Chapter 1
- Capitulo 1
Me encontraba en el medio del bosque donde a mi alrededor solo habían enormes arboles, estar en este lugar me hacía sentir muy segura pero a la vez intrigada por no saber que se encontraba en ese lugar una vez que me fuera adentrando mas en el, así que sin atrasar mas las cosas me dispuse a explorar.
Dándoles permiso a mis piernas para que caminara me fui adentrando al bosque, pude observar claramente lo hermoso que era, su vegetación era extensa, y su color era de una verde que te con solo verlo te daba una paz enorme.
Seguí com mi caminata hasta que pude observar un claro, pero este se encontraba muy descuidado, todo estaba marchito y triste, lo encontraba aterrador, quería dar media vuelta pero no se qué paso con mis pies que se fueron en dirección contraria adentrando me mas a este claro.
Cuando logre darme cuenta me encontraba en el medio de este, gire a mi alrededor pero todo era lo mismo, muy aterrador, de repente de la nada empezó a salir una niebla muy espesa que se fue esparciéndo por todo el claro, una ráfaga de viento hizo su presencia, dándome un terrible escalofrío por todo el cuerpo, pude sentir como la temperatura decaía ya que podía ver mi aliento.
Me abrace a mi misma en busca de un poco de calor, cuando me dispuse a caminar para alejarme de este sitio me fije que había alguien parado a unos cinco metros de mí, no me dio buena espina así que me gire para seguir para otro camino, pero allí también estaba una persona, me gire para irme por el otro lado y lo mismo paso.
Empecé a ponerme muy nerviosa porque me encontraba acorralada alrededor de estos chicos, con la niebla tan espesa que no pude distinguir bien sus rostros, pero si sus formas, tenían una contextura fuertes.
—Tú tienes algo que nos perteneces —me dijo el chico que estaba a mi derecha.
—Y lo queremos de vuelta—esta vez habló el que estaba en frente de mí.
Algo de ellos, que podrían ellos querer de una chica que recién salió del instituto , no se lo que ellos querían de mi pero no quería quedarme para averiguarlo.
—Creo que se equivocaron de personas, yo no tengo nada que les pertenezca —dije con voz temblorosa notando en cada palabra lo nerviosa que estaba.
Comenzaron a acercarse hacia a mí y se quedaron a tan solo un metro de distancia pero ni con eso pude distinguir sus rostros, estaba cubiertos por unas mascaras de porcelanas, me preguntaba qué clase de juego macabro en los que estos chicos estaban jugando, o si la hierba que fumaron era de muy mala calidad.
—Tu sangre nos pertenece así que nos las vas a dar.
Cuando dijo esas palabras los cuatros sacaron unos cuchillos y se fueron acercándose a mí, justo en el momento, cuando se disponían a atacarme, un quinto chico apareció en frente de mí dándome la espalda, no pude ver cómo era porque tenía puesto una chaqueta con capucha cubriéndole la cabeza.
Los chicos al ver la nueva presencia retrocedieron un poco. Se notaba que la presencia del nuevo chico los tena nervioso pero uno de ellos fue más valiente y le dijo
—Este asunto no te concierte a ti, así que mejor vete y deja a la chica.
El chico soltó una leve risa que enseguida que la escuche me gusto mucho,
—O claro que si, ella es asunto mío— dijo dando un paso al frente— así que será mejor que retrocedan antes que paguen las consecuencia de este encuentro.
—No vas a poder con nosotros Travis somos más que— tú dijo el chico que estaba detrás de mí.
—Se los advertí—, dijo el chico que ahora sabía que su nombre era Travis.
Se dio media vuelta y me agarró mi mano izquierda, cuando hizo eso de pronto empezó hacer una ventolera muy fuerte y se escucharon una truenos.
— Pero… ¿qué demonios?— no supe quien dijo eso.
Yo solo estaba concentrada en el chico que tenia enfrente sosteniendo mi mano, es muy alto, y también fuerte pero no lograba ver muy bien su rostros. Después de lo que para mi pareció una eternidad pero en realidad solo había pasado unos segundos, sentía mi cuerpo un poco pesado, pero a la vez liviano, una corriente empezó a emanar desde mis pies y siguió todo el recorrido de mi cuerpo hasta que llegaron a mis manos, Travis alzo nuestras manos y del cielo callo cuatro rayos y cayeron muy cercas de los cuatros chicos, el impacto fue tanto que hizo que los chicos salieran disparado del suelo y cayeron inconscientes en el suelo.
Después de eso mi cuerpo fue reaccionando y volviendo a la normalidad, Travis dio un paso hacia atrás des entrelazando nuestras mano. Subió una mano en dirección a la capucha para quitársela y entonces....
—Llegamos— abrí mis ojos cuando escuche la voz de mi madre, informando que habíamos llegado a lo que de ahora en adelante seria nuestro hogar.
