Dip you in honey

Summary

Louis cuida de Harriet por el día y termina jodiendo a la pequeña en su cama suave.

Genre
Erotica/Romance
Author
miao
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

only

"Sí, M. Tengo diecinueve años y no puedo quedarme sola en casa ni un día. ¿Puedes creerlo?" Harriet habla frustrada a través del teléfono con su mejor amiga "He intentado y tratado de decirle que soy lo suficientemente madura para no quemar la casa"

"¿Al menos ya sabes quién va a ser... 'tu niñera'?" Maddie se echa a reír burlándose de su amiga "No es tu tía o tu vecina, ¿verdad?"

Harriet suspira, "M, ahora mismo estoy realmente tentada por el botón rojo de mi teléfono para colgar así que reduce tus bromas sin gracia" se toma un momento para pensar "De todas formas, no sé quién va a 'cuidarme', espero que no sea—"

Las palabras de Harriet son cortadas por la voz de su padre llamándola desde el recibidor y un momento después se escucha el ruido de la puerta principal abriéndose. Se despide rápidamente de su amiga antes de levantarse del sofá y arreglar su arrugada camiseta oversized.

Cuando llega a la habitación, su padre ya está preparado para salir con su costosa chaqueta y está otro hombre de pie, alto y robusto, frente a él mirando debajo en su teléfono. Puede ser un amigo de su padre que lo tiene que llevar al aerop—

No le da tiempo a terminar su pensamiento porque su padre la reconoce al notar su presencia cerca del marco de la puerta, "Querida, me voy ahora. Louis ha aceptado a cuidar de ti hasta mañana", indica al hombre de ojos azules que ahora la mira directamente "Por favor, compórtate, Harriet. Aunque sé que eres una buena chica", le besa la frente a modo de despedida y saluda a Louis antes de cerrar la puerta.

Harriet se queda de pie durante unos segundos, abrumada por las demasiadas cosas que se han ocurrido a la vez. Sus tobillos se cruzan instintivamente y juguetea con el dobladillo de su camiseta mientras mira al hombre de ojos azules que está a unos metros de ella. No sabe qué decir. No conoce a ese hombre tan guapo — pero extraño.

El momento de silencio e incomodidad lo rompe nada menos que él "Buenos días, soy Louis. Un colega de tu padre, es un placer conocerte Harriet, por fin" pronuncia las últimas palabras con un tono de languidez que hace que la rizada se estremezca.

Harriet asiente humedeciendo sus repentinos secos labios y aprieta las piernas cuando él se acerca a ella, mirándola.

"Hola, soy Harriet" estira para estrechar su mano cortésmente pero Louis la sorprende cuando en cambio agarra su mano para acercarla a sus labios y dejar un beso en la tierna piel lechosa.

"Oh, lo sé, amor. Tu padre me ha hablado mucho de ti" dice Louis sonriendo mientras su mirada recorre el cuerpo de ella y Harriet finge no darse cuenta.

"¿Y que ha dicho?" pregunta Harriet descaradamente ladeando la cabeza y mordiéndose el labio inferior "Espero que solo cosas buenas"

"Por supuesto, Harriet. Las mejores" Louis separa sus ojos de ella para mirar alrededor de la habitación, "He estado aquí un par de veces para hablar de la empresa con tu padre, pero nunca te he visto. Que pena"

"¿De verdad?" pregunta Harriet un poco sorprendida porqué su padre nunca ha mencionado tener invitados desde que se mudaron a Londres "Debo haber estado al colegio, entonces. Si no le habría visto, señor..."

"Tomlinson, aunque puedes llamarme solo Louis, si lo prefieres por supuesto" especifica guiñándole un ojo atrevidamente mientras empieza a caminar hacia el salón con Harriet siguiéndole como una cachorra perdida en su propia casa. "¿Qué te gustaría hacer de todas formas? ¿Una película?"

