Capítulo único
BaekHyun sabía que esa noche acabaría mal, doblado por la mitad y vomitando sus entrañas en algún váter. No imaginó cuando empezó a tragar con demasiada facilidad esos chupitos de vodka que cuando se imaginó a sí mismo de rodillas no sería echando todo lo ingerido, sino comiéndole la polla a ChanYeol.
Tampoco pensó que la idea fuera suya y que de verdad lo estuviera poniendo duro el sonido que hacía su boca al tragarse el pene de su mejor amigo y los gemidos guturales que hacía ChanYeol con cada penetración. Y mierda, ni siquiera habían llegado aún a su apartamento.
A decir verdad, desde que estaban en la puta discoteca, con sus luces de colores, la música de mierda y envueltos entre cuerpos en movimiento de desconocidos, ya estaban revolucionados y se pusieron cachondos filtreándose como dos adolescentes hormonales, tocándose, diciéndose cosas indecentes y bailando de una manera un tanto inusual. Y decía inusual porque ChanYeol bailaba como el culo con esas piernas chuecas y BaekHyun se dedicó a darlo todo y restregarle su culo contra su polla, por ser sutil.
Terminaron besándose en medio de la pista y metiéndose mano mutuamente en lugares que no se suponía le tocabas a tu mejor amigo. Pero a BaekHyun ya le daba todo lo mismo.
Porque sinceramente, ellos dos se gustaban, de alguna forma, de algún retorcido modo, su amistad de años se convirtió en algo más profundo que una mera relación de amigos y tanto toqueteo y roce terminó en ganas de follar. Al menos así lo pensaba BaekHyun y deducía por lo dura que estaba la polla de ChanYeol antes de que él se la metiera en la boca, que sí, su amigo pensaba lo mismo.
Por eso acabaron detrás de las escaleras de su portal, escondidos como dos idiotas calentorros, mientras ChanYeol recibía la mejor mamada de la historia, y no era que BaekHyun estuviera exagerando. Es más, alguien debería darles un premio por haberse aguantado en el taxi.
Y ahí estaba él, de rodillas y no precisamente rezando, con ChanYeol follándole la boca de una manera que no debería ser ni legal ni acta para nadie, porque joder, BaekHyun temía ahogarse y ya no sabía si quería tener eso metido en su culo.
—Mierda.—ChanYeol golpeó su cabeza contra la pared y BaekHyun se hubiera reído si hubiera podido. La mano que tiró de su cabeza con más energía le hizo entender que estaba a punto de correrse y que necesitaba que fuera más rápido.
No se hizo esperar. Recibió el miembro de ChanYeol mientras éste empujaba con fuerza sus caderas y BaekHyun miró todas y cada una de las expresiones que recorrió el rostro del más alto, antes, durante y después de correrse. Sus ojos se encontraron cuando su semen llegó a su boca y BaekHyun se lo tragó con lo que supuso sería una cara de pretendía ser erótica y que seguramente fue de zorra barata, pero le dio un poco igual.
Más que nada porque él seguía teniendo algo duro entre sus pantalones y lo único que le impidió masturbarse durante la felación fue la fuerza el empuje de ChanYeol en su boca y que necesitaba sujetarse de las nalgas del otro para no terminar quién sabe dónde. Además, seguía ebrio, joder.
—¿Me ayudas a ponerme de pie?
ChanYeol sonrió y tiró de sus manos hacía arriba, prácticamente levantándolo. BaekHyun rió de forma tonta producto del alcohol en sangre y se abrazó al otro en un ataque de mimosería o cómo quieras llamarlo. Él ya no sabía nada.
—Espero que nadie nos hayan oído. —murmuró ChanYeol.
—Lo dirás por ti, porque yo tenía mi boca ocupada en otra cosa.—le lanzó una mirada significativa y descarada a su polla, aún por fuera de sus pantalones. —Tenemos que subir y no puedes ir así por la vida.
—Lo dice el que me acaba de hacer una mamada en un portal.—le susurró, lambiándole el lóbulo.
BaekHyun frunció el ceño.
—No te escuché quejarte cuando casi me ahogas.—le soltó con rapidez, aunque su lengua se trabó y no sonó tan sarcástico como quería. ChanYeol sonrió de una manera un tanto estúpida y BaekHyun le metió la polla dentro de los pantalones. —Anda, subamos.