Me incorpore en asiento del auto ya que me encontraba acosada, cuando mire por la ventana, divise nuestra casa, decir que era enorme eran mucho, porque valla que lo era, la casa tenía tres planta y lo sé porque todas sus paredes eran de vidrio, tenía un toque rústico, y pude notar que la casa se encontraba en medio del bosque.
A lo mejor era por eso que estaba soñando con estas cosas, porque sabía que me iba a venir a vivir a una casa de bosque, y mi imaginación como es demasiada creativa siempre anda haciendo locura cuando soñaba, aunque este sueño lo he tenido por más de un año eso me pareció muy raro, pero inmediatamente lo deseche porque esa clases de sueño no se hacen realidad.
Me baje del auto de mis padres, y agarre mi cámara fotográfica profesional y me dispuse hacer la primera fotografía de mi nuevo hogar, a decir verdad quería tomar muchas fotos era un lugar. Es perfecto y te inspiraba a sacar siento de fotos, además la luz era lo que necesitaba para hacer una buena foto.
—Y ¿qué te parece? —pregunto mi papa llegando a mi lado agarrado de la mano de mama.
—Me encanta cariño, ¡es perfecta!— la voz de mi mama era puro entusiasmo— y ¿a ti hija?
Me quede un momento en silencio, asimilando que ya no estoy en la gran ciudad si no en medio del bosque, también el hecho de que deje a mis mejores amigas y aquí no conozco a nadie, es un poco frustran te cuando te tienes que mudar para poder cumplir tus sueños.
Cuando mande la solicitud a la universidad Vernuly nunca pensé que me aceptaría porque es la mejor universidad donde puedo estudiar mi carrera de fotografía, pero cuando recibí la carta de aceptación no lo podía creer porque después que investigue un poco de dicha universidad me entere que queda en un pueblo donde habían como unos mil habitante, además de que también recibí la noticia que a mis padres los transfirieron a ese mismo pueblo se llama Misty Dark.
Que nombre poco común y un poco escalofriante, pero bueno si quiero ser una profesional tengo que hacer esas clases de sacrificio.
—Ariel tu mama te hizo una pregunta—Escuche a mi papa decir.
Saliendo de mi enseño gire mi vista a hacia ellos
—Bueno lo poco que he visto me ha gustado, y me gustara más si ustedes cumpla su promesa de dejarme el sótano para mi sola. —Le dije con una sonrisa sincera.
Papa se acerco hacia donde yo estaba y me dio un abrazo.- ya hablamos de eso, así que hable con la agente de vienés raíces y le dije que te decorara el ático para que tuvieras todo.
Rompí el abrazo para mirarlo a los ojos — ¿en serio? —le dije con una sonrisa que valía un millón
No aguante la emoción y los abrace a los dos, dando saltos— ¡Gracias, gracias, gracias!
—No nos agradezca, mejor vamos a entrar a así conocemos la casa .
Fuimos a la entrada de la casa y pude ver lo hermosa que era, de pocas paredes que tenia eras de colores pasteles, y le daba a la casa mucha cálidos, muebles hermosamente combinadas en tonos blancos y marrones, y en frente de ellos una chimenea a leñas, ideal para pasar un rato familiar.
Y lo que más me gusto de la casa fue el sotano que se encontraba en la parte de abajo de la casa, era absolutamente mi estilo. Pintado de colores púrpuras claros y oscuro, mi cama era parecida como de un cuento de hadas con todas esas cortinas adornándolo, tenía mi propia cocina, así que se podía decir que estaba en el paraíso.
AL principio se me hizo raro venir aquí con mis padres, ya que quería tener la experiencia universitaria , pero luego recordé que soy una persona muy antisocial que no puede hacer amigos rápidamente, y me empezó a gustar la idea de seguir viviendo con mis padres además tenia el piso de abajo para mi sola y ellos prometieron no entrometerse en mi vida.
A lo lejos pude escuchar el ruido de un motor acercándose y después como frenaba, así que me supuse que ya algunos vecinos nos vendrían a dar a bienvenidas, me dirigí a la primera planta para ver quien había llegado.
—Me alegro mucho de que ya estén aquí—. Dijo la voz de un desconocido. No sabia que mis padres tenian amigos aquí, nunca me dijeron algo antes de mudarnos.
— Bueno tardamos un poco pero aquí estamos como debe ser.
Me detuve el último escalón para poder ver quien era sin que me vieran.
En el umbral de la puerta estaban dos hombres, un señor mayor que puede ver que no llegaba a los cuarenta y tanto, se conservaba bien, alto y su contextura era fuerte en resumen un señor muy hermoso, su tez blanca, con cabello de un negro intenso y sus ojos azules como el cielo. llevaba unos pantalones desgastados y un suéter color rojo con botas miliares, y a su lado estaba un chico igual de alto que él, su cabello también negro como el azabache y sus ojos de un azul muy hermoso. Le calculaba como unos veintes o diecinueve años.