Harriet asiente con una sonrisa genuina mostrando sus hoyuelos. Se sienta en la esquina del sofá mientras observa a Louis a su lado eligiendo la película en la televisión. Mientras el ojiazul sigue recorriendo las diversas opciones, Harriet se retuerce en su lugar jugueteando con el dobladillo de sus pantalones cortos, metiendo sus piernas bajo los muslos para encontrar una posición más cómoda.

Cuando empieza la película, Louis no dice nada ni le pregunta a Harriet si está de acuerdo con su elección, pero la chica rizada no tiene el valor de levantar la voz. Sólo mantiene los ojos en el televisor y de vez en cuando su mirada se dirige a Louis que parece más tranquilo que ella. Su espalda está apoyada con soltura sobre los cojines que hay en el respaldo del sofá, sus piernas están ligeramente abiertas y sus manos venosas están colocadas sobre su regazo. Harriet parpadea para concentrarse de nuevo en la película aunque no sabe de qué trata.

A medida que pasan los minutos, Harriet se apoya sobre el reposabrazos apoyándose en su codo con la mano bajo su barbilla estirando las piernas a un lado, prestando atención a no chocar a Louis. No se ha dado cuenta antes de que sus ojos se sienten bastante pesados, pero se obliga a mantenerlos abiertos, temerosa de lo que pueda decir el ojiazul si lo notara. No es que no le guste Louis pero cada vez que habla, Harriet se distrae en mirarlo y en cómo suena su voz en lugar de escucharlo realmente.

Sin embargo, un bostezo la traiciona y no puede evitar que salga y sus mejillas se enrojecen al instante que los ojos azul oscuro de Louis se fijan en ella y Harriet siente un cosquilleo en su bajo vientre. Louis sonríe como si conociera el efecto de su mirada en ella.

"Harriet, si estás cansada puedes acostarte. Veré solo esta película, no te preocupes" la tranquiliza Louis señalando el sofá, "Pareces tener bastante sueño. ¿No has dormido bien anoche?"

"La verdad es que no, mi amiga tuvo una fiesta anoche así que volví tarde." Harry se encoge de hombros "Aunque una siesta estaría bien"

Mientras se echa, accidentalmente golpea a Louis con su pie descalzo por lo que inmediatamente se disculpa y retira sus piernas de nuevo contra sí misma pero la gran mano de Louis agarra su tobillo deteniendola de lo que quería hacer. La rizada traga nerviosamente al ver la mano bronceada y venosa de Louis contrastando tanto con su piel lechosa.

"Puedes acostar las piernas sobre mi regazo, cariño. No me importa" Louis coloca las piernas regordetas sobre sus muslos y Harriet nota como su agarre no la abandona, sino su pulgar empieza a dibujar movimientos circulares sobre el hueso de su tobillo. Sonríe cerrando los ojos mientras se relaja sobre la suave superficie por las delicadas pero muy perceptibles caricias de Louis. Harriet se hunde lentamente en los brazos de Morfeo y lo último que siente es quizás el ligero apretón de la mano de Louis en su muslo, pero su mente está demasiado nublada para poder decir algo.

Cuando Harriet abre los párpados, lo primero que nota es que Louis ya no está a su lado y que la televisión está apagada. Se sienta lentamente frotándose el sueño de sus ojos con sus manos. Su mente no está tan borrosa como para preguntarse por el paradero de Louis. Un puchero se hace paso en sus labios al ver que Louis no está ni en el salón ni en la cocina.

Los pies descalzos de Harriet pisan con delicadeza el duro suelo de madera y se estremece cuando una suave brisa la roza. Sus cejas se fruncen cuando ve que la ventana que da a la terraza está entreabierta. Acercándose ve claramente la figura de Louis por detrás con un cigarrillo encendido en su mano izquierda. En el momento en que la más joven empuja el cristal de la ventana para abrirlo lo más mínimo, Louis exhala el humo por la nariz tan pronto como sus ojos la ven.