—Estás duro. ¿Lo sabes? —rió el más alto, balanceándose de un lado a otro.
—Sí, lo sé—bufó.—Y espero que me correspondas la mejor mamada que has recibido en tu puta vida con algo para hacer que esto baje.—se señaló el bulto entre sus pantalones.—Si no le enseñaré a tu madre toda tu colección pornográfica, con vídeos incluidos, para que sepa qué clase de hijo tiene.
ChanYeol hizo alguna clase de mohín infantil y pegó su cara a la suya, rozando sus labios al hablar.
—Eres muy malo amenazándome de esa forma, BaekHyunnie. —mordió su labio inferior.—¿Quién dice que es la mejor mamada que he recibido?
—Yo.
—Y te basas en…
—Soy tu mejor amigo y sé cuántas personas te la han chupado desde que perdiste la virginidad, ChanYeol. Sé perfectamente que fui el mejor.
—Hablas muy seguro.—murmuró.
—No trates de mantener tu ego conmigo, ChanYeol. Soy esa persona que te pilló en plena paja con esa mierda de material pornográfico que tienes guardada -que me traumatizó profundamente- y la que te cubrió delante de tu madre.
—Para estar ebrio hablas muy bien.—comentó su amigo mirando el suelo con las mejillas algo sonrojadas.
—No estoy tan ebrio, sólo estoy alegre.—bufó BaekHyun.
—Sigues duro.
—Dime algo que no sepa.
—¿Siempre he querido hacerlo sobre la mesa?
BaekHyun alzó las cejas, ChanYeol sonrió lascivo y a la mesa de su comedor le esperaba una noche movidita.
De alguna forma lograron subir las escaleras de su edificio, BaekHyun maldijo sin aliento a su puta comunidad por no arreglar el estúpido ascensor y obligarlos a subir tres plantas y ChanYeol controló como mejor pudo su risa para no despertar a todos sus vecinos y terminaran amonestándolos con su casero.
Una vez en la puerta de su apartamento, BaekHyun buscó las llaves de su casa en el bolsillo de ChanYeol, y mientras trataba de introducirla en la cerradura, sintió al más alto rodearle la cintura, pegar su espalda completamente a su pecho y meterle la mano por debajo de la camisa, rozándole el cinturón. Su concentración casi se fue a la mierda y ya no sabía si su pulso fallaba por el alcohol o por los besos de ChanYeol en su cuello.
Y cuando atravesaron la entrada, BaekHyun se vio empotrado contra la pared más cercana, porque su piso no era precisamente grande y la puerta se cerró por la obra y gracia de la pierna larga de ChanYeol. BaekHyun se aferró a los hombros del más alto y tuvo que gemir entremedio del beso por culpa de la mano que por fin se metió por dentro de sus pantalones y agarró su polla palpitante.
ChanYeol lo masturbó por encima de los calzoncillos y BaekHyun tuvo ganas de gritarle cuatro cosas al imbécil de su mejor amigo, pero éste no lo dejó. Su boca seguía jugando con la suya, saboreándolo completamente, intercambiando saliva de una manera un tanto indecente, aunque joder, eso era lo que llevaban haciendo toda la puta noche después de tres chupitos.
—Eres un cabrón.—logró articular.
ChanYeol sonrió y tuvo deseos de golpearlo, unas ganas que se esfumaron repentinamente con la caída de su pantalón al suelo y una mayor fricción en su miembro. BaekHyun se descubrió clavándole las uñas en los hombros y separando las piernas.
El bóxer tardó más en salir y estaba dispuesto a afirmar que ChanYeol lo hacía totalmente a propósito, así como introducirle lascivamente en la boca su lengua, a un ritmo lento, haciendo un ruido de succión bastante parecido al que BaekHyun hizo en su momento sobre la polla del alto. Y joder, jadeó sin encontrar aire.
Sus manos bajaron, luchando con la camisa de ChanYeol y su propio pulso de mierda y maldijo muchas veces haciendo reír al otro. De alguna forma, ganó su lucha contra los botones y ante una nueva oleada de placer por la fricción en su glande, BaekHyun dejó caer la cabeza contra el pecho de ChanYeol y le mordió el pezón.
Si le dolió o no, ChanYeol no lo dijo y por la tensión de sus músculos podía notar que toda esa subida y bajada por su polla lo estaba excitando y BaekHyun lo quería más deprisa. Podría haberse puesto a jugar con su pezón, pero sinceramente, bastante complicado le resultaba ya respirar.
