A dos centΓ­metros de ti πŸ“ Kookmin Adap.

Summary

Β«Los alfas y los omegas pueden ser amigos. Yo solo digo que es perfectamente posible que un alfa y un omega sean amigos. Nunca he entendido cuΓ‘l es el problema. O sea, sΓ­, hemos tenido que soportar un montΓ³n de preguntas estΓΊpidas: ΒΏEstΓ‘is juntos?, Pero algΓΊn rollo habrΓ©is tenido, ΒΏno? Bueno, vale. Sea como sea, reconozco que no todo ha ido como la seda. Hemos tenido algΓΊn que otro problemilla. Vale, bastantes problemas. Pero mira cΓ³mo ha acabado todo. Cuando lleguΓ© al colegio, ambos dimos por supuesto que no volverΓ­amos a intercambiar palabra despuΓ©s de aquel primer dΓ­a. Sobre todo tΓΊ, porque enloqueciste por mΓ­ en cuanto me viste. Abundan los adjetivos para describirme: genial, fuerte, viril... ΒΏQuieres que siga?Β» Digamos que Jimin y Jungkook fueron amigos a primera vista. Todo el mundo dice que alfas y omegas no pueden ser amigos de verdad, pero ellos lo son. Y mucho. Quedan despuΓ©s del instituto, comparten miles de chistes que solo ellos entienden, sus familias estΓ‘n superunidas... Jungkook y Jimin solo son amigos, y estΓ‘n felices asΓ­. Pero, claro, los chicos no piden salir a Jimin porque piensan que estΓ‘ con Jungkook y Jimin pasa tanto tiempo con el que no le queda tiempo para sus parejas. AsΓ­ que un dΓ­a comenzarΓ‘n a preguntarse si no estarΓ­an mejor juntos. Aunque quizΓ‘ eso complique demasiado su relaciΓ³n.

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πŸ“. 1

Seguro que era el ΓΊnico omega del mundo que estaba deseando que terminaran las vacaciones. Durante los meses de verano, tenΓ­a demasiado tiempo libre, lo cual implica demasiado tiempo para pensar, sobre todo si eres un omega de once aΓ±os en pleno duelo. No veΓ­a el momento de empezar sΓ©ptimo. Ponerme a hacer codos. Pasar menos tiempo a solas. Al principio de las vacaciones, me arrepentΓ­ de haber rechazado la oferta de mi padre de pasar el verano en Irlanda con la familia de mi madre, pero es que sabΓ­a que allΓ­ todo me recordarΓ­a a ella. Aunque para recordarla me bastaba con mirarme al espejo.

El caso es que el colegio era mi ΓΊnica vΓ­a de escape. Cuando me dieron el recado de que pasara por secretarΓ­a antes de clase, temΓ­ que me esperara otro curso plagado de visitas obligatorias al psicoterapeuta del centro, de miradas compasivas por parte de mis compaΓ±eros y de profesores bienintencionados pero algo despistados empeΓ±ados en decirme lo importante que era Β«mantener vivo su recuerdoΒ».

Como si pudiera olvidarla.

Aquella maΓ±ana, no estaba para muchos dramas. Ya tenΓ­a bastante con enfrentarme a un nuevo curso desde que...

β€”ΒΏQuieres que te acompaΓ±e, Jimin? β€”me preguntΓ³ Taehyung cuando recibΓ­ el recado de la secretarΓ­a.

Aunque intentaba disimular, la sonrisa tensa del rostro le traicionaba.

β€”No, tranquilo β€”repuseβ€”. Seguro que no es nada.

Me escudriΓ±Γ³ un momento antes de arreglarme el clip del pelo.

β€”Muy bien, si me necesitas estarΓ© en clase del seΓ±or Nelson.

EsbocΓ© una sonrisa tranquilizadora y me la peguΓ© a los labios para entrar en el despacho. La seΓ±ora Blaska, la directora, me abrazΓ³.

β€”Β‘Bienvenido, Jimin! ΒΏQuΓ© tal el verano?

β€”Β‘Muy bien! β€”mentΓ­.

Nos miramos mutuamente, sin saber quΓ© decir a continuaciΓ³n.

β€”Bueno, necesito ayuda con un nuevo alumno. Te presento a Jeon Jungkook. Β‘Es de Los Ángeles!

