u n i c o
El reloj en la pared del salón de clases marcaba la 01:40 de la tarde, los alumnos prestaban atención a la clase, todos excepto uno.
Jimin se encontraba recargado sobre su mano izquierda escuchando la voz de su maestra en un murmullo, ansiaba que la clase se acabará.
—Jimin Park, presta atención a clases— Escucho decir a su profesora.
—Lo siento señorita Edwards— Jimin se disculpo sintiendo como sus mejillas se encendían.
Escucho a sus amigos reírse tras él.
Cuando por fin sonó la campana que daba fin a las clases Jimin salió apresurado del salón.
—Jimin esperanos— Su amigo le gritó.
Jimin se detuvo dando media vuelta y mirando con impaciencia a sus dos mejores amigos que se retrasaban a propósito.
—Chris, Felix tengo prisa— Se quejo haciendo un puchero.
—Está bien, vamos— Le concedió Chris tomándolo por los hombros y guiándolos hacia la salida.
Llegaron hasta donde estaban sus bicicletas y se subieron en ellas para emprender camino hasta sus casas.
Pyrmont estaba en su hora pico, personas saliendo de sus trabajos para comer y estudiantes saliendo de sus escuelas.
—Es viernes, ¿Nos vemos más tarde para ir a Darling Harbour?— Pregunto Felix en cuanto entraron a la calle donde vivían.
—No puedo— Jimin respondió casi de inmediato.
—Vamos Jimin, hace mucho que no salimos— Se quejo Felix.
—De verdad que no puedo, quedé de hacer videollamada con Jungkook.
—¿Aún siguen hablando?— Le pregunto Chris.
—Si, de hecho nos estuvimos viendo esta última vez que fui a Busan— Jimin le respondió mientras sonreía inconcientemente.
Hace casi 8 años que se había mudado junto a su familia a Sydney, Nueva Gales del Sur, Australia y hace 2 años que había conocido a Jungkook en uno de sus viajes a Busan por vacaciones.
—Esta bien, pero mañana sábado saldremos a desayunar— Lo comprometió Chris.
—Prometelo— Está vez fue Felix quien hablo.
—Lo que ustedes quieran chicos— Felizmente Jimin bajo de su bicicleta para abrazarlos. —Gracias Channie, gracias Lix. Los quiero mucho.—
*
Reaccionó cuando escucho el sonido del horno indicando que la comida estaba lista.
Posicionando la charola sobre la isla de su cocina sonrió recordando sus años de escuela hacia 7 años atrás.
Dejando de lado sus recuerdos empezó a decorar su mesa mientras dejaba la cena de año nuevo en su lugar.
Escucho la puerta abrirse y corrió hasta el lugar viendo como su esposo entraba por está.
—¡Kookie estás en casa!— Lo abrazo por el pecho sin importarle las bolsas que llevaba.
Sintió como un beso era dejado en su frente.
—Hola mi amor, ¿Me ayudas?— Le pregunto sonriéndole provocando que sus mejillas se abultasen y sus dientes de conejito se mostrarán mientras alzaba las bolsas que sostenía.
Jimin asintió dándole un beso en la mejilla izquierda y retirando algunas bolsas que llevaba el contrario.
—Es una locura el centro de la ciudad— Comentó Jungkook dejándose caer sobre una silla de la mesa.
—Pyrmont siempre ha sido una locura— Respondió Jimin riéndose.
Dejaron de charlar y se dedicaron a terminar de alistar lo que necesitaban para poder cenar.
—Valio la pena mi sacrificio de salir en pleno 31 de diciembre a por este vino— Escucho decir a Jungkook muy satisfecho.
Jimin lo observó detenidamente, dándose cuenta una vez más de lo guapo que era el hombre frente a él.
—¿Tengo algo en mi cara?— Pregunto Jungkook un poco confundido por la mirada fija del contrario.
Jimin negó con la cabeza.
—Te amo— Le dijo en un susurro.
—Yo también, ¿Lo sabes?— Preguntó estirando una mano por sobre la mesa para tomar la de Jimin. —Este año ha sido duro para nosotros, sin duda. No fue fácil dejar todo lo que conocía atrás y mudarme a un país totalmente diferente sin embargo entiendes como me siento, se que puedo contarte cualquier cosa y no me juzgarás, solo me escucharás. Cuando conducía para verte y nos veíamos sentía que pintábamos la ciudad de colores más vivos. Yo realmente ya me había cansado de intentar conseguir dinero pero mirarte atraves de esa pantalla no me era suficiente. Ahorraba durante semanas solo para llegar a ti, cariño, por qué no venías a Busan seguido. Y aunque estuvieses lejos de mi hogar sabía que esto no era como un amorío de bar de fin de semana .Mi corazón se encariñaba cada vez más.— Jungkook le confesó sus pensamientos y sentimientos.
—Recordar esos días en que los hacíamos viajes los fines de semana, en los que estábamos en quiebra y no nos pagaban pero aún así nos las arreglabamos— Confesó Jimin también, sintiendo las lágrimas picar en sus ojos y riendo un poco.
—Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, mi amor, tú y yo podríamos dominar el mundo— Dijo Jungkook mirándolo directamente a los ojos.
—Eres él único, mi vida, alguien que trae luz como el sol— Jimin le respondió mientras se estiraba sobre la mesa para besarlo, dejando su cena de lado.
Se besaron durante un tiempo, lentamente disfrutando del otro. Adorandose cómo solo ellos sabían hacerlo.
Jungkook fue el primero en separarse, levantándose de la mesa y arrastrando a Jimin hasta el balcón de su casa. Se sentaron sobre un pequeño sillón admirando el cielo anaranjado que producía la puesta de sol que les regalaba Sydney y la temperatura elevada de 25°C que hacía. Esperando el nuevo año.
—Brindemos por un año mejor, que todas las cosas que hemos superado nos traigan esperanza, porque tú y yo podemos con eso y más— Hablo Jimin.
Juntos chocaron sus copas.
Jungkook recargo su cabeza sobre el hombro de Jimin, cerrando sus ojos.
—Tomé demasiados tragos, creo que vomitare. Nunca podré seguirte el ritmo— Le hablo Jungkook con un tono gracioso en su voz mientras aún mantenía su cabeza escondida en el cuello de su pareja.
—Y yo que había quedado con Felix y Chris de que iríamos a almorzar— Jimin contesto riendo y acariciando la cabeza de su esposo.
—Changbin es igual a mi, no soporta el alcohol así que no voy a ser el único con resaca.
Ambos se rieron teniendo solo la puesta de sol como testigo de su amor.
—Vamos a la cama Jungkook, te estás quedando dormido y no eres fácil de cargar— Jimin le dio unas palmaditas en la espalda intentando llamar su atención.
—Te amo— Un Jungkook borracho le hablo sin moverse de su posición.
—Yo también mi amor— Jimin beso sus labios.
—¿Solo tú y yo?— Pregunto Jungkook.
—Solo tú y yo— Afirmo Jimin.
Esta vez quise ubicar está historia en otro lugar totalmente diferente como lo es Australia (además de que lo hice por qué quería agregar a Chan y a Felix).
Hace mucho tiempo que escuche está canción y se me hizo preciosa pero no había podido escribir algo, realmente se las recomiendo.
Espero les haya gustado. ✧*。
Muchas gracias por haber leído <3
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