Two Faces «ChanBaek»

Summary

Chanyeol podía asegurar que nunca estuvo convencido con la idea de haberse casado, pero la vida le jugó una mala racha y sus palabras cayeron en su contra al convertirse en padre de la noche a la mañana. Él era consciente de que no era hombre de familia y acostumbrarse a ello fue algo difícil por su posición de trabajo, y su esposa era igual, siendo esto por lo que tuvieron que recurrir a un niñero. Chanyeol pensó que su vida se había quedado justo allí estancada en la monotonía, pero un día todo dio un giro emocional. El nuevo niñero era extraño..., y de algún modo volvía nerviosa a su esposa. No habían infidelidades, ni razones, pero habían secretos en todos ellos. Nadie es quien dice ser; la pregunta será: ¿Quién de ellos oculta más secretos? ¿Park Chanyeol?, ¿Byun Baekhyun? o... ¿Park Seohyun?

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capítulo 1.

—Se cocinar y planchar ropa, oh también puedo cantar, déjenme mostrarle un poco, Bicheul sodneun SKYYYYYYYyyyy....

—Detente por favor.

Seohyun levantó las manos en alto, mostrando su perfecta manicura de salón a la vista propia. No podía creer, como nadie podía cumplir con un simple estatus de niñera, ¿Acaso era tanto pedir a alguien que fuera gentil, tuviera conocimiento de cosas básicas y el tiempo necesario para cuidar de sus hijos a la hora que se le pidiese?; por el amor de Dios, incluso se tuvo una habitación al encargado o encargado para que tuviera acceso más facilitado a los infantes.

—Escuché suficiente por hoy, puedes retirarte. Siguiente.—respondió cansina, llevándose el dedo índice junto al pulgar para sobar su sien. Llevaban aproximadamente unas dos horas, escuchando los currículos que apoyaban a las chicas.

—La más susceptible al trabajo, creo que era la señora que dejaste como opción hace unos diez minutos.

Park Chanyeol, uno de los abogados más ágiles e inteligentes de Corea, con honores por ganar casos especiales de alto rango, era un hombre maduro y derecho, rozando los treinta y cuatro años con un aspecto atractivo. Cabello azabache como la noche, elegantemente cepillado hacia atrás, mandíbula cuadrada y ojos oscuros entre achocolatados, los cuales se definirán en una mirada seductora y jodidamente ardiente. Sin dejar de lado la sonrisa amplia que solía ser coqueta con quien la provoca.

Seohyun era una mujer madura y perfecta, actualmente llevase consigo sus 31 años, pese a su edad, la belleza que poseía era de una chica primaveral. Cabello corto y castaño hasta los hombros, ojos definidos y nariz pequeña, labios suaves y carnosos, de un color natural que equilibraba a los claveles rosáceos. No bastaba de maquillaje suficiente para verse hermosa y radiante ante la vista de cualquiera, caderas afirmadas y cintura estrecha. Junto a Chanyeol, hacían la pareja de casados, más perfecta ante cualquier par de ojos; pues quien no lo diría, un esposo cuyo físico es extremadamente atractivo y seductor, sin dejar de lado el hecho de ser un abogado prestigioso y adinerado, al lado de una dama elegante y hermosa, titulado en administración de empresas, y ahora encargado encargado como la directora de operaciones en '-Overlays -′ una empresa que llevaba las imposibilidades a la realidad, convirtiendo cosas nunca creíbles, a inventos magníficos. Con puestos importantes, ¿Quién no diría que son la típica pareja perfecta como en las telenovelas? Por supuesto, nadie, porque lo eran ante la vista pública.

