CAPÍTULO ÚNICO
En algún momento había llegado a escuchar cómo somos capaces de guardar y atesorar todos esos pequeños detalles que de alguna forma u otra han logrado dejar una pequeña huella indeleble en nosotros, aún si éstos son imperceptibles ante nuestros ojos.
Es realmente sorprendente cómo nuestra mente puede identificar esos aromas peculiares que nos reconfortan y nos llenan de calidez el alma. Ya que con el simple hecho de olfateralos, nos hace esbozar inconscientemente una sonrisa al traernos a la mente miles de recuerdos. Aún cuándo en ocasiones éstos se encuentran entre mezclados con otros cientos, en dónde algunos resultan menos agradables que otros.
Es extraordonario cómo nuestro cerebro es capaz de recordar a la perfección cada rostro aún cuándo vemos millones de estos a nuestro alrededor, y hasta puede parecer increíble cómo podemos reconocer hasta con los ojos cerrados la cercanía de esa persona única y especial para nosotros, sin importarnos estar rodeados por millones de cuerpos en movimientos.
Pero sobre todo...
Sin importar las circunstancias, tiempo, o el estado anímico en el que nos encontremos, de alguna forma u otra sólo basta cerrar los ojos para ser transportados a nuestro ávido recuerdo favorito, ese que fue capaz de dejar una considerable huella imborrable en nuestras vidas.
Bueno... Al menos eso es lo que usualmente hago cuándo me encuentro en la soledad de mi habitación, cuándo la realidad me golpea de frente.
Sólo me basta cerrar los ojos y automáticamente mi mente me lleva a ese momento tan mágico y especial junto al amor de mi vida, a lo que fue mi pequeño Paraíso.
Jamás podré olvidar ese día...
Era mediados de abril, dónde lo que parecía ser una simple escapada del colegio con mi mejor amigo, terminó por llevarme a conocer al chico más maravilloso que pude haber conocido y que más adelante se convertiría en el ser más importante de mi vida.
La simple idea de escaparnos a escondidas del colegio resultaba peligrosamente tentadora y más aún porque siempre me había destacado por ser un alumno ejemplar.
Pero la insistencia de Jungkook para que lo acompañase a visitar a su novio, me llevó a cometer la más loca y afortunada escapada de mi vida.
Porque fue justo ahí, cuándo le vi por primera vez con su uniforme escolar, aún puedo recordar su sonrisa nerviosa al estar a un lado de su mejor amigo mientras que Jungkook le regalaba a Jimin ese ridículo intento de serenata.
En cuánto mis ojos se fijaron en él no pude moverme, me sentí atrapado por su gran carisma y hechizado por su bonita sonrisa.
Pero cuándo sus enormes y expresivos ojos cafes se cruzaron con los míos, algo en mi interior estalló cómo fuegos artificiales, al grado de hacer lo único que fui capaz de hacer en ese preciso momento... Salir corriendo.
Esa tarde al llegar a casa me sentí tan avergonzado por mi conducta. Imagino que hice uno de los mayores ridículos de mi vida, su cara de confusión era un bonito poema, y hasta la fecha cada que lo recuerdo todavía puedo sentir cómo mis mejillas se encienden justo cómo la primera vez.
La siguiente vez que le miré, fue a mediados de mayo, las clases ya habían terminado, pero al salir de la escuela me detuve en seco al sentir un inexplicable presentimiento que me impulsó a correr cómo nunca antes lo había hecho. Recuerdo que corrí y corrí sin parar tan rápido cómo me había sido posible, no me importaba sentir un inmenso ardor en mis pulmones por falta de aire y tampoco los calambres que amenazaban con aparecer. Lo único que me importaba era llegar lo más pronto posible al parque central cómo si mi vida dependiera de ello, y sin saber porqué lo hacía.
Al llegar...
Sentí mi corazón latír tan rápido cómo una locomotora y en mi pecho incrementaba ese extraño pinchazo al verlo ahí... sentado en esa solitaria banca junto al lago.
Mi alma se paralizó al instante...
Se le podía apreciar tan sereno e irradiando una inmensa paz, que lo único que salió de mis labios fue gesticular un wooow...
Siempre juzgue a Jungkook por la forma en que se expresaba de Jimin, porque ante los ojos de mi mejor amigo, no había ser más hermoso en el mundo.
Bueno.. Eso mismo fue lo que yo pensé de Taehyung.
