High Tension

Summary

ChanYeol no está del todo seguro de a que se deba la animosidad de BaekHyun hacia su persona, queda aún más confundido después de que el chico se presenta una tarde normal, en un día normal pidiendo ser follado. Lo siguiente que sabe es que BaekHyun se ha vuelto loco y, de alguna forma ChanYeol se ha vuelto el nuevo chico de BaekHyun.

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—¡Muévete, fenómeno!

ChanYeol escuchó la fastidiosa voz de Byun BaekHyun tan solo un par de segundos antes de que LuHan lo empujara contra los casilleros. El dolor en su hombro derecho no fue tan fuerte, principalmente porque LuHan era un debilucho.

Suspiró, no había otra cosa que quisiera hacer, la idea de enfrentarlos le resultaba fastidiosa.

—¿Por qué es tan idiota? No le has hecho ni una mierda y se la vive fastidiándote —se quejó por él, JunMyeon, su mejor amigo, mientras observaba con un ceño fruncido al grupito de tontos alejarse a lo lejos hasta que doblaron al final del pasillo.

— Si no lo hicieran entonces su vida no tendría sentido —y ChanYeol no estaba dispuesto a sentirse decaído por culpa de Byun BaekHyun y su grupo de chicos tontos.

—Como sea, en algún momento se dará cuenta de lo infantil que es fastidiar a otros —musitó JunMyeon.

Ambos estaban cansados del mal trato de BaekHyun hacia ChanYeol, pero el par sabía que no había nada que pudieran hacer.

Asistían a la típica escuela en donde la mayoría del alumnado eran unos cabeza hueca que elegían seguir a una abeja reina, y obviamente, esa abeja reina era Byun BaekHyun.

ChanYeol conoció a BaekHyun tan solo un año antes, durante la reunión de alumnos del primer día de clases. Cuando toda la palabrería del director, el consejero y el presidente del alumnado terminó y los alumnos pudieron levantarse para dirigirse a sus respectivas clases, BaekHyun y él se encontraron cerca de la salida del auditorio. El primer pensamiento de ChanYeol fue: Él es lindo, pero entonces BaekHyun abrió la boca y ChanYeol cambió el lindo por un bastardo; el cual se transformó a “completo hijo de puta” después de la primera semana de clases.

Los muévete, fenómeno, cierra la boca, bicho raro e incluso muérete, rarito se hicieron una constante en la vida de ChanYeol en el último año. Y siendo sinceros, ni él sabía qué demonios le había hecho a Byun y a su séquito de cabezas huecas para tenerlos rabiando cada vez que ChanYeol coincidía con ellos.

ChanYeol era simplemente ChanYeol. No era el chico nerd de la escuela, ni era el rarito al que todos los chicos fastidiaban. Tampoco era un chico malo o alguna mierda parecida, no, él sólo era ChanYeol y ya. Los fines de semana tenía maratones de películas de ciencia ficción con su mejor amigo Kim JunMyeon, y algunas veces, cuando tenían ganas de salir un rato iban al Arcade. JunMyeon y él se ejercitaban al menos una vez a la semana, más que nada para presumir como cualquier adolescente lo haría si tuviera un par de músculos al estar rodeado de larguiruchos y escuálidos, — ChanYeol disfrutaba de ello —. No tenía las mejores notas pero tampoco las peores. Era a lo que todos llamaban “típico adolescente”.

Tenía dos madres, y tal vez, sólo tal vez el problema fuera ese, pero no podía ser posible que Byun BaekHyun lo supiera en su primer día de clases; en especial cuando ChanYeol era nuevo en la ciudad y no conocía a nadie y nadie lo conocía a él.

También se le pasó por la mente el que BaekHyun lo escuchara con aquel chico en la cafetería una semana antes del inicio de las clases. ChanYeol tenía una personalidad un tanto ruda a la hora de intimar, y era más bien de palabras sucias algunas veces y puede que BaekHyun lo haya escuchado; sin embargo no estaba del todo seguro.

De cualquier forma, BaekHyun era BaekHyun, una perra fría y un condenado presumido. Probablemente vio a ChanYeol y al segundo decidió que sería su próxima víctima, sólo porque sí. No era un secreto para nadie lo malo que podía llegar a ser el chico. ChanYeol sabía muy bien sobre su naturaleza egoísta y malvada.

ChanYeol ni siquiera sabía cómo es que conservaba al par de chicos que lo seguían como si fueran su propia sombra. Uno de ellos era Kim MinSeok, ChanYeol casi podía asegurar que era el más bueno de los tres. Era el único que no se dirigía hacia él con esos tontos apodos, es más, hasta parecía querer disculparse.