"Oh" ríe con un tono de sorpresa, dejando caer un poco de ceniza por debajo de la barandilla "Te has despertado, querida. Creía que estabas muerta sobre ese sofá, ¿Has tenido un sueño profundo?"

Harriet sonríe débilmente caminando más en la terraza, apoyándose en la barandilla junto a Louis con la espalda hacia el paisaje del campo. "Sí, Louis. Gracias por preguntar" se envuelve a sí misma con sus brazos cuando otra ráfaga de viento más fuerte y fría le roza la espalda.

"Hace un poco frío aquí fuera para ti, Harriet" Louis dice observando su atuendo, "Deberías llevar al menos una chaqueta sobre esta camiseta" Louis estira la mano para tocar el dobladillo de la prenda y Harriet aprieta instintivamente sus muslos cuando sus dedos rozan su piel fría.

"¿Qué, Harriet? ¿Te pongo nerviosa?" Louis la mira. La mano de él sube hasta su cara y le agarra la barbilla para que sus miradas se encuentren. Los ojos verdes de Harriet brillan con un destello nervioso pero no puede evitar sonreír cuando está a centímetros de Louis. Sus labios casi se tocan y su cuerpo es empujado contra la balaustrada.

"Me he dado cuenta de la forma en que tus piernas se han apretado cuando me he acercado a ti antes y tener tus perfectas piernas en mi regazo me ha hecho estar tan deseoso de ti, Harriet. ¿No es lo mismo para ti?" Louis la mantiene quieta desde el cuello mientras traza lentamente un camino de besos y la respiración de Harriet se acelera, su pecho sube y baja. "Responde, amor. No tengas miedo"

"Sí, Louis. Cuando me tocabas con tanta ternura podía sentir como el calor se extendía por mi cuerpo. Te necesito, Louis" hace que sus labios se encuentren tan suavemente al principio, sólo para darle una anticipación de lo que está a punto de llegar y luego Harriet deja que Louis tome el control. Louis lame sus labios de color cereza antes de detener el beso pero sin soltarla ni un segundo.

"¿Y si volvemos a entrar?" le pregunta acomodando un rizo detrás de su oreja "Sabes... para estar más cómodos?". Harriet mira a Louis con sus ojos verdes brillantes pensando en la propuesta y asiente tomando la mano de Louis en la suya para guiarlo de nuevo en el salón. Justo cuando se está acercando al sofá, otra idea parpadea en su mente.

Se gira para encontrarse con la mirada de Louis y hacer que ambos se detengan en su camino. Louis la mira con una ceja alzada "¿Qué, cariño?", rodea su cintura con sus brazos tatuados cuando ella se acerca para susurrarle al oído "No quiero hacerlo en el sofá, prefiero mi habitación"

Louis se muerde el labio y sonríe descaradamente "Como la princesa quiere", coge a Harriet como si fuera una novia haciéndola chillar. Mientras recorre el pasillo hasta la habitación de Harriet, la chica empieza a cubrir astutamente el cuello del mayor con besos y mordiscos dejando la piel dorada enrojecida.

"Nena, eres muy impaciente. ¿Cuándo fue la última vez que echaste un buen polvo?" pregunta Louis dejándola caer de espaldas sobre su mullida cama queen size. Observa la habitación cuyas paredes están pintadas en un suave tono rosa y peluches llenan la cama. "Tu habitación parece inocente para una chica tan guarra. Porque es lo que eres, ¿no? Una chica sucia y asquerosa"

Harriet se muerde el labio inferior rojo, su coño se aprieta en las bragas cuando las palabras salen de la boca de Louis. Entre todos los chicos de su escuela con los que ha follado en las fiestas, nadie la ha hecho sentir tan pobre para ser llenada y complacida en todos los sentidos.

