Capítulo 1
A ChanYeol no le gustaban los videojuegos. Los amaba. Podría bañarse en videojuegos, respirarlos, vivirlos, saborearlos, bueno, quizás no tanto, no pensaba comérselos. Pero realmente, le gustaban. Y a lo mejor estaba un poco obsesionado con World of Fantasy.
Conoció el juego online porque todo el mundo al que le gustaran los videojuegos sabía de su existencia. Se había hecho popular con bastante rapidez y la mayor parte de los usuarios estaban muy conformes tanto con la calidad de los gráficos, como con la creatividad del juego. ChanYeol no quería ser menos y se atrevió a probarlo.
No fue difícil de comprender para alguien que tenía más juegos que libros de texto en sus estanterías. World of Fantasy está ambientado en un mundo mágico llamado El Dorado, empiezas en la capital del inicio, donde está el mercado y la taberna. Con cada nuevo nivel, descubres una nueva sección de El Dorado y para poder pasar al siguiente, debes completar las misiones y retos del mismo.
A su vez, el personaje va adquiriendo experiencia con cada nuevo nivel y según los rivales a los que venza, gana objetos mágicos, monedas de oro y poderes. Los poderes consistían en que con cada nuevo, el personaje dejaba de ser un simple humano con armas, a uno con poderes de distintas criaturas mágicas. La taberna es el lugar donde se reúnen el resto de jugadores con la posibilidad de retarse entre sí, además también sirve para conseguir objetos raros y oscuros haciendo transacciones.
ChanYeol era un mago elfo de nivel 27, se llamaba Ferret_61 y hacía que jugaba al World of Fantasy tres semanas. BaekHyun aún bufaba cada vez que entraba en su casa y lo veía enganchado con esa mierda de juego, según palabras textuales del chico.
BaekHyun era su mejor amigo, al menos en el concepto de ChanYeol. Él no tenía demasiados amigos, de hecho se llevaba mejor con SeHun y JongIn que eran sus vecinos, dos años menores que él, que con el hermano del segundo, JongDae, que tenía su edad, estaba en su clase desde siempre y sí era amigo de BaekHyun. No podía decir que no se soportaran, porque ChanYeol no odiaba a las personas, pero solía sentirse incómodo con el humor despreocupado, bromista y sarcástico de JongDae.
No obstante, ahí estaba BaekHyun. Lo conocía desde que se mudó de colegio y casa con trece años, tras la separación de sus padres. En esa época no eran especialmente amigos, de hecho, él quería ser su amigo y BaekHyun sólo estaba interesado en fugarse de clases y darle problemas a su madre. Incluso, un par de veces lo trató mal, algo que no dejaba de avergonzar a su amigo ahora.
Con el tiempo y el paso de la reciente rebeldía de BaekHyun por el divorcio, comenzaron su amistad hasta el momento. ChanYeol estaba enamorado de él como un idiota desde no sabía cuándo -mentira, suspiraba por el chico popular de sonrisa perfecta desde los dieciséis-, pero se negaba a confesarse precisamente por el primer punto: No tenía tantos amigos como para permitirse perder uno por algo tan estúpido como el amor.
La triste realidad era que tenía veintitrés años, estudiaba informática y era un pésimo camarero en el restaurante chino que pertenecía a la familia de su amigo LuHan. Su vida se resumía en intentar pagar su parte del alquiler con el sueldo que le quedaba después de pagar los diez desastres que causaba en el mes, comprarse con lo restante más videojuegos y procurar no ser descubierto cuando miraba porno en internet, buscando una cara que se pareciera a la de BaekHyun.
Lo más lamentable del asunto era que tenía casi el mismo número de amigos que en su adolescencia, sus citas a lo largo de los años eran casi inexistentes y no era virgen porque se emborrachó una jodida noche con veinte años por culpa de SeHun y JongIn.
Quizás debería añadir que seguía jugando al Mario Kart con la misma jodida ilusión de cuando tenía once años y que era su juego favorito para ganar a BaekHyun. Porque él siempre le ganaba a BaekHyun y su amigo sólo jugaba videojuegos porque ChanYeol se lo pedía.
A lo mejor, también tenía que añadir que gracias al maravilloso juego online WOF estaba tan enfrascado en algo, que no tenía tiempo para tener erecciones mañaneras porque había soñado con BaekHyun. Principalmente, porque apenas dormía.
—¿Otra vez con esa mierda? —preguntó la voz irritada de BaekHyun desde la puerta.
