Prólogo
Soy Ethan Peterson, tengo treinta años de edad, estoy casado con Edith Peterson. Diez años de santo matrimonio, lo cual no ha sido fácil para nada, también tenemos un hijo llamado Simón Peterson. Mi hijo es tímido, introvertido y no es para nada feliz a sus diez años de vida, la misma cantidad de años que mi matrimonio. Soy un bioquímico reconocido, al menos en el estado de Alabama, de la tierra de los movimientos de derechos humanos, y la tierra de un tal pastor bautista Martin Luther King. Pero no somos del mismo pueblo, mi familia y yo por causa de mi trabajo vivimos en un pueblo apartado de todo, Birming, es el nombre de nuestro pequeño y colorido pueblo.
Quizás se pregunten por qué vivimos el apartado de todo, se los responderé rápidamente (Aunque creo que ya lo he hecho) Trabajo para el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. Hace años se intentó sintetizar una hormona en específico, la testosterona, la llamada hormona sexual masculina, en un laboratorio LifeInc. Un laboratorio “Fantasma” ya que le pertenece a la CIA y solo las personas del pueblo creen que el laboratorio es causa de unas cadenas que pertenecen a una industria, cuando no es así. Solo algunos del personal de la compañía comparten el secreto conmigo, su servidor, ya que está totalmente prohibido divulgarlo (Bueno ahora mismo lo estoy haciendo) pero hemos trabajado en otros proyectos no tan importantes, como en los sedantes, vitaminas entre otras cosas.
Nuestra especialidad son las fórmulas bioquímicas, incluyendo lo que mencionó antes, como también los estimulantes, y otras hormonas sintéticas. Una sección de la investigación está dedicada solo a la combinación de nuevos aromas, y fragancias para la industria de la perfumería. Y, además, hemos desarrollados varios productos, químicos para las fuerzas armadas de los Estados Unidos de Norteamérica (Eso ya lo saben, pero es bueno recordarlo, y recordar la CIA) cuyas composiciones de los proyectos no los puedo difundir por este medio.
Trabajó mucho por este proyecto, es el éxito de mi vida, ya unos cuatro años que trato de alcanzar el éxito que me merezco, por descubrir el método de sintetizar una hormona. Una hormona sexual masculina.
Este proceso, está registrado, pero relativamente poco costoso ya que podía adaptarse con facilidad, a la maravillosa e inestable producción en masa.
Dichos proyectos son financiados por otras compañías privadas, pero en realidad son del estado, lo sé porque tengo ojos en todas partes.
En la mañana veintisiete de Abril, me llamaron para reunirme con el señor Éric Cantona en su oficina, el fundador y gerente general. Estaba sentado en un sillón giratorio de respaldo alto, detrás de su imponente escritorio, a un costado, instalado en un sillón con un cuero destacado, se encontró un hombre delgado y alto, tendría unos cincuenta años, eso calculé. Vestía de civil (Ya sabemos por qué) pero de igual forma me lo apareció como el coronel Thomas Shelby, Nunca se me dijo a qué escuadrón o rama pertenecía a aquel hombre afable, mucho menos el cargo que ocupaba.
—Peterson —me dijo el señor Cantona—. El coronel quiere saber más a profundidad sobre nuestro proyecto —el señor Cantone carraspea—. Perdón, hijo, tu proyecto, la hormona sintética. Usted puede y está autorizado a responder a todas las preguntas que se le hagan.
De una vez, sin perder más tiempo, el coronel Shelby comenzó a interrogarme con respecto a la fórmula química exacta del producto nuestro (O mi producto) y claro está, el método de elaboración. Era obvio que el coronel Shelby sabía mucho sobre la hormona.
Cesaron sus preguntas de pronto, y se quedó mirándome un momento en silencio.
—Sé que usted señor Peterson ha trabajado antes para nosotros —dijo sin titubeos y sin dudarlo el coronel Shelby. No fue una simple pregunta, eso lo sé, fue exactamente una duradera—. Y usted mismo juramentó confidencialidad. Él supone que el señor Peterson sabe que no existe ningún límite temporal para ese juramento. Todavía está en vigencia ¿Entendido?
