🥀Capítulo 1
El vacío que calaba en su cuerpo lo dejaba devastado.
BaekHyun se miró en el espejo, sus ojos se cristalizaron. Vestía con trajes de marcas finas, joyas de oro con piedras preciosas. Tenía una mansión de ensueño, en su nevera nunca faltaba comida, su mesa siempre estaba llena. Nada de eso le llenaba, no cuando no sentía el amor de su esposo hacia él desde hace cinco años.
Nada le era suficiente si su esposo no le dedicaba tiempo, si no le daba amor, cuando siquiera salían de paseo o los detalles... Como una flor. Extrañaba los tiempos cuando su esposo aún no era CEO, cuando eran apenas novios, donde su novio era tan atento, amoroso y detallista con él. Cada vez que lo iba a recoger a la universidad, su esposo siempre iba con un ramo de flores, o con una hermosa flor.
Cada una de esas flores las tenía guardadas en un cofre ya marchitas. Continuamente vez que las veía, le recordaban todos los momentos hermosos que tuvo con su novio en ese entonces, ver esas flores le hacía sentir que su amor por ChanYeol era tan puro.
-Vámonos BaekHyun, ya es tarde.
La voz grave de su esposo lo hizo salir de sus pensamientos amargos. Vio a su esposo a través del espejo, mirándolo fijamente.
BaekHyun lo miró de vuelta, pero con anhelo. Antes su esposo le decía elogios, lo halagaba siempre que tenía oportunidad por su belleza natural. Ahora BaekHyun solo podía escuchar órdenes y reclamos de su parte.
-¿Qué pasa?- dijo con paciencia su esposo al ver que no se movía.
-Nada... Solamente quería decirte que te quie-...
En ese preciso instante el teléfono de su esposo sonó, avisando que tenía una llamada entrante.
BaekHyun bajo la cabeza triste, ya no podían siquiera hablar, siempre los interrumpían.
Su esposo contestó el teléfono, después de unos minutos terminó su llamada. Este al ver el semblante cabizbajo de su esposo se exasperó.
-¿Ahora que te hace falta BaekHyun?. Tu manera de ser, es tan diferente, eres otro hombre.
BaekHyun no contestó, se encaminó al enorme ventanal de su cuarto, inspeccionó el parqué y la cafetería que quedan casi frente a su mansión, viendo a dos jóvenes compartiendo un momento algo tierno a sus ojos, uno de los chicos le regalaba una flor al otro con una mirada llena de amor, por un momento se vio en esa situación con su esposo, trayendo recuerdos de su noviazgo, su alma se llenó de nostalgia y anhelo.
- Respóndeme BaekHyun, ¿Qué quieres ahora? Te doy todo lo que me pides, todos tus caprichos los cumplo. - ChanYeol, al ver el mutismo de su esposo, decidió repetirse- ¿Qué te hace falta BaekHyun?.
BaekHyun se volteó para mirar a su esposo con dolor en sus ojos.
-Me hace falta una flor ChanYeol, que me haga recordar el amor que nos tenemos.- dijo el bajo con desesperación en su voz.
ChanYeol solo suspiró, se dio media vuelta y caminó hasta la puerta.
-Te voy a esperar afuera, no te demores.
Tras esas palabras, el alto salió de la habitación, dejando a su esposo con la mirada en el suelo, preguntándose por qué su esposo le era tan indiferente, le dolía, ¿Acaso no veía su esposo que le lastimaba, que anhelaba su presencia, que añoraba que estuviera para él siempre que lo necesitaba?
Desde hace mucho tiempo que únicamente veía o compartía momentos con su esposo nada más en los desayunos, y en las cenas, no podía siquiera tocar a su esposo en las noches porque estaba cansado como para tomarse la molestia de mimar al más pequeño.
