Capítulo único
BaekHyun era granjero, o algo así. Le importaba muy poco lo que JongDae dijera al respeto y que tener una granja virtual y criar vacas que dan botes de leche no se considerara como ‘ser granjero’. Al fin de cuentas ¿cuándo hizo él algo teniendo en cuenta la opinión de JongDae?
Por eso, BaekHyun se armaba de paciencia y abría la aplicación para verificar que sus cultivos habían dado su fruto y que sus animales tenían hambre, y a veces olvidaba que era bueno mirar a su alrededor de vez en cuando, sobre todo cuando JongDae lo llevó a un club de tipos guapos para celebrar su cumpleaños.
—¿Podrías dejar esa mierda y mirarme, capullo?
—No.
—Es mi cumpleaños. —se quejó JongDae.
—Voy a subir de nivel. —se excusó sin mirarlo y con voz aburrida.
—¿No has mirado a tu puto alrededor? Pollas, BaekHyun. Te vendría bien saber lo que es una.
BaekHyun lo miró irritado.
—Sé lo que es una polla, tengo una y con eso me basta.
—¿Tu mano te da todo lo que necesitas?—le preguntó burlón.
BaekHyun no respondió y prefirió centrar su atención en recoger los cultivos nuevos. A penas escuchó a JongDae quejarse, mandarlo al demonio y levantarse de la mesa con su diadema con forma de pene en la cabeza. Para BaekHyun su amigo parecía más estar celebrando una despedida de soltero que un cumpleaños y de todas formas, no le gustaba estar allí, aunque los tíos fueran guapos y él llevara meses sin follar. ¿De qué le servía intentar algo con alguno de aquellos tipos si él solo sería “trabajo”? Prefería la granja.
Al cabo de una hora, su grupo de amigos estaba gritando alrededor de un stripper y él seguía sentado en el mismo sillón azul eléctrico alimentando a su burro provincial para conseguir cuerda y completar la misión. Y oh, sip, había subido de nivel.
—HappyFarm. —dijo una voz cerca de su oído.
—¿Cómo dices?
BaekHyun parpadeó confuso y se encontró con un tipo mirándolo divertido. Y qué tipo, joder, uno muy caliente.
—¿Estás jugando a HappyFarm?—repitió él.
—Sip.
—Ya veo, ¿puedo sentarme?
Asintió, aún confuso y desconcertado, pero ¿qué demonios hacía un tío sexy sentándose con el chico que jugaba a una granja virtual en un club de strippers?
—Me llamo ChanYeol, Park ChanYeol. —se presentó el susodicho tendiéndole la mano con una sonrisa.
BaekHyun solo registró que le gustó su voz grave y sexy, quizás por eso tardó en reaccionar. ChanYeol tuvo que volver a agitarle la mano con una ceja alzada para que él hiciera alguna maldita cosa.
—Oh, sí, perdona. Byun BaekHyun. —se avergonzó como un capullo al responder y le cohibió que la mano de ChanYeol fuera más grande que la suya y le diera un ligero apretón, casi dulce.
—Encantado, BaekHyun. Puedo preguntar ¿por qué no estás con tus amigos gritándole idioteces a JongIn?
Él miró donde ChanYeol le indicó con la cabeza, efectivamente, sus amigos estaban muy borrachos y JiYeon trataba de subirse a la tarima, mientras JongDae ya estaba sobre una mesa, gritando y moviéndose como un epiléptico. BaekHyun sintió vergüenza ajena.
—Prefería jugar con mi granja. —se encogió de hombros.—No veo la maravilla de gritarle cosas a un tipo que se va quitando ropa. —añadió con tono aburrido.
ChanYeol alzó las cejas claramente divertido.
—Algunos lo encuentran excitante.
—Es estúpido. Mira a JongDae, el del pene en la cabeza. —especificó, al darse cuenta de que no sabría quién es. —Está borracho y haciendo el ridículo, probablemente JongIn está hasta la polla de él.
—Sí, es posible. —rió ChanYeol. Su risa era tan varonil como todo el tipo y BaekHyun se sintió arder sin razón.