Jadeó o gimió, no lo sabe muy bien, pero se corrió en la mano de ChanYeol y vio en primer plano y a cámara lenta cómo éste subía esa misma mano hasta su boca y se lamía los dedos de una forma que le hizo hervir la sangre pese a que acabara de alcanzar el clímax hacía escasos segundos atrás.
—Eres un guarro.—murmuró con voz ronca.
—Te recuerdo que tu te lo tragaste mirándome y tenías cara de furcia pasiva.
—¿Qué sabrás tú sobre furcias pasivas, uh? —le criticó bufando.
—Mis colección es bastante instructiva. —le dijo con una sonrisa coqueta.
—ChanYeol, esa pornografía tuya demuestra lo jodida que está tu mente.
Él río, terminó de chuparse los dedos como si se tratara de una paleta de esas que te daba el doctor si te portabas bien y con la otra cogió la mano de BaekHyun llevándola hasta su entrepierna.
—Estoy duro.
BaekHyun alzó una ceja.
—No voy a chupártela de nuevo.
—¿Quién habló de chupar?—bajó el tono.—Aún quiero hacerlo sobre la mesa.
—Eres un completo pervertido.
—Tú quieres mancillar esa mesa, BaekHyun, lo sé.
Resopló y tiró dos pantalones de ChanYeol hacía delante, atrayéndolo a sus labios.
—Hablas demasiado pero actúas poco, Park.
Ambos se sonrieron de manera traviesa y ninguno supo quién inició el beso, BaekHyun supuso que se encontraron a mitad de camino y que sus lenguas hicieron el resto.
ChanYeol apretó sus nalgas y lo hizo retroceder hacia atrás. BaekHyun se aferró a los bordes de la camisa que aún llevaba puesta el más alto y se concentró en el juego de sus bocas. No se detuvo hasta que su culo chocó con el borde de la dichosa mesa que ChanYeol se empeñó en mancillar con semen y fue él quien lo alzó para dejarlo sentado sobre ésta.
Prácticamente dos segundos más tarde BaekHyun tenía las piernas enredadas en la cintura de ChanYeol, frotaba su polla contra el pantalón y luchaba de nuevo con la bragueta que no supo cómo logró bajar en el portal de su edificio.
—Quítate esta mierda. —gruñó, apartando las manos. No sabía si estaba tan caliente por ChanYeol, el hecho de querer follar sobre una mesa o porque aún llevaba la estúpida camiseta puesta.
El alto le hizo caso riéndose, pateando los pantalones y el bóxer de Bob esponja lejos, junto con su camiseta y BaekHyun se despejó de la suya, haciéndola volar. Y se miraron fijamente.
ChanYeol se adelantó primero y BaekHyun le puso las manos sobre el pecho, alzando las cejas.
—Vete a buscar el lubricante, ni te creas que me vas a penetrar sin prepararme solo porque estoy un poco ebrio y caliente.
—Estas cosas no pasan en los vídeos porno. —hizo un mohín.
—Esto no es un vídeo porno, ChanYeol.
ChanYeol no tardó mucho en encontrar el lubricante. El proceso siempre le resultaba algo incómodo a BaekHyun, aunque ChanYeol se esforzó por hacerlo lo más caliente que pudo y mierda, el gigante de verdad estaba poniéndolo a mil esa noche.
El primer dedo lo introdujo besándolo con fuerza, poseyéndole la boca. BaekHyun solo se concentró en la lengua de ChanYeol jugando con la suya y olvidó la sensación extraña del contraste del frío con lo caliente mientras lo penetraba. El segundo dedo vino después, cuando BaekHyun comenzó a masturbar a ChanYeol de manera lenta, muy lenta. El movimiento tijera fue incómodo, pero el chupón allí donde le latía el pulso desbocado, le alivió parte del problema.
Con el tercer dedo, BaekHyun gimió por una mezcla de placer y dolor al sentir a la vez la boca de ChanYeol sobre su pezón y tuvo que sostenerse del brazo contrario para no golpearse la mesa contra la puñetera mesa. ChanYeol lo penetró despacio, muy despacio y BaekHyun sintió de nuevo el impulso de mover sus caderas hacia delante.
—Fóllame.—ChanYeol lo miró.—Penétrame, ahora.—lo dijo rápido y con la voz pastosa.
