Una vez

Summary

18+

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Unique

Vacaciones, las tan deseadas fechas de descanso, playa, sol, arena, sin tareas de la universidad, profesores taladrándote la cabeza, ni compañeros inútiles que solo saben estorbar.

Lo que Taehyung creyó que sería la temporada perfecta para salir de fiesta y follar un poco, ya que buena falta le hacía.

De una mañana a otra se convirtió en una emergencia nacional ante una horrible lluvia que atacaría a su ciudad esas semanas.

Y si a eso quería agregar algo aún peor, debido al mismo pronóstico, sus padres tendrían que cancelar su vuelo de regreso a casa hasta nuevo aviso, por lo que debía mantenerse al menos 2 meses solo en casa.

Bueno, no del todo, su bonita border collie de nombre Tomoyo le haría compañía en aquella solitaria estadía.

Los primeros tres días giraron en torno a dormir lo que durante todo su semestre no pudo, solo levantarse a hacer 1 comida y volver a la cama sin fin.

Cuando su cuerpo sintió que tenía la energía suficiente para volver a ser un humano competente decidió que a pesar del clima frio debía hacer algo por su mente.

Videojuegos, cocinar, un poco de ejercicio en la sala, limpiar, ordenar su habitación, volver a jugar videojuegos, pero en llamada con sus amigos, hablar con sus padres, de todo un poco.

Apenas había pasado una semana y él simplemente estaba aburrido.

Por la mañana su rutina del desayunar y limpiar lo ensuciado estaba completa, Tomoyo tenía lo necesario para su día y por hoy, él decidió que debía resignarse.

yendo sin prisa a su habitación, cerró con llave solo por costumbre, llevó un envase de lubricante que mantenía en su closet, su computadora y sus audífonos ya que la tormenta era muy fuerte.

Se acomodó sobre su cama y empezó a buscar un video de alguna tetona con culo grande o al menos de rostro bonito para masturbarse todo lo que necesitaba.

Las miniaturas pasaban, los nombres bajaban, habían pasado ya 2 sitios de porno y nada llamaba su atención cosa que estaba preocupándole.

Había entrado a alguno de los videos, pero simplemente no eran lo que buscaba.

Mientras iba más abajo en el buscador se encontró con sitios con la pinta de traer a tu computador al menos 40000 troyanos y publicidad de sitios aún más extraños.

Con la esperanza que nada pasara, entró a uno, al inicio todo era tan normal, cotidiano, simplemente por curiosidad busco en las categorías.

Y aunque había muchas que nunca había visto, lo que más le llamó a su atención fue la letra Z, usualmente las categorías terminaban en Y o en una letra más.

La imagen que apareció frente a él hizo que su quijada cayera y atravesará el piso hasta llegar a la sala.

Una variedad incontable de personas teniendo sexo con animales, caballos, perros, un hombre masturbando un delfín, una gallina e incluso un maldito orangután manoseando a una tipa de pechos grandes.

Los primeros segundos su mente solo giraba en torno a la curiosidad de saber cómo se llevaba a cabo, el cómo se veía.

Mujeres siendo penetradas a la fuerza, hasta ser anudadas por un perro, otras masturbando el pene de un caballo y un hombre follando a una mula.

Solo hasta ese momento supo dos cosas, una, que el coño de una mula es muy grande y bastante parecido al de una mujer y lo segundo es que su polla estaba erecta.

El ver toda esa perversión y la excitación de los animales le hizo sentir muy caliente.

Mientras bajaba había tantos videos que le interesaban, pero llegó a uno que se llevó toda su atención por completo.

Entró al enlace y se acomodó.

Un hombre alto de manos grandes parecía arreglar la cámara para enfocar algo en concreto, la mayoría de videos con esa temática eran caseros por lo que no le dio mucha importancia.

Cuando pudo dar un buen enfoque y una buena luz, las pupilas de Taehyung se dilataron.

Una perra que si no fuera por la mancha en su pelaje pensaría que es Tomoyo.

El hombre comenzó a pasear sus manos por el menudo cuerpo del animal hasta posicionar sus piernas en dirección a su polla.

Lentamente sus dedos bajaron hasta su pequeño coño, Taehyung pensaba que la polla de ese hombre ni en broma cabría en ella.

Lentamente fue introduciendo uno de sus dedos, al parecer la perra debía estar en celo o algo por el estilo ya que cuando el hombre caso el dedo, un pequeño hilo baboso conectaba el coño de la perra y su dedo.

El hombre volvió a meterlo pero esta vez curvándose, la perra empezó a moverse como si estuviera montando algún cojín o algo por el estilo, ese movimiento común en los perros.