Aunque Chanyeol pudo asegurar que nunca estuvo convencido con la idea de tener casado, pero aún grababa él como su esposa ahora, había llegado una tarde a su casa con dos pequeños bebés mellizos, presentando y asegurando pruebas muy evidentes como las paternales y sanguíneas. Fue en una noche de verano, en la cual se alistaba para una fiesta en conmemorativa al agradecimiento por haber ganado el caso del hermano del jefe en Overlays, dado el caso Seohyun como la directora, asistió a la fiesta. Compartieron copas y un par de palabras, tal vez los efectos del alcohol les hicieron acabar con sus cuerpos unidos y lazos que pronto los comprometieron. Se arrepintió que aquel no fue el único encuentro que tuvo.

Después de aquello, se vio comprometido con dos pequeños niños. Park Byeol, un pequeño de tres y medio, al lado de su hermana Park Byunnie, la cual poseía la misma edad que su hermano. Mellizos completamente retratados en sus padres, belleza e imagen equilibrada a la pareja.

—No me gustaría saber que una señora que puede recibir un paro cardíaco en cualquier momento, cuide de los niños.

Chanyeol soltó una sonrisita hacia el comentario de su esposa. Cuatro años de matrimonio habían sido difíciles, pero no desagradables.

El alto, levantó la muñeca a su vista, revisando la hora que marcaba su reloj rolex fundido en plata pura. —Falta una hora y media para que el caso de la señora Kim empiece, tendrás que quedarte supervisando a los demás, tu sola.

—Por favor quédate conmigo un poco más, moriré con las entrevistas.—su esposa pidió.

—Está bien.

Chanyeol suspiró, acomodándose de nuevo en la silla, tomando atención de la siguiente persona que se hizo presente en la sala.

El pomo de la puerta se giró, revelando un encantador chico bajito. Caderas definidas y contorneadas, cintura marcada y perfecta; las piernas rellenas y torneadas, que dejaban a la vista la lechosidad en la piel, sobre las cortaduras de los pantalones de mezclilla.

Cuando se acomodó en la silla frente a los casados, Chanyeol pudo tener una clara visión de su rostro al expuesto. Hebras finas y sedosas, brillantes hilos dorados como la miel brotaban lisos cuesta abajo de sus ojos, acomodados con perfección. Ojos peculiares que hacían similitud a unas media lunas cuando sonreía; labios delgados pero pecaminosos al tacto, su color igualaba al de los duraznos, rosa tenue al natural, pero cuando los lamia o colocaba presión en ellos, se volvían rojizos como cerezas e incluso más atractivos de lo que podían ser.

—¿Byun Baekhyun?— preguntó Seohyun, levantando la mirada del currículo.

El chico de piel blanca se acerca para estrechar su delicada y fina mano ante los dos; primero por su esposa y luego por Chanyeol, el cual no había pasado desapercibido del brillo sigiloso en los ojos claros de caramelo.—Un placer.

—Según tu currículo, tienes experiencia en cocina, primeros auxilios, manejo de buenos modales, eres responsable con los trabajos que te dan y por supuesto, amas cosas un poco, características a tu persona.

Mientras Seohyun hablaba con Baekhyun, Chanyeol solo podía mantenerse en silencio, calculando cada movimiento y gesto que este recreaba.

—¿Qué harías si un pequeño se desmaya?— preguntó la castaña.

—Primero correría a tenderlo sobre un sofá, midiendo la escena sin perder tiempo, como el porque sucedió su derrame, ya que no creo que sea probar cosas adecuadas sin saber el como inicio tal caos. Al descubrirlo rápidamente tomaría una bolita de algodón y la bañaría en alcohol, para así conseguir colocarla sobre su olfato para que respire el oxígeno del ungüento. Sin pensarlo después de ello, el pequeño o pequeña, debería despertar. En un caso que aquello se tornase más alto, los primeros en mi lista de llamadas serían ustedes.

Chanyeol sonrió, vaya aquel chico estaba en lo correcto. Una flecha a su favor, ya que la salud de los infantes era un punto principal.

La chica asintió, prosiguiendo con otra pregunta. —¿Cómo educaría a los niños a la hora de comer?

