Capítulo 1
adaptacion
Sehun paró su coche frente a la casa de su mejor amigo. Mirando a su alrededor, tomó nota de los coches que estaban estacionados en la calzada y en el camino. Parecía que la casa estaba bastante llena. Chanyeol, su mejor amigo y su Alfa, le había llamado la semana anterior para decir que se había enterado de qué le pasaba a Kyungsoo. Sehun acababa de tomar un sorbo de café cuando Chanyeol le dijo que Kyungsoo estaba embarazado. Sehun se atragantó y terminó rociando su escritorio y todo el papeleo con el contenido de su boca.
—¿Me estás tomando el pelo, verdad? —Sehun le preguntó al mismo tiempo que agarraba frenéticamente un trapo para tratar de secar el café de su escritorio.
—No, hombre, no lo hago. —Chanyeol suspiró al teléfono. Su amigo parecía cansado.
—Muy bonito hombre, pero no obstante hay un problema. —Sehun estaba empezando a pensar seriamente que su amigo estaba gastándole algún tipo de broma o había perdido la cabeza, tenía la esperanza de que fuera lo primero.
—¿Los hombres no pueden quedarse embarazados? — Chanyeol terminó su frase por él.
—Así es. —Sehun forzó una sonrisa.
—Sí, bueno, yo pensaba lo mismo hasta ayer. Kyungsoo acaba de confirmar el embarazo con tres pruebas diferentes.
Sehun no sabía qué decir. ¿Cómo podía un hombre quedarse embarazado?
—¿Cómo? —Finalmente pudo hablar a pesar del nudo en su garganta.
—Bueno, supongo que es lo mismo para todos. Metiendo la ficha A en la ranura B.
—Idiota, sabes lo que quiero decir. —Sehun no podía dejar de reír ante la lección de sexo de Chanyeol.
—Parece que tiene algo que ver con nuestra condición. Sehun aspiró en voz baja. Siempre tenían cuidado cuando estaban en público al hablar de criaturas que el resto del mundo no sabía que existían. —Todavía estoy en proceso de tratar de localizar a alguien que pueda darnos las respuestas que necesitamos —le contó Chanyeol. Sehun asintió, a sabiendas de que Chanyeol no podía verlo. Su mente estaba en otro lugar en ese momento. ¿Sería algo específico para Kyungsoo y Jongin, o le podía pasar a cualquiera? ¿Podría Luhan quedarse preñado si se acostaba con alguien, o era algo entre compañeros? Sehun gruñó ante la idea de que Luhan se quedara embarazado de otra persona.
—Sehun, ¿estás bien hombre? Sé que esto es muy difícil de manejar, pero necesitaré tu ayuda si puedo encontrar una pista de alguien que sepa algo sobre esto. Mierda. Sehun no podía creer en lo que estaba pensando en Luhan mientras hablaba con su hermano. Por lo que sabía, Chanyeol no estaba enterado de que Sehun era el compañero de su hermano pequeño. Sacudiendo la cabeza, trató de ordenar sus pensamientos, no podía dejar que Chanyeol se enterara. Las cosas ya eran suficientemente difíciles para que se implicara el resto de la familia. Además, Chanyeol le derribaría de un golpe por la forma en que había negado a Luhan.
—Ah, sí hombre, cualquier cosa que necesites, ya lo sabes.
—Gracias hombre. Te llamaré cuando encuentre algo. —Chanyeol colgó el teléfono. Sehun se sentó en silencio mientras dejaba el teléfono en el escritorio. ¿Cómo sería ver cómo a tu compañero le crecía el vientre con tu hijo? ¿Estar felices y contentos, velando por la vida que crecía dentro de él? Sehun sabía que nunca le pasaría a él. Había tomado esa decisión hacía diez años, cuando tuvo que decidir qué era más importante, tener a su compañero en su vida, o ver a su compañero morir. No había habido una sola vez, hasta el día de hoy, que lamentara la decisión que había tomado. Dejando sus pensamientos, Sehun apagó el contacto del coche y salió. Mirando la casa grande, se preguntó cómo sería vivir allí y despertarse cada mañana envuelto alrededor del hombre que amaba. Sehun amaba y odiaba visitar a su amigo en su casa, cualquier oportunidad que tenía de estar cerca de su compañero era tanto el cielo puro, como una tortura al mismo tiempo. Preparándose para lo inevitable, se puso en marcha hacia la puerta principal. Chanyeol la abrió antes que llegara a la mitad del camino.