El hombre se detuvo y esta vez metió dos dedos, la perra movía su cola con mucho ánimo al igual que sus piernas, como si le gustara lo que estaba pasando.

Los dedos entraban y salían al mismo ritmo en que la mano de Taehyung subía y bajaba por su polla.

Por unos minutos se mantuvo de esa forma hasta que el hombre cambió sus dedos por su polla, una longitud levemente más pequeña que la de Taehyung cuando está totalmente erecto.

Antes de penetrarla, cambió de posición a la canina, quien, al estar sobre sus 4 patas, se acomodó a modo que su culo quedara elevado y su rostro pegado al suelo, de su pequeño coño se veía una pequeña gota escurrir.

Sin esperarlo mucho el hombre empezó a penetrarla lentamente para evitar lastimarla.

La forma en la que el coño de la perra se amoldo en la polla del hombre hizo que Taehyung tuviera un pequeño escalofrío al imaginar lo mucho que debía de apretar y lo bien que se debía sentir.

Lo repitió una, otra, otra, de nuevo, 1 vez más, hasta que la noche apareció y él no estaba enterado.

Se había corrido de una forma tan deliciosa que, a pesar del clima, su cuerpo, ropa y mantas estaban empapadas en sudor y semen.

Cuando su cuerpo le avisó que debía parar, se levantó y tiró a la cesta de ropa sucia todo lo que había ensuciado.

Tomó un baño y luego salió a prepararse un poco de ramen.

Mientras caminaba en dirección a la cocina, se encontró con su pequeña Tomoyo dentro de su cama en la sala, una canasta de fibra de madera con un colchón azul y un pequeño peluche que tenía desde que era una cachorra.

Por su cabeza pasaron en un relámpago el coño de la perra del video, hinchado, estirado y tirando cantidades de semen mezclado con su propia esencia y su respiración cansada como si hubiera corrido mucho.

Rápidamente se deshizo de sus pensamientos y siguió su camino, tal como su plan, ceno, lavo y preparo la cena de Tomoyo.

Mientras estaba de rodillas sirviendo el alimento de su canina, esta se tiró panza arriba, dejando su pequeño coño en dirección a su pie.

Los ojos de Taehyung bajaron hasta ese lugar, pequeño, gordito y partido en dos.

Con suavidad dirigió su mano hasta ella y con la yema de su índice empezó a masajearla levemente, viendo como su dedo iba de poco en poco hundiéndose y tocando superficies más suaves y lisas.

La pequeña perra le veía con los ojos brillantes, estando quieta y moviendo su cola del lado al otro.

No podía ser un mal dueño, además, solo sería una vez.

Acomodándose mejor, trato de repetir lo que vio en ese video, con dos de sus dedos separó levemente los labios de su coñito y escupió una buena cantidad de saliva para evitar lastimarla.

Su dedo empezó a entrar y era tan malditamente apretado que su polla estaba poniéndose dura de nuevo.

La respiración de su perrita ante el movimiento empezó a ser extraña, empezó a girar su dedo en todas direcciones para encontrar lo que el hombre tocó, sin tener ningún logro.

Sin sacar ni dejar de mover su dedo, Taehyung sacó su celular de su bolsillo y con su mano libre investigó rápidamente si las perras tenían alguna clase de punto erógeno.

Encontrando que tenían un clítoris casi en la misma posición que una mujer, cuando lo encontró empezó a frotarlo, su perrita pareció emocionarse y a la vez verse aún más sumisa.

Se mantuvo haciéndolo por algunos minutos, su polla estaba dura y sobresaliendo de sus pantalones de chándal ya que no usaba ropa interior, necesitaba atención urgente.

Solo sería una vez, para quitar su curiosidad.

Tal como en el video, la colocó sobre sus patas, Tomoyo rápidamente elevó su culo y bajó su rostro, su cola se movía con emoción.

Taehyung se metió lentamente, era como estrangular su polla de una forma deliciosa, la perra chilló y él se asustó.

Debía ser cuidadoso, Tomoyo había estado en la familia desde que era pequeña y por ende era virgen.

Empezó a mover su polla lentamente, la forma obscena en la que el coño se abría era un show completo.

Empezó a moverse más rápido y a su perrita pareció gustarle, sus uñas rasguñaron el piso, pero no hubo ningún quejido.

No sabía cuánto había pasado, las penetraciones se volvieron toscas, la sensación le había vuelvo loco, sentía el coño de la canina cerrarse alrededor de su polla, estaba teniendo sexo duro con un perro, estaba follandole el coño a un perro de forma sucia, de una forma enferma y desesperada, pero se sentía tan malditamente bien que no quería parar.