—Si te duele…
—Me va a doler igual, solo métela y ya. —lo cortó.
—No quiero hacerte daño.
—ChanYeol, quiero tu polla dentro de mi culo, ahora. —frunció las cejas, enfatizando cada palabra.
ChanYeol le dio un pico sobre los labios, sonriendo. Pese a la exigencia, vio a ChanYeol masajearse el glande hasta que apareció el líquido pre-seminal, extendiéndolo por todo su miembro y mezclándolo con el lubricante. BaekHyun casi se volvió loco por el proceso, pero se sobresaltó como una colegiala estúpida cuando la punta del pene rozó su entrada.
El alto fue extremadamente cuidadoso al penetrarlo y BaekHyun se tuvo que morder el labio inferior para no gritar una maldición que le escucharía su vecina de sesenta años. Y mientras estuvo quieto, esperando a que BaekHyun se acostumbrara a tener algo gordo abriéndole el culo, ChanYeol se dedicó a repartir besos cortos sobre su pecho.
Fue BaekHyun quién se movió primero, rodando sus caderas y envolviendo sus piernas alrededor de ChanYeol, empujándolo contra él. Gimió con voz rota y ChanYeol sorprendido gruñó y a BaekHyun le pareció caliente.
ChanYeol lo sujetó por los muslos y le dio esa mirada profunda y oscura que BaekHyun solo le vio aquella vez que lo pilló masturbándose en la ducha y que guardó para sí mismo haber visto. Lo besó de nuevo, esta vez con deseo, pasión y devorándolo, de la misma forma que comenzó a penetrarlo.
El ritmo de los embates aumentó con la falta de oxígeno y la mordida de BaekHyun en el hombro de ChanYeol. Lo único que se escuchaba en el apartamento y que cortaba el silencio del edificio era la erótica melodía de los huevos de ChanYeol chocando contra las nalgas de BaekHyun, mientras la mesa soportaba el peso de uno y la fuerza del otro y chirriaba como en una película de terror mala.
No supo bien que lo llevó a recibir la polla de ChanYeol moviendo hacia delante sus caderas, pero BaekHyun se sintió en la puta gloria con las estocadas profundas y los jadeos graves de ChanYeol en su oído. Sobre todo, le gustó cuando todo el cuerpo del otro se tensó, las nalgas se apretaron contra sus piernas y ChanYeol se corrió dentro en una maldición ronca.
BaekHyun acarició algunos mechones de cabello de ChanYeol que no estaban pegados a su nuca por el sudor y esperó a que este recuperara el aliento contra su hombro. Una vez los ojos volvieron a encontrarse, ChanYeol besó juguetonamente su nariz y salió despacio de su interior. El semen salió por su ano, manchando la condenada mesa.
—Oficialmente ya has cumplido tu fantasía de mancillar la mesa de nuestro comedor.
ChanYeol sonrió, abrazándolo.
—Si nuestro casero se entera nos hace comprarle una mesa nueva.
BaekHyun bufó.
—No le vas a decir nada a ese señor, que tiene cincuenta y siete años y sufre del corazón. —le dio un suave golpe en el brazo y ChanYeol fingió que le dolía.
—Aburrido.—le sacó la lengua.—Siempre me quedará KyungSoo...
—ChanYeol.
—¿Qué?
—Deja de traumatizar al mundo con tus guarrerías.
—Tu me la chupaste en un edificio donde la mayoría de los residentes tienen más de cuarenta y cinco años. —canturreó ChanYeol con una sonrisa.
BaekHyun carraspeó, incómodo.
—Tu querías meterme mano con el taxista mirándonos.
—Fuiste tú quién me restregó el culo en la polla en el club.
Se miraron durante cinco segundos y BaekHyun chasqueó la lengua.
—De acuerdo, somos unos calientes. —ChanYeol hizo la señal de la victoria.—Pero tu no vas a decirle a KyungSoo cuando venga que lo hicimos en la mesa.
—¿Por qué? —de nuevo el mohín infantil.
—Es más divertido si come en una mesa mancillada por semen, sudor y lubricante y solo nosotros entendemos el chiste.
Otra mirada cómplice y se echaron a reír.
Sí, definitivamente, cuando salieron a beber, BaekHyun no esperaba terminar teniendo sexo con ChanYeol, pero eso era más divertido que una simple noche de borrachera.
FIN