—Sí, señor —respondí secamente.
—No puede caber ninguna duda sobre la lealtad de Ethan —añadió el señor Cantona.
—La lealtad es una cosa —dijo el coronel—. Y la confidencialidad, otra. Esta conversación nunca pasó ¿Queda claro?
Solo afirmé con la cabeza.
—Todo ha quedado claro. Ahora bien, vamos al grano directamente, Su proyecto, hablemos de la hormona sintética, es la testosterona que pone agresivo a los hombres, ¿Cierto?
—Eso es lo que se ha confirmado, claro que si —contest siendo precavido—. Pero las investigaciones sobre la conducta siguen intentando determinar, si la testosterona es la única causante de la agresión, buscando si se involucran otros factores ajenos a la hormona. Dichos factores pueden incluir los hereditarios, los de educación, el estatus social entre otros factores, señor.
—Eso lo sé —respondió el coronel con impaciencia—. Pero también sé que los estudios han vinculado los niveles altos de testosterona con hombres agresivos, intensamente competitivos, con tendencia a ser dominantes. ¿Estoy en lo correcto?
—Sí, señor —respondí—. Pero las mujeres también serán agresivas, competitivas y con tendencia a la dominación, aunque sus niveles de testosterona, sean mucho más bajos que de los hombres.
—Es mucho mejor así —dijo Shelby con una sonrisa forzada—.Ya que las mujeres desempeñan ahora un papel importante en el ejército, y es posible que pronto participen en acciones bélicas.
Al parecer, el señor Cantona pensó que la conversación no progresaba con la suficiente rapidez, porque interrumpió el diálogo entre el coronel y yo.
Lo que el coronel quiere decir, Ethan —dijo con brusquedad—. Es desarrollar un adictivo de testosterona para que se pueda incorporar a la dieta, ya sea en forma de pastillas, polvo o líquido, que incremente la eficacia en combate de los soldados.
—Aunque el efecto sea sólo transitorio —señalo Shelby muy serio—. Nos gustaría darle a nuestros muchachos, y también a nuestras chicas, claro está, un impulso combativo adicional lo llamaríamos SALLY.
He de confesar que en ese instante, no me cuestioné enseguida el aspecto moral o ético de lo que me habían propuesto.
—Señor Peterson, dígame usted ¿Cree que podría desarrollar una píldora capaz de mejorar el desempeño en el combate? — preguntó el coronel.
—Es posible —contesté siendo precavido—. Pero tiene que tener tiempo suficiente para el desarrollo, ya que demanda de mucha investigación, incluyendo pruebas con animales, cosa que al PETA no le gusta para nada, siempre hay que ser precavidos, porque ellos tienen gente en todas partes, seguidas por otras con voluntarios humanos. Sería preciso calcular con mucho cuidado la dosis, y es probable que los efectos secundarios a largo plazo resulten peligrosos. Se trata de una hormona extremadamente poderosa, y como comprenderá, aún no sabemos cómo puede afectar la conducta humana.
— ¿Pero crees que SALLY es posible? —repitió—. ¿Una pequeña píldora, quizás, un polvo sin sabor mezclado con las raciones de los soldados? Sería una gran diferencia entre la victoria y la derrota. Para nuestra nación podría ser de vital importancia, Peterson, ¿Entiendes?
—Sí, señor. Creo que desarrollaremos un adictivo así, pero no de la noche a la mañana, desde luego, requeriría una enorme cantidad de trabajo.
—Dejen que yo me preocupe por el costo —manifestó el coronel Shelby—. Ustedes ocúpense de inventar una píldora que convierta a cada soldado en un ser impaciente por lanzarse al ataque contra un tanque o un avión, ¿Cuándo pueden empezar?
—En cuánto están disponibles los fondos —respondió Cantona.
—Eso no es problema, los fondos están disponibles desde ahora mismo—. Empiecen a moverse, hay que trabajar y no perder tiempo, esto es un secreto de estado, eso ya lo saben, así que me ahorrare el discurso explicando del porqué nadie puede saberlo.