Me volvΓ­ a mirar y vi a un alfa rubio que llevaba una coleta a la altura de la nuca. Su pelo era aΓΊn mΓ‘s largo que el mΓ­o. Se recogiΓ³ un mechΓ³n suelto detrΓ‘s de la oreja antes de tenderme la mano y decir:

β€”QuΓ© tal.

TenΓ­a que reconocerlo: como mΓ­nimo era educado... para ser un surfero. La seΓ±ora Blaska me tendiΓ³ el horario del alfa nuevo.

β€”ΒΏPuedes enseΓ±arle el centro y acompaΓ±arlo a su primera clase?

β€”Claro.

SalΓ­ del despacho seguido de Jungkook y me dispuse a mostrarle rΓ‘pidamente la escuela. No estaba de humor para jugar a Β«cuΓ©ntame la historia de tu vidaΒ».

β€”El edificio tiene forma de Β«TΒ». Por este pasillo llegarΓ‘s a las clases de Mates, Ciencias e Historia β€”me puse a mover las manos como un meseroβ€”. DetrΓ‘s de ti, las clases de lengua y literatura, ademΓ‘s de la sala de estudios β€”echΓ© a andar con brΓ­oβ€”. Hay gimnasio, cafeterΓ­a, sala de mΓΊsica y sala de arte. Ah, y cuartos de baΓ±o al fondo de cada planta, ademΓ‘s de un dispensador de agua.

Puso cara de sorpresa.

β€”ΒΏQuΓ© es un dispensador de agua?

Mi primera reacciΓ³n fue de incredulidad. ΒΏCΓ³mo era posible que no supiera lo que era un dispensador?

β€”Pues una especie de grifo. Para beber.

Se lo enseΓ±Γ© y apretΓ© el botΓ³n para que manara agua.

β€”Oh, te refieres a un surtidor.

β€”SΓ­, dispensador, surtidor... quΓ© mΓ‘s da.β€” Γ‰l se echΓ³ a reΓ­r.

β€”Nunca habΓ­a oΓ­do eso de Β«dispensadorΒ». Yo me limitΓ© a caminar mΓ‘s deprisa.

Mientras Γ©l echaba un vistazo al pasillo, me fijΓ© en que tenΓ­a los ojos de un azul muy claro, casi grises.

β€”QuΓ© raro β€”prosiguiΓ³β€”. Todo este colegio cabrΓ­a en la cafeterΓ­a de mi antiguo cole β€”formulaba las frases en tono ascendente, como si fueran preguntasβ€”. O sea, voy a tener que cambiar de chip, ΒΏsabes?

Supongo que la reacciΓ³n apropiada habrΓ­a sido interesarme por su antiguo centro, pero querΓ­a llegar a clase cuanto antes.

Unos amigos se acercaron a saludarme y todos le echaron un vistazo al alfa nuevo. Mi cole era bastante pequeΓ±o; la mayorΓ­a asistΓ­amos desde primero, muchos desde infantil.

VolvΓ­ a mirarlo de reojo. No estaba seguro de si me parecΓ­a mono o no. TenΓ­a las puntas del pelo casi blancas, seguramente como consecuencia del sol. El bronceado de su piel resaltaba aΓΊn mΓ‘s el tono trigueΓ±o de su cabello y el azul de sus ojos; pero no le durarΓ­a mucho, teniendo en cuenta que en Wisconsin, pasado el mes de agosto, apenas vemos el sol.

Jungkook llevaba una camisa a cuadros blancos y negros, bermudas y chanclas. Se dirΓ­a que habΓ­a intentado combinar un estilo informal con otro mΓ‘s serio. A mΓ­, por suerte, me habΓ­a ayudado Taehyung a escoger el conjunto del primer dΓ­a de clase: una camisa a rayas amarillo y blanco con una chaqueta blanca.

Jungkook me sonriΓ³, nervioso.

β€”ΒΏY quΓ© nombre es ese de Jimin? ΒΏO es Jimy?

Mi primer impulso fue preguntarle si el nombre de Jungkook procedΓ­a de los vaqueros que su madre llevaba puestos el dΓ­a que Γ©l naciΓ³, pero optΓ© por comportarme como el alumno responsable que, al menos en teorΓ­a, era.

