Prólogo.
Ahora tú,
llegaste a mi, oh, no,
sin previo aviso, sin un permiso,
como si nada.
Ahora tu...
Sus ojos se encuentran y se ven en la necesidad de estar juntos, aunque no sea lo correcto. Empiezan con miradas que expresan deseo, suspiros que expresan cariño, susurros que provocan excitación y el dulce tacto que provoca lujuria y locura.
La vida no es perfecta, todos ocultamos algo, vivimos con traumas del pasado, con problemas, y detrás de una cara bonita se esconde un río de emociones hechas pedazos que solo se curan con una sola petición, Acaríciame.