MinSeok era un chico bonito y provocaba cierta ternura; los rumores con respecto a BaekHyun y él eran que el bastardo mayor se había acostado con su novio sólo para demostrar que le podría ser infiel — según BaekHyun, lo estaba salvando de un futuro corazón roto —. Sip, Byun BaekHyun era un completo idiota.

ChanYeol no sabía quién era más estúpido, si BaekHyun por haber hecho aquello, o MinSeok por haberle creído y después perdonado. Y bueno, el segundo chico no podría haber esperado algo mejor después de presenciar aquello, ya que lo mismo sucedió con LuHan; el tercer cabeza hueca de la bolita de idiotas.

Esto ocurrió a inicios de año. Todos sabían que LuHan se traía algo con el quarterback del equipo de fútbol americano: Oh SeHun. Incluso en la fiesta que realizó BaekHyun por el inicio del nuevo año escolar — a la cual ChanYeol obviamente no estuvo invitado — se los vio coqueteando y estando muy cariñosos. Y entonces, tan solo unas semanas después, Oh SeHun se paseaba por los pasillos de la escuela envolviendo la pequeña cintura de Byun BaekHyun con su anormal brazo largo y compartiendo saliva cada dos pasos.

Dicho suceso corrió de boca en boca durante toda la semana, y cuando la siguiente semana inició, nuevos rumores empezaron sobre un LuHan escondido y llorando en los baños del tercer piso de la escuela. Pero BaekHyun hizo acallar los rumores cuando esa misma tarde se presentó en la cafetería con SeHun de su lado derecho, con las manos entrelazadas y con LuHan del otro lado, colgando de su brazo como los mejores amigos que eran y compartiendo risitas de vez en cuando.

ChanYeol podría haber iniciado un nuevo rumor, uno que haría alborotar a la escuela si quisiera, uno que dejaríaa Byun como un bastardo sin corazón.

Todo pasó al día siguiente durante su hora libre, escuchó a LuHan llorarle a MinSeok sobre lo hijo de puta que había sido BaekHyun al haberse acostado con SeHun cuando claramente sabía que LuHan estaba enamorado de él, y lo peor es que lo había hecho usando la excusa de acercársele para conseguirle una cita a su “amigo”. ChanYeol no lo divulgó, porque bueno, no era su problema. Eso y que no habría cambiado nada. La imagen que presentaba BaekHyun era la de un chico bueno, amable y leal, al menos eso era sólo lo que el alumnado quería creer, porque muy en el fondo la mayoría le tenía miedo y sabían muy bien que Byun era un bastardo sin escrúpulos.

ChanYeol logró pasar el resto del día sin ningún encontronazo con dicho bastardo. Era uno de esos días en los que podía disfrutar de su camino de regreso a casa entre bromas y risas con JunMyeon.

— ¡Hey! ¿Vienes este fin de semana? —Le preguntó a JunMyeon cuando llegaron a la calle que dividía sus rutas. El chico soltó una risita, más que nada porque ChanYeol ya sabía la respuesta. JunMyeon entornó los ojos antes de asentir.

— Si lo sabes, ¿para qué preguntas? Además, no es como si tuvieras otra cita y necesitaras confirmar mi asistencia. — ChanYeol estuvo a punto de interrumpir, pero JunMyeon se le adelantó.

— Un encuentro entre tú y tu mano no cuenta — rio. ChanYeol fue a golpearle en broma pero el chico se le adelantó y aceleró el pasó alejándose entre risas y dejando a ChanYeol con una sonrisa tonta en el rostro.

— ¡Tú, bastardo! —gritó estallando en carcajadas cuando la risa aguda de JunMyeon se escuchó al final de la calle.

***

ChanYeol llegó a su calle aún con una sonrisa. Saludó a la señora Jung, una ancianita de setenta y tantos años que vivía en la casa de enfrente, mientras la mujer regaba su jardín.

— ¡Ya llegué! — anunció tan pronto abrió y puso un pie en el umbral de la puerta de su hogar. El olor a pizza y hamburguesas lo saludó. Sip, sólo era otro día normal en la vida de Park SooYoung y Park YooHyun.

— ¿Cómo le fue a mi cachorrito en la escuela? — preguntó YooHyun la mayor de las dos, con un tono bastante dulzón. ChanYeol compartió una mirada de asco con su madre SooYoung antes de caminar hacia los brazos de su otra madre.

— Muy bien — respondió no muy seguro. Gimió bajito cuando YooHyun lo apretó contra su cuerpo. — Vas a asfixiarme si no me sueltas. — exageró un poco. No era muy de abrazos, era más bien un poco reticente con respecto al contacto físico. Puede que su madre SooYoung influyera un poco en eso. Ella siempre le decía que era desagradable estar en contacto con alguien más, porque nunca sabías que otras cosas habían tocado o qué cosas podría haber hecho antes.

Le entró repelús a ChanYeol al pensar que tal vez YooHyun estaba cubierta de ciertos fluidos corporales, y hubiera estado un poco bien si fuera una chica de su edad (una chica de su edad y que le gustara) pero joder, estaba hablando de su madre y de los fluidos corporales de las dos mujeres. Sí, ugh, no.

Se alejó de ella tan pronto tuvo la oportunidad.

— No tienes porqué ser tan tosco, cariño.

— Deja al niño en paz, sino quiere abrazos entonces no le des abrazos. Puede que incluso haya estado haciendo sus travesuras y tú le has tocado todo. — SooYoung fingió una arcada, de paso riendo cuando YooHyun corrió hacia el baño.

— ¿Haciendo travesuras? ¿En serio? — ChanYeol rio. — ¿De cuando aquí tener sexo paso a hacer travesuras?

SooYoung chasqueó los labios. — ¿Realmente quieres que mencione la palabra sexo en frente de tu madre?

ChanYeol pensó en ello, luego negó. A ella le daría un ataque.

Sus madres a veces no eran las mejores del mundo y aun así estaba agradecido de tenerlas. YooHyun era su madre biológica; SooYoung llegó cuando él tenía cinco años de edad, y aunque al principio fue difícil adaptarse a ella y a la situación, porque tener dos madres no era lo normal — según sociedad estúpida en la que vivían— con el tiempo logró hacerlo. El principio estuvo lleno de baches y tropiezos, pero los tres estaban juntos y lo supieron sobrellevar.

SooYoung no era un padre, y ChanYeol jamás trató de tener esa imagen de ella, incluso si SooYoung tenía una vena masculina. Ella era su madre, no su padre. Había vivido por diecisiete años sin un padre, y doce con dos madres, estaba perfectamente bien con ello, eso no lo hacía un anormal o un fenómeno justo como Byun BaekHyun le decía.

Él sólo era un hijo de puta, y ChanYeol no iba a permitir que sus insultos influyeran en su relación con las dos mujeres o en todo caso con su vida.

.

Esa misma noche, JunMyeon le llamó para avisarle de su cambio de planes. Habría una fiesta en la playa el fin de semana, y ya que no era planeada por Byun BaekHyun ni por ninguno de sus tontos amiguitos, ambos estaban invitados. Ahora, el verdadero problema — el cual era de suma importancia según JunMyeon — fue: conseguir una cita.

— ¿Crees que debería intentarlo? — JunMyeon cambió el tema abruptamente, cosa que confundió un poco a ChanYeol.

— ¿Intentar el qué?

— Ya sabes invitarlo a salir. — señaló en un tono que suponía que ChanYeol debía saber, pero bueno, ChanYeol no tenía idea de quién o sobre que hablaba.

Entonces, un par de segundos después su mente se iluminó y pensó en algo muy malo, algo que incluía a un imbecil enano.

— ¿Te refieres a Byun? —preguntó, rogando por dentro no tener razón. JunMyeon debía estar de broma.

— ¡¿Acaso me escuchas cuando te cuento mis cosas o sólo finges escucharme?!

— Mira, he estado estresado por culpa de los exámenes, Byun y sus mierdas me tienen hasta el cansancio y bueno, no he salido con nadie en meses. — lo cual en sí era demasiado raro. No era feo, y antes de los últimos cuatro meses había estado teniendo citas unas cuantas veces al mes, lo desconcertó de sobre manera cuando todos los chicos en los que estaba interesado empezaron a alejarse como si tuviera la peste.

No tenía idea de lo que estaba mal con él. ¿De pronto se había vuelto el más feo del mundo o qué carajos?

— Parece que ahora no tienes nada de que presumir. — se burló JunMyeon. ChanYeol gruñó.

— De todas formas, ¿quién es este tipo que te trae cacheteando las banquetas?

JunMyeon soltó una risita tonta y dijo: — Oh SeHun.

— Estás de broma.

— Te lo dije desde hace meses.

— ¡¿Te has vuelto loco?! — ChanYeol no dudaba que JunMyeon no solo se había vuelto loco, había perdido la cabeza. Y joder, literal iba a perderla cuando BaekHyun se enterara. — ¡Estamos hablando del chico de BaekHyun!

— No es su chico, todos saben que sólo tontean. Además BaekHyun ha estado más interesado en Kris últimamente, no le importa que alguien salga con SeHun.

— ¿Cómo puedes saberlo?

El hecho de que BaekHyun no le prestara la misma atención a SeHun no hacía que el chico dejara de sentir como si SeHun le perteneciera. Y BaekHyun no compartía sus cosas.

Ahora, ¿BaekHyun estaba saliendo con Kris? Todos sabían que Kris no aguantaba ni una mierda de nadie, era bien conocido por no jugar ni tontear sólo porque sí. Si él fijaba su vista en alguien era para una relación seria. ¿Sería Kris el que pondría en la línea a Byun BaekHyun?

— Hablaré con él mañana. Verás que a BaekHyun no le importa.

Sólo pudo desearle lo mejor, más que nada porque parecía ser que JunMyeon lo necesitaba para no sentirse tan inseguro.

— Está bien. Pero a la primera señal de que BaekHyun comienza a interesarse en ti, lo dejas.

JunMyeon dio un largo suspiro antes de responder con un “sí” titubeante.

***

El mismo ChanYeol sintió el nerviosismo de JunMyeon cuando el chico se le acercó. La última clase del día había acabado y ya que era viernes, JunMyeon se armó de valor porque: si no es hoy, ChanYeol, perderé mi oportunidad. La fiesta sería al día siguiente en la tarde y no habría otra forma de contactar con Oh SeHun.

Al principio JunMyeon pensó en esperarlo fuera de la escuela, pero se lo pensó mejor cuando recordó que SeHun no tenía auto y que su mejor amigo, JongIn, era quien lo llevaba a casa. Eso implicaría tener que enfrentarse al moreno, y para acabarla, podría encontrarse con Byun en el estacionamiento ya que el chico también tenía un auto.

— HyeJin me dijo que BaekHyun está aún en el club de teatro, va a tardar unos minutos más en salir. — dijo JunMyeon, su voz tembló un poco, y ChanYeol no pudo saber si era por el temor de ser descubierto por Byun o por los nervios debido a que pronto se estaría enfrentando a Oh SeHun y su posible rechazo.

Sé positivo, ChanYeol.

— Bien. — Asintió — ¿Y SeHun?

— Él acaba de terminar sus prácticas, escuché que estaba en las duchas.

Ugh, eso significaba que tendrían que ir allí.

— Pues andando. — lo apuró, porque joder, tiempo era lo que no tenían. Sólo esperaba no encontrarse con una escena desagradable. BaekHyun era como una bruja, no sería sorprendente si ya supiera sobre los planes de JunMyeon.

*

Entonces, ahí estaba ChanYeol, esperando fuera de las duchas, casi casi comiéndose las uñas debido al nerviosismo. JunMyeon llevaba ya unos buenos diez minutos dentro.

Primero esperaron a que todos salieran, y llámenlo suerte, o el universo queriendo que JunMyeon fuera feliz junto al amor de su vida, porque Oh SeHun fue el único que se quedó dentro. O algo así. Porque en realidad no conocían el número de jugadores del equipo de fútbol y tampoco sabían si todos habían salido, sólo sabían que no habían visto a Oh salir junto a sus demás compañeros.

Iba a entrar y sacar a JunMyeon si no salía en los próximos minutos. No quería tentar a la suerte. Había evitado exitosamente a BaekHyun durante toda la semana, y no quería toparse con él el último día de clases. Ya estaba molesto porque nadie quiso ser su cita, y bueno, digamos que estaba un poco caliente porque no tener citas significaba no poder conocer a alguien nuevo, entonces, eso lo llevaba al principal problema: abstinencia sexual.

Ya empezaba a sentir la frustración. De hecho, ni siquiera el uso de su mano ayudaba, ChanYeol nunca fue de los que gozaban de la masturbación en solitario.

El ruido que hizo la puerta de las duchas le provocó un sobresalto. SeHun lo miró con una ceja alzada y una sonrisa cínica en los labios que no augurio nada bueno para ChanYeol y, antes de que pudiera preguntar algo, el chico se marchó a paso rápido. Diez segundos después, JunMyeon salió con la sonrisa más grande que alguna vez ChanYeol le vio.

Mataría a Oh SeHun si se atrevía a hacerle algo.

— Aceptó — chilló emocionado. ChanYeol tuvo que correr detrás de él cuando JunMyeon salió corriendo dando saltos de alegría.

***

— ¿Estás seguro de que todos ellos te rechazaron? — preguntó incrédulo JunMyeon mientras se observaba en el espejo de tamaño grande en la habitación de ChanYeol. — ¿En serio?

Era hasta lindo el que no le creyera, eso sólo significaba que de hecho, ChanYeol no era tan feo como para recibir negativas al invitar a salir a alguien. Pero él las obtuvo. Un No de al menos ocho chicos. Y lo más extraño es que con algunos ya había salido e incluso le pidieron una segunda cita; en ese tiempo se negó porque, pues, simplemente no quería una segunda cita. No podía creer que los mismos que le rogaron le estuvieran dando un No cuando se acercó a pedirles lo que tanto habían querido. De hecho, todos ellos tuvieron una expresión de plena incomodidad y miedo en sus rostros durante los breves segundos que tardó su intercambio de palabras.

