El cómo del porqué
Los muros del laberinto parecen querer acercarse.
Ese reduccionismo denso y apelmazante, amenaza.
¿Debería la calma reinar en la incerteza?
El cómo del porqué jamás podrá resolverse.
La libertad no es tangible; su ausencia sí.
Los muros del laberinto parecen ser horadables.
¿Se empeñan en rellenar las brechas con ausencias?
Podría mudarme al puro raciocinio, no parece habitable.
Será gracias al existir, a sus contingencias.
La soltura duda de sí misma.
Los muros del laberinto parecen querer rozarme.
Si no camino, la libertad podrá quedar en esa duda.
Si no camino, el mundo entero se convierte en mi vereda.
Teóricas e ilusorias veredas que sólo me hacen quedarme.