"Sí, Louis. Quiero ser una buena chica. Sólo para ti. ¿Me dejarás, verdad?" mira al hombre mayor con ojos suplicantes que harían arrodillar a cualquiera mientras se sienta sobre sus pantorrillas. Cierra los ojos cuando Louis le aparta los rizos de la cara y su mano venosa desciende por su cuello, Harriet se inclina contra las caricias de Louis mientras el hombre de ojos azules se acerca al borde de la cama.

"¿Con qué quieres empezar, cariño? Elige con cuidado, esto será lo único que dirás en voz alta esta noche porqué después sólo quiero oír gemidos saliendo de tu bonita boca" Louis pasa su pulgar por los carnosos labios de la más joven trazando el contorno, Harriet se sobresalta cuando Louis introduce el pulgar en su boca. Louis sonríe encantado al sentir casi de inmediato la lengua de Harriet rozándolo y su boca envolviendo su dedo "Qué perra necesitada tengo aquí", saca el dedo porqué no quiere que la chica ponga demasiada atención en él, sólo para tener algo mejor que le llene su boca.

"Por favor, papi, déjame chupar tu gran polla. Te prometo no soltar ni un solo gemido. Puedes sofocarme con ella" suplica Harriet, su mirada ahora entre los ojos de Louis y el enorme bulto en sus pantalones.

"Vamos entonces" Louis le da unas palmadas en la cabeza, casi con cariño, sentándose en la cama mientras Harriet cae de rodillas en el suelo, entre las piernas abiertas de Louis. Suspira impaciente mientras Harriet no se mueve, sólo observa la polla cubierta de Louis que parece aumentar de tamaño a través de la ropa. "Vamos, nena. Lo quieres en tu boca tanto como yo en la tuya" la anima Louis, sonriendo al notar el color carmesí que tiñe sus mejillas.

Harriet coge el cinturón de cuero con manos inseguras y sólo consigue que le deslice por las trabillas antes de detener sus acciones y mirar a Louis. "Eres muy grande, papi. No sé si me cabrá en la boca" dice lentamente mientras su pequeña mano acaricia la dura polla a través de la tela y el ojiazul gime cuando la ahueca sintiendo el peso en su palma. "Qué pesado, papi. No puedo esperar a tenerte sobre mi lengua"

Louis sonríe cerrando los ojos mientras la cremallera es tirada abajo y los pantalones también, lo suficiente para dejar asomar su dura y goteante polla. Golpea el estómago de Louis que aún está cubierto por su camisa que se asegura de desabrochar en cuanto Harriet rodea con su mano la gruesa longitud. La ojiverde observa la cara de Louis para asegurarse de que está disfrutando y, a juzgar por los silenciosos gruñidos que salen de su garganta, está bastante segura de que puede proceder a acercar sus labios al goteante glande e introducir sólo la punta en su boca. Harriet chupa suavemente la punta roja manteniendo el contacto visual con Louis, que poco a poco la empuja más hacia su polla. "Vamos, nena. No tientas a papi. Tómala"

Harriet gime alrededor de la polla de Louis mientras esta pesa sobre su lengua y envuelve con su mano el resto que no puede coger. Comienza a mover su hábil lengua por toda la larga asta. Louis entrecierra los ojos cuando ella se concentra en la vena gorda que está por la parte inferior y empieza a mover la cabeza para meter a Louis más adentro. El ojiazul gime profundamente cuando siente su punta en la parte interior de la garganta de Harriet y se agarra a sus rizos para ahogar a la chica en su gruesa polla.

"Eres tan buena para mí, cariño", dice mientras disfruta de la celestial vista de los ojos acuosos y nublados de Harriet manteniendo la mirada fija en los suyos. Sus labios rosados y regordetes chupando con avidez, su lengua arremolinándose alrededor de la longitud y el fondo de su garganta estimulando el glande goteante. Justo cuando un nuevo gemido abandona a Louis, sus manos tiran con dureza del pelo de Harriet para sacarla de su polla. Un rastro de saliva les conecta mientras lo mira confundida por la interrupción, sin embargo sigue lamiéndose los labios para probar más del sabor del mayor.

