luego de algunos meses volvieron a tener sexo, realmente se entendían muy bien en la cama dándole al otro exactamente lo que le gustaba.



Luego de dos años decidieron mudarse juntos ya que el compañero de departamento de Louis se había mudado y era estúpido que Harry estuviera pagando por un departamento cuando ni siquiera lo utilizaba.



Louis cree que haber salido esa noche fue la mejor decisión que tomó en su vida.