—Gracias por venir, hombre.
—No te preocupes. Sabes que cada vez que necesites algo, sólo tienes que llamar. —Sehun se detuvo en la puerta al lado de Chanyeol.
—Lo sé. Vamos dentro. Todos los demás están aquí ya. —Chanyeol le dio una palmada en la espalda mientras caminaba hacia dentro. Entrando en la sala donde se imaginaba estaba todo el mundo, Sehun no fue capaz de evitar mirar directamente al hombre que estaba sentado tan lejos de la entrada como podía. No podía culpar a Luhan, estaba muy dolido sabiendo que su compañero estaba cerca y no podía hacer nada. Vio cómo la conversación que Luhan estaba teniendo con su padre, murió. Podía ver a Luhan tomar una profunda inhalación de aire, como si no pudiera dejar de meter aire en sus pulmones y mantenerlo allí. Sehun sabía que él estaba haciendo lo mismo. A continuación, el cuerpo de Luhan se tensó y lo miró directamente. Sehun vio todo lo que cruzó por su cara, deseo, necesidad y confusión. Todo lo que Sehun quería, era cruzar la sala, meter a su compañero entre sus brazos y devorar sus labios, pero no podía correr el riesgo. No pondría a su compañero en peligro. Interrumpiendo la conexión con Luhan, se dirigió al único asiento vacío, saludando a todo el mundo mientras se sentaba.
—Sehun, cariño, ¿cómo has estado? —Sehun vio cómo Kim Go Eun jugaba con su nueva nieta. Sabía lo mucho que siempre había querido tener nietos para echarlos a perder. Ahora parecía que iba a tener otro. Sehun no pudo evitar una sonrisa al pensar en lo feliz que era la mujer. Podía verlo en su cara, su sonrisa era enorme y sus ojos brillaban.
—Estoy bien, señora Kim. ¿Y usted? —Sehun la había oído decir, más veces de las que podía contar en su vida, que la llamara Go Eun, pero no se atrevía a hacerlo cuando estaba causando tanto sufrimiento a su familia. Go Eun frunció ligeramente el ceño y lo miró. Sehun sonrió y se encogió de hombros como diciendo: ‘Sí, lo sé, pero no voy a cambiar’.
—¿Cómo podría no estar bien? Mira qué preciosa es esta niña, y ahora Jongin y Kyungsoo también van a tener uno. Sehun miró a la pareja en cuestión. Jongin estaba en el sofá a su derecha, con Kyungsoo acurrucado en su regazo. El pobre hombre todavía estaba algo pálido, Jongin le frotaba ligeramente el estómago mientras le besaba la nuca. Chanyeol se aclaró la garganta y todo el mundo le prestó atención.
—Gracias a todos por estar aquí un domingo. Por fin pude ponerme en contacto con el Alfa de Ahgase. se llama Im Jae Beom. Hemos podido hablar de lo que está sucediendo. El Alfa Jae Beom me dio información que necesitamos y ha invitado a dos miembros de la manada para que lo visiten y lo discutan. Chanyeol miró a Sehun y supo lo que le iba a decir antes de que saliera de su boca.
—Yo soy incapaz de ir en este momento, estoy completamente hasta arriba de trabajo. Sehun, como mi Beta, ¿puedes ir en mi lugar?
—Sí, no te preocupes, hombre. No tengo ninguna presión, ni casos en este momento, me puedo tomar una semana de descanso. ¿Cuándo quieres que me vaya? Chanyeol hizo caso omiso de su pregunta mientras se volvía hacia su hermano menor. Sehun tuvo un mal presentimiento de lo que iba a decir a continuación, y deseó haber podido retirar su consentimiento.
—Lu, ¿podrías considerar acompañar a Sehun? Espero que entre los dos puedan obtener toda la información que necesitamos sobre la condición de Kyungsoo. —Luhan miró a sus hermanos, obviamente, con la esperanza de que alguien más pudiera hacer el viaje en su lugar. Sehun sabía que no era posible, Chanyeol estaba ocupado con el trabajo, como acababa de decir, y no había manera en el infierno que Jongin dejara a Kyungsoo en su condición, Jongdae se había acoplado recientemente y no se iría sin Minseok ni Byul. Sehun vio cómo la noticia golpeó a Luhan y maldijo entre dientes antes de contestar a su hermano.