β€”Es un nombre tΓ­pico de mi familia β€”respondΓ­. Lo cual era una trola como una casa. El nombre tal vez fuera tΓ­pico de alguna familia, pero no de la mΓ­a. Aunque me encantaba tener un nombre tan original, me daba vergΓΌenza admitir que el nombre procedΓ­a del whisky favorito de mi padreβ€”. Es Ji-min.

β€”TΓ­o, quΓ© guay.

No me podΓ­a creer que acabara de llamarme Β«tΓ­oΒ».

β€”SΓ­, gracias β€”di por concluida la visita delante del aula de su primera claseβ€”. Bueno, aquΓ­ te dejo.β€” Me mirΓ³ indeciso, como esperando a que le buscara un pupitre y lo arropara en la cama.

β€”Β‘Hola, Jimin! β€”me saludΓ³ el seΓ±or Driverβ€”. Pensaba que no tenΓ­as clase conmigo hasta mΓ‘s tarde. Ah, vaya, tΓΊ debes de ser Jungkook.

β€”Le estaba enseΓ±ando el cole. Bueno β€”me volvΓ­ hacia Jungkookβ€”. Me tengo que ir a clase. Buena suerte.

β€”Ah, vale β€”balbuceΓ³ Γ©lβ€”. ΒΏNos vemos luego?

En aquel momento, me di cuenta de que me miraba con una expresiΓ³n de miedo. Estaba asustado. Por supuesto. Me sentΓ­ culpable un momento, pero me sacudΓ­ de encima la sensaciΓ³n mientras me dirigΓ­a a mi aula.

Ya tenΓ­a bastante problemas sin necesidad de aΓ±adir uno mΓ‘s.

πŸ“.

β€’ β€’.°✦ β€’.Β°

En cuanto nos pusimos a la cola en el comedor, Taehyung fue directa al grano.

β€”ΒΏY quΓ© pasa con el alfa nuevo? β€”me preguntΓ³. Me encogΓ­ de hombros.

β€”No sΓ©. No estΓ‘ mal.

El examinΓ³ una porciΓ³n de pizza.

β€”Lleva el pelo larguΓ­simo.

β€”Es de California β€”seΓ±alΓ©.

β€”ΒΏY quΓ© mΓ‘s sabes de Γ©l?

RenunciΓ³ a la pizza y escogiΓ³ un sΓ‘ndwich de pollo y una ensalada. Lo imitΓ©.

Estaba profundamente agradecido de tener un amigo tan β€œomega” como Taehyung. Mi padre, por mΓ‘s que se esforzase, no podΓ­a ayudarme con cosas como peinados, ropa y maquillaje. Si dependiera de Γ©l, irΓ­a siempre vestido con vaqueros, deportivas y una camiseta del equipo de fΓΊtbol mΓ‘s famoso de Wisconsin, los Green Bay Packers, y ademΓ‘s comerΓ­a pizza a diario. Taehyung, sin embargo, rezumaba delicadeza. Sin duda era uno de los chicos mΓ‘s guapos de la clase, con su pelo negro como el carbΓ³n, y sus ojos oscuros. TambiΓ©n tenΓ­a muchΓ­simo estilo y, afortunadamente para mΓ­, compartΓ­amos talla, asΓ­ que podΓ­a ponerme su ropa, aunque el estaba mΓ‘s desarrollado que yo. Al menos, tendrΓ­a a alguien a quien pedirle consejo cuando tuviera que usar los supresores de omegas. No podΓ­a ni imaginar lo incΓ³modo que se sentirΓ­a mi padre en una situaciΓ³n como esa. Lo incΓ³modos que nos sentirΓ­amos los dos.

β€”Mm...

TratΓ© de recordar quΓ© mΓ‘s sabΓ­a de Jungkook. Ahora, demasiado tarde, tenΓ­a la sensaciΓ³n de que me habΓ­a esforzado poco.

Danielle se reuniΓ³ con nosotros. Sus rizos color miel rebotaban en su cabeza mientras recorrΓ­amos la cafeterΓ­a.

β€”ΒΏEse es el alfa nuevo?

SeΓ±alΓ³ a Jungkook, que comΓ­a solo sentado a una mesa.

β€”QuΓ© delgado estΓ‘ β€”observΓ³ Taehyung. Danielle se rio.