En reiteradas ocasiones me burle arduamente, y lo reconozco, así cómo también fui merecedor de varias palabras altisonantes no sólo de mi mejor amigo, sino también de todos aquellos que me hablaban de lo maravilloso que era estar enamorado, y en cambio yo ponía en tela de juicio incrédulo sus válidos argumentos.
En ese momento pude entender con claridad a lo que se refería Jungkook con todas esas sabías palabras y lo que en realidad significaban.
Porque fue justo en ese pequeño momento de ensimismamiento jure que nunca había visto a un hombre más hermoso cómo él. Todavía puedo recordar con claridad la forma en que los rayos del sol iluminaban su rostro haciéndolo lucir cómo un auténtico ángel.
Él estaba tan concentrado con su lectura, que ni siquiera se había percatado de mí presencia, eso me dio la oportunidad de poder apreciarle en silencio.
Su cabello rubio era cubierto por esa boina en color beige, su cara nunca dejó de ser expresiva en veces emitía una dulce sonrisa y era sumamente adorable ver cómo aparecía ese bonito rubor, también había otras veces en las que llegaba a contraer el ceño con cada página que leía, hasta recuerdo cómo llegó a cerrar el libro un tanto frustrado para dejarlo al lado de la banca cruzandose de brazos, aunque no pasaban más de cinco minutos para volverlo a tomar y así continuar con su lectura.
Mi corazón latió con fuerza al verlo, y más cuándo le escuché decir...
—¿Piensas quedarte ahí de pie? - comentó tranquilamente sin apartar sus concentrados ojos del libro
Quise darme un golpe mental al ser descubierto contemplandole en silencio, totalmente cautivado.
—Ven, siéntate... No muerdo - espetó palmeando con rapidez en el asiento vacío de la banca.
A pesar de que titubee un poco, respire profundo tratando de mantener mi nerviosismo a raya para poder sentarme junto a él.
—Hola, mi nombre es... -
—Jung Hoseok, lo sé - me regaló una hermosa sonrisa que gracias a los rayos del sol puedo jurar que me deslumbró por completo —lo lamento, pero después de que saliste corriendo no resistí la tentación y tuve que preguntarle a Jungkook por ti.
Mi corazón latió tan rápido y tan fuerte cómo nunca antes, que hasta empecé a preocuparme al no saber si mi reacción a sus palabras era normal. Decir que estaba nervioso era poco, en ese momento tenía mil cosas por decirle, más sin embargo sólo me quedé callado.
Sonrió por lo bajo, movió su cabeza mordiéndose el labio al ver que me había quedado petrificado.
—Mi nombre es Kim Taehyung - dijo extendiendo su mano que al estar en contacto con la mía hizo erupcion una especie de energía que nunca antes había sentido.
Mire su mano y le miré con los ojos tan abiertos que estuvieron a punto de salirse de sus cuencas, en cambio el esbozó una adorable sonrisa.
—Wow - exclamó maravillado —pensé que nunca me pasaría - dijo tan tranquilo con un brillo especial en sus enormes ojos marrones.
Desde nuestro primer encuentro en el parque, Taehyung y yo prácticamente nos volvimos inseparables, no había nada que no amara de él.
Resultaba fascinante descubrir los gustos tan afines que teníamos y cómo éramos tan parecidos en muchas cosas, cómo si fuésemos auténticas almas gemelas.
A su corta edad, él ya era un gran conocedor de la música, el jazz, la literatura, amante de las artes y la fotografía. Era admirable conocer sus miles de planes a futuro, tenía grandes sueños y yo no podía sentirme más feliz por estar en cada uno de ellos.
Nuestra vida juntos fue larga y memorable mientras duró, desde nuestra primera vez cuándo vimos el amanecer abrazados, hasta nuestra gran pelea por algo que ni siquiera puedo recordar.
Dicen que lo bueno no dura para siempre, pero se equivocan... porque en nosotros lo que hizo falta fue tiempo para poder seguir cumpliendo nuestros sueños cómo tanto anhelabamos.
Te extraño tanto Taehyunie...
La casa no se siente igual, extraño tu risa, poder abrazarte al dormir, todo ésta justo tal cómo lo dejaste. Mi único deseo es que pronto pueda reunirme contigo, sólo deseo cerrar los ojos para volver a estar juntos disfrutando de ese hermoso paraíso que tú y yo creamos al enamorarnos.
Holis. No sé si entre ustedes linduras hay algún fanático del Vhope /HopeTae, pero aquí les dