daddy no . ︎yoonmin

Summary

Min Yoongi, un Alfa importante y un grandioso padre muy ejemplar. Execelente esposo y muy amoroso. Querido infinitamente por sus dos pequeños hijos, quienes eran el centro de su grandiosa vida. Simplemente es el mejor padre del mundo y su cara le dejaba saber a cualquiera que lo viera compartiendo tiempo con sus bellos y amoroso hijos, que era un super héroe para ellos. Pero toda esa mascara comenzó a caer por las noches, en donde Jimin fue el único que pagó las consecuencias en secreto, por culpa de una mente enferma y manipuladora que jugó miles de veces con su cuerpo y destrozó su linda alma y corazón, hasta manchacarlo y dejarlo vacío como una hueca y fea lata. 🪐:; "Quizás olvidaron cerrar la puerta".

Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
5.0 8 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

...


La familia Min estaba compuesta por cuatro integrantes en su pequeña familia.


Un Alfa y al parecer tres omegas.


Min Yoongi, un hombre de veintiocho años de edad. Dueño de una enorme empresa reconocida por todo el país, casado con su ahora esposa Min Suran, una omega hermosa y bastante amable, la cuál le dió dos hermosos hijos que al parecer serían omegas.


El mayor de todos es Min Jimin, un omega hermoso, tímido, adorable y muy amable al igual que su bella madre.


Luego estaba su otro hijo menor, Min Taehyung, un omega bastante imperactivo de once años. Bastante alegre y muy sonriente como ningún otro y el hijo más concentido de todos.


Simplemente eran la familia perfecta. Un ejemplo a seguir y la sociedad estaba muy feliz con eso, ya que cualquiera conocía ese apellido tan importante.


Pero las apariencias engañan y el pequeño Jimin lo supo de las peores maneras.


- ¡Mami! ¡Hoy saqué una buena nota en la escuela! - el rubio daba pequeños saltos de alegría, logrando que inconcientemente su camisa se alzara solo un poco.


- Jiminnie, amor, ¡Felicidades! - Suran se acercó a darle un pequeño beso en su frente, haciendo reír a su pequeño - Espero que sigas teniendo mucho más éxito en la escuela y saques muy buenas notas - volvió a prestarle atención a la comida que estaba preparando y le dió una última mirada a su bebé - Ve y enseñaselo a papá.


- ¡Está bien! - apresurado corrió hasta la sala en donde su papá estaba viendo la televisión, no comprendiendo por qué tenía que ser tan grande si solo veía el aburrido partido - ¡Papi! ¡Mira! ¡Mira! - se sentó a su lado y extendió el examen que cargaba en sus manos para que el Alfa lo viera.


Yoongi le prestó atención inmediatamente y le regaló una sonrisa para luego tomar el papel entre sus manos.


- Que bien por ti, bebé - pasó su mano por los cabellos rubios y Jimin se sonrojó un poco - Papá está orgulloso de ti, mi vida.


- Lo sé - dijo sonriendo y Yoongi lo cargó un poco para dejarlo encima suyo y colocarlo sobre sus piernas - A sido un poquito difícil porque sabes que cada año voy subiendo de curso y aprendo cosas nuevas - le comentó animadamente y no supo en qué momento Yoongi comenzó a dar suave caricias en sus piernas - Pero Jungkookie me ah estado ayudando un montón.


- Me da mucho gusto que te esté yendo muy bien mi bebé - sus ojos brillaron mientras lo admiraba y pasó una de sus manos por sus mejillas y las acarició de igual forma - Te prometo que si sigues sacando buenas notas te daré un regalo - Jimin pareció alegrarse y se abalanzó a su pecho para poder abrazarlo.


- ¡Está bien! Te prometo que seré el mejor - Yoongi no dudaba de eso, pues sus hijos eran los mejores en todo y más si se trataba de su hermoso Jiminnie.


- Jimin...


- ¡Yoongi! ¡Trae los niños para comer! - la voz de Suran se escuchó desde la cocina Interrumpiéndolo y Jimin bajó rápidamente de las piernas de su papá para poder ir por su hermano Taehyung.


- No te preocupes, papi - le regaló una sonrisa - Iré a traer a Tae por ti.


Yoongi asintió feliz y se puso de pies para irse de camino al comedor. Pero primero, se quedó parado viendo cómo Jimin subía las escaleras con prisa, y tragó duro cuando su vista viajó hasta las nalgas de su bebé, las cuáles se movían mucho por el subir y bajar de las escaleras.


Con afligimiento se llevó una mano a su rostro y soltó un suspiro para luego seguir su camino y sonreírle en grande a su esposa, la cuál los esperaba pacientemente en el comedor.


:;🪐 una hora después...


Jimin preparaba su cómoda cama para poder ir a dormir ya; la cena estuvo deliciosa y el cansancio lo envolvió sacándole pequeños bostesitos mientras estaba en la sala con sus padres.


Quitó su ropa y solo se colocó una camisa que le quedaba bastante floja, quedándose con ella en la parte superior y en ropa interior para estar más cómodo.


Sin esperar más tiempo, se tiró a su enorme cama soltando un pequeño gemido de satisfacción por tener algo cómodo bajo su espalda y cerró los ojitos inmediatamente, no siendole difícil poder consiliar el dueño.


El cansancio lo dobló y calló profundamente dormido, acurrucado entre las sábanas frescas y tal vez deseando soñar algo bonito.


No sabe por cuanto tiempo se durmió, pero el pequeño ruido de su puerta siendo abierta lo hizo abrir los ojos de golpe y se sobresaltó por el susto, para luego calmarse al ver de quién se trataba.


- Papi, ¿Qué haces aquí? - preguntó curioso, tratando de despetarse por completo y Yoongi se terminó de acercar, cerrando la puerta tras de si.


- Hola, bebé - se puso de rodillas a la cama y Jimin lo miró atentamente con los cabellos revueltos - Quise venir a verte porque no puedo dormir.


Su pequeño lo miró por un momento y se tiró a la cama nuevamente, ya que se había sentado.


- ¿Por qué no puedes domir, papi? - se restregó tiernamente uno de sus ojos y Yoongi sonrió dejando a la vista su sonrisa de gomita.


- Tal vez porque tengo miedo de que algún monstruo salga de bajo de mi cama - se encogió de hombros y Jimin soltó una risita por lo dicho.


- Pero, papi... tú estás muy grande para tener miedo de algo - le recordó y Yoongi llevó una de sus manos para tocar su lindo y bello rostro - Ni siquiera yo tengo miedo de que hayan monstruos de bajo de mi cama.


- Aunque yo ya esté grande, no significa que no pueda tener miedo, Jiminnie - dijo en voz baja y Jimin suspiró asientiendo - ¿Puedo dormir contigo, mi bebé?


Jimin volvió asentir con su cabeza, haciéndole espacio a su papá en su cama para poder dormir, pero recordó que estaba desnudo de la parte de abajo y soltó un jadeo de la impresión por haberlo olvidado.


- Papi, espera, iré a ponerme algo de ropa - intentó bajarse y salir de la cama, pero Yoongi lo tomó de las caderas impidiéndolo y jaló a su pequeño hasta él y lo pegó a su fuerte cuerpo.


Jimin se sobresaltó un poco.


- Tranquilo, bebé - lo rodeó con sus brazos y Jimin se dejó hacer - Así está bien, no pasa nada.


- Pero, mamá dice que...


- Sshh, no me incómoda que estés así - se acostó con él en la cama y cubrió a ambos con las sábanas - Durmamos.


Tal vez su papá no se sentía incómodo, pero él si. Tenía vergüenza y las caricias en sus piernas desnudas no lo ayudaban en nada.


- Papi, ¿T-tienes algo detrás de mi? - se quedó en silencio, viendo hacia un lado, ya que Yoongi lo acostó de costado, quendando él detrás de su pequeño.


- Probablemente sea la lampara que traje - mintió, abrazándose más a su pequeño cuerpo y se restregó contra él, descaradamente - Descansa, bebé.


Jimin no dijo nada y se limitó por no hacer ruido. Quedándose quieto y dispierto. Sintiendo la respiración acelerada de su papá Yoongi tras su oído y asustándose un poco por la fuerza ejercida en su pequeña cintura, sintiendo esa cosa dura e incómoda moviéndose entre sus nalgas por encima de sus bragas, una y otra vez.


Él sabía que no tenía que tener miedo porque se trataba de su papi y él sería incapaz de hacerle daño o asustarlo, pero debía de admitir que tenía algo de miedo. Pero prefirió cerrar los ojos y permitir que se cerraran para caer nuevamente una vez que el sueño le volvió a ganar. Siendo ignorante de lo que su papá hacía y no teniendo la menor idea de que los mountruos si existían, pero el suyo llegaba a visitarlo por las noches a su cama.


Yoongi esa noche se corrió con los simples roses, manchando sus boxeres con su abundante esperma. Sintiéndose satisfecho luego de calmar la excitación que le provocó el sueño húmedo que había tenido con su pequeño hijo, y eso misma madrugada, volvió a su habitación junto a su esposa, quién no se dió cuenta de nada y la cuál no se daría cuenta nunca.