—Entonces, ¿estás jugando con tu granja porque te da vergüenza que otro se desnude y a ti te guste?
—No dije eso. —frunció el ceño.
—¿No te gustan los chicos?—intentó, acercándose un poco más.
—Sip, pero no por eso tiene que gustarme que cualquier idiota haga un bailecito y se quite la ropa. —respondió un tanto enojado.
—¿Nunca te han hecho un estriptis, BaekHyun?—de nuevo la voz ronca estremeciéndolo, su boca cerca de la suya y BaekHyun siendo muy consciente de lo guapo que era ChanYeol.
—No.
—Y dime, chico granjero, ¿te gusto?
Se le secó la garganta y no pudo responder. ChanYeol lo miró intensamente, lamió su labio inferior tentativamente y vocalizó un ¿te gusto? una vez más.
—Sí.
—Eso era lo que quería oír. —murmuró sonriendo.
—¿Estarías dispuesto a dejar tu granja unos minutos por mí, BaekHyun?
—¿Para qué?—tragó saliva, acalorado.
—Te demostraré que un estriptis puede ser excitante.
BaekHyun comenzó a replantearse su sentido de la responsabilidad, su lógica y su sentido común, mientras ChanYeol lo llevaba de la mano por un pasillo iluminado con focos rosas y púrpuras con varias habitaciones. Sus piernas se negaron a responder cuando ChanYeol abrió la puerta 61 y BaekHyun entendió que aquello era una cama y que él había aceptado esa mierda.
—¿BaekHyun? ¿Te has echado atrás?—preguntó ChanYeol serio y un deje de decepción en su voz.
Eso lo despertó. ¿Lo hizo? ¿Se echó atrás? BaekHyun se respondió entrando en la habitación con cierta resolución.
—Puedes cambiar de parecer y volver con tus amigos.
—Cállate, ChanYeol o pensaré que el que se está echando atrás eres tú.
ChanYeol sonrió y cerró la puerta.
—Por un momento creí que te estaba obligando y me sentí como un violador.—confesó.
BaekHyun rodó los ojos y miró al tipo caliente que de repente parecía inseguro.
—Soy granjero de una granja virtual, no virgen, ChanYeol.
—No te traje para follarte, BaekHyun. —se acercó, sus manos en sus caderas y BaekHyun siendo consciente de la diferencia de alturas entre ambos.
—Es difícil de creer cuando estamos en una habitación con una cama y hay una cestita con condones sobre la mesita de noche. —le dijo con una ceja alzada, ignorando su pudor.
ChanYeol pareció avergonzarse un poco y lamió sus labios en un gesto sexy del que ni siquiera fue consciente, pero BaekHyun sí, joder.
—Fuiste tú quien sacó el tema, eso quiere decir algo.
—¿Algo cómo qué?
—Quieres que lo hagamos.
—Quiero que empieces a demostrarme que no cerré mi granja por nada. —le respondió divertido, rodeándolo y caminando hacía la cama.
BaekHyun no sabía de dónde sacó la confianza, pero se sentó en el borde de la cama, justo en el centro de los pies y miró a ChanYeol. De verdad el bastardo era guapo. Alto, con la musculatura perfecta en sus brazos y pecho y aspecto de playboy, joder. Y qué pelo, ¿a quién cojones le quedaba bien el pelo plateado? A ese capullo.
—Estás decidido. —comentó el tipo.
—¿Tú no? Aún no veo donde es esto excitante, ChanYeol. Empiezo a creer que eres un mentiroso. —le dijo con un tono dulce provocador.
ChanYeol bufó y comenzó a caminar por la habitación. Él lo observó encender las velas aromáticas, quitarse la cazadora y jugar con las luces. Cuando volvió a mirarlo, BaekHyun sonrió, preguntándose qué hacía con un desconocido en una habitación de un club y ChanYeol pareció recordar que necesitaba música.
—¿Estás seguro de que saber lo que haces?—preguntó con la risa en la voz.
—Por supuesto, soy un profesional. —contestó gruñón, lidiando con el aparato de música para encenderlo —Maldito SeHun y sus trastos de mierda.
—¿Qué dices?—rió BaekHyun. —¿No sabes usar el reproductor?
