Chapter 1
«Nuestras noches» como solía llamarlas él «Noches de furia, noches de sexo, noches de tinieblas y de sueños». ¿Masculló esas palabras con la misma pasión de cuando compartian la cama tras una furiosa sesión de sexo? Su último mensaje es solo el chasquido de un beso, la promesa de una palabra y el gemido de las ráfagas marinas contra las ventanas llenas de arena, de sangre.
—Perdiste.
El teléfono en su mano se deslizó al piso, sus ojos entreabiertos por la afirmación de que ese golpe significaba la muerte de alguien a quien amaba. Y, pese a ello, su placer era superior a sus propias fuerzas.
—hm... Ah...Las vías del tren tronaban bajo el peso de los vagones, el murmullo de las gentes se deslizaba entre las rendijas de la ventana, debajo de la puerta del baño de caballeros.
—Lirio. Debes callarte. —El tintineo del cinturón era constante, en un ritmo continúo solo equiparable al goteo de uno de los grifos a medio cerrar.
—Es... Que... Eres tan... Grande... —La soledad de las paredes blancas era una falsa ilusión a la que se aferraba la pareja, lentos en su danza y cuidadosos de que alguien entrara—. Se siente tan... Bien...
—Lirio... Lirio... —Los quejidos agudos pronto fueron ahogados por una boca amplia y oscura, dominante y poderosa sobre los labios entreabiertos del más joven.
—¡Mhg... Agh....! Los gemidos pronto fueron sustituidos por el chocar de carnes, la ropa al rozarse y el impacto de la espalda masculina sobre la puerta de madera, poco resistente y barata de un centro comercial.
La llamada no recogió el golpe, solo un jadeo plagado de sorpresa. Sin embargo, cuando vio el enlace previo a la última nota de voz de su ex novio, deseó con todas sus fuerzas arrojarse de ese edificio también.
Desfortunio, la suerte es más bien mala en lo que se refiere a hombres. Le jodió la vida como le jodía en esos vídeos, gentilmente enviados a familia, a amigos, a profesores y a todo aquel que me conoció.
De lo único que podía agradecer a Tomás es que ya estaba en el infierno. Quizás, con el siguiente, no tuviera una experiencia tan mala.
Aunque, por supuesto, conocer a alguien en una página de Only Fans no puede ser la mejor de las decisiones.