—Por supuesto —replicó el señor Cantona—. No hay problema, se lo aseguro, se llevará con absoluta reserva todo el proyecto, cuente con nosotros ¿Cierto Ethan?
Sí, claro que sí, señor —afirmé.
Y así empezó todo.
donde la mayoría de sus habitantes trabajan en el laboratorio, mientras que otros son miembros de los Seal como lo es mi mejor amigo Chris, otros son maestros de escuelas, veteranos de guerra y atletas retirados que por casualidad de la vida se encontraron con Birming en su camino, lo que los altos miembros militares temían, ya no se hará realidad, pensaban que si dejaban quedarse a los forasteros que no tenían nada que ver con la industria, el pueblo y sus secretos se convertiría en un lugar sin ley, de esos que los fines de semanas organizan megas fiestas, con todo incluido, drogas, alcohol, orgias, prostitutas, jibaros entre otros. Pero se equivocaron, bueno no tanto, el pueblo de Birming se ha convertido en uno de esos pueblos conservadores ‹‹sólo por fuera›› como diría Chris, por raro que parezca, no hay homosexuales, no hay prostitutas, no hay vagabundos ni ateos, no hay nada de lo que haga a un conservador enojar, pero personas como yo, que saben la verdadera razón por el cual existe el pueblo, sabemos que hay pecados ocultos, infidelidades, adicciones al alcohol, marihuana ya la pornografía, e incluso las personas que son catalogadas por otros conservadores como “Tolerantes del progresismo” como lo es el señor Yilberth Becker tienen sus pecados ocultos, la de él es la pornografía infantil, te preguntaras ¿cómo es que no ha sido juzgado? La respuesta es sencilla, desencadenaría una ola de escándalos a nivel nacional, ya sabemos que los reporteros amarillistas aman estas cosas, se sabría que el pueblo en realidad no existe, porque es utilizado como experimentos de armas bioquímicas, segundo, saldría a la luz pública las violaciones de los derechos humanos, tanto los experimentos que se hacen en presos que no tienen familia ni a donde ir, como en los sellos, sin mencionar a los tantos animales que hemos sacrificado, eso y muchas cosas más. Pero el señor Yilberth Becker saldrá a un viaje del cual jamás regresará.
—Hola campeón —me saluda Chris.
—Buenos días caballero —le devuelvo el saludo.
Al montarme en su camioneta me doy cuenta de un perfume femenino, no digo nada, pero mi mejor amigo ya se ha dado cuenta, al final de cuentas es un sello ¿No? Se da cuenta de todo, pero del perfume.
—Dilo —me dice Chris.
—Tienes problemas en tu olfato —le respondo.
— ¿No vas a preguntar quién es?
— ¿La pasaste bien? —le pregunto.
—Es Hillary List.
— ¡Rayos! La líder del coro de la iglesia. ¿Cómo es esto posible? Termino preguntando.
—El domingo luego de la iglesia me ofrecí a llevarla a su casa, sus padres ya se habían ido, tu sabes que los del coro salen muy tarde, y yo me había dejado arreglando la planta eléctrica, al terminar iba camino a la camioneta cuando de pronto escucho a alguien que me llama, y era ella, Hillary List, con su vestido que le llega hasta las rodillas, pero muy pegado, claro está, el vestido le cubría todo, pero la detallé muy bien, ella se subió a la camioneta y camino a su casa no me aguanté y me le insinué, ella correspondió, al principio me sentí mal, por todas esas cosas de Dios —Chris suspira decepcionado—. Pero no pude evitarlo, ya le pedí perdón al creador, voy a Siria así que necesito protección, como verás los vidrios de la camioneta son polarizados, así que eso jugó un papel importante, no me lo vas a creer ¡Tiene n culo! ¡Bendecido! —Chris ríe con nerviosismo como temiendo que Dios tome represarías—. No te daré más detalles porque soy un caballero. Pero pienso algo sobre todo lo que sucedió.
