Capítulo 01
Empezaría hablando de la noche donde desperté en un hospital sin entender bien lo que me había sucedido, pero es mejor que me conozcan desde el inicio, o sea, desde más atrás donde mis padres me abandonaron.....
Sólo tenía 10 años cuando mis padres me dejaron en un orfanato.
Nunca entendí ni quize entender el porqué. Se supone que eran mis padres pero yo parecía no importarles, - al menos no a mi papá -, quien me trataba con indiferencia desde pequeño.
Yo estaba enojado y triste porque hasta que cumplí 14 años, tuve la esperanza de que regresarían, pero cada día, semana y año, eso se iba apagando cada vez más hasta el punto donde entendí que jamás volverían.
Ni siquiera mi mamá quien creí que me quería, pero parece que sólo me equivoqué.
Después de los 14 años, ya no los esperaba más, simplemente pasaba mis días hasta que cumplí 17 años y decidí escaparme de ahí de una vez por todas, - ahí no había nada para mí, no era mi hogar y quería encontrarlo -, aunque me tomará tiempo hacerlo.
Una noche, - y aquí es donde todo inicia -, tomé mi mochila, metí algunas de mis cosas y salí por la ventana. Al inicio corrí hasta donde mis piernas dieran para alcanzar el bosque más cercano y así nadie podría seguirme, me perdería ahí.
Una vez “a salvo”, - si así podría decirse -, seguí mi camino sin correr, iba caminando disfrutando de la noche y del bosque, - ya que aunque diera miedo por lo oscuro y solo que estaba -, para mí no era así, siempre me encantó el bosque, la noche, la luna, las estrellas, ese tipo de temas interesantes.
Cosa que compartía con mi mamá. Realmente nunca entendí porque me dejó ahí si hasta lo que yo sabía tenía una buena relación con ella pero quizá me equivoqué y no era así. De mi padre lo hubiera esperado pero no de mi mamá, aún así me prometí que tendría un nuevo inicio en otro lado con una nueva vida e incluso, un nombre nuevo.
¿Cómo lo haría?
Bueno, primero buscaré un trabajo para alguien de mi edad, una vez con dinero buscaré un abogado que me cambie el apellido; con eso me basta ya que me gusta mi nombre, es Alemán, - ya que de ahí vengo -, habíamos vivido ahí hasta que me trajeron aquí y me abandonaron en Estados Unidos.
No entendí porque traerme hasta acá y hacerlo pero bueno, lo importante ahora es que empezaría mi nueva vida.
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Me tomó toda la noche caminar por ese bosque hasta que me dí cuenta que salí de Hill Valley, - lugar donde me dejaron -, y terminé en otro lado al fin, lo sabía porque podía ver el cartel del lugar.
« Beacon Hills » leí
Sin embargo, poco a poco empeze a sentirme vigilado, - por alguna razón sentía que alguien me veía -, y no entendía porque, era como si alguien me siguiera y observará. Miré a mi alrededor pero no veía a nadie más.
Al sentir está inquietud decidí correr lo más rápido que podía, - como instinto de sobrevivencia -, mientras escuchaba como algo me seguía. Era algo grande por el sonido que hacía al correr.
Corrí aún más rápido incluso si a veces trastabillaba un poco, - ya que nunca fui bueno para correr realmente -, pero no me daría por vencido, yo sólo corrí hasta que dejé de escuchar ese ruido.
Mi pecho subía y bajaba con rapidez, el sudor bajaba por mi frente y sentía un miedo profundo, pero pese a eso, volteé hacia atrás para ver si esa cosa seguía atrás de mí, pero ya no estaba, no había nada y pensé que pude haberlo perdido así que suspiré aliviado.
Pero me equivoqué al choquar contra alguien haciéndome caer al suelo, - y cuando me volteé hacia el frente -, era un hombre. Se veía que era un poco más alto que yo, sus ojos eran azules brillantes y de cabello rubio.
Aunque no le veía bien el rostro del todo, - sinceramente tenía miedo por cómo me veía -
Retrocedí hasta chocar contra algo en mi espalda pero noté que sólo era un gran tronco de un gran árbol cortado que la mitad seguía bajo tierra pero lo ignoré y supuse que estaba en problemas, - con ese tipo -, así que me levanté y corrí al lado contrario.