β€”Ya lo creo. Pero no os preocupΓ©is, si no engorda con nuestras grasientas hamburguesas, lo harΓ‘ con nuestro famoso queso en grano y las salchichas.

Las tres echamos a andar hacia la mesa de siempre. Jungkook nos siguiΓ³ con la mirada. EstΓ‘bamos acostumbrados. La gente hacΓ­a chistes del tipo: Β«Un rubio, pelirroja y un asiΓ‘tico entran en...Β». Yo, sin embargo, preferΓ­a pensar en nosotros como Β«el omega con el que todo el mundo se quiere sentar porque es muy gracioso, el que es el blanco de todos los cotilleos y el que lleva a los chicos de cabezaΒ».

EsbocΓ© una sonrisa rΓ‘pida en direcciΓ³n a Jungkook, con la esperanza de borrar en parte la mala impresiΓ³n que debΓ­a de haberse llevado de mΓ­ por la maΓ±ana. Γ‰l me devolviΓ³ un saludo triste. Yo me quedΓ© parado un momento y, en ese instante, advertΓ­ que me miraba con expresiΓ³n de gratitud. Pensaba que me iba a sentar a su lado o, como mΓ­nimo, que lo invitarΓ­a a unirse a nosotros. TitubeΓ©, sin saber quΓ© hacer. No me apetecΓ­a hacer de canguro, pero tambiΓ©n sabΓ­a lo que es sentirse solo. Y asustado.

β€”Chicos, me sabe mal que se quede ahΓ­ colgado. ΒΏOs importa que se siente con nosotros?β€” Como nadie puso objeciones, me acerquΓ© a Jungkook.

β€”Eh... ΒΏQuΓ© tal te ha ido la maΓ±ana? β€”le preguntΓ©, haciendo esfuerzos por sonreΓ­r y ser amable por una vez.

β€”Bien.

Por el tono de su voz, era obvio que le habΓ­a ido de todo menos bien.

β€”ΒΏQuieres sentarte con nosotros? β€”seΓ±alΓ© nuestra mesa con un gesto.

β€”Gracias β€”respirΓ³ aliviado.

Pronto, la atenciΓ³n que despertΓ‘bamos fue sustituida por cotilleos del estilo de SΓ© lo que hicisteis el ΓΊltimo verano.

Jungkook se sentΓ³ a mi lado y picoteΓ³ su comida con aire cohibido. DejΓ³ la mochila sobre la mesa y advertΓ­ que llevaba una chapa prendida a una tira.

β€”ΒΏEso no serΓ‘...?

Me mordΓ­ la lengua. ΒΏQuΓ© posibilidades habΓ­a de que aquello fuera lo que creΓ­a que era? Demasiada casualidad.

Jungkook se dio cuenta de que estaba mirando su chapa de MANTÉN LA CALMA Y SIGUE COLGADO.

β€”Ah, esto... Es una serie de televisiΓ³n que mola un montΓ³n... β€”empezΓ³ a explicar. Yo apenas pude contener la emociΓ³n.

β€”Buggy y Floyd. Β‘Me encanta esa serie!β€” Se le iluminΓ³ la cara.

β€”No es posible... Nadie conoce Buggy y Floyd. Β‘Es alucinante!β€” Era alucinante.

Buggy y Floyd trata de las payasadas de Theodore Β«BuggyΒ» Bugsy y su primo/compaΓ±ero de piso Floyd. En casi todos los episodios, Buggy se mete en algΓΊn lΓ­o absurdo del que Floyd tiene que rescatarlo. Y Floyd siempre se estΓ‘ quejando de la situaciΓ³n, de Buggy y de la sociedad en general.

NotΓ© que una sonrisa se extendΓ­a por mi cara.

β€”SΓ­, la familia de mi madre vive en Irlanda. Vi la serie hace un par de veranos, cuando fui de visita. Tengo los DVD en casa.

β€”Β‘Yo tambiΓ©n! Un amigo de mi padre es director de desarrollo de una productora y estΓ‘ pensando en adaptarlos para emitirlos aquΓ­.

GemΓ­. Odio que adapten una buena serie inglesa a los Estados Unidos. A veces, el humor britΓ‘nico es intraducible y todo se convierte en una patochada.

β€”Lo estropearΓ‘n β€”dijimos Jungkook y yo al unΓ­sono.