Oh, y sip, compartía apartamento con BaekHyun. O bueno, más bien una caja de zapatos al que su casero llamaba apartamento.
En sí, todo estaba en una maldita habitación, las únicas puertas eran la de entrada, el baño, un dormitorio pequeñísimo y la mini terraza donde no cabía más de una persona. El resto era salón-comedor. Las estanterías repletas de videojuegos, mangas y libros en el fondo, la televisión en medio, un sillón color naranja fosforito que ChanYeol logró meter en casa porque sacó piedra y BaekHyun tijera, un escritorio en el lado izquierdo, cerca de la ventana, donde solía estar él sentado la mayor parte del tiempo y la cocina pequeña al fondo con una mesa redonda.
En el dormitorio sólo estaban las dos camas y un armario más o menos grande, ocupado a la mitad por los dos, en teoría. BaekHyun tenía muchísima ropa, ocupando parte de sus cajones, y a veces tenía por costumbre usar sus sudaderas aunque le quedaran enormes, así que no había una verdadera distribución o pertenencia, pese a que a ChanYeol no le sirvieran los pantalones de BaekHyun.
—No es una mierda. Ni siquiera lo has jugado ¿cómo sabes si te gusta o no?—se lo recriminaba, pero no lo estaba mirando.
—Te pasas el día sentado ahí. Podrías al menos salir a que te dé el aire. El sol no te va a matar ¿sabes? No eres un vampiro, que yo recuerde. —chasqueó la lengua BaekHyun. Lo sintió dejarse caer sobre el mullido sofá, su material hacía ruido cada vez que alguno de los dos se movía en él, otro motivo para que BaekHyun no lo quisiera en casa.
—Primero, los vampiros no existen, y segundo, no quiero salir.
—Sé que los vampiros no existen, era ironía, tonto del culo.
ChanYeol se giró esa vez, ofendido. BaekHyun lo miró desde su posición, tirado cómodo, pero elegante sobre el sillón, con esa expresión de altanería pura que lo hacía parecer un hijo de puta demasiado atractivo.
—¿Por qué no sacas a pasear a Ddori? Aunque sea un hurón sin virilidad, merece salir.
—No te metas con la virilidad de Ddori. —frunció el ceño.
—ChanYeol, ese nombre parece de hembra y la correa esa rosada que llevaba al principio no lo ayudó a tener autoestima. —meneó la cabeza, divertido.
—Sabes que la correa rosada no fue mi culpa. —gruñó.
—Nop, claro. La empleada te dio esa correa porque le dijiste Es para mí hurón, Ddori. —imitó su tono de voz muy mal y ChanYeol le sacó el dedo de en medio. BaekHyun se llevó una mano al pecho, riéndose. —En serio, deberías replantearte hacer algo con tu vida, aparte de terminar de quedarte ciego jugando a esa cosa. Dentro de nada regresamos de nuevo a clase y ni siquiera has visto la luz del sol.
—¿Por qué es tan importante que vea la luz del sol? —bufó ChanYeol, girándose de nuevo en dirección a la pantalla. —Estamos en invierno, hace un frío de cojones en la calle y estos días llovió más de lo que brilló el sol.
—Te vas a quedar estéril de estar ahí sentado. Tus huevos se podrán cuadrados, tus espermatozoides se volverán vagos y cuando te vengas a dar cuenta, tendrás problemas para tener una erección. —le dijo con tono ácido, BaekHyun.
ChanYeol rodó los ojos.
—Mi polla te agradece tu profundo interés y te dice que está bien, gracias.
—Me asombra que recuerdes que tienes una, con lo poco que la usas.
—¿También estás preocupado por mi vida sexual? —murmuró. —Eres tú quien hace tiempo que no folla.
—Porque no quiero, no porque me falten propuestas.
El más alto se giró de nuevo. BaekHyun le dio una mirada autosuficiente.
—¿Y por qué no tienes citas entonces?
Él se encogió de hombros misterioso, sacando su móvil.
—Secreto.
—Idiota.
ChanYeol se colocó de nuevo derecho en la silla de escritorio y definitivamente, ignoró a BaekHyun, reanudando el juego.
World of Fantasy lo había consumido en esas vacaciones de Navidad, lo peor de todo es que iba bastante por delante en las clasificaciones de mejores jugadores del juego y había conseguido bastantes records y objetos oscuros y raros que otros no. Se sentía particularmente orgulloso de esto último.
Pero apareció él. BHB.
