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— Maldita sea Taemin, si vomitas mi auto te juro que te bajo y te dejo en la calle — decía un malhumorado Jungkook a su amigo desmayado en el asiento del copiloto haciendo sonidos de arcadas totalmente ebrio.
Se había encontrado con él por casualidad en el bar, Taemin y él habían sido compañeros de universidad junto con Jimin, quién se había casado con el susodicho hace 3 años, justo después que se habían graduado.
Jungkook había asistido con pesar a esa boda ya que en secreto había estado enamorado del hermoso chico de ojos color miel.
Pero la época de universidad había sido bastante confusa para el pelinegro, él aún no descubría que era bisexual y en ese entonces mantenía un largo noviazgo con Jenny .
Su confusión había surgido justamente al conocer a Jimin, pero sus miedos, los prejuicios de la gente, y el que ambos tuvieran pareja no lo hizo dar un paso más allá. Se mantuvo como un buen amigo del chico, aumentando su enamoramiento hacia él al descubrir su adorable personalidad.
A menudo pensaba qué hubiera sido de ellos sí él se le hubiera confesado a Jimin antes que Taemin…
¿Habría correspondido sus sentimientos?
¿Su relación hubiera tenido futuro?
¿Se hubiese casado con él en lugar de Taemin?
No lo sabía, y con pesar miraba al hombre ebrio y desarreglado en su auto pensando que Jimin se merecía más que eso.
Sus antiguos compañeros de escuela le habían hecho llegar rumores de que Taemin tenía problemas con el alcohol después de haber sido despedido de su trabajo como CEO en la compañía en la que laboraba… y de eso hacia dos años ya.
Comentaban los conocidos que se había enfrascado en despilfarrar su indemnización en bares, y que Jimin era quien estaba llevando los gastos de la casa con un trabajo mediocre mientras lidiaba con el desempleo de su esposo y su alcoholismo.
— No es justo — pensaba Jungkook recordando el angelical rostro de Jimin y su personalidad noble a juego con su belleza — él no merece esto.
Llegaron a la dirección que la identificación de Taemin marcaba, ya que este no se encontraba en condiciones de indicar dónde vivía.
Sacándolo del auto, lo sujetó mientras subían al segundo piso del edificio.
Tocando la puerta esperó con paciencia sosteniendo a Taemin con un brazo alrededor de su cintura, y con la otra mano sujetandolo del brazo que colgaba sobre su hombro.
Eran las 2 de la mañana así que podía imaginar a Jimin agitado al otro lado de la puerta viniendo a abrir después de estar dormido tal vez.
Abriendo la puerta minutos después, Jungkook aprovechó a escanearlo mientras Jimin miraba a su esposo cayéndose de borracho antes de darle una mirada a él.
Estaba un poco despeinado, con sus ojitos hinchados, llevaba puesta solo una camiseta larga y tal vez unos boxers debajo, no podía asegurarlo. Pero su belleza innata seguía allí, tan hermoso y angelical como él lo recordaba.
— ¿Jungkook? — habló Jimin sacándolo de sus pensamientos.
— Hola Jimin, cuánto tiempo … nos encontramos en el bar y lo traje a casa, no está en condiciones siquiera de pararse — señaló lo obvio.
— Gracias… pasa, déjame ayudarte — dijo acercándose a tomar por la cintura a su marido quien recostando la cabeza en su hombro comenzó a reír — Taemin, por Dios ¿otra vez?
— Ka..ri..ñioo, ola..¡mira… a quien mi encintri!...io…
Lo que pensaba decirle fue interrumpido por la erupción de vómito saliendo de su boca y empapando la espalda de Jimin y el piso.
— ¡Taemin! Oh por Dios — decia Jimin con pesar — lo siento Jungkook, lo siento mucho — se disculpaba apenado y al borde del llanto.
— No tienes de que disculparte Jimin, vamos a llevarlo a la cama — dijo ayudando a sostener al individuo; y llevándolo a la habitación lo dejaron en la cama, era peso muerto como para intentar cambiarle la ropa, así que Jimin sólo atinó a quitarle los zapatos.
— Ve a tomar un baño mientras yo te ayudo a limpiar el desastre de la sala — le dijo Jungkook.
— Jungkook, lo siento de verdad, no tienes que hacerlo, que pena, esto es asqueroso …
— Anda Jimin , no te preocupes, mi padre en sus últimos días antes de morir de cáncer de estómago vomitaba mucho, estoy acostumbrado, déjame ayudarte… ¿Dónde tienes las cosas para limpiar?
— En el patio de servicio, la puerta está por la cocina — dijo un muy apenado Jimin pero aceptando la ayuda.
Jungkook asintió enviándolo a ducharse mientras él limpiaba el desastre en la sala; eliminando todo rastro y olor, y esperaba que también un poco de la vergüenza de Jimin.
Bueno, aquí les traigo está nueva obra. Originalmente iba a ser un oneshot perooooo me extendi mucho así que quedó como una mini-historia.
Espero les guste