Durante un segundo, nos quedamos flipando. Luego nos echamos a reΓ­r.

β€”Episodio favorito

Jungkook se habΓ­a echado hacia delante, ahora mΓ‘s relajado.

β€”Buf, hay muchos. Ese en el que la hermana de Floyd estΓ‘ a punto de dar a luz...

β€”Que me cuelguen si sΓ© de dΓ³nde sacar agua hirviendo a menos que cuente una taza de tΓ© β€”Jungkook clavΓ³ el acento londinense.

β€”Β‘SΓ­! β€”palmeΓ© la mesa con fuerza.

β€”ΒΏQuΓ© estΓ‘ pasando aquΓ­? β€”perplejo, Taehyung nos mirΓ³ por turnos.

β€”ΒΏTe acuerdas de esa serie inglesa que siempre os digo que tenΓ©is que ver?

β€”ΒΏEsa? β€”Taehyung negΓ³ con la cabeza como hacΓ­a siempre que mis pequeΓ±as excentricidades le hacΓ­an gracia. Se volviΓ³ a mirar a Jungkookβ€”. ΒΏLa conoces?

Γ‰l se rio.

β€”SΓ­, es brutal.

β€”AjΓ‘ β€”Taehyung arrugΓ³ la narizβ€”. Es adorable que tengΓ‘is algo en comΓΊn.

β€”Β‘ComΓΊn! β€”bufΓ³ Jungkookβ€”. Ya sΓ© que no soy la reina de Inglaterra, pero desde luego no soy comΓΊn.β€” Era otra cita de la serie.

β€”Un engorro vulgar y corriente, eso es lo que eres β€”terminamos los dos. Taehyung nos mirΓ³ como si fuΓ©ramos dos bichos raros. Danielle sonreΓ­a divertida.

Charlamos un poco mÑs sobre nuestros veranos respectivos y, cuando llegó la hora de irnos, me aseguré de que Jungkook supiera dónde estaba su siguiente clase. Esta vez, cuando preguntó «¿Nos vemos luego?» descubrí que no me horrorizaba la idea. Sería bastante guay tener un amigo que no compartía los gustos de la mayoría.

Taehyung se rio cuando dejamos las bandejas en la cinta transportadora.

β€”Parece ser que tu nuevo novio y tΓΊ tenΓ©is muchas cosas de que hablar.

β€”Β‘Vale ya! Sabes muy bien que no es mi novio.

β€”Claro que lo sΓ©, pero toda la cafeterΓ­a se ha quedado con vuestra pequeΓ±a fiesta de reconciliaciΓ³n.

Seguro que tenΓ­a razΓ³n. A estas horas, todo el mundo estarΓ­a comentando nuestra animadΓ­sima conversaciΓ³n. Sin embargo, me daba igual. PreferΓ­a mil veces ese tipo de chismes a los cotilleos que habΓ­an proliferado a mis espaldas el curso anterior.

πŸ“.

β€’ β€’.°✦ β€’.Β°

El tΓ­o Adam me estaba esperando para llevarme a casa despuΓ©s de clase. Siempre se alegraba mucho de verme, aunque hiciera pocas horas que nos habΓ­amos separado.

β€”ΒΏQuΓ© tal tu primer dΓ­a? β€”me preguntΓ³ mientras me daba un gran abrazo.

β€”Β‘Bien! β€”le asegurΓ©.

β€”Genial.

CogiΓ³ mi mochila y echΓ³ a andar hacia el coche.

AllΓ­ al lado, Jungkook se montaba en un todoterreno conducido por una mujer que debΓ­a de ser su madre. Le dijo algo y ella echΓ³ a andar hacia nosotros. El alfa la siguiΓ³ poco convencido. NotΓ© que se me hacΓ­a un nudo en el estΓ³mago. Siempre me pongo a la defensiva cuando tengo que presentar a Adam.

El tΓ­o Adam es una persona increΓ­ble y todo el mundo lo adora. Es simpΓ‘tico, extrovertido y el primero en echar una mano cuando hace falta. Pese a todo, naciΓ³ con un defecto del habla y arrastra un poco las palabras. No sΓ© muy bien cuΓ‘l es el tΓ©rmino exacto para definir su problema, pero no se le cierra del todo la garganta y a veces cuesta un poco entenderlo.