ChanYeol no estaba acostumbrado a perder, al menos no en videojuegos. Podía entender que fuera mal bailarín, corredor o no tener demasiada agilidad mental para hacer números. Aceptaba con la cabeza alta no tener tantas habilidades sociales como BaekHyun, que solía caer bien al instante, o al menos tenía esa aura de bastardo atractivo que conseguía lo que quería si lo quería, y que no le gustaban los clubs porque tampoco le gustaba beber.
Sin embargo, era bueno con los videojuegos. Ni uno solo se le resistía, ninguno se le daba mal y siempre ganaba. Pero se había registrado un tal BHB en el juego una semana después de que él lo hiciera y desde entonces, subió de nivel demasiado rápido. Lo alcanzó y ahora competían por estar antes que el otro en la clasificación. Y el hijo de puta estaba muy cerca de conseguir pasarlo.
No iba a permitirlo, de todas formas. ChanYeol jugó de nuevo, su ceño fruncido en modo competitivo, obteniendo monedas de oro y puntos con su Ferret_61. Era casi absurda su estúpida rivalidad con ese tío, porque ni siquiera se habían enfrentado directamente y ChanYeol se lo tomó como algo personal por su cuenta.
Igualmente, lo superó. Estableció un nuevo récord obteniendo el mejor puntaje al pasar de nivel, dando un golpe en la mesa.
—¡Lo hice BaekHyun!—gritó. BaekHyun miraba el móvil, apartó a penas un poco los ojos del aparato, alzando las cejas, buscando una respuesta a su entusiasmo. —Superé al jodido BHB. Mira mi puto puntaje. Míralo. —rebotó contra la silla, señalando la pantalla una y otra vez en la cifra obtenida, así como el ¡Felicidades!
—Muy bien, ChanYeol. —bostezó BaekHyun con aburrimiento. —¿Te has planteado que a ese tal BHB le puede importar una mierda lo que hagas?—ChanYeol frunció el ceño, perdiendo su buen humor. —Personalmente si estuviera en un juego online y viera un hurón 61 en la clasificación de mejores jugadores pensaría que es un idiota sin vida. —lo miró de arriba a abajo. —Y no me equivocaría.
—Ni siquiera sabrías que ferret es hurón. —rodó los ojos el alto.
—Lo que sea. —apartó la mirada, volviendo a mirar el móvil.
ChanYeol se frustró por la falta de entusiasmo de BaekHyun. Nunca consiguió que su amigo se interesara, de hecho, por más que le dijo que jugara con él, no logró convencerlo. Se empeñó en decir que era una mierda tonta absorbe cerebros y no quiso saber nada.
Qué le iba a hacer. Se encogió de hombros y miró su récord una vez más, sonriendo. Por dentro se dijo chúpate esa, BHB de los cojones, y se estiró en la silla, sintiéndose un rey. Cambió de pestaña, abriendo su Twitter para comentar su gran victoria y cinco segundos después de Twittear su hazaña y entrar de nuevo en el WOF, ChanYeol quería arrancarse los ojos.
Ferret_61 ya no estaba en primera posición en la lista de mejores jugadores. BHB lo estaba, superándolo por 50 puntos. ChanYeol gruñó.
—¿Y ahora qué coño te pasa?—preguntó BaekHyun con voz airada.
—Ese cabrón acaba de superar mi jodido récord.
—Oh.
ChanYeol se giró en la silla, todo furia. BaekHyun en el sillón, bostezó, dejó su teléfono y se levantó desperezándose. Estuvo tentado de mirar su ombligo cuando su camisa se alzó, pero su rabia se lo impidió.
—No te veo muy afectado.
—A mí me importa una mierda.—se encogió de hombros, sonriendo. El alto apartó la mirada ofendido y su amigo suspiró.—¿Por qué no te tomas un respiro? Vamos a dar un paseo.
Él miró el juego. BHB seguía en primer lugar. Luego miró a BaekHyun, sus ojos brillaban, su cabello negro caía liso cerca de su ojo y le daba aún más aspecto de tipo encantador. ChanYeol no se podía resistir demasiado a esa sonrisa. Nop. Porque era sincera y bonita y BaekHyun a veces hablaba mucho con JongDae y se le pegaba su sarcasmo.
—Está bien.
—Dúchate y cámbiate de ropa, no salgo con indigentes a la calle.
ChanYeol rodó los ojos por su tono ególatra, pero apagó el ordenador, levantándose por fin de la silla. Joder, incluso su trasero tenía la forma, seguro.