Ó al menos eso intenté pero no pude ya que tomó mi mochila y me detuvo, - me había jalado de ella hasta hacerme caer al suelo en la posición que estaba antes -, y cuando levanté mi vista para verlo, tuve más miedo ya que sus ojos brillaban de un rojo intenso, sus dientes se habían vuelto largos y grandes colmillos y ahora parecía un animal gigante extraño.
Trage saliva y cerré mis ojos con fuerza sintiendo como clavaba algo en mi brazo, - eran sus colmillos -, intenté empujarlo pero fue imposible hacerlo; al menos hasta que él después se quitó sólo y para cuando abrí mis ojos, ya había desaparecido.
—Ficken!, was soll ich jetzt tun? —susurre para mí mismo
( Joder!, ¿Qué debo hacer ahora? )
Observé mi brazo y tenía la marca de sus colmillos y de la herida salía algo negro en vez de mi sangre, - no sabía que era ni quería saberlo -, sólo quería irme de ahí.
Me apoyé, - con mucho esfuerzo -, en ese árbol para levantarme, - dejando la huella de mi mano ahí -, pero lo solté para dirigirme hasta la carretera. Entre los altos pinos observé unos focos de auto a lo lejos que se acercaba a mi, pero cada minuto que pasaba, sentía que ya no aguantaba más.
Me dolía el cuerpo entero, la herida ardía mientras le salía ese líquido en gran cantidad, mis piernas no querían responder más y había empezado a llover haciéndome resbalar y casi caer con el lodo que se formaba en todos lados.
Me esforze y salí corriendo hasta la calle donde un coche rojo venía y al verme se detuvo de golpe justo frente a mí antes de atropellarme. Logré poner mi mano con ese líquido sobre el capot y terminé por desmayarme en media calle sobre el asfalto.
Minutos después medio abrí los ojos y note que iba dentro del auto, había alguien, - quien creo que era una chica -, sosteniendo un paño en mi herida para evitar que saliera ese líquido, se veía desesperada por lo que me esforze para tomar su brazo y ella me miró asustada.
—Hilf mir....Verlass mich nicht...—susurre volviendo a cerrar mis ojos desmayadome por segunda vez...
( Ayúdame...No me dejes... )
Todo era oscuro...no había nada más que una gran oscuridad a mi alrededor junto a un silencio muerto...
Pero poco a poco un ruido se empezó a acercar a mi junto a otros más, - eran un conjunto de voces y sonidos variados -
Mientras más se acercaba, una luz empezó a aparecer, - se sentía como si estuviera saliendo de un túnel -, hasta que una luz golpeó mi rostro; podía sentirla así que abrí mis ojos poniendo mi brazo sobre mi rostro ante la luz cegadora.
Sacudí mi cabeza un poco confundido abriendo los ojos hasta que se adaptaron a la luz. Me senté sobre lo que parecía una camilla y entendí que estaba en un hospital, - posiblemente las personas del auto me trajeron hasta acá -, y cuando me vi a mi mismo traía otra ropa.
Era completamente negra y me extraño ya que en un hospital no te dan ropa así, pero lo ignoré y me levanté de la camilla, miré por la gran ventana hacia afuera viendo pasar a los doctores, enfermas etc. Pero noté que una enfermera entró a mi habitación.
La iba a saludar pero ella se veía triste además de que ni siquiera me vio, entró directo y al seguirla con mi vista note que había otra camilla con una bolsa negra encima con un cadáver dentro, - me quedé helado al saber que había estado con ese cadáver aquí -
Pero ella lo terminó de cerrar y lo sacó.
Había notado algo extraño en ese cadáver así que la seguí, le dijo algo a un doctor quien se fue con una mujer de cabello corto y rojo junto a una chica de mi edad de cabello castaño y les dijo algo que no entendí pero pareció haberlas preocupado y puso tristes a la vez, la chica se me hizo conocida pero yo sólo seguí a la enfermera.
Cuando llegamos a la morgue, note que ella no me veía y me ignoraba, fue extraño pero aproveché a entrar y en lo que ella se dio la vuelta para abrir uno de los cajones donde meten los cadáveres, yo abrí el ciper con cuidado.
Y cuando lo destapé curioso, quedé paralizado al ver quien estaba ahí dentro.
Era mi cadáver....








