Capítulo Único
...
Un día aburrido en una nueva ciudad en la que por motivos de trabajo tenía que mudarme, abrí una aplicación para conocer personas, y conocí a Yoongi, un chavo muy guapo, el cuál por su plática muy amena me calló muy bien y con el paso de los días me comentó que trabajaba en una tienda de ropa y decidí visitar esa tienda para conocer el lugar. Aproveché para platicar un rato, me considero una persona heterosexual, al menos hasta ese
momento.
Platicábamos de lo que hacíamos y experiencias de vida hasta que llegó la hora de cerrar el lugar a lo que él me comentó:
– Ya tengo que cerrar, pero... ¿Qué te parece si vamos por una cerveza?
– Claro ¿Qué te parece si vamos a mi casa?
A lo que él respondió que si, y pasamos por una tienda por un par de cervezas y seguimos conversando, pero al llegar a casa la platica se comenzó a tornar de forma más sexual.
– Oye, eres muy alto y galán.
Le espondí un tanto desconcertado – ¿Te los parezco? Yo digo que solo soy bajito y por eso me veo adorable.
– No, en serio eres muy galán, y muy hermoso.
Mi corazón comenzó a latir muy fuerte por la sorpresa de que me había gustado que él me lo dijera y solo dije "Gracias, tú igual me lo pareces".
- ¿Alguna vez has estado con algún hombre?
– ¡No, claro que no!
Él notó mi cambio de humor al hacer esa pregunta y cambió el tema por un momento, pero honestamente quería que siguiera, ya que me comenzaba a gustar platicar de ello.
Yoongi comenzó a acercarse lentamente, a lo que yo no ponía resistencia, en verdad me estaba exitando. Comenzó a tocar mi pierna de momento y yo aprovechaba a tocar la suya.
Él siguió más el juego y comenzó a subir su mano diciéndome – Veo que te gusta que te toque... ya estás exitado.
A lo que solo movi la cabeza afirmativamente dando un pequeño suspiro.
– Puedes tocarme tú también - dije, tímido.
En lo que él tomaba mi mano y la ponía en su paquete el cual también noté que estaba excitadisímo, no podía creer que por primera vez tenía un pene en mis manos y me gustaba tenerlo. Aquello me ponía cada ves más excitado.
Él comenzó a desabrochar mi pantalón y yo el suyo, y sin decir nada más, nos fundimos en un beso en el que nuestras lenguas casi tocaban nuestras gargantas.
Sin decir nada comencé a bajar con mi lengua por su cuello a lo cual decía:
- Si... esta noche vas a ser mío y yo tuyo ¿Quieres, Bebé?
– Quiero todo contigo.
Yo no podía creerlo, pero me estaba gustando cada ves más y no pensaba en parara, quería seguir y probar su rica verga, así que comencé a bajar poco a poco hasta ponerme de rodillas frente a su verga.
– ¿Quieres chuparlo?
– S-si quiero, papi...
– Pues es toda tuya, bebé.
Comencé a pasar mi lengua por la punta y notaba su sabor salado y eso ne fascinó.
Él comenzó a jadear diciendo "Si, cométela toda. Es tuya", me gustaba su sabor así que chupé cada ves más esa verga rica que por primera ves sentí y me estaba gustando.
Le medía unos 20 cm y solo pensaba la rica sensación de tenerla en mi boca, ahí estaba yo de rodillas mamando su pollón y metiéndola cada ves más a dentro de mi boca hasta mi garganta, a lo cual el jadeaba cada ves más acelerado.
– P-para Jiminnie, que me vas a hacer venir.
– Eso quiero Yoonnie... Quiero toda tu leche en mi boca.
– No amor, aún no es momento - acarició mis cabellos - Aún tenemos que disfrutar más.
Yo lo único que pensaba era en toda esa excitación que sentía al tenerla dentro de mi boca. No quería parar, pero él me cargó y me llevó a la recámara, tumbándome en ella.
- Ahora me toca a mi, bebé.
Comenzó a mamarmela por unos minutos, yo estaba apunto de estallar hasta que por sorpresa comenzó a introducir su lengua en mi ano y por un instante quise parar, pero me encantó esa extraña sensación.
- Que rico... sigue papi, quiero ser tuyo.
- Esta noche serás mío...
Comenzó a a introducir su lengua más y más en mi ano, acompañado por uno de sus largos dedos; luego dos, hasta que después de un rato ya tenía adentro tres dedos.
Me dolía mucho, pero sentía a la ves placer.
Sacó un condón de su cartera y se lo puso. Ya en ese punto comenzó a penetrarme lentamente para que mi entrada se acoplara a su verga.
Me dolía demasiado, quería gritar de dolor, pero poco a poco el dolor iba desaparecido y se convertía en placer absoluto.
– Y-yoongi...
- Sshh, estás deliciosamente apretado.
Comenzó a moverse cada ves más rápido hasta que decidió parar y voltearme, dejando mi culito en el aire todo para él.
Estaba siendo cojido por otro hombre y me estaba encantando malditamente mal.
Él volvió a meter su verga en mi culo y yo comencé a masturbarme con mi mano. Yoongi cada vez más aceleraba el ritmo y jadeaba más mientras yo gritaba de placer.
– ¡H-hyung! - mis piernas temblaban y mi entrada se contraía dolorosamente bien - ¡Oh, D-dios! Joder!
- Ah, ¡Agh! - dejó una fuerte embestida en un lugar que me hizo ver las estrellas.
- ¡AH! ¡Que rica verga! - las lágrimas bajaban por mis ojos y me sentía flotar sobre el aire - Metemela más duro, Yoon...
- ¿S-si...? ¿A-así...? - mi pecho chocó contra el colchón y mis mejillas encendidas dejaban saber lo acalorado que estaba - Te ves hermoso, bebé.
Yoongi comenzó a dar embestidas fuertes y sacó su verga para quitarse el condón y comenzó a venirse sobre mi espalda y mi culo.
Solo sentí algo caliente y esa sensación se sentía deliciosa. Tomó un poco con sus dedos y me lo metió a mi boca, su sabor era tan rico que decidí jalar todo con mis dedos y comérmelo.
Él comenzó a masturbarme por un rato hasta que me vine sobre mi estómago y hizo lo mismo con mi leche, pero lo mantuvo en su boca y le dije que me besara, a lo que él accedió dándome un fuerte beso.
Luego de eso estuvimos un rato acostados, estando desnudos en la cama hasta que él dijo que se tenía que ir.
Nos vestimos y él salió de mi casa, no sin antes decirnos que un día de estos nos ibamos a ver de nuevo y nos pasamos los números telefónicos para poder estar en comunicación.
Y así se dió el inicio a una seria de encuentros y experiencias que después les contaré.