—A veces me sorprende que aún salgas con un tipo como yo. —comentó con sarcasmo.
—A mí también. —le guiñó el ojo.
—Era sarcasmo, imbécil.
—Lo mío no. Venga, muévete ¿o quieres que te duche yo?
El alto procuró no imaginarse cosas indecentes con esa propuesta, sobre todo porque sabía que sólo era una burla, y con un último gruñido se metió dentro del baño.
***
¿Qué lo hacía ser amigo de ese grandísimo idiota? La altura de ChanYeol era proporcional a su estupidez y eso era decir bastante, ya que el bastardo medía uno ochenta y seis. Francamente, no lo sabía. Influía que lo conocía desde los trece y a esa edad era más gilipollas, más inmaduro y le gustaba tratar mal al tipo alto de su clase. También, odiaba a casi todas las personas de su alrededor.
BaekHyun sabe que sigue siendo amigo de ChanYeol porque tampoco podría echarlo de su vida, aunque no se dé cuenta de cosas fundamentales. Cosas esenciales como que intimida a las personas con su altura, que a la cajera del supermercado le gusta o que BaekHyun era atractivo. Jodidas cosas importantes como que lo ponía caliente y quería que lo follara malditamente fuerte.
Pero ChanYeol era o muy gilipollas o muy corto y realmente no pillaba ni el sarcasmo ni las indirectas o BaekHyun creía que si no se tiraba a por lo que quería, jamás lo entendería. De hecho, apostaba que incluso agarrándole la polla, aún preguntaría qué coño estaba haciendo.
Y por la misma razón, no lo hacía. A fin de cuentas, se trataba de ChanYeol, el idiota de ChanYeol, su amigo, no se trataba de cualquier otro gilipollas al que quería tirarse, porque si así fuera, tenía donde elegir, joder. BaekHyun nunca tuvo problemas para follar o para ligar, sólo tenía que elegir a un tipo y lo tenía, así de fácil.
¿ChanYeol? Él era su amigo y nunca le llamó particularmente la atención, hasta que comenzó a darse cuenta un par de meses atrás, de que la forma en la que miraba a su compañero de piso no era como mirarías a un mejor amigo. Joder, se lo comía con los ojos y al alto parecía valerle mierda, y era frustrante, usar un pantalón ajustado que solía resaltar su trasero y que la persona que de verdad quería que le diera una mirada caliente, ni lo registrara. Nada.
Y si a la falta de chispa de ChanYeol le sumabas que ahora estaba absorto con ese dichoso juego online, BaekHyun no estaba frustrado, estaba echando humo por haberse hecho íntimo con su mano derecha, porque la persona que quería que lo follara, prefería tener los ojos puestos en un juego de mierda.
BaekHyun odiaba un poco ese maldito juego. World of Fantasy podía comerle el pene. De hecho, sólo jugaba algunos videojuegos y lo hacía más por ChanYeol que por otra cosa, su vida no se acababa sin éstos. Reconocía que eran entretenidos y que no despreciaba echar una partida o varias, pero le gustaba sobre todo tener como compañero a ChanYeol.
Cuando su amigo se vició a ese estúpido juego, creyó que sería la novedad, que se le pasaría. Pero cuando la semana pasó y ChanYeol continuaba encerrado en casa, con la nariz contra la pantalla y sólo saliendo de casa para ir a su trabajo a tiempo parcial en el restaurante de LuHan, supo que su amigo estaba enganchado.
No era feliz con eso. No lo era por muchos motivos, el primero y más fundamental: Era invisible para ChanYeol. Ya era jodido que le gustara su mejor amigo, era todavía peor que éste ni se enterara de su frustración sexual por él, era aún más terrible que encima no pasaran tiempos juntos porque ChanYeol necesitaba jugar.
Reconoce, no en voz alta, no para nadie más, que odió el juego por el simple hecho de que le robaba a su amigo, y por esa misma razón, ni se molestó en tratar de jugarlo cuando ChanYeol se lo pidió con esa sonrisa grande y estúpida y su pequeño tic en el ojo que sólo se hacía más notorio con café o cuando estaba demasiado feliz.
Pero la semana pasó y BaekHyun tuvo curiosidad por ver qué carajo ofrecía el dichoso juego para que ChanYeol estuviera tan jodidamente enganchado. Ni siquiera fue difícil para él mantenerlo en secreto. Pese a vivir juntos, el alto se dejaba absorber cuando estaba con su pc de sobremesa en la sala y BaekHyun aprovechó para jugar con el portátil desde su habitación o cuando ChanYeol trabajaba. Incluso, usando la aplicación del WOF desde el móvil.