—No suelo usarlo. —él se acercó para ayudarlo. —No hago esto a menudo.
—¿Esto?—alzó la ceja.
—Bailes privados. —murmuró.
—Parece que ahora el violador soy yo. —ChanYeol pareció relajarse con esa broma. —¿Vas a empezar ya?
—Siéntate, BaekHyun, haré que te guste. —le prometió con voz ronca.
BaekHyun obedeció regresando a su posición anterior. La música comenzó a sonar y las luces bajaron, ChanYeol se meció como el que no sabe cómo moverse al ritmo en medio de la pista de baile. BaekHyun no sabe por qué le gustó o le pareció sexy, cuando realmente, no estaba haciendo nada especial. Supuso que era su mirada, sus ojos intensos y negros seduciéndolo y hablándole de las cosas que podría hacerle. Eso lo calentó.
—¿Te gusta, BaekHyun?—preguntó el tipo, acercándose y desabotonando su camisa, algo ridículo, teniendo en cuenta que llevaba un suéter de cuello tortuga debajo.
—Tendrás que hacerlo mejor.
Los ojos de ChanYeol brillaron por el reto y hubo algo más que BaekHyun no supo descifrar, pero joder, toda la situación le gustaba y al margen de lo que pudiera haber pensado, no estaba incómodo por estar con un desconocido, de hecho, puede que sí se imaginara a ChanYeol desnudo y se hubiera olvidado de su granja.
El alto se quitó la camisa con algunos movimientos más que no eran comparables a los de JongIn y se inclinó cerca de BaekHyun. Podrían haberse besado, le hubiera gustado que ocurriera, pero no fue así. ChanYeol se separó y dejó que sus mano se deslizaran por los hombros de BaekHyun hasta sus muslos.
—¿Cómo voy, BaekHyun?
—No sabes bailar. —refutó con voz ronca.
—Entonces probaré otra clase de baile.
ChanYeol se aproximó, sus manos a los lados de BaekHyun y su boca muy cerca de su cuello. Él dejó salir el aire abruptamente cuando su lengua tocó su piel y entonces se perdió en la maravilla de la boca de ChanYeol sobre su cuello, joder.
Se hizo hacía atrás y el alto subió a la cama entre sus piernas, aún succionando su carne y dejándole marcas rojizas que lo harían avergonzarse por la mañana, pero que ahora le daba lo mismo. Mierda, de hecho gruñó cuando ChanYeol se detuvo y lo miró divertido.
—¿Mejor?
—Cierra el pico y no te detengas.
ChanYeol obedeció, no se detuvo.
BaekHyun se atrevió a tocarlo, tirando de su nuca más cerca de él y jalando su suéter hacía arriba para ver más de su cuerpo, y sí joder, esta caliente. ChanYeol se quitó la dichosa prenda y BaekHyun se relamió los labios deseando pasar su lengua por sus brazos.
No obstante, el plan del tipo no era ser comido sino comérselo y él lo supo al instante. Se deshizo de su camisa de botones negra quitándosela por la cabeza y lo empujó contra el colchón tan demandante que BaekHyun sintió un escalofrío de anticipación.
—¿Sigo, BaekHyun?
No respondió, su lengua se negó. ChanYeol sonrió como un bastardo, uno sexy, y tiró del cinturón del chico, abriéndole la bragueta. Lo miró un segundo con deseo antes de arrastrar los pantalones hacia abajo y hacerlo estremecer un poco más.
A BaekHyun no le habían hecho muchas mamadas, ChanYeol se la hizo y joder si la disfrutó. Porque el tipo lo torturó sin pudor, dejando que su lengua acariciara su pene como el que toma un helado y después, se lo metió en la boca hasta que BaekHyun se corrió y se tragó su orgasmo.
—Lo siento. —dijo pudoroso por no haber avisado.
—Yo no. —respondió ronco y desvergonzado, limpiándose la boca con una sonrisa.—¿Te gustó mi baile especial?
BaekHyun sonrió.
—¿Eso es todo? Creí que eras un profesional.