—Principalmente supongo que los pequeños deben conocer ciertas reglas de comportamiento, por ejemplo las palabras educadas y gestos elegantes. Pero en este caso estamos hablando de niños, pequeños seres que observan la vida de los colores más llamativos, por ejemplo la comida: Mediante los aperitivos y comidas, podría mostrarle a sus hijos la creatividad que puedes lograr con un plato en blanco, desde unos púlpitos de salchichas, hasta un ecosistema marino con vegetales y embutidos, siempre sin dejar de lado el balanceo alimenticio en los menores.

“Maduro, Responsable, creativo, inteligente, hábil, cariñoso, dulce, solidario, leal”

Un sin fin de palabras, empezaban a caracterizar a tal bajo, cada una de sus palabras estaban cargadas de seguridad y medidas a la perfección. Y tanto como él, Seohyun también estaba impresionada con tal chico. Todas y cada una de las preguntas, acababan con una respuesta clara y finalizada, sin grietas de error alguno.

—¿Qué me dices sobre los berrinches? Los niños a veces suelen comportarse de mala forma con personas desconocidas, ya sea si hablamos de modales.—acotó el alto, sumándose por primera vez a la conversación.

Baekhyun le resultó con un brillo desafiante, como si su pregunta ya tuviera una respuesta formulada al instante.

—Son niños, no personas adultas con conocimiento educativo. Sin embargo, ellos deben entender la educación implantada en sus palabras, aprendidas en el hogar. Un berrinche puede calmarse con dulces palabras, hablamos de engañar a sus mentes pero de una forma que sea creíble.

—¿Y si no carecen de un conocimiento aprendido en casa? Mi esposa y yo, no tenemos la libertad de pasar mucho tiempo en casa, por lo cual las horas con ellos son contadas, así que no existe un aprendizaje perfecto en sus modales ¿Cómo solucionarías eso?—Chanyeol atacó, ansioso de esas respuestas breves y firmes.

—Es una tarea peculiar, pero no difícil. Un par de tiempo con los niños, y podré enseñarles los modales necesarios para tener una buena conducta, ya sea en su casa o en algún lugar del exterior.

“Espléndido”

—Para ti ¿Qué es ser un niño?

Seohyun volvió a intercambiar palabras.

—Ser un niñero no significa ser una persona extremadamente estricta y estéril a la hora de tratar con infantes, en mi persona ser un niñero, es ser un amigo de los niños. Alguien a quien pueda ver cómo un hermano mayor, un amigo, no un enemigo al cual le jugarán bromas para echarlo de la casa. Señor y señora Park, mi objetivo aquí, es poderles facilitar el acceso a sus respectivos trabajos, asegurarles que sus hijos están en buenas manos conmigo. Quiero que los niños aprendan muchas cosas, logren encontrar ese punto creativo en sus corazones. No todo esto ni les estoy diciendo todo esto porque el trabajo recibe una buena paga, en concreto para mí el dinero no es nada más que papel sin valor, el amor hago de unos pequeños corazones es suficiente. La alegría de un niño, me llena por completo, así que....

—Suficiente.

Seohyun detuvo al adverso frente a ella, levantándose de la mesa para tomar las manos de Baekhyun y empezar a hablarle:

—Por favor Baekhyun, trabaja para nosotros. Eres lo que buscamos en una persona importante para nuestros hijos. Tus palabras me alientan y me aseguran que ellos estarán a salvo contigo.

El mencionado se quedó en silencio por un momento, procesando tal comportamiento en la mujer. En un corto lapso del tiempo, dividió los ojos del alto que lo acechaba con la mirada en silencio, divisando un ángulo perfecto, el sentimiento que confirmaba lo mismo de su esposa.

—Muchas gracias, señora Park; será un placer: ¿Cuándo debo instalarme?

El niñero de los Park, un puesto muy importante en la familia, ya que contaban con los primogénitos de la pareja. Joyas que anclaban corazones perdidos, tan perdidos que no se percataban de la cercanía que compartirán de ahora en adelante.