Y se quedó sorprendido de que se le diera tan malditamente bien el puto juego. No era porque se esforzara, no de verdad. Sólo era algo que hacía por mera curiosidad, con algo de rabia porque ChanYeol en vez de prestar atención a su trasero, miraba la pantalla y hablaba del WOF como si fuera algo maravilloso.
Pero fue sorprendentemente fácil subir de nivel y fue aún más absurdo que ChanYeol lo llamara, gritándole que un tal, BHB, lo había alcanzado en el juego. Su cara fue de estricta incredulidad con sus cejas alzadas y la sonrisa irónica. ChanYeol obviamente, ni se percató.
Ahora se reía internamente de su amigo, en algo así como en una venganza gilipollas por no prestarle atención, porque le estaba ganando en su propio juego como BHB.
—¿Piensas salir así a la calle?
ChanYeol acaba de salir del cuarto que compartían, hacia cinco minutos que se había duchado, su pelo corto castaño pegado sobre un lado de su frente, en su triste intento de hacer la raya a un lado, las gafas de pasta deslizándose por el puente de su nariz y usando la sudadera más ancha de su armario.
—¿Cuál es el problema?
—¿De cuándo es esa sudadera? ¿De cuándo ibas al colegio y tenías diez kilos de más?
—Era más bajito en ese entonces.—rodó los ojos ChanYeol.
BaekHyun bufó. Ese chico no pillaba la ironía.
—Lo que quiero decir, es que es dos veces tu talla, ChanYeol.
—¿Y qué? Eres tú el que va por la vida con ropas apretadas y con esos jodidos pantalones que no sé ni cómo coño puedes quitarte después. —le respondió en un gruñido.
—¿Estás interesado en saber cómo desnudarme, ChanYeol?—fue todo coquetería, pestañas moviéndose, boca curvada en una sonrisa de bastardo que sabía que era sexy, y obtuvo el efecto de siempre: ChanYeol gruñendo un poco más, fingiendo que no estaba avergonzado.
Casi le parecía tierno que su amigo fuera tan susceptible a sus comentarios picantes, de hecho, ChanYeol era tan incómodo hablando de sexo que disfrutaba viéndolo sonrojarse por tan poco.
—Ya déjate de gilipolleces y vámonos. ¿No querías que viera la luz del sol?
El alto pasó por su lado, poniéndose la capucha y metiéndose las manos en el bolsillo central de la sudadera. BaekHyun meneó la cabeza y lo siguió, cerrando con llave la puerta.
Terminaron paseando por el río Han, no era el plan más maravilloso del planeta, pero solían pasarlo bien cuando iban allí. Se sentaban en el césped, jugaban con los críos a la pelota y a veces comían algún tentempié de los puestos.
Esa tarde en concreto, ChanYeol recibió un pase de uno de los niños de su barrio y jugaron durante un rato. BaekHyun jugaba mejor al fútbol que el alto. A decir verdad, su amigo era un tanto desastroso para todo lo que implicara algo de coordinación, sólo se le daba mejor el baloncesto y cuando jugaban al fútbol, solía ponerse de portero.
Al menos no comió césped esta vez, se dijo BaekHyun.
También comieron algunas chucherías que les dieron los niños y prosiguieron caminando hasta que BaekHyun dijo que estaba cansado. Dejó caer su culo en la hierba y ChanYeol lo siguió, acostándose.
—JongDae quiere ir a un nuevo club que se abrió hace poco.
ChanYeol arrugó la nariz en automático y BaekHyun continuó hablando antes de recibir una negativa de su parte.
—Podemos llevar a JongIn y SeHun, y prometo que esta vez no los dejaré darte de beber.
—No me hace la jodida gracia. —murmuró roncamente el otro, apartando la mirada.
—No seas amargado, gigante idiota. —le golpeó el hombro. —Por una noche que salgas como cualquier joven del montón no te va a pasar nada. Ya estás acostumbrado a trasnochar de todas formas.
—No bebo ni bailo ¿qué diablos haría en un jodido club?
—¿Pasar un rato con tu mejor amigo?
ChanYeol bufó.
—¿Por qué no se lo pides a WooHyun?
Él hizo una mueca.
—Ya no salgo con él.
—¿Desde cuándo?