El tiempo pasaba, la perra no se quejaba en ningún momento, Taehyung ya se había corrido 2 veces en su interior, su cuerpo estaba empapado en sudor de nuevo, su perra estaba tan cansada, su respiración era muy agitada, su cola seguía moviéndose con emoción.

Taehyung no pudo más, se corrió y un espasmo recorrió su espalda, al sentarse sobre el piso, la perrita se puso de pie y caminando de una forma cansada y con dificultad se acercó a tomar un poco de agua.

Taehyung vio todo su semen salir de ella, en hilos, en gotas, blancuzco y con sangre, su coño estaba obscenamente abierto, hinchado, usado, se veía tan apetecible a sus ojos.

Antes de irse a limpiar, se dedicó a mimar un poco a la canina, a darle una cena aún más nutritiva ante esa pérdida de energía y a acomodarse para dormir.

Con un pequeño lengüetazo sobre su mano se despidió y subió a su habitación, donde luego de asearse, durmió lo más profundo que jamás lo había hecho.

La mañana siguiente despertó con un buen humor, no tuvo sueños por lo que despertó aún más descansado.

Al bajar a la sala, se encontró con Tomoyo jugando con su peluche, estaba en la cocina decidiendo si desayunar algo elaborado o simplemente un cereal rápido cuando sintió algo tocar su tobillo.

Su perrita estaba llamando su atención tal como su padre le había enseñado.

Cuando Taehyung volteo y se agacho frente a ella, la perrita rápidamente volvió a colocarse con el rostro en el piso y el culo elevado.

Lo pensó por un momento, realmente no tenía nada que hacer luego, ni durante todas sus vacaciones así que, tener esa experiencia no mataría a nadie de todas formas.

Tomó a la perra y la llevó a su habitación, busco el bote de lubricante y comenzó a regarlo por su pene hasta dejarlo bien empapado.

Un morbo entró en él, acomodó su polla y tal como lo pensó, ella seguía tan estirada como para soportarlo de una vez, pero lo suficiente apretada como para volverlo loco.

La follo de una forma bestial esa mañana, hasta que la perrita volvió a sangrar.

Por la noche la perrita volvió a ofrecérsele, Taehyung no pudo negarlo.

En cada follada solía decir que era la última.

Había pasado 1 mes desde que comenzó a follar con Tomoyo, era al menos 1 o 2 veces al día, todos los días en todos esos 30 días, a veces con su polla, otras con sus dedos y se había aventurado a usar su boca, solía prepararla con la boca antes de follarla y escupirle mucho.

Cuando el celo de Tomoyo llegó, Taehyung se sintió aún más caliente, la perrita se la pasó con su polla metida en el coño casi cada 2 horas.

Y en cada una de las folladas, Taehyung se aseguró de llenarla de semen como la buena chica que era.

Los años pasaron, Taehyung tuvo que mudarse, cada sábado por la tarde, cuando los señores Kim iban a la iglesia, Taehyung llegaba a casa, follaba a su perrita quien, al verle llegar, solía acomodarse lista para recibirlo.

Cuando sus padres volvían, Tomoyo estaba feliz estando llena de semen y Taehyung feliz de poder follarla.

Pero como todo en esta vida es finito, Tomoyo murió debido a su edad, la familia completa lloró amargamente, pero nadie como Taehyung.

Pasaron los meses, Taehyung se graduó, luego se casó, tuvo hijos y se mudó a una nueva casa.

Para el cumpleaños número 8 de su hijo mayor, sus abuelos le regalaron al menor un perro exactamente como en vida fue Tomoyo.

La familia se acomodó y la perrita se adaptó.

Una tarde donde su esposa decidió que era tiempo de que sus hijos empezaran su camino para ser monaguillos de iglesia, tanto ella como los menores habían salido.

Taehyung se quedó, él no era quien pudiera decir que era un religioso, ahora era un adulto, sabía lo que hacía y lo que hizo en su pasado.

Estaba en la cocina en la búsqueda de ese cubo de galletas que su esposa tenía escondido en alguna parte de la cocina cuando sintió a Li llamar su atención tal y como él le enseñó a su hijo.

Cuando se agacho frente a ella para acariciarla, la perrita rápidamente puso su cara en dirección al suelo y elevó su culo dejando ver el hinchado y chorreante coño en celo.

-Bueno, solo será una vez, por curiosidad. – Dijo Taehyung con una sonrisa morbosa, bajando su pantalón y acercando a él, el coño necesitado.