Empezó a decir mi papa pero el chico lo interrumpió
—Bueno voy a Buscar a Ariel para que la conozcan— Dijo mi mama dando media vuelta, pero en eso yo hice acto de presencia y aparecí en la sala para que se dieran de cuenta de mi presencia— Ariel , hija en este momento iba a ir a buscarte.
—Bueno mamá ya estoy aquí.
Me acerque a la sala para encontrarme con mi padre al hombre mayor y el que supuse que era su hijo.
—Mira hija te quiero presentar a mi buen amigo Andrés Evans—. Dijo papa— y el es su hijo Jack
¿Buen amigo? De cuando acá papa tenia un “buen amigo” si mi parte de antisocial lo herede de el, el decía que para que tener amigo si nos tenia a nosotras.
Me acerque a donde estaba el señor y le tendí mi mano para estrechársela porque la buena educación no puede faltar.
—Mucho gusto señor—. Le dije con una pequeña sonrisa
—El gustó es mío, eres muy hermosa– dice mirándome a los ojos mostrando una hermosa sonrisa , definitivamente este señor debió ser todo un galán en su juventud.
—Gracias señor— dije en un susurro sonrojándome
—Tu papa me ha hablado mucho de ti, Me dijo que eres una excelente fotógrafa—dijo dándole unas palmadas en la espalda a mi papá
Mire a mi papa y negué con la cabeza .
—Y mi papa no me ha hablado de usted.— Me sorprendió cuando lo dije porque por lo generar soy una persona muy dócil ,pero el echo que no me dijeran nada me molesta un poco, si se que estoy sonando muy infantil pero siempre hemos sido solo nosotros tres y nunca nos ocultábamos algo.— pero bueno tampoco soy tan buena, lo seré cuando me gradúe
—Sé que lo eres, mira este es mi hijo Jack— El chico se puso en frente de mí y me miro de los pies a la cabeza su mirada me hizo sentir un poco incomoda, y me arrepentí de no llevar algo más presentable porque ahora me acuerdo que llevo un pantalón, una camisa que me queda muy ancha y mi cabello estaba con un moño de tomate y sin una pizca de maquillaje.
—Ariel—le dije de vuelta.
Nos sentamos en la sala, el señor Andrés y su hijo en los sillones individuales y mis padre y yo nos ubicamos en el grande
—Lo siento por no ofrecerles algo de tomar — mi mama dice apenada
—Descuida, acaban de llevar así que no te preocupes por eso—podía sentir la mirada de Jack en mi , y me tenia inquieta, solo quería pararme y preguntar si se le había perdido alguien parecido a mi, pero se que nunca podría decirlo —Les quiero invitar a una cena mañana en mi casa para darle la bienvenida de que estén aquí—. En eso le sonó el teléfono a Jack y lo contestó, que maleducado es, acaso sus padres no le enseñaron modales
—Hola Trav.... Si estamos aquí... si...cuenta conmigo... yo le digo a papa y nos vemos allí...ok— término su llamada y se dirigió a su papa- papa, Trav quiere que nos veamos en el taller, para que veas unas cosas que llegaron.
—¿entonces que dicen de la cena? Pregunto Andrés levantándose
— Esa es una excelente idea— Dijo mi mama con mucho entusiasmo
—Bueno entonces quedamos así.— le dio una brazo a mis padre y se quedo enfrente de mi —. Fue un gusto conocerte Ariel—se encamino con mis padres a la puerta mientras yo iba de al lado de Jack
—Nos vemos mañana Ariel—. Me dio un beso en la mejilla y se fue junto su padre.
Dejé a mis padre que se despidieran de su visita y me fui a mi habitación, un dolor de cabeza estaba empezando a formar y quería meterme a la cama cuanta antes, me duche y me puse pijama, una vez lista para dormí me metí a mi cama que estaba calentita.
Estaba quedándome dormida cuando algo sonó en una de las pequeñas ventanas que estaba en el sótano. Me quite la cobija y me monte en la mesa de noche que quedaba debajo de la ventana. Apenas si podía ver algo de lo oscuro que estaba afuera.
Estaba tan concentrada viendo a la nada que no me dije cuando algo se estallo en la pequeña ventana, haciendo que pierda el equilibrio y cayendo de nalgas al suelo. Sin dudas alguna mañana tendré un moretón en esa zona.
Me levante y volví a subirme pero no pude ver nada, solo oscuridad y mi corazón parecía que se quería salir de mi pecho de lo rápido que estaba funcionando, me baje de la mesa y volví a mi cama pero mi vista no dejaba esa ventana y así me fui sumergiendo a los brazos de Morfeo.