—Si no tuvieras la nariz pegada a la mierda de juego sabrías que desde hace tres semanas lo mandé a tomar por culo. —ChanYeol chasqueó la lengua, subiéndose las gafas por el puente de la nariz. —De hecho, creo que hace un mes que no lo llamo.
—Entonces no es culpa del juego.
BaekHyun frunció el ceño, acusador.
—En realidad, sí. Me llamó para quedar de nuevo, se puso tan pesado que acepté y fue un capullo. ¿No recuerdas que te dije que me echaron del local por pegarle?
—¿Le pegaste?
Claramente, ChanYeol lo ignoró cuando llegó a casa enojado porque WooHyun comenzó a decir cosas estúpidas, tratándolo como si él fuera un jodido chupapollas. No iba a permitir que ese imbécil se burlara de él, así que hizo lo que cualquiera hubiera hecho: romperle la nariz. El encargado de la cafetería no fue tan feliz con eso y definitivamente, BaekHyun no estuvo tampoco contento por manchar su camisa blanca con la sangre de WooHyun, pero la cara del hijo de puta lo valía.
ChanYeol se alzó, la capucha cayó y se rascó la nuca, confuso.
—¿Cuándo pasó eso?
—La noche que llegué y le di una patada a tu mochila.
—Mis libros se resintieron y asustaste a Ddori.
—Ese juego te chupa el alma. —le recriminó. —Lástima que no te chupe otras cosas, tu vida sería más satisfactoria.
—BaekHyun. —rodó los ojos el alto.
—¿Alguna vez te la han chupado?
—¿Por qué me haces esa pregunta ahora? —y sep, estaba abochornado y a él le parecía jodidamente gracioso.
—Por compartir experiencias.—sacudió los hombros.
ChanYeol no respondió y BaekHyun se echó en el césped con las manos detrás de la cabeza, cerrando los ojos durante un rato.
Otro de los motivos por los que no había sido claro respecto a lo que quería de ChanYeol, era precisamente porque no sabía qué quería exactamente. BaekHyun era directo, si alguien le gustaba lo decía y ya está. Con su amigo no era tan fácil porque llevaba meses planteándose qué carajo le pasaba con el alto. ¿Aparte de querer ser follado había algo más? BaekHyun no podía responderse esa pregunta, no al menos con la mente fría. Y se trataba de ChanYeol, no era cualquier desconocido del que le chupaba el pene sus sentimientos. No podía lanzarse y besarlo y luego no saber si le gustaba o sólo tenía un calentón.
Sin embargo, BaekHyun se frustraba cada vez más. Sus necesidades sexuales estaban poco satisfechas últimamente y cada vez que trataba de quedar con algunos tipos que antes le resultaban atractivos y excitantes, su polla no quería colaborar.
—¿Te la chuparon o no?—abrió un solo ojo. ChanYeol arrancaba el césped y se quedó quieto, sorprendido como un crío por la pregunta.
—Parece que no follas en estos días. —murmuró atragantándose con su saliva, tosiendo para aclarar su voz, incómodo.
BaekHyun sonrió.
—Me tomaré tu sonrojo como un no. Eres tan virgen aún.
—Cierra la boca, idiota. —le gruñó ChanYeol, pero era demasiado tarde, BaekHyun ya se estaba riendo.
***
Fregaba platos, limpiaba los baños y hacía en general cualquier trabajo que los demás empleados no querían hacer o no tenían tiempo de hacer cuando el restaurante al completo. Pocas veces servía mesas y sólo era cuando estaban hasta arriba y no daban abasto. ChanYeol era bastante torpe con una bandeja en las manos y el padre de LuHan lo sabía, por eso terminaba a final de mes con menos sueldo del estipulado y una sonrisa indulgente por parte del encargado.
Hoy le tocaba turno de tarde, a esas horas aún el restaurante no sufría un colapso de clientes y ChanYeol se podía ir antes de que eso ocurriera y él tuviera que correr de un lado a otro, limpiando, cortando ingredientes y a saber qué más mierda.
Ni siquiera estaba concentrado. Su mente se encontraba dispersa en la puntuación de BHB. Ese bastardo seguía en primer lugar y ChanYeol tenía un berrinche debido a esto. Además, estaba el hecho de que BaekHyun continuaba insistiendo para ir al dichoso club nuevo.
—¿Vendrás el sábado?
—Tú también. —bufó al encontrarse con LuHan. El chico se apoyaba en la barra con la cara entre las manos.
