.pink motel.
"Sólo serán un par de horas" y así es como habían convencido a un Hyungwon de salir de su departamento y dirigirse a ese famoso "Pink Motel", lugar dónde cada año organizan fiestas clandestinas que terminan siendo un evento masivo a causa de toda la gente que iba.
Acompañado de sus amigos Hyungwon todavía no se sentía seguro de ir a aquél lugar, así que su única promesa de parte de sus acompañantes fue esa "sólo serán un par de horas".
-Conociendolos serán más que un par de horas, a parte, ¿Para qué me necesitan ahí? Pueden estar ustedes dos sin mí.- Seguía quejándose desde la parte trasera del auto en el que lo llevaban.
-Por que sin ti el ambiente es más extraño, a parte, ¿Recuerdas a ese chico llamado Shownu que conocimos hace dos años en el motel? Bueno, el año pasado terminó siendo novio de alguien que conoció ahí mismo y a ti te falta también tú romance adolescente o terminará siendo romance de asilo.- Terminó por decir Minhyuk.
Jooheon sólo empezó a reír debido a su comentario y Hyungwon no pudo evitar hacerse bolita en los asientos de atrás. Aunque, pensándolo bien, Hyungwon si necesitaba conocer a alguien y ellos lo sabían perfectamente. Y escuchar tantas historias acerca de ese motel y específicamente sobre su habitación número 93 es algo que le hacía creer que esa noche pasaría algo especial en su vida, pero probablemente ese especial sería el embriagarse y no dormirse después de tres cervezas.
Pasaron tres horas de recorrido, ya que el motel se encontraba en media carretera, pero desde una distancia considerable podrías empezar a escuchar música a altos volúmenes y un color rosa resplandeciente que provenía del cartel con el nombre del motel. Obviamente al acercarse más y más, los que sentían una emoción muy fuerte eran Joo y Minhyuk y Hyungwon, bueno, sólo le quedaba resignarse a estar ahí.
Bajaron del auto y desde ahí un chico de diferente facultad pero que conocía a Jooheon los recibió, su nombre era Jackson y era quién había organizado la fiesta de éste año. Hyungwon no lo conocía muy bien así que después de que los hubiera recibido y saludado a los tres y más o menos haberles presentado a sus amigos, decidió ir por su cuenta a explorar otro sitio y dejar a los chicos con los demás; pero en su trayecto de ir a buscar algo para beber o comer no esperaba chocar con alguien que podría poner de cabeza las siguientes horas que estaría en ese motel.
-¡Lo siento!.- Dijo mientras agachaba su cabeza a modo de disculpa después de haber chocado con el brazo de un chico que era sumamente más grande que él y para hacer la situación peor, por el empujón su vaso había caído al suelo, para ese suceso Hyungwon se veía muerto, "no llevo ni 30 minutos aquí y ya lo estoy arruinando" pensó en sus adentros y sólo pudo mentalizarse a intentar pelear, o huir, si se presentaba esa situación.
-¡Está bien, no te preocupes!.- Alcanzó a oír y levantó su cabeza. El chico frente a él tenía el cabello rubio y corto, una chaqueta de cuero y una camisa blanca a modo de crop top y le sonreía ampliamente mientras achicaba sus ojos, más de lo que ya eran. "Parece un conejo tierno pero su cuerpo es completamente diferente a el resto de él", pensaba mientras le devolvía la sonrisa. -Yo también estaba algo distraído, también tuvo que estar de mi parte fijarme.- Rió levemente y Hyungwon simplemente quedó embobado con su risa tan perfecta y dulce que tenía, aunque la música sonaba por todas partes la mejor melodía que Hyungwon pudo haber escuchado en la noche fue la risa de aquel chico frente a él.
-Te invito otro trago.- Dijo sin pensar y en un acto de intentar pasar más tiempo con él. -Con gu...- Justo antes de que el más alto pudiera darle una respuesta alguien gritó tras de ellos.
-¡Wonho ven acá, quiero que veas a Giselle!.
-¡Ya voy!.- Le respondió igual en un grito.- Lo siento, pero si te vuelvo a ver al rededor, claro que aceptaré tú invitación.- Le volvió a dar una de esas tiernas y cálidas sonrisas para darse la vuelta después e ir corriendo con la persona que había llamado su nombre.
Y en ese momento mientas que nadie lo veía Hyungwon sólo pudo sonreír ampliamente y casi desfallecía por el hecho de que ahora sabía cómo se llama su ese alguien especial que cambiaría su estadía en el Pink Motel.