—Si realmente me necesitas, por supuesto que iré. Todo por Kyungsoo.
—Gracias a los dos. Obtuve una pequeña información del Alfa Jae Beom por teléfono. —Sehun vio que toda la atención de Chanyeol se volvió a la esperanzada pareja—. Parece que la duración de un embarazo es el doble que la de un lobo real, pero la mitad que la de un humano normal. Creo que fue similar con los tuyos, ¿no mamá?
—Sí, así es. Dieciocho semanas en total. ¿Tenéis alguna idea de lo avanzado que está? —preguntó Go Eun. Sehun vio que tanto Kyungsoo como Jongin se pusieron colorados antes de negar con la cabeza.
—Eso es. Hay un médico, miembro de la manada de Jae Beom, que estaría dispuesto a acompañar a Sehun y Luhan aquí para hacerle a Kyungsoo un chequeo. También vendría para ayudarlos cuando nazca el bebé, ya que no pueden ir a un hospital.
—¿Dónde tenemos que ir exactamente? —preguntó Luhan. —Muan, bien, Jeolla para ser exactos, un pueblo en el sur del bosque del estado. La manada está aparentemente repartida por toda la isla de Jeolla, y es una de las más grandes de Corea. Sehun nunca antes había estado en la isla, y le hubiera gustado que el viaje fuera en otras circunstancias, sin embargo, este iba a ser totalmente una tortura. Aunque había logrado ver a Luhan durante los últimos diez años de vez en cuando, las noches de luna llena cuando la manada entera se reunía, o la extraña cena a la que Chanyeol lo había invitado, ahora tendría que estar en un coche o en un avión con su compañero, por no mencionar verlo a diario al menos durante la siguiente semana. Sí, este viaje iba a ser una agonía. Resignándose a su destino, Sehun trató de frenar la carrera de su corazón.
—Entonces, ¿cuándo saldríamos? —le preguntó a su amigo.
—Bueno, si pueden organizar las cosas, mañana tomaros el día libre, reservaré los vuelos para el martes y dejaré que el Alfa Jae Beom sepa que van a ir. Sehun asintió con la cabeza para mostrar su acuerdo, pero por dentro, su corazón, una vez más, latía a mil por minuto. Un día, tenía un día para acostumbrarse a la idea de pasar al menos la próxima semana en compañía de su compañero y no podía hacer nada al respecto. Mierda, esperaba que su padre no se enterara de este viaje, al menos no antes de irse. Con ese pensamiento arraigado con firmeza en su mente, Sehun se levantó.
—Si me disculpan, tengo algunas cosas que organizar antes de irnos. Chanyeol, si me dejas saber los detalles tan pronto hagas las reservas, sería genial.
—Eh, hombre. No necesitas correr. Quédate a cenar, esta noche cocina mamá —dijo apuntando a la silla de la que se acababa de levantar. Sehun, negó con la cabeza.
—Lo siento, pero me tengo que ir. Tengo unas cuantas citas que debo cambiar de día, y terminar algunos documentos. —Sehun sabía que estaba lleno de mierda. Su secretario se encargaría de sus citas y nunca salía de su oficina un viernes sin terminar todo el papeleo, pero tenía que marcharse. No podía sentarse y mirar a Luhan más tiempo. Chanyeol asintió y Sehun dijo adiós a todos, sin mirar a los ojos de Luhan cuando se dio la vuelta y se alejó. Recorrió todo el camino hasta su coche antes de escuchar su nombre.
—Hey Sehun, espera por favor. —Sehun se detuvo, pero no se dio la vuelta. Sus manos se apretaron en puños a su lado para tratar de evitar agarrar a su compañero.
—¿Qué quieres, Luhan? —Aunque todo el mundo le llamaba Lu, para él siempre sería Luhan.
—Lo siento. Es mi hermano y no podía decir que no. —Su voz sonaba tan derrotada que Sehun se giró para mirarlo. Su hermoso compañero estaba con las manos metidas en los bolsillos, los hombros caídos y la cabeza hacia adelante. Sehun no pudo evitarlo, se adelantó y tomó suavemente las mejillas de Luhan entre sus manos.