—BaekHyun quiere que vengas.
—BaekHyun me está presionando.
—BaekHyun quiere que te diviertas. —lo corrigió insistente, LuHan. —Un día de estos te convertirás en uno de esos chicos que se casa con un personaje de videojuego o algo así.
—No soy tan idiota.
—¿Admites que eres idiota, entonces?
ChanYeol se preguntaba por qué todas sus amistades se burlaban de él. Mierda, LuHan ni siquiera era su amigo inicialmente. Era el novio de SeHun, o bueno, era el chico que quería follarse SeHun y al que consiguió después de mucho insistir. Nadie diría que LuHan era incluso mayor que él, mucho menos que terminaría saliendo con SeHun, tampoco que terminaría pareciéndole divertido ChanYeol.
—¿Por qué no quieres ir?
—Yo no sé bailar y no bebo.
—Creo que tratabas de decir que no sabes beber.
ChanYeol bufó de nuevo por la corrección. LuHan parecía demasiado divertido con su irritación.
—¿Para qué diablos quieres que vaya si al final terminarás en el baño con SeHun follándote? —preguntó con tono arisco. SeHun se habría cabreado si lo escuchaba y podía comerle la polla. LuHan alzó una ceja, su expresión dulce desapareciendo, y sep, podía comerle la polla.
—Me sorprende que no seas virgen con lo asocial que eres.
—¿Por qué mierda todos hablan sobre eso? —se abochornó, gruñendo y cabreado.
LuHan se encogió de hombros, colocándose derecho.
—A mí no me parece mal que te gusten los videojuegos o que no quieras ir a clubs, pero sólo queremos que pases un tiempo con tus amigos. Bastante pocos tienes como para que encima los descuides por el WOF.
ChanYeol rodó los ojos, no obstante, LuHan también jugaba a videojuegos, de hecho él le recomendó el juego online que lo tenía tan maravillado estos días, sólo que quizás, el mayor le daba menos importancia y no le dedicaba tanto tiempo.
—Piénsalo, por un día que no te quedes en casa jugando no te va a pasar nada. Nadie te está pidiendo que seas el rey de la pista o algo así, conocemos tus limitaciones. —ChanYeol alzó las cejas ¿así animaba este tipo a la gente? LuHan sonrió, era su forma de vengarse por su manera hostil de tratarlo antes. —Además, es interesante ver a BaekHyun hacer suspirar a las chicas.
Oh, eso a ChanYeol no le parecía muy interesante, pero eso no tenía porqué saberlo LuHan. De hecho, sentía una cosa desagradable en su estómago que lo revolvía y una rabia desenfrenada y ChanYeol se ponía tremendamente celoso porque su amigo ligaba con chicas. Sobre todo porque eran bajitas, lindas y femeninas, muy dulces y de voces casi inexistentes de lo tímidas que eran y a él conseguían sacarle de quicio de muchas formas posibles. Ninguna de las novias que les presentó le cayó bien, ni la más callada, porque esa era la que peor lo ponía de los nervios y con la que BaekHyun era más agradable.
No podía decir cosas mejores de los novios, aunque sí eran más variados, de diferentes personalidades, alturas y complexiones, la sensación desagradable seguía en su pecho, jodiéndole.
—Te ha cambiado la cara ¿estás bien? ¿un retortijón? ¿comiste de nuevo algo en mal estado?
LuHan se burlaba de él abiertamente. A veces no sabía si es que todos sus amigos estaban enterados de sus sentimientos por BaekHyun o es que ChanYeol era tan asquerosamente obvio para personas que no lo conocían tanto como su mejor amigo. Porque a lo mejor, eran tan cercanos que lo obvio se le escapaban a BaekHyun. O simplemente, prefería no darse cuenta.
El caso era que LuHan le hacía comentarios como esos, JongIn se burlaba con gestos, expresiones y alguna palabra soez y SeHun rodaba los ojos y directamente le decía que quizás le vendría bien tener algo de sexo con otras personas, e incluso aunque no fuera sexo, al menos conocer a otras personas.
—Cállate. Estoy perfectamente.
—El club tiene mucho ambiente. En serio sería bueno que vayas.
ChanYeol resopló tomando la fregona y dirigiéndose al baño de hombres. Tenía mejores cosas en las que pensar. Ya cuando llegara a casa, BaekHyun lo molestaría con la dichosa idea del club.