— ¿Qué es? —Le pregunto a Chris.
—La mayoría de los protestantes tienen pecados ocultos, y no estoy juzgando a nadie.
— ¿Y cuál es la conclusión? —le pregunto con indiferencia.
—Que los protestantes alardean de ser más santos que nosotros los católicos.
—Ellos no tienen un padre Maciel —le responde.
No tengo respuestas de mi amigo Chris, lo he dejado mudo, ¿Cómo olvidar aquel abominable hombre llamado Maciel? Que dejó a la iglesia católica en una muy mala posición, yo soy teísta, pero no religioso, y también sé que hay personas malvadas en las grandes organizaciones, como también en los que son movimientos sociales que supuestamente luchan por los derechos humanos y por la igualdad, pero imponiendo sus ideologías, así como los comunistas. Para mí lo que vale es la intención del corazón, solo eso, no necesitas de nada más para alcanzar la felicidad o el paraíso, o la vida eterna. Hillary List es una muchacha muy guapa, de piel morena como su padre Oscar List, de origen latino, la muchacha tiene un buen culo como dice Chris, ya sea porque es porrista o porque se ejercita en el gym, o porque la mayoría de las personas latinas o de origen latino, son poseedoras de un buen cuerpo, Hillary List tiene dieciocho años de edad, mi amigo tiene treinta, la misma edad que tengo, no son muchos años de diferencia, además es bien sabido que la mayoría de las adolescentes tienen su primera fantasía sexual con una persona de entre veinticinco y treinta años de edad, la señorita Hillary pertenece a ese selecto grupo de mujeres, también sabía que la muchacha gustaba de mi amigo, y yo también le gusto, en realidad soy el deseo sexual de las mayorías de las chicas de este pueblo, siempre he practicado deporte, me gusta estar metido en el gimnasio así como en el laboratorio, debería pensar un rato, y hacer lo que mi mejor amigo ha hecho, total cada quien tiene sus pecados, algunos lo tienen a la luz y otros son como Hillary List, tienen su pecado oculto. Esto me recuerda algo, ya que su familia sabe que trabajo para el gobierno pero nada más hasta ahí, ella se asustó un poco, pero a los días que se fueron me mandó un video de pocos segundos, donde ella aparece haciendo cosas que no debería de hacer, inmediatamente se lo dije a mi esposa, le conté todo, y ella bueno, se encargó del resto. Esto me lleva a pensar las consecuencias del proyecto SALLY ¿Qué podría salir mal? Los seal serán capaces de soportar el proyecto, aun no me decido si SALLY será en polvo o en pastillas, aun no lo sé, tampoco quiero experimentar más en animales, solo falta acomodar algunas cosas en el compuesto químico del proyecto, y me gustaría probarlo en humanos lo mas pronto posible. inmediatamente se lo dije a mi esposa, le conté todo, y ella bueno, se encargó del resto. Esto me lleva a pensar las consecuencias del proyecto SALLY ¿Qué podría salir mal? Los seal serán capaces de soportar el proyecto, aun no me decido si SALLY será en polvo o en pastillas, aun no lo sé, tampoco quiero experimentar más en animales, solo falta acomodar algunas cosas en el compuesto químico del proyecto, y me gustaría probarlo en humanos lo mas pronto posible. inmediatamente se lo dije a mi esposa, le conté todo, y ella bueno, se encargó del resto. Esto me lleva a pensar las consecuencias del proyecto SALLY ¿Qué podría salir mal? Los seal serán capaces de soportar el proyecto, aun no me decido si SALLY será en polvo o en pastillas, aun no lo sé, tampoco quiero experimentar más en animales, solo falta acomodar algunas cosas en el compuesto químico del proyecto, y me gustaría probarlo en humanos lo mas pronto posible.