—Lo sé. No es culpa tuya —susurró.
Sehun se quedó allí durante un minuto, completamente hipnotizado por las emociones que atravesaban los impresionantes ojos marrones. Sintió los pómulos bajo sus pulgares. Su cerebro despertó y quitó sus manos antes de retirarse e ir hacia su coche. Su polla estaba dura como una roca, y su cuerpo anhelaba a su compañero. Sehun puso en marcha el coche y se despegó de la acera antes de poner en más peligro a la persona que amaba con todo su corazón.
Luhan miró cómo su compañero, una vez más, se alejó de él, bueno al menos esta vez, no estaba corriendo. Levantó la mano a su mejilla, la piel hormigueaba todavía donde Sehun lo había tocado. Suspirando en voz alta, Luhan se volvió y volvió a la casa para reunirse con el resto de su familia. Desearía saber por qué Sehun lo había negado como compañero. ¿Sería porque Sehun no era gay? Tal vez simplemente no lo encontré atractivo, o no quería involucrarse con el hermano menor de su mejor amigo. Luhan había deseado tener una razón en los últimos diez años, pero todo lo que Sehun le había dicho era que nunca podrían estar juntos. Eso, por supuesto, no hacía que Luhan dejara de quererlo. Las pocas veces que había visto el cuerpo de Sehun en las reuniones de la manada alimentaban su tiempo privado. Su lobo no entendía por qué su pareja lo había rechazado, y Luhan se vio obligado a mantener un estricto control sobre sí mismo para no cambiar y reclamar lo que era suyo, cada vez que estaban juntos en la misma sala de juntas. Al entrar en casa, Luhan no pudo soportar la idea de ir de nuevo a la sala y estar con todas las felices parejas. Especialmente cuando sabía que él nunca estaría así. Sabía quién era su compañero y nunca tuvo la oportunidad de sentarse acurrucado con él un perezoso domingo por la tarde para ver el fútbol. O ser atrapados por sus hermanos cuando llegaran a casa de trabajar. Luhan se dirigió a la cocina. Queria beber y necesitar un poco de paz para pensar. Cuando llegó, tomó una cerveza de la nevera, se dirigió afuera y se sentó en las escaleras que iban del porche al jardín. Una fresca brisa soplo su cabello, y levanté la botella a sus labios. Se bebió la mitad de una sola vez, pensando en qué podía hacer. ¿Encontrar a alguien más y tratar de ser feliz? Incluso con todo el daño que Sehun le había hecho en esos diez años, sabía, sin lugar a dudas, que nunca amaría a otro hombre. La idea de dejar que alguien que no fuera Sehun lo tocara, le enviaba escalofríos de asco por la espalda. Bueno, parecía que su vida se perfilaba solitaria. Luhan estaba tan perdido en sus pensamientos que no escuchó que la puerta se abrió de nuevo, y se sobresaltó cuando Kyungsoo se sentó a su lado con un vaso de agua. La idea de dejar que alguien que no fuera Sehun lo tocara, le enviaba escalofríos de asco por la espalda. Bueno, parecía que su vida se perfilaba solitaria. Luhan estaba tan perdido en sus pensamientos que no escuchó que la puerta se abrió de nuevo, y se sobresaltó cuando Kyungsoo se sentó a su lado con un vaso de agua. La idea de dejar que alguien que no fuera Sehun lo tocara, le enviaba escalofríos de asco por la espalda. Bueno, parecía que su vida se perfilaba solitaria. Luhan estaba tan perdido en sus pensamientos que no escuchó que la puerta se abrió de nuevo, y se sobresaltó cuando Kyungsoo se sentó a su lado con un vaso de agua.
—Oye —dijo Kyungsoo en voz baja.
-Hola.
—Por si te sirve de algo, lo siento —dijo Kyungsoo en voz baja. Confundido, Luhan miró a su cuñado.
—¿Qué es lo que lamenta? Kyungsoo sonrió ligeramente y bajó algo más la voz.
—Siento que Chanyeol te haga viajar con tu pareja. Luhan contuvo el aliento y se echó hacia atrás, sin mirar ninguna vez al hombre que tenía a su lado. Su corazón estaba machacando en su pecho. ¿Cómo lo sabía? Luhan no se lo había contado a nadie y no esperaba que Sehun lo hubiera hecho tampoco, viendo que no lo quería. Pensando rápido, Luhan hizo lo único en lo que pudo pensar. No era lo suficientemente fuerte como para negar el plano de la verdad, así que tomó la segunda opción.