"¿Qué ha pasado, papi? ¿No te ha gustado? Parecía que estabas..." Harry es cortado por la voz severa de Louis "Cállate un momento, cariño. Súbete en mi regazo que prefiero correrme dentro de ti, esta noche" la sonrisa de Harriet es una clara señal de astucia y se pone de pie para acercarse a él pero es detenida de nuevo, "Quítate la camiseta y los shorts antes. Quiero ver tu bonito cuerpo desnudo"

Harriet se aleja lo suficiente para que Louis vea su figura por completo. Sus ojos están atentos mientras la sonrisa de Harriet no se aparta de su rostro mientras su camiseta cae al suelo, a la que pronto se unen los pantalones cortos. Aprieta provocadora sus pequeñas y lindas tetas con ambas manos antes de acercarse de nuevo a Louis y empujarlo a la cama. Se pone en su regazo, sus bragas ya húmedas contra la polla desnuda de Louis hacen una fricción increíble entre ellos. Louis, excitado por la maravillosa visión de Harriet frotándose sobre su polla, comprende que necesita más de ella. Cuando Harriet está a punto de deslizar sus bragas a un lado, Louis la voltea sobre la cama, situándose sobre ella entre sus piernas.

"Papi, ¿qué...?" pregunta Harriet, pero el aire se le escapa de los pulmones cuando los labios de Louis están sobre los suyos y su mano sujeta su cadera con firmeza. "Te dije, cariño, que sólo podías elegir una cosa y ahora quiero comerte tu bonito coño. Tengo que saborearte también" murmura Louis contra sus labios y Harriet asiente, sus labios se presionan para evitar que salga cualquier palabra o sonido como Louis ordenó.

El mayor se arrodilla en la cama para contemplar de nuevo el cuerpo de Harriet. Sus pezones están endurecidos y marrones y su coño tiene algo de vello disperso, no puede esperar a tener su boca en él. Louis comienza con sus dedos suavemente en el pequeño coño, primero concentrándose en los labios mayores hinchados y luego en el clítoris protuberante que hace que la espalda de Harriet se arquee y sus ojos se cierren pero, como la buena chica que es, no se oye ningún sonido así que Louis sonríe de satisfacción mientras mete un dedo en su cálida y apretada entrada. Mientras Louis se encarga de abrirla bien, Harriet mueve lentamente sus caderas contra su dedo, que decide añadir otro y aumentar el ritmo dentro y fuera.

"Ah, papi, añade otro. Por favor" los labios de Harriet están mordidos y rojos mientras las palabras salen arrastradas por la excitación "Te quiero en mi"

"Sólo un poco más, nena" dice Louis mientras saca los dedos haciendo que Harriet gima en señal de protesta para saborear la miel que sale de ella. "Joder, nena. Tengo que meter mi boca en ti. No es suficiente"

Harriet no tiene tiempo de procesar antes de que sus piernas están balanceadas sobre los anchos hombros del hombre de ojos azules y su lengua lama una franja para llenar el persistente vacío.

"¡Oh, Dios mío! Papi, mhm", gime Harriet cuando la experta lengua de Louis llega a todas partes, a cada nervio y punto que la hace temblar. Joder, piensa, no puede imaginar cuántas veces ha hecho esto y nunca ha estado con alguien así en la cama. Nunca un chico de su escuela ha tenido este efecto en ella, la mayoría de las veces era ella la que tenía el control, y no le desagrada, pero siempre ha soñado que someterse a un hombre y dejarle hacer lo que quisiera con su cuerpo. Harriet mueve desesperadamente sus caderas contra la lengua de Louis, el placer es casi demasiado y la presión sobre su clítoris es insoportable. Aprieta las sábanas entre sus dedos y sus piernas tiemblan lo más mínimo mientras siente que su orgasmo se acerca cada segundo más rápido que el anterior.

