Bastardo

Summary

Lo único que podía pensar BaekHyun era que Park ChanYeol era un maldito bastardo por ser tan sensual.

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Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Park ChanYeol era un maldito bastardo. Era lo único que podía pensar BaekHyun mientras lo veía sonreír a la cámara con esa sonrisa deslumbrante y se remangaba una vez más, la manga de la camisa derecha. De hecho, bufó para sí mismo con ese gesto automático por parte de su novio y apartó la mirada, saludando a las fans de la otra parte del estadio.

Odiaba que él hiciera eso. Y no, no se refería al gesto en sí de remangarse la camisa, aunque también era parte de su molestia. No. Lo que detestaba BaekHyun era la provocación que había detrás de esa manera de vestir y de actuar. Porque joder, habían camisetas sin mangas, muchos de sus otros compañeros de empresa las habían elegido y ChanYeol sabía de su jodida existencia.

Pero no las usaba.

Él decidía escoger la camiseta y enrollar las mangas y BaekHyun estaba seguro de que era todo parte de un malévolo plan. Uno muy tentador. Porque sabía que detrás de todas aquellas sonrisas grandes y que le creaban un tic simpático en el ojo, ChanYeol era muy consciente de su atractivo y le gustaba que todos lo supieran. BaekHyun sabía que fingía ser inocente y enrollar las mangas porque uy, qué calor hace, y pum, mataba.

Sí, lo hacía, y era un bastardo por eso. Porque el muy hijo de puta tenía unos brazos musculados en la medida justa para querer pasar la lengua por estos una y otra vez. Y juraba que se echaba algún tipo de loción, vaselina o vete a saber tú qué mierda para que brillaran un poquito más y el efecto fuera aún más impactante y terrible.

BaekHyun lo odiaba, pero lo amaba, y estaba concentrando todas sus malditas energías en sonreír, hablar con sus otros compañeros y no quedarse mirando como un gilipollas los brazos de Park ChanYeol. Aunque quería. Mucho. Eso y pasar su lengua por éstos.

***

—Estás cabreado. —le dijo la voz ronca de su novio justo sobre el oído.

Lo había atrapado por la espalda en la habitación de hotel que compartían, sus manos rodearon muy rápido sus caderas y BaekHyun ya no tenía ganas de resistirse al imbécil de ChanYeol aunque quisiera. Por bastardo.

—No ¿por qué debería? —preguntó con tono inocente, apartando el cuello de los labios traviesos de ChanYeol.

Él bufó, su aliento haciéndole cosquillas contra su piel.

—No lo sé, no hice nada malo.

BaekHyun frunció el ceño y lo miró girando su cuello en una posición algo extraña e incómoda. ChanYeol aflojó el agarre para dejarlo darse la vuelta, pero tuvo la pericia de mantener las manos en sus caderas, por si él trataba de escapar. El más bajo no quería huir de todas formas, a decir verdad, le costó concentrarse en lo que pensaba decir porque ChanYeol aún estaba usando la camiseta con las mangas enrolladas y quizás, él tenía un pequeño problema con eso.

—¿Eso crees?

—Hoy no traté de cazar Pokemons.—respondió, encogiéndose de hombros.

BaekHyun rodó los ojos al recordar eso. Su novio estaba un poco viciado al Pokemon Go de las narices y había llegado al punto donde le había preguntado el día anterior ¿por qué no te vistes de Pikachu para que pueda cazarte con mi pokeball, BaekHyunee? Y él hizo lo más lógico que podía hacer y golpeó al idiota de ChanYeol con la almohada y dejó a su novio con su calentura solo porque eres un idiota y no voy a hacerte una paja a las cuatro de la mañana ni a vestirme de Pikachu. Jódete.

—¿Tengo que estar agradecido por eso?

—Te verías monísimo de Pikachu, lo sabes.

—Ese no es el punto y en tal caso, tendría que ser yo el que entrara en tu pokeball, no al revés, lo sabes.

ChanYeol rodó los ojos e hizo un puchero adorable, haciéndole morritos para que no se enojara con él. BaekHyun trató de verse inflexible ante él.

—¿Por qué estás cabreado?

—¿Sabes que existen las camisas sin mangas? —preguntó a su vez.

Él asintió, confuso.

—Sí. ¿Estás enfadado porque no uso una camisa sin mangas?—la risa en sus palabras.

BaekHyun gruñó.

—Estoy cabreado porque eres un bastardo. Sé lo que haces y pretendes cuando te enrollas las mangas de la camisa. Lo sé. —le reprochó cruzándose de brazos.

ChanYeol alzó una ceja, divertido y se acercó un poco más a él, pegando sus caderas contra su cuerpo.

—¿Y qué hago, según tú?

—No me vengas con esa mierda de según yo. Estás torturando a la gente fingiendo ser inocente. Eso es lo que haces.

—¿Y por eso soy un bastardo?

Y estaba sonriendo como uno, joder. Pero un bastardo muy caliente.

—Sí.

ChanYeol se lamió los labios, tentándolo y BaekHyun maldijo en un susurro a ese maldito bastardo provocador y mandó todo al carajo. Se impulsó tomando por el cuello al más alto y besó a su novio como llevaba todo el jodido día deseando hacer. Sus labios se movieron con avidez sobre los suyos, deseosos por su sabor y por profundizarlo con su lengua. ChanYeol gimió contra su boca cuando mordisqueó su labio inferior con sus dientes y él sonrió esta vez con malicia, recorriendo sus brazos con sus manos.

—Quiero dejar claro, que yo no pretendo torturar a nadie. —le dijo con la voz mortalmente grave y BaekHyun tomó aire bruscamente.—Solo me interesa torturarte a ti.

—Imbécil.

Pero sonrió, aún tocándole los brazos como si fuera un niño que encontró algo interesante para observar y manosear. ChanYeol se veía bastante orgulloso por ese hecho y aunque en el fondo, le gustaría borrar esa mueca prepotente de su rostro, también le resultó jodidamente sexy. Y diablos, seguía queriendo lamer sus brazos, aún así.

Sin embargo, ChanYeol se separó de él, dejando caer sus manos detrás de su espalda y dándole una mirada inocente que BaekHyun no se creyó ni de casualidad.

—Como veo que te molesta tanto que muestre mis brazos, será mejor que me ponga otra cosa. Algo de manga larga.

Él no pudo evitar la mueca desagradable en su boca, como tampoco pudo evitar chasquear la lengua.

—Cierra el pico, Park ChanYeol, y quítate la estúpida camiseta.

—¿Por qué? ¿Qué quieres hacerme?—se atrevió a preguntar con descaro, sus ojos brillando con picardía y fingiendo una inocencia que no era creíble.

BaekHyun se acercó a él un paso.

—Oh, muchas cosas, ChanYeollie. Cosas que te van a gustar.

—¿Cosas como lamer mis brazos, BaekHyunee? —susurró sobre sus labios, sonriendo. —Tienes un problema.

—No te escuché quejarte la otra vez. —se la devolvió con las cejas alzadas, ChanYeol besó la comisura de sus labios, juguetonamente. —Espero que seas mejor entrenador Pokemon de lo que eres obedeciendo, ChanYeol. Sigo viendo la camiseta. —canturreó las palabras a modo de reproche.

—¿Eso quiere decir que vas a dejarme entrar en tu pokeball?

BaekHyun rodó los ojos, pero no tuvo tiempo de replicar alguna cosa más. ChanYeol lo atrapó en sus brazos, besándolo y a él se le olvidó que su novio a veces era un bastardo muy idiota y muy sexy.

FIN