—No sé de qué estás hablando. ¿Te sientes bien?
—Estoy bien, y sabes perfectamente de que estoy hablando. No sé por qué no te ha reclamado, pero estoy dispuesto a apostar todo lo que tengo, a que Sehun es tu pareja. Luhan no podía hablar, la garganta le quemaba y la cabeza le estaba temblando, tratando de negar lo que no podía hacer con la voz. Kyungsoo puso una mano sobre su brazo.
—Está bien, ya sabes, si quieres hablar de ello, estoy aquí si me necesitas.
—¿Cómo…? —Luhan no estaba seguro de cómo se las había arreglado para exprimir la palabra de su garganta, pero lo que realmente quería saber, era cómo lo había sabido Kyungsoo.
—Es bastante obvio, si sabes lo que estás buscando. Me di cuenta la primera vez que conocí a Sehun. La tensión sexual prácticamente explota alrededor de ustedes cada vez que están en la misma habitación. También porque no puedes quitar los ojos de él. Y él casi parece saber el momento exacto en que tú miras a otro lado, porque entonces sus ojos están sobre ti. Baek también se ha dado cuenta, pero tus hermanos parecen que son especialmente obtusos con respecto a la tensión que hay entre ambos. Luhan podía sentir una lágrima rodar por su mejilla mientras escuchaba a Kyungsoo.
—¿Hace cuánto tiempo sabes que es tu pareja? Luhan bajó la cabeza y respondió con un sollozo desgarrado que lo atravesaba.
—Diez años.
—Jesucristo. Debes tener la castidad de un santo. Jongin y yo ni siquiera pudimos aguantar una noche después de conocernos. Diez años —repetía Kyungsoo. Luhan no sabía si Kyungsoo sonaba impresionado por la cantidad de tiempo o estaba triste por eso—. ¿Qué vas a hacer? —le preguntó Kyungsoo en voz baja. Luhan no sabía por qué se estaba abriendo a Kyungsoo después de arreglárselas para estar diez años sin discutir esto con nadie más. ¿Por qué ahora?
—No hay mucho que pueda hacer. Mi compañero no me quiere y no puedo soportar que nadie me toque. Créeme, lo que intentó. —Después de que Sehun había estado más cerca que nunca, porque siempre estaba lo más lejos de Luhan como era posible sin ser grosero, se rompió.
—¿Eso es lo que haces por las noches? Luhan había decidido que, si su compañero no lo quería, tendría que encontrar a alguien que lo hiciera. Así que se divertía yendo a clubs y ligándose a tíos. La primera vez que otro hombre lo toco, casi lo tira. Decidió que necesitaba un poco de valor líquido para seguir adelante con su plan. El problema era que al ser un hombre lobo, necesitaba un montón de alcohol para emborracharse. Un infierno de alcohol. En el momento que estaba empezando a sentir un leve zumbido, el club cerraba y terminaba yéndose a casa solo.
—Sí, pero no puedo llegar hasta el final, y todo lo que termino haciendo es beber demasiado todas las noches. Renuncia a la semana pasada. —Luhan tomó la botella vacía de cerveza y se levantó. Ya había hablado suficiente por un día. Ahora sólo quería estar a solas con sus pensamientos. Dirigiéndose hacia la puerta de atrás, Luhan se detuvo por la voz de Kyungsoo.
—No pierdas las esperanzas. Estoy seguro de que al final todo se resolverá. —Luhan no respondió, durante diez años había tenido esperanzas de que su compañero llegara y le dijera que estaba totalmente enamorado de él, le reclamara y pudiera vivir felices para siempre. Si no había pasado hasta ahora, no iba a suceder. Sin embargo, no le diría esto a Kyungsoo. Dejaría que el hombre continuara pensando que había un final feliz para su historia. Metiéndose en la cocina, Luhan tiró la botella al cubo de reciclaje y se dirigió a su habitación, con suerte evitaría a todos los demás. Tenía que hacer las maletas y organizar cosas antes de pasar la siguiente tortuosa semana en compañía de su compañero.









Va a ser una tortura para lulu viajar con sehun 😔😔😔