Un gemido agudo se le escapa de la boca mientras una ola de intenso placer recorre su cuerpo cuando Louis roza su gordo clítoris y es demasiado breve para dejar que se corra porqué Louis se detiene una vez más para mirar su rostro sonrojado. Louis sube suavemente las manos a su cintura para acariciar la suave carne de sus michelines.

"Apuesto que ninguno de los chicos con los que has follado te ha hecho sentir así, cariño. ¿No es así? Necesitas a alguien que te cuide, es esto lo que necesitas, ¿verdad? Un hombre que destroce a ti y a tu apretado coño" dice Louis en voz baja cubriendo su piel con besos húmedos.

"Sí, papi. Siempre he soñado un hombre que me folle hasta que ya no pueda sentir nada y que me llene el coño con un montón de semen" Harriet se apoya con dificultad en los codos para encontrarse con la mirada de Louis con ojos llenos de lujuria por ser satisfecha por una gran polla "Papi, por favor. Mi coño está empapado para ti"

Louis recoge un poco de los fluidos que su vagina segrega abundantemente desde que entraron en la habitación para extenderlos por toda la longitud de su descuidada polla. Harry respira profundamente cuando Louis se pone de nuevo sobre ella cara a cara y clava instintivamente sus uñas en la espalda de Louis cuando la cabeza de su polla roza su entrada y con un empujón insondable llena su coño caliente.

"Joder, Louis, eres grande" dice Harriet contra sus labios y luego conecta sus labios en un beso apasionado, lenguas se chupan la una a la otra y gemidos se amortiguan. Mientras sus cuerpos se mueven juntos de un lado a otro al ritmo de los empujones de Louis, el cabezal cruje y golpea la pared produciendo un ruido sordo. "Por favor, vas más rápido, necesito correrme", suplica ella mientras mira a los ojos de Louis.

El castaño , sin embargo, sólo aumenta un poco sus empujones. Disfruta llevando a Harriet al límite ahora que ella le ruega que la deje correrse en su polla. En cuanto Louis toca su clítoris lo siente muy sensible contra su pulgar, palpitante y húmedo por toda la euforia acumulada en ella. "Vamos, Harriet. Ven para mí, nena. Justo en mi polla, sé que lo deseas tanto" le insta Louis mientras su pulgar presiona el botón y las piernas de Harriet tienen un espasmo mientras el orgasmo la abandona con un fuerte grito. Su frente es cubierta de sudor y su coño chorrea sobre la polla de Louis, facilitando sus últimos empujones hasta que su polla palpita y descarga su semen haciendo que Harriet doble los dedos de los pies mientras Louis acaba dentro de ella.

Harriet lloriquea cuando Louis sale de ella y siente su semen goteando de ella. El mayor se pone a su lado y le rodea la cintura con el brazo y le besa suavemente la cara mientras su respiración vuelve a ser regular.

"Mhm, Louis" Harriet rodea el cuello de Louis con sus brazos mientras él sigue acariciando su espalda de forma tranquilizadora, sonríe contra en sus labios antes de dejar un beso en ellos "Gracias, papi" se ríe "Nadie me ha destrozado tanto como tú"

"¿Es un sí para repetir esto entonces?" Louis sonríe, sus patas de gallo son evidentes alrededor de sus ojos. Harriet le besa una vez más "Por supuesto, no me canso de ti"

"Yo tampoco"

Los dos se quedaron allí abrazados durante un par de horas, hablando de ellos y conociéndose. Después de pedir una cena china, se durmieron juntos en la habitación de Harriet, con Louis cuchareándola por detrás. Y justo antes de que el padre de Harriet volviera, Louis le dio su número y se marchó dándole un beso diciéndole que le visitara alguna vez en su oficina.