ChanYeol lo interpretó de la forma correcta y BaekHyun había mandado todo al carajo desde que entró en esa habitación ¿y qué si iba a follar con un desconocido? ¿y qué si era un stripper y él solo fue al club porque JongDae lo engañó? A tomar por culo la granja, pensó.
Él le terminó de quitar el pantalón y los bóxers atascados en sus rodillas y durante ese segundo, BaekHyun se cohibió al sentirse expuesto. El tipo le dio una sonrisa brillante y confiada que lo tranquilizó y entonces mandó de nuevo todo a la mierda y lo besó. Y demonios, también besaba jodidamente bien y él estaba deseando hacer eso.
ChanYeol mordisqueó sus labios al separarse y terminó de desnudarse sin vergüenza. BaekHyun miró de reojo su erección y tragó saliva, recordando cuánto puto tiempo llevaba él sin tener sexo y como le iba a doler la mierda, y aún así, no se echó atrás. El alto buscó un condón y lubricante y lo miró, quizás queriendo su permiso o algo así.
—Hace tiempo que bueno, ya sabes.
—Entonces sí eres un poco virgen aparte de granjero. —bromeó el tipo.
BaekHyun rodó los ojos.
—Solo ten cuidado, idiota.
—Soy un profesional, BaekHyun ¿no lo sabes?
—No uses tu boca tanto para hablar y demuéstralo.
La reacción fue inmediata. ChanYeol llevó sus manos a sus muslos, abriéndole las piernas y se apoderó de sus labios una vez más. Luego, todo fueron sonidos obscenos y significativos y miradas cómplices. Él fue gentil en cada movimiento y BaekHyun se tensó con el mero contraste de temperatura de su cuerpo caliente y el lubricante. Los besos de ChanYeol sobre su abdomen lo relajaron, mientras sus dedos entraban y salían, preparándolo para lo que vendría.
Y mierda, estaba tan estrecho de todas formas que igualmente le iba a doler. Por eso, tragó saliva cuando ChanYeol se puso el condón, pero no pudo evitar devolverle la sonrisa cuando se cernió sobre él y lo besó dulcemente en los labios.
Fue duro, rápido y caliente, como hacía tiempo que nadie se lo hacía. Sip, le dolió al inicio, en primera estocada, sin embargo, ChanYeol esperó, succionó su pezón y a BaekHyun se le olvidó cómo se pronunciaba su nombre. Después, solo se concentró en sentir y procurar no gemir demasiado alto, joder. BaekHyun se masturbó, mientras él lo seguía penetrando y ChanYeol llegó al orgasmo unos minutos antes, pero no dejó de moverse, tocando ese punto dulce que tanto lo enloquecía, hasta que se corrió.
Echado en esa cama extraña de un club de strippers, BaekHyun pensó que estaba loco y aún así, mierda, estaba sonriendo como un capullo. Aunque sabía que JongDae iba acosarlo al día siguiente por su huída, las marcas y el chico sexy que había hecho que cerrara su granja. Miró a ChanYeol, estaba colocado de lado, la cabeza apoyada en su mano y tenía una expresión autosuficiente en el rostro, haciéndolo más atractivo.
—¿Qué? ¿A qué soy un profesional?
—Sabes hacer algunas cosas, pero no bailar.
ChanYeol hizo una mueca graciosa.
—Tú tampoco estabas interesado en los strippers de afuera ¿qué más da si no sé bailar?
—¿Eso quiere decir que me estabas vigilando?—preguntó confuso, tapándose con la sábana un poco más, cohibido repentinamente con esa idea.
—Puede que sí te mirara un poco. —reconoció sonriente. —Y puede que pretendiera ser un stripper para impresionarte.
—Me mentiste, embustero. —aunque no estaba realmente cabreado con eso, a decir verdad, solo tenía las putas mejillas rojas.
—Tú lo viste, no valgo una mierda como bailarín.—se burló de sí mismo, riendo. —Me gustaste desde que te vi entrar con tus amigos.
—¿Aunque fuera el chico raro que prefiere jugar con una granja virtual estando en un club de strippers? —frunció el ceño, la sábana a la altura de su nariz.
—Eso fue lo más que me gustó.
ChanYeol tiró de la sábana y lo besó.
FIN