Cuando preguntΓ©, de pequeΓ±o, quΓ© le pasaba al tΓ­o Adam, mi madre me dejΓ³ muy claro que no le Β«pasabaΒ» nada, sencillamente hablaba de manera distinta a causa de un defecto de nacimiento. Yo me lo tomΓ© al pie de la letra. Hace un par de aΓ±os, volvΓ­a a casa del parque cuando unos chicos me preguntaron quΓ© tal le iba a mi Β«tΓ­o el retrasadoΒ». Yo les gritΓ©: Β«No es retrasado, solo habla de un modo extraΓ±oΒ». EntrΓ© en casa llorando y le contΓ© a mi padre lo sucedido. Fue entonces cuando me informΓ³ de que Adam padecΓ­a una discapacidad mental. Mis padres pensaban que yo ya lo sabΓ­a. Sin embargo, ΒΏquΓ© sabΓ­a yo? Conduce, tiene un empleo y vive solo (en la casa de enfrente). Su vida es idΓ©ntica a la nuestra.

Contuve el aliento cuando la madre de Jungkook se presentΓ³, temiendo que, como muchas otras personas, metiera la pata de algΓΊn modo.

β€”Hola, Jimin, soy la madre de Jungkook. Muchas gracias por haberlo tratado tan bien. Es muy duro tener que trasladarse a la otra punta del paΓ­s y empezar de cero en un colegio nuevo.

TenΓ­a el pelo del mismo color que Jungkook, pero ella llevaba la coleta a la altura de la coronilla. VestΓ­a un pantalΓ³n de algodΓ³n y una sudadera, como si acabara de salir del gimnasio. Incluso sin maquillar, era guapΓ­sima.

β€”MamΓ‘ β€”gimiΓ³ Jungkook, temiendo que me contara su vida. Ella se volviΓ³ hacia Adam.

β€”Y usted debe de ser su padre.

El tΓ­o Adam le cogiΓ³ la mano. Cuando la madre de Jungkook se la estrechΓ³, le vi dar un ligero respingo.

β€”Su tΓ­o.

β€”Este es mi tΓ­o Adam β€”intervine.

β€”Encantada de conocerle.

SonriΓ³ con calidez mientras mi tΓ­o y Jungkook se estrechaban la mano a su vez. Me fijΓ© para comprobar si Jungkook titubeaba tambiΓ©n, pero no lo hizo. Seguramente estaba mΓ‘s pendiente de arrastrar a su madre de vuelta hacia el coche.

De repente, me sorprendΓ­ a mΓ­ mismo dando explicaciones.

β€”Es que mi padre a veces trabaja hasta muy tarde en su empresa de construcciΓ³n, asΓ­ que Adam sale un momento del almacΓ©n para llevarme a casa.

β€”Bueno, si alguna vez necesitas que te llevemos a casa o quieres quedarte en la nuestra hasta que tu padre o tu tΓ­o salgan del trabajo, estaremos encantados de que te vengas con nosotros.

No supe quΓ© decir. Estaba acostumbrado a las buenas maneras de la gente del medio oeste, pero allΓ­ estaba aquella mujer, reciΓ©n llegada al pueblo y que acababa de conocerme, ofreciΓ©ndome su casa. Y lo hacΓ­a por pura amabilidad, no porque supiera lo del accidente.

β€”Β‘QuΓ© bien! Los miΓ©rcoles siempre se nos complican β€”dijo el tΓ­o Adam antes de que pudiera cerrarle la boca.

Por lo general, Adam trabajaba de las siete de la maΓ±ana a las dos de la tarde, asΓ­ que era Γ©l quien me recogΓ­a del colegio. Salvo los miΓ©rcoles. Ese dΓ­a, tenΓ­a turno de tarde. El aΓ±o pasado o bien me quedaba en la biblioteca o bien esperaba a que Taehyung o Danielle terminaran sus respectivas extraescolares.

La madre de Jungkook no lo dudΓ³ ni un instante.

β€”ΒΏPor quΓ© no te vienes a casa el miΓ©rcoles? Si te apetece, claro.

Le echΓ© una ojeada a Jungkook, que me mirΓ³ y articulΓ³ sin voz las ΓΊltimas palabras de su madre: Β«Si te apeteceΒ».