He llegado a mi trabajo, saludo al portero, y al resto del personal. Entro a mi oficina donde tengo que trabajar, es evidente que el gobierno, bueno, el comandante Shelby quiere el proyecto para los soldados, más que todo para luchar, probablemente es una droga o como dijo mi jefe Cantona, al final será una toxina que elevará a nuestros soldados más allá de lo que se puede imaginar, pero no solo trabajará en el cuerpo para que luchen, para que las heridas por balas u otras armas sean pocas dolorosas, sino que también alimentará su apetito sexual, uno de los beneficios de los cuales descubrí, es que los miembros de los sellos se pueden olvidar de la impotencia sexual, y de la eyaculación precoz, no sé si será un problema, tampoco es que importe, no he tenido apetito sexual desde hace mucho, desde que tuve a mi hijo Simón, quiero volver a tener ese interminable de poseer el cuerpo de mi esposa, de durar toda la noche y todo el día, no me acosté con mi sobrina Daniela porque me pareció un chiste, aunque los adolescentes de hoy en día te pueden sorprender haciendo cosas que no podría llamarme retrograda, dinosaurio, lo que tú quieras, pero no compartir que un niño de esa edad haga cosas de adulto; sin embargo ella no se fue con las manos vacías, tomó a mi hijo en lugar de mí, pero Simón apenas tenía cuatro años en ese entonces, todo un escándalo, y creo que no debo decirlo por aquí, pero lo hago para que tengan cuidado de las personas cercanas a su círculo íntimo, el señor Cantona se encargó del asunto, lo que le sucedió a Daniela no lo puedo decir aquí, ahora ella tiene dieciocho años de edad, y vendrá a quedarse con nosotros en nuestra casa, ya que no tiene una muy buena relación con sus padrastros ¡Ah sí! Se me ha olvidado, Daniela es adoptada, no sé si sigue sintiendo algo por mí, pero es que yo no tengo apetito sexual desde… bueno, eso ya se los dije a ustedes. Pensándolo bien, creo que usaré el proyecto SALLY en Daniela, solo falta arreglar y añadir algunas cositas y estará listo para cuando Daniela llegue a casa, espero que no se fije de nuevo en Simón, el chico no pasa por algo bueno, así que tener una experiencia (De nuevo) a esa edad no le va a beneficiario para nada, y me veré en la obligación de hacer sufrir a la chica si le pone un dedo encima a mi hijo.
Mientras tanto, sigo pensando en usar a SALLY en mí, no sé si es ético o prudente, realmente no lo sé, en realidad si lo sé, pero tengo poco tiempo (Me gusta entregar proyectos en el menor tiempo posible) ¿Y si lo uso con daniela? ¿O en mi esposa Edith? De cualquier forma si algo sale mal, la CIA se encargará de todo, total son ellos los que siempre se encargarán de solucionar los problemas. El comandante Shelby espera lo mejor de mí, en pocas palabras (Porque así lo entendí) Tiene que ser un éxito total, no me puedo arriesgar nada, solo hacer lo que le hace falta al compuesto (La hormona sintetizada) no lo he usado en humanos, tomaré el riesgo ¿Pero serán las consecuencias? ¿Me pondré agresivo? ¿Sexual o violentamente? Eso no lo sé, no quiero utilizar a otro animal, creo que estoy dando y repitiendo (Gerundio) esta misma excusa.