Y no se equivocó, ciertamente. BaekHyun lo esperaba en el sofá naranja, un partido de béisbol en la tele y un paquete de papas fritas. ChanYeol se dejó caer en el sillón con su consiguiente ruido producto del material y acostó la cabeza en el regazo de BaekHyun.
—Debes venir muy cansado para ni siquiera dirigir tu culo hacia el ordenador.
—Tuve que fregar los baños dos veces.
—No me lo cuentes y espero que por tu bien te hayas lavado bien las manos.
—Usé guantes, BaekHyun.
—Me importa una mierda. Báñate con lejía.
ChanYeol cambió de postura, mirándolo desde abajo. BaekHyun había dicho todo de forma seria, pero se asomaba un amago de sonrisa desde el fondo de sus ojos.
—¿Qué hiciste esta tarde?
—Acompañé a JongDae a comprarse unas zapatillas de deporte. —él comenzó a acariciarle algunos mechones castaños y ChanYeol cerró los ojos, quitándose las gafas. Unos minutos permanecieron en silencio. —Hablamos sobre nuestra salida del viernes.
—¿Por qué tengo la sensación de que ese ’nuestra’ me incluye?—murmuró la pregunta, BaekHyun chasqueó la lengua, tirándole ligeramente del pelo y ChanYeol abrió los ojos.
—Porque te incluye, imbécil. Vas a ir conmigo a ese club, vas a bailar, a reír y no vas a quejarte ni decime que no.
—¿Mi opinión no cuenta?
—No trates de hacerme sentir como un bastardo dictador, ChanYeol. Es una puta noche lo que te estoy pidiendo. —le gruñó con la mirada entrecerrada y el tono exigente. —Además, no es como si pudieras perder la virginidad de nuevo. —se burló sagaz, las clásicas palabras que usaba BaekHyun cuando estaba un poco irritado y pretendía meter el dedo en la herida.
ChanYeol se alzó de su posición, colocándose las gafas de nuevo.
—No me recuerdes eso. Me dolía jodidamente la cabeza y apenas me acordaba de lo que había hecho.
—Yo sí recuerdo tu cara. —comentó BaekHyun con la risilla aflorando en su tono.—Sabes que voy a ganar esta vez.
—Tú siempre ganas. Menos a los videojuegos.
El más bajo rodó los ojos, golpeándole el hombro.
—Sin embargo, alguien te ganó.
—Ni me recuerdes al cabrón ese.
El solo recordatorio lo envenenaba. BaekHyun meneó la cabeza como si no tuviera remedio y le metió un puñado de papas fritas en la boca.
—Si te atreves a no ir te borro la puta cuenta del WOF. —le advirtió señalándolo con el dedo. Hablaba en serio, que era lo peor.
—No harías eso. —casi se atragantó para responder.
—Sabes que sí lo haría.
Mierda, sí que lo haría. BaekHyun no juraba en vano.
—No puedo perder mi cuenta. He pasado muchos niveles, tengo un récord.
—Un récord que te han quitado. —le recordó con cizaña.
—Con más motivo, debo vencer a BHB.
—Pues entonces cállate y deja de joder con el tema. Irás al club.
ChanYeol asintió frunciendo los labios y BaekHyun le acarició los cabellos, vocalizando un buen chico. Tuvo deseos de morderle la mano. De hecho, tenía deseos de hacer muchas cosas con BaekHyun, pero no estaba pensando en eso. No ahora.
—Espero que ya que al menos me obligas a ir, tengas la decencia de mantener tu lengua lejos de la boca de otras personas. Por lo que sé, van como mínimo SeHun y LuHan y no estoy dispuesto a quedarme de espectador mientras ellos se comen.
—JongIn va a invitar a su hyung raro.
—Genial, más parejas. —dijo sarcástico.
BaekHyun sonrió de medio lado y joder, le gustaba esa sonrisa de conquistador.
—Tranquilo, ChanYeollie, protegeré tu culo plano de un posible desvirgamiento.
ChanYeol se sonrojó abochornado y enojado a partes iguales.
—Gilipollas.
Por supuesto se vengó. Le hizo cosquillas hasta que BaekHyun le golpeó en las costillas, dejándolo sin aire y ChanYeol se prometió por vigésimo octava vez que debía hacer más ejercicio, aparte del que él hacía por su cuenta en casa con las pesas. Y de todas formas, dio igual, no importaba si BaekHyun lo avergonzaba con sus comentarios. ChanYeol iría a ese club, y lo haría porque no podía decirle que no a su mejor amigo.
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