BaekHyun salió de sus pensamientos y se dirigió a la salida de su hogar. ¿Siquiera podía llamar a esa mansión «Su hogar»? Hace mucho tiempo que no sentía el calor, la calidez de esa mansión, sin su esposo, se sentía tan solo están ahí. Recordó cuando la compraron, BaekHyun le dijo a ChanYeol que buscarán otra casa más pequeña, ya que esa era muy grande para ellos dos, a lo que su esposo le respondió: "Algún día tendremos hijos BaekHyun, esta casa es perfecta para nuestra futura familia". Sin darse cuenta una lágrima cayó de sus ojos, rápidamente la retiró.
-Señorito Park, su abrigo-dijo Hyuna, su ama de llaves, BaekHyun, tomó el abrigo para colocárselo.
-Gracias Hyuna- dijo con una sonrisa y antes de salir dijo:- Ten un buen día, no regresó hasta en la noche, ¿Puedes tener la cena lista a la hora de siempre?- ella asintió con una sonrisa amable.
BaekHyun se encaminó hacia la limusina, la puerta abierta por su esposo que esperaba de pie con su rostro estoico, BaekHyun entró, seguido ChanYeol repitió la acción y cerró la puerta.
Parecían dos desconocidos, uno a cada extremo del asiento del coche. Mientras que BaekHyun veía a su esposo, ChanYeol revisaba papeles y marcaba números realizando llamadas para hacer preguntas, reuniones, proyectos, etc. BaekHyun se preguntó si no lo podía hacer en otro momento.
El chófer detuvo la limusina frente al restaurante favorito de ambos para desayunar, ChanYeol bajó, le extendió la mano a su esposo para que esté la tomará, BaekHyun ansiando el contacto, tomó su mano así encaminándose los dos a una mesa apartada de los demás clientes.
BaekHyun comenzó a observar las calles a través del ventanal de cristal, ChanYeol, harto de que su esposo lo ignorará, decidió hablar.
-¿Y ahora que te falta, que no quieres hablar?, No me puedes mirar, ¿Qué pasó entre los dos, que ha cambiado tu voz, tu manera de ser?. Que yo siento en tu boca, en tu cuerpo, tu pelo, un muro de hielo, ¿Qué te hace falta hoy? Tienes ropa que lucir¿No?, Tienes comida en tu mesa, ¿No?.
-Si- dijo Baek con la cabeza gacha.
ChanYeol se frustró por tan simple respuesta.
-Si has vivido en un mundo común y sencillo y ¡Te he dado un castillo! ¿¡Qué te hace falta hoy!?.
-Me hace falta una flor, necesito una flor Chan, que me haga sentir que vibro, respiro, que aún existe el amor,- dijo el castaño con pesar.-que me haga soñar y olvidar en el mundo en que vivo, que no ha muerto el amor.
ChanYeol se quedó viendo fijamente a su esposo a los ojos, haciendo inconscientemente temblar a Baek.
-¿Fue tan grande mi error, que no tengo perdón? ¿Quieres que te compre dos alas del viento, tal vez un avión? Yo te dejo tranquilo y vivo encerrado en esa oficina. ¿He sido infiel yo contigo?.
-No...
-Si es que acaso segundo, minuto y hora ¡Te llaman señor Park! ¿Qué es lo que quieres hoy?.
-Ya te lo dije Channie, quiero una flor... La necesito, que me haga salir de la rutina en que viv-...
-Señor Park, lo llaman el vicepresidente, es urgente, requieren su presencia en la empresa- dijo uno de los guardas espalda de Park.
-Está bien, en un minuto voy.- el chico se retiró dejando solo a los esposos- seguiremos hablando de esto cuando llegue a casa.- saco su billetera, pagando por lo que habían pedido.
-Ni siquiera has comido ChanYeol... Llegaré tarde a casa, iré con KyungSoo, voy a llevarle los regalos que le compré a mi sobrino.- su esposo lo miro con detenimiento.
-Está bien, saluda a tu hermano de mi parte,- el alto se puso de pie y se acercó a su esposo, se inclinó y tocó los labios de su esposo con los propios, apenas un toque-ten cuidado, adiós.
BaekHyun lo miró irse, sentado ahí, sin la compañía de su esposo. Siempre era lo mismo y se estaba cansando de ello.