He terminado, no es un polvo, lo he comprimido en una píldora, de color azul, es mi color favorito. Ya son las doce de la media noche ¿cuántas veces tienes sexo el cartero Alex con mi esposa? Quizás sea otro, no la culpa. La píldora SALLY la sostengo frente a mis narices, me encargué de añadirle un sabor a fresa, para que sea menos tedioso, sé que el proyecto está terminado, lo que no sé es cuánto tiempo tardará en hacer efecto. Me ha llamado mi esposa preguntándome si me falta mucho, es media noche, a las seis de la tarde era mi deber ir a casa, pero desde hace muchas horas sostengo la píldora frente a mí, pensando si debo usarla, aún no he llamado al comandante Shelby, ni al señor Cantona, ni siquiera él de decidirme si la tomo o no. La llegada de la sobrina de mi esposa se ha adelantado, ha llegado a casa, mi esposa Edith le ha dado la habitación que tenemos para la visita, ya será de ella, queda al lado de mi oficina, mi esposa sabe que yo no tengo nada en lo absoluto con su sobrina, ¿Pero puedo cambiar tomando la píldora? Sin pensarlo mucho me tomo la pastilla, ‹‹ ¡Mierda! ¿Qué hice? ›› Lo hecho; hecho está, me despreocupo tomando una cerveza, no me gusta la cerveza, pero no hay tiempo para pensar si me gusta o no. Observo las cámaras de mi casa, observo a mi esposa durmiendo, pobre mujer, no tiene la culpa de serme infiel, lo merezco es todo, al mirar la habitación de mi hijo lo encuentro tendido en su cama mirando al techo, a esta hora ya Debería ir por su quinto sueño, ya a las nueve de la noche duerme, pero esta noche solo mira el techo, miro la habitación donde se encuentra Daniela, y efectivamente ella ha cambiado, despierta frente a su computadora portátil, no sé lo que ve, al parecer una película o algo así, es la única en tener la luz encendida, su cabello rubio es muy largo, ya tienen sus senos formados, solo espero para ver a Daniela levantarse de su cama, tiene un gran trasero, su cabello le llega más allá de sus nalgas, abundante y hermoso, parecido a este personaje de Disney que es una princesa, no me acuerdo del nombre. Daniela se dirige hacia su equipaje, saca de allí la misma bata que tenía cuando salió a mi llegada, esta vez no le llega a sus tobillos, al parecer le ha cortado un pedazo de tela, se quita su blusa de tiras, no tiene nada en sus pechos. Me impresiono por lo que veo, mi corazón empieza a latir aceleradamente, siento un cosquilleo que baja desde mi diafragma hasta el centro de mi estómago, hace muchos años que no siento nada igual, sus senos son voluminosos, las areolas de sus senos son atractivas, son prominentes, de un rosado intenso, sus pezones son de medida corta, tal vez se haya puesto implantes, pero no lo creo, Daniela se desnuda por completo, como dijo una vez mi esposa ‹‹Daniela tendrá el cuerpo de una mujer negra›› no tiene vello púbico, imagino que se ha rasurado, esas nalgas están bien trabajadas, por lo que veo Daniela no ha dejado de ejercitarse, mis manos de pronto empiezan a querer sacarla de la pantalla, pero eso como sabemos que no es posible, se coloca la bata, apenas le cubre debajo de su vientre, como unos cinco dedos. Sigue sin apagar la luz, miro a mi esposa, aún sigue durmiendo, Edith tiene un buen cuerpo, pero como dije antes, en este pueblo todos son conservadores, al menos eso aparentan, mi esposa nunca le ha gustado vestirse como se viste Daniela, al manos para estar en casa o para dormir, siempre le rogué para hacerle sexo oral, imagínate para que me lo hiciera ella a mí, siempre se negaba ‹‹No pondré esa cosa monstruosa dentro de mi boca›› Imagino que eso se trata de ser una mujer empoderada, la que toma sus propias decisiones sin importar qué, eso sí, jamás la obligué para hacerlo. Luego algo me llama la atención, veo a mi hijo Simón parado frente a la puerta de su habitación, con la luz apagada aun, no sé qué piensa hacer, imagino que todo esto lo están observando esas personas de poder a las cuales le trabajo, pero no me importa desde hace muchos años no tenemos privacidad, la gente cree que por deshabilitar la opción de ubicación en su celular, o usar una VPN no los van a vigilar, ¡Claro que si carajo! El gobierno sabe dónde se encuentran hasta los más