— Sí —respondió ChanYeol —Parecían hasta aterrados de que se los estuviera pidiendo—. Podría haber reído debido a lo tonto de la situación, pero no podía. No tenía una cita. Eso significaba que iba a pasársela solo el resto de la noche.

—Habrá alguien allí. Escuché que también vendrán chicos de otras escuelas, así que no te preocupes —JunMyeon lo miró desde su lugar cerca del clóset. Le regaló su mejor sonrisa en un intento de animarlo.

No quería estar solo el resto de la noche. Pero no se lo diría a JunMyeon o sino el chico lo traería pegado a su espalda toda la noche, y ChanYeol no quería ser un mal tercio. JunMyeon parecía estar muy emocionado con su cita con el chico Oh.

ChanYeol se aseguraría de encontrar a alguien.

*

Huh, habló demasiado pronto.

No debería estar desperdiciando los nuevos vaqueros desgastados que su madre YooHyun recién le compró porque a pesar de que ChanYeol se negó — ya que él era de jeans negros y nada más — YooHyun llegó con un es lo que todos los chicos usan hoy en día, y también debes estar a la moda, ChanYeol.

Como sea.

Su cabello finalmente se había mantenido bien peinado, todo hacia atrás; se alegró de haber podido domar sus cabellos rebeldes. Y estaría hasta pavoneándose, pero no había nadie a quien presumirle. Se encontraba solo en un rincón, sentado sobre una toalla que encontró en la arena, con una botella de cerveza en la mano, mientras observaba aburrido a todos sus compañeros adolescentes bailar y divertirse. Todos lo estaban evitando como si tuviera la peste.

¿Qué estaba mal con ellos? Mierda, ¿qué estaba mal con él?

La arena se le metió al ojo cuando un chico borracho tropezó junto a él. Resoplando se levantó de la toalla y se alejó. Tal vez debería buscar a JunMyeon y decirle que se estaba yendo. No le veía el caso quedarse si ni siquiera se estaba divirtiendo. Era un hecho que ni la cerveza gratis lo haría quedarse. Todos a su alrededor se divertían mientras ChanYeol se arrinconaba a cualquier lugar y resoplaba cada dos por tres.

Suficiente.

Y ahora, el gran problema era encontrar a su mejor amigo.

La suerte estuvo de su lado cuando lo vislumbró a lo lejos. Colgando del brazo de SeHun, JunMyeon se veía un tanto incómodo mientras que SeHun parecía estar bromeando con sus compañeros del equipo, se veía como si quisiera salir corriendo. ChanYeol sabía cuándo ser un buen amigo y cuándo dar una buena ayuda.

Arrastrando los pies se dirigió en busca de JunMyeon, una especie de escalofrío lo hizo frenar cuando Byun BaekHyun y su grupito de muñecos Ken salió de la nada. Apuró el paso. Y estaba casi ahí cuando BaekHyun entrelazó su brazo con el de JunMyeon y le sonrió con falsa felicidad — lo cual JunMyeon no alcanzó a ver — ya que se vio un poco aliviado, y joder, nadie en su sano juicio se sentiría aliviado si Byun BaekHyun le sonriera de esa forma escalofriante. Y ChanYeol pensó en qué tipo de conversación estaba metido SeHun con sus compañeros para hacer que JunMyeon se sintiese aliviado por la intervención de BaekHyun.

Como sea, ya no supo si debía continuar o quedarse y ver qué pasaba. Realmente no tenía muchas ganas de tratar con BaekHyun, no cuando estaba de tan mal humor.

BaekHyun había alejado a JunMyeon a un lado, parecían estar conversando entre ellos, incluso MinSeok estaba sonriéndole a JunMyeon, así que, ChanYeol decidió esperar. Si veía algún movimiento raro de alguno de los chicos Ken o de BaekHyun, intervendría. Por el momento iba a esperar.

Y vaya que esperó.

Llevaban ya casi media hora riéndose entre ellos y cuchicheando como si fueran los mejores amigos, incluso se sintió dolido cuando JunMyeon estalló en carcajadas por algo que Byun dijo. ¿A partir de ahora iba a cambiarlo? La situación se veía tan mal desde afuera. ¿Por qué BaekHyun lo estaba tratando tan bien cuando se había metido con lo que según el rubio, le pertenecía?

Nada en la situación le daba buenas vibras.

