🥀After Ever Happy❣️4||Kookmin||

Summary

La historia de dos almas gemelas que no pueden estar separadas, pero que no saben cómo estar juntas. El amor es pasión y complicidad, pero también es aprender a conocer al otro y hacer juntos un proyecto común. El amor de Minie y Jungkook nunca ha sido fácil, pero cada desafío que han afrontado ha hecho su unión más y más fuerte. Pero, ¿podrán afrontarlo todo? Cuando la verdad sobre sus familias sale a la luz, Minie y Jungkook descubren que, en el fondo, no son tan distintos como creían… Minie ya no es el chico bueno, simple y dulce que llegó a la universidad, y él no es el chico cruel y malo del que se enamoró. Minie pronto se da cuenta de que es el único que lo entiende. Es el única capaz de calmarle... él lo necesita. Pero el secreto que esconde es tan grande que Jungkook se aleja cada vez más de todo y de todos, incluso del que parece ser su alma gemela… Adaptación Saga After: Ever Happy 4 Autora Anna Todd Todos los créditos a la autora original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
82
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

PRÓLOGO

Pov Jungkook.


Muchas veces en mi vida he tenido la impresión de que que sobro, de que estoy fuera de lugar en el peor sentido posible.


Mi madre lo intentaba, lo intentaba con todas sus fuerzas, pero no era suficiente.


Trabajaba demasiado.


Dormía durante el día porque se pasaba toda la noche en pie.


SoMin lo intentaba, pero un niño, y más un niño perdido, necesita a su padre.


Yo sabía que Jeon Ken era un hombre atormentado, un hombre sin pulir que aspiraba a ser alguien y al que nunca le impresionaba nada de lo que hacía.


El pequeño Jungkook, el niño que trataba patéticamente de impresionar a aquel señor alto cuyos gritos y tambaleos inundaban el reducido espacio de nuestra casucha de mierda, estaría encantado ante la posibilidad de que aquel hombre tan frío no fuera su padre.


Suspiraría aliviado, cogería su libro de la mesa y le preguntaría a su madre cuándo iba a venir Christian, el señor agradable que le hacía reír y que le recitaba pasajes de libros antiguos.


Pero Jeon Jungkook, el hombre adulto que lucha contra la adicción y la rabia heredada del vergonzoso padre que le fue impuesto, está furioso de la hostia.


Me siento traicionado, confundido y cabreado de cojones.


No tiene sentido.


No es posible que este típico culebrón televisivo de padres intercambiados me esté pasando a mí en la vida real.


Recuerdos que había enterrado resurgen a la superficie.


A la mañana del día siguiente de que una de mis redacciones fuese seleccionada para el periódico local, oí cómo mi madre decía con orgullo y ternura al teléfono: «Sólo quería que supieras que Jungkook es brillante.


Como su padre».


Eché un vistazo al pequeño salón.


El hombre de pelo oscuro que estaba inconsciente en el sillón con una botella de licor marrón a sus pies no era brillante.


«Es un puto desastre», pensé al ver que se despertaba, y mi madre colgó rápidamente el teléfono.


Hubo numerosas situaciones de este tipo, demasiadas como para contarlas, y yo era demasiado estúpido, demasiado joven para entender por qué Jeon Ken era tan distante conmigo, por qué nunca me abrazaba como solían hacerlo los padres de mis amigos con sus hijos.


Jamás jugaba al béisbol conmigo ni me enseñó nada más que cómo ponerse ciego de alcohol.


¿Pasé por todo aquello para nada?


¿De verdad Christian Vance es mi padre real?


La habitación me da vueltas.


Miro fijamente al hombre que supuestamente me engendró y algo en sus ojos verdes y en la línea de su mandíbula me resulta familiar.


Veo cómo le tiemblan las manos al apartarse el pelo de la frente y me quedo helado al darme cuenta de que yo estoy haciendo exactamente lo mismo.