acérrimos hackers del mundo, que no aparecen para contrarrestar sus delitos es otra cosa, el señor Cantona debe estar mirando lo mismo que yo, eso no me importa, se sabe que muchas personas de este pueblo hacen cosas extrañas, y esos forasteros que han llegado de improvisación, y se han quedado para siempre en este pueblo hacen cosas que son abominables, padres abusando de sus propios hijos, esos que aparentan ser religiosos y conservadores, pero dentro de sus casas son progres, eso es así. Miro la habitación de Daniela, ya ha pagado la luz, pero no se ha cubierto con la cobija, sigue allí, ha apagado también su ordenador portátil y su teléfono, esta vez se encuentra mirando el techo de la habitación, como lo hacía Simón ¿ ¿Qué les pasa? Mi hijo abre la puerta, sale de su habitación, por lo que puedo observar, tarta de hacer el menor ruido posible, es inteligente, se ha puesto sus calcetines (O medias como le dicen en Venezuela) camina despacio, mira hacia la habitación de su madre (Y la mía también) miro la habitación y Edith se encuentra rendida, imagínense, tuvo mucha acción durante su día, mi hijo Simón baja las escaleras, y se dirige hacia la habitación donde se encuentra Daniela. Al momento de encontrarse frente a la puerta de la habitación de visitas, mi hijo Simón Peterson se persigna ¡¿Que carajos?! No somos católicos ni nada, solo creemos en Dios, solo eso, nunca le he impuesto algo a mi hijo, eso jamás, no sé porque se persigno, si supiera que Dios no está de acuerdo con lo que va hacer ¿Está bien dejarlo hacer lo que piensa? Daniela ya lo usó, el apenas tenía cuatro años y ella doce años, ahora mi hijo Simón tiene diez, y mi sobrina política tiene dieciocho. Al momento que mi hijo gira la manilla, deduzco que ha hecho ruido, porque Daniela de inmediato fijó su mirada en la puerta por algunos segundos, pero lo que sucede a continuación me deja perplejo. Daniela se hace la dormida, sin taparse ni nada, abre un poco más sus piernas, sus hermosas piernas, y mi hijo entra, con cuidado cierra la puerta, de nuevo creo que ha hecho ruido, porque Simón sube sus hombros como esperando que Daniela no se dé cuenta, pero lo ha hecho, solo que la chica se hace la dormida de nuevo, sin taparse, mi hijo que estaba de espalda vuelve a fijar su mirada en mi sobrina, y luego de mucho tiempo le noto una sonrisa a Simón , mi hijo Simón Peterson tiene una sonrisa malévola dibujada en su rostro de niño, por un momento pienso en llamar a la casa, para que Simón salga y no me encuentre con un gran problema en casa, Es la primera vez que pienso de esta manera, abro mis ojos de nuevo, mi hijo se acerca de a poco hacia la cama donde Daniela se hace la dormida ¿Aun siente algo por mi hijo? Mi rabia crece, pero la intensión de mi hijo es diferente a lo que yo había pensado, toma una almohada que se encontraba al lado de la chica, la toma con sus dos manitos, lo veo tenso, aprieta sus labios llenos de ira, rabia y dolor, se acuerda todavía, nunca me había dicho algo, y yo no se lo había comentado a mi esposa, ya sabes por qué. Veo a Simón regresar a su cama, entre lágrimas, llorando en silencio, no ha hecho nada, y Daniela no entiende lo que ha sucedido. De pronto me veo construyendo un plan para hacerle la vida un infierno a mi sobrina, me asombro de mí mismo, tengo sentimientos encontrados, y la vez sed de venganza, pero lo que descubro me atemoriza,
Llego a casa, me siento en el sofá de la sala, son las dos de la mañana, recuerdo las palabras del señor Cantona cuando me vio salir de mi oficina ‹‹Tiene trabajo que hacer en casa›› pero aún no sé si se refería a corregir los errores de mi hogar, o poner en practica la pildora SALLY ; sin embargo antes de venir a casa, me encargué de que los que vigilan mi hogar vean imágenes congeladas, un algoritmo que creó, para que se renueva cada cinco minutos, sabrán que he hecho algo, pero sé muy bien que no me lo reclamaran , no tengo sueño, tengo tanta energía que siento que puedo ir a Nueva York caminando.
-Hola
Escucho una voz dulce, es Daniela, hermosa y dulce como siempre, la sed de venganza que tenía contra ella de pronto ha desaparecido, y me encuentro totalmente excitado ante su esbelto cuerpo desnudo.