Iba ya por su quinta cerveza, gracias a Dios que tenía buena tolerancia al alcohol sino ya estaría out. Tener que quedarse y hacer de niñera no es como planeaba pasar su sábado. Estaba molesto y de hecho, el problema no era cuidar de JunMyeon, ChanYeol era un buen amigo y cuidaba de los suyos, aquí el problema era tener que observar a Byun BaekHyun.

Todo lo que componía a Byun BaekHyun, desde el cabello rubio sucio, el cuello largo de “cisne” como se referían las chicas tontas de su escuela mientras cuchicheaban sobre la perfección de Byun BaekHyun durante el almuerzo; hasta sus ojos marrones que parecían tener cierto aire tristón, sus clavículas eran demasiado huesudas si le preguntaban a ChanYeol, los hombros eran demasiado anchos para un cuerpo tan pequeño, — pequeño a comparación del cuerpo de ChanYeol — su torso demasiado corto y sus caderas anormalmente anchas, ¿cómo carajos podían llamarlo perfecto? Sí, tenía unos muslos bonitos y una cintura pequeña, bah, eso ni venía al caso, la mayoría de los estudiantes eran delgados, tal vez lo más destacable era la silueta en sí de BaekHyun. La forma perfecta en la que su pequeña cintura iba tan bien con sus bonitas caderas y cómo el paquete se conformaba con los muslos llenitos.

Y, ¿cómo pasó de despotricar sobre Byun BaekHyun a halagar su cuerpo?, en primer lugar, ¿había estado despotricando sobre Byun?; uhmm, tal vez debía dejar de beber.

Caminó unos cuantos pasos para dejar la botella vacía de cerveza en el bote de basura y cuando regresó, no había señales de BaekHyun... huh, tampoco había señales de JunMyeon. ¿Dónde carajos se habían metido?

Lo buscó cerca de la orilla, cerca de la pista de baile, en los baños, en el bar, buscó en todas malditas partes y no lo encontró. Estaba empezando a desesperarse cuando escuchó varias risas cerca de los baños. Ya había estado ahí y JunMyeon no se encontraba, así que lo pasó por alto, tal vez solo era algún chico ebrio haciendo una escena.

No encontró a JunMyeon y el chico tampoco respondió su teléfono cuando le llamó. No sabía si debía quedarse y seguir buscando o irse, probablemente JunMyeon se estaba divirtiendo con sus nuevos amigos.

Joder. ¿Qué debía hacer?

Su teléfono vibró en el bolsillo de su pantalón. Era JunMyeon.

» Estoy en casa.

— Fantástico. — masculló enojado y se dio la vuelta para marcharse. No le costaba nada avisarle antes de irse. Ahora tendría que tomar el autobús solo.

Fue al baño ya que su vejiga estaba por estallar. El alivio fue grande cuando lo dejó ir. Eso es lo único que detestaba de beber, eso y el posible dolor de cabeza que tendría mañana.

—¿Aún por aquí, rarito? — BaekHyun lo saludó cuando salió de un cubículo, llevaba su sonrisa de suficiencia y miraba a ChanYeol con cierto disgusto.

No iba a intentar ignorarlo. A las personas como Byun no se les podía ignorar sin importar cuanto quisiera.

¿Qué...?

—Tu amigo ya se fue, ¿por qué no te fuiste con él? —BaekHyun le dio un rápido vistazo a todo el cuerpo de ChanYeol, y ChanYeol intentó deshacerse de la sensación extraña en su estómago cuando el chico hizo una mueca de fastidio. Ciertamente no le gustaba lo que veía; bueno, a ChanYeol tampoco le gustaba la vista de Byun BaekHyun.

—No sabía que se fue —respondió, porque si lo hacía tal vez BaekHyun diría lo que tenía para decir y se iría más rápido.

—Tal vez no debiste dejarlo solo —comentó el rubio en un tono que pareció plano, pero ChanYeol fue capaz de escuchar cierto tono de burla y algo en su interior se revolvió.

Si él se había atrevido a tocarlo...

—Tú...

—Como sea—. BaekHyun fue rápido en evadir cualquier posible acusación. Miró a ChanYeol por un segundo, y joder, ChanYeol creyó ver ahí un atisbo de... algo, un brillo extraño en sus ojos, el cual desapareció demasiado pronto sin darle tiempo de averiguar qué podría ser.

BaekHyun fue rápido en salir del baño, y ojala hubiera desaparecido así de rápido la sensación de malestar en ChanYeol.

Y no sólo eso, su habitual pavoneo de niño rico y engreído tuvo a ChanYeol idiotizado por un momento.

—¿Qué está mal conmigo? —se encontró reclamandose a sí mismo.

Huh, no más cervezas, jodían su mente y lo hacían pensar cosas extrañas.

