Prólogo
𝑇𝑟𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑣𝑒 𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑒𝑠 ℎ𝑎𝑣𝑒 𝑛𝑜 𝑒𝑛𝑑.
—¡Baekkie! ¡Apresúrate! —Los toques sonaron bruscamente sobre la madera de su puerta dos veces, sobresaltando al omega que se encontraba sentado frente a su tocador personalizado.
Baekhyun puso mala cara, odia que le digan que se apresure y más cuando se encuentra arreglándose, lo detesta totalmente.
—Aún no estoy listo, espera. —Respondió, los toques incesantes de su progenitora se detuvieron, aunque la omega no se despegó de la puerta.
Frente al espejo en forma de osito, Baekhyun pintó sus labios con cuidado y con el marcador dibujó dos corazones pequeñitos a cada lado de sus ojitos. Gruñó, no podía arreglarse del todo como siempre lo hacía ya que su padre estaba por llegar.
O bueno, ya lo había hecho y es por eso que su madre está tan apresurada, después de todo no lo ven desde hace nueve meses y cuando llega, todo debe estar según las normal lo ameritan.
Baekhyun chillo cuando escuchó la camioneta estacionandose fuera de la mansión. Tomó sus lentes para ponerselos y peinando su rubio cabello, tomó su bolso de forma de oso de felpa y salió de la habitación, en donde su madre lo tomó por el brazo y lo jaloneo hasta que llegaron al salón en donde lo alineó al lado de sus hermanos con movimientos bruscos, aunque no se quejó muy acostumbrado a la tosquedad de la omega.
Baekhyun suspiró parándose derecho, fue empujado por el hombro y entonces finalmente observó a sus tres hermanos.
Quienes vestían ropas formales y pulcras, de inmediato lo miraron mal porque él no estaba vestido para la ocasión como era de esperarse tratándose de él; tenía un short blanco y esponjoso que le llegaba a los muslos, un suéter celeste pastel que cubre sus dedos sonrojados, medias de arcoiris cubriendo hasta sus rodillas y sus zapatos tenis blancos de plataforma, su cabello rubio estaba rizado y el bolso en forma de osito le daba un toque más adorable.
—¡El general Byun ha llegado! —Anunció la sirvienta corriendo a abrir la puerta. La señora Byun se alineó al lado de su hijo mayor y conservó una sonrisa en sus labios finos.
La puerta se abrió y Baekhyun bajó más la cabeza cuando escuchó pasos pesados entrando, pero eran muchos pasos para ser solo de su padre, así que Baekhyun levantó la mirada para encontrar a un hombre desconocido caminando al lado de su progenitor.
Con el cabello bien peinado, un traje elegante de tres piezas, pecho fuerte y brazos musculosos, ojos fríos e inexpresivos y desprendiendo un dominante aroma a cedro, el que parecía ser un Alfa dominante se posesionó al lado de su progenitor que se detuvo al frente de su familia.
Todos tenían la cabeza baja, pero Baekhyun no podía despegar sus ojos del tipo desconocido, su pequeño corazón de azúcar empezó a bombear con fuerza y trató de ocultar sus feromonas con aroma a algodón de azúcar, después de todo es un omega dominante y es normal que posea un aroma dulzón.
El señor Byun sonrió mirando a su familia con aprobación y luego golpeó amistosamente con su mano pesada la espalda del desconocido.
—Park, quiero presentarte a mi familia. —Sonrió y el tipo llamado Park asintió. —Soohyun, mi bella omega. —Señaló a la mayor, quien hizo una reverencia —Baekboom, mi hijo alfa mayor. —Señaló con orgullo y el mencionado hizo una reverencia —Jun-myeon, el segundo, y también un Alfa. —El orgullo siguió en su voz al presentar a su segundo hijo que se reverencio—Dahyun, la tercera y también una alfa. —El orgullo seguía estando ahí y la alfa también hizo una reverencia. Hasta que finalmente su padre lo señaló a él y su sonrisa se borró, no había orgullo —Y finalmente, el omega de la familia, Baekhyun.
El omega pasó saliva después de hacer una reverencia; cuando los ojos de Park se posaron en el adolescente de quince años, no fue por más que por unos cuantos segundos, antes de desviarse a otra parte y con el rostro neutro, hizo una reverencia.
—Es un gusto conocerlos, soy el coronel Park Chanyeol. —Hizo una media reverencia de respeto, su voz ronca envió una ola eléctrica por la espalda de Baekhyun que se estremeció de pies a cabeza, sus mejillas se sonrojaron sutilmente.
—No seas tan modesto, no estamos en la base ahora. —El Señor Byun rió divertido, pero ni aún así Park sonrió, sólo mantuvo su mirada firme en la nada.
—Es la costumbre. —Respondió sin más. El señor Byun lo invitó a pasar directamente al comedor y luego toda la familia lo siguió, dejando atrás a Baekhyun que no despegó sus ojos de la espalda firme de ese alfa que seguro le dobla la edad.
Una suave sonrisa se pintó sobre los tiernos labios del pequeño omega, que abrazó con fuerza su cartera de osito mientras un brillo especial y malicioso brillaba en el fondo de sus orbes.
Porque sin esperarlo, muy en el fondo sabía que encontró a su tipo ideal de alfa, o quizá, simplemente, él es el indicado para cuidar de su dulce corazón de miel. Su corazón se aceleró por primera vez.