β€”Β‘Desde luego! β€”asintiΓ³ el tΓ­o Adam.

β€”Le darΓ© mi nΓΊmero por si el padre de Jimin quiere ponerse en contacto conmigo, ΒΏde acuerdo?

Jungkook seΓ±alΓ³ la chapa de su mochila y enarcΓ³ las cejas con ademΓ‘n risueΓ±o. Me vino a la cabeza la imagen de nosotros dos viendo juntos Buggy y Floyd.

β€”SΓ­ β€”articulΓ© a mi vez.

Los dos adultos intercambiaron los nΓΊmeros de telΓ©fono. Mi yo destructivo pensaba que la madre de Jungkook se estaba ofreciendo a ocuparse de mΓ­ porque pensaba que mi tΓ­o no estaba en condiciones de cuidarme. Mi yo constructivo me dijo que aquella mujer tan simpΓ‘tica solo querΓ­a que su hijo hiciera amigos.

Puede que lo haya dicho por pena, dijo mi yo destructivo.

No lo sabe, arguyΓ³ mi yo constructivo. Lo sucedido no se parecΓ­a a cuando alguien con quien tenΓ­as poca relaciΓ³n se interesaba por ti de repente, te ofrecΓ­a un hombro en el que llorar o te traΓ­a un tupper de algo que tu madre jamΓ‘s en la vida habΓ­a cocinado.

El tΓ­o Adam y yo montamos en el coche. Γ‰l siempre se aseguraba de que me hubiera abrochado el cinturΓ³n antes de arrancar.

β€”ΒΏVa todo bien? β€”me miraba fijamente.

β€”SΓ­ β€”dije, aunque no sabΓ­a quΓ© pensar de lo que acababa de suceder. No me hacΓ­an mucha gracia los giros inesperados. A esas alturas de mi vida, habΓ­a protagonizado mΓ‘s de los que me correspondΓ­an.

Adam parecΓ­a muy triste.

β€”A tu madre le encantaba recogerte del colegio.

RespondΓ­ con un asentimiento, como hacΓ­a casi siempre que alguien la sacaba a colaciΓ³n. Una lΓ‘grima rodΓ³ por la mejilla de Adam.

β€”Te pareces tanto a ella...

Me estaba acostumbrando a aquel comentario. Me encantaba parecerme a mi madre. TenΓ­a sus mismos ojos, grandes y marrones, el rostro acorazonado y el cabello lacio de un color castaΓ±o que en verano se aclaraba y adquirΓ­a un tono rojizo.

Sin embargo, tambiΓ©n era el omega del espejo, el recordatorio andante de cuanto habΓ­a perdido.

CerrΓ© los ojos, inspirΓ© a fondo y me prometΓ­ a mΓ­ mismo: dentro de quince minutos, estarΓ‘s haciendo los deberes de mates. Dentro de quince minutos, se te concederΓ‘ una tregua. Sobrevive esos quince minutos y todo irΓ‘ bien.

πŸ“.

β€’ β€’.°✦ β€’.Β°

ΒΏDe verdad piensas que mi madre se ofreciΓ³ a llevarte por compasiΓ³n?

Ya no. Ahora sΓ© que tu madre es la definiciΓ³n personificada de Β«increΓ­bleΒ».

De tal palo, tal astilla.

Venga ya.

Pero reconoces que si tΓΊ me invitaste a sentarme con vosotros fue por pena.

Ya te digo.

ΒΏLo ves? Se supone que debes mentir y decir que te apeteciΓ³ charlar conmigo porque pensaste que yo era un tΓ­o superguay.

ΒΏMe estΓ‘s pidiendo que mienta?

Mm... SΓ­. Los amigos mienten para que el otro se sienta bien. ΒΏNo lo sabΓ­as?

ΒΏTe he dicho ya que hoy estΓ‘s muy mono?

Gracias, yo... Eh, un momento.

πŸ“. β€’ β€’.°✦ β€’.Β°

Bueno que puedo decir, me gusta mucho poder adaptarles este libro porque es muy especial para mi, espero disfruten su lectura πŸ’—, es de una lectura fΓ‘cil y muy bonita πŸ’

Aclaro las partes que solo estΓ©n en cursiva son como conversaciones de ellos en el futuro o algo asΓ­, la primera vez que lo leΓ­ tbm me confundiΓ³ jeje