***

ChanYeol de alguna forma supo que las cosas no iban del todo bien cuando JunMyeon no respondió sus llamadas desde el domingo por la noche. El chico no respondió las llamadas ni los mensajes. Pensó en ir y hablar con él, tal vez su cita no había ido bien, pero para ser sincero una especie de malestar se instaló en su pecho desde su encuentro con BaekHyun en aquel baño. La forma en la que dijo que nunca debió dejarlo solo.

Había algo ahí, estaba seguro de que BaekHyun le hizo algo al chico, pero no podría comprobarlo hasta que lo viera él mismo. Si así había sido, BaekHyun iba a obtener su merecido, ChanYeol ya estaba harto de su mierda. BaekHyun necesitaba un alto. Eso era seguro.

JunMyeon no asistió a clases. BaekHyun no fastidió a ChanYeol en todo el día. Cuando se lo topó por los pasillos le mandó extrañas miradas, las mismas que hicieron que su vientre se apretara.

Debía ser la resaca.

Más tarde, después de salir de clases se dio la vuelta por casa de JunMyeon. Los padres del chico trabajaban en el hospital de la ciudad, era raro encontrarlos en casa así que cuando tocó el timbre y después de media hora nadie salió, dio por sentado que ni JunMyeon estaba. Tal vez estaría enfermo, la madre de JunMyeon a veces podía ser muy sobreprotectora con él, hasta el punto de llevárselo y tenerlo en observación hasta que él se mejorara, incluso si fuera sólo una gripe.

Esa noche se fue a dormir con un malestar en el estómago.

*

El regreso de JunMyeon fue dos días después. Cuando él entró al salón de clases, ChanYeol sintió su estómago retorcerse de la ira. Supo quién fue el responsable de los daños en el rostro de su mejor amigo sin tener que preguntarle.

Tuvo que quedarse y escuchar la clase del señor Kang. Suprimiendo su enojo lo más que pudo, logró llegar al final de la hora. Tan pronto la campana sonó, sus libros y libretas fueron guardados a toda prisa en su mochila, y corrió detrás de JunMyeon, porque sabía que el chico lo evadiría. ChanYeol necesitaba escuchar las palabras de la boca del más bajo, quería escuchar el nombre de ese bastardo que tanta cólera le estaba causando.

Lo enfrentaría. Y le haría saber que podría insultar al mismo ChanYeol, hacerle bromas e incluso golpearlo, pero a JunMyeon no lo podía tocar. Él no tenía nada que ver en lo que sea que hubiera entre Baekhyun y él.

No dejaría que JunMyeon fuera el maldito saco de boxeo o algún tipo de pasatiempo para apaciguar ya sea el enojo o disgusto de BaekHyun por su persona.

JunMyeon estaba fuera de los límites. Estaba muy lejos de esa línea invisible que estaba dibujada alrededor de ChanYeol, cada vez que BaekHyun andaba cerca.

Lo alcanzó cuando el chico llegó hasta su casillero.

—¿Quién...? —le cuestionó sin lograr terminar la pregunta. Sus dientes chirriaron cuando JunMyeon volteó el rostro y el moretón que cubría la mejilla del chico quedo más visible. —Fue él.

JunMyeon negó de inmediato. —Me caí cuando regresaba a casa, no es nada.

Dios, ChanYeol estaba atónito.

—¿Por qué carajos lo defiendes? —dio dos pasos hacia adelante, incluso si JunMyeon tembló alejándose, no le importó. Lo aprisionó contra los casilleros. —Sabes muy bien cómo es él. No se merece ni que lo defiendas, Jun. Es un hijo de puta—. Las palabras no afectaron en nada al más bajo, y ChanYeol tomó su decisión. —No volverá a molestarte—. JunMyeon lo miró abriendo los ojos con sorpresa.

No dijo nada por unos cuantos segundos, el suficiente tiempo para dejar que ChanYeol retrocediera y se diera la vuelta para ir en busca de su objetivo.

—No lo hagas —fue casi un susurro lo que salió de los labios de JunMyeon, pero llegaron a oídos sordos. Ni siquiera la mano de su amigo en el hombro lo hizo detenerse. Siguió su camino a donde sabía que BaekHyun estaba a esa hora.

.

—¿Dónde está BaekHyun? —MinSeok volteó al escuchar el llamado, cuando vio que era ChanYeol quien le hablaba, una expresión de sorpresa cubrió su rostro.

—¿Por qué...? —se detuvo para hacerse a un lado cuando los demás estudiantes empezaron a salir del auditorio. Normalmente es ahí donde tomaban clases los del club de teatro. —¿Para qué lo quieres? —preguntó un tanto reticente al ver el semblante agitado de ChanYeol.

Su tono a pesar de que fue reticente, no era amenazante ni brusco, y realmente no parecía saber para qué ChanYeol podría estar buscando a su amigo. —¿Puedes decirme dónde está? Necesito preguntarle un par de cosas—. ChanYeol preguntó un poco más tranquilo esta vez. Tal vez así obtendría más rápido la información del dónde podría estar el rubio.

Incluso si MinSeok parecía confundido, al final terminó respondiendo. —Acaba de ir al baño. Puedes esperarlo aquí, debe venir por sus cosas...

Pero ChanYeol no se quedó a escuchar lo demás que tenía para decir el bajito. Tenía una misión que cumplir. A alguien a quien golpear.

Los baños estaban silenciosos. No habían otros chicos adentro, lo más seguro es que fuera debido a Byun, todos corrían cuando él estaba cerca. Así que fue muy fácil para ChanYeol entrar sin hacer ruido y alertar a alguien.

BaekHyun se encontraba en los lavamanos, mirando su reflejo en el espejo y acomodándose su perfecto cabello rubio. Sí fue consciente del momento en el que entró ChanYeol, ¿cómo no hacerlo? cuando el chico medía casi metro noventa, su figura era imperdible.

—¿Se te perdió algo, rarito? —una sonrisa torcida empezaba a formarse en sus labios, pero no llegó a mostrarse del todo. Lo siguiente que supo es que un par de lágrimas se escaparon de sus ojos cuando ChanYeol lo azotó contra la pared del baño, el ruido sordo de su espalda contra el duro material resonó en el pequeño lugar.

Un gemido se escapó de sus labios cuando ChanYeol volvió a golpearlo.

—¡¿Qué te sucede?! —la voz de BaekHyun salió estrangulada. Algo dentro de ChanYeol le dijo que no era correcto lo que estaba a punto de hacer. — ¡¿Te has vuelto loco?! —BaekHyun trató de apartar las manos de ChanYeol de sus hombros, eso sólo le ganó otro empujón contra la pared —¡Suéltame!

ChanYeol estaba furioso. Al tener el rostro lloroso de BaekHyun justo en frente suyo, la ira aumentó. Para ChanYeol, BaekHyun no tenía derecho de llorar o sentirse la víctima. El rostro de JunMyeon y los moretones en su mejilla y ojo seguían dando vueltas por la cabeza de ChanYeol. BaekHyun debía pagar por ello, y el chico debía recibir el castigo de buena manera.

— ¿Por qué le hiciste eso? —gruñó al mismo tiempo que golpeaba a BaekHyun contra la pared nuevamente. —Él no te hizo nada, no tenías el derecho de golpearlo.

— Yo no lo hice —respondió BaekHyun como pudo, con los ojos apretados fuertemente, tal vez para tratar de detener las lágrimas, y el labio inferior pronto iba a empezar a sangrar debido a la fuerza con la que lo tenía mordido. —No lo golpeé.

—¿Realmente quieres que te crea?

Y contrario a lo que ChanYeol pensó, el chico respondió: —Sí, lo golpearon, pero no fui yo.

— ¿Qué...? ¿Quién fue? —por un momento pensó en si JunMyeon tenía otros enemigos, para que al final sus pensamientos se detuvieran cuando BaekHyun soltó una risita burlona.

—Di la orden, pero jamás lo toqué.

La cólera volvió a inundarlo. Le enojaba de sobremanera que BaekHyun actuara de esa forma. Era un maldito cínico, e iba a golpearlo. En serio.

Podía sentir cómo sus manos temblaban contra los hombros del chico. Y su cuerpo reaccionó de la misma forma cuando la sonrisa de BaekHyun cubrió todo su rostro.

Entonces lo pensó mejor cuando su mente logro obtener unos segundos de lucidez. Si tocaba a BaekHyun iba a tener más de un solo problema. Joder, no debía darle el gusto de meterlo en problemas, por más que quisiera defender a JunMyeon, no podía.

— ¿No vas a hacer nada, fenómeno? —la sonrisa burlona de BaekHyun fue la gota que derramó el vaso. A ChanYeol no le importó el repentino sonrojo que cubrió las mejillas del chico, mucho menos el jadeo abrupto que salió de sus labios rosas, ni siquiera el porqué de esa reacción.

ChanYeol alzó el brazo, empuñando su mano, estaba listo para golpearlo, y nunca, ni en un millón de años esperaba lo que ocurrió unos segundos antes de que su mano impactara contra el rostro del rubio.

Los labios de BaekHyun se sintieron demasiado dulces y suaves contra los suyos, provocándole un mareo. El gemido que salió de sus labios cuando BaekHyun le lamió la boca, lo hizo retroceder del miedo. Lo siguiente que supo es que huía del baño dejando a un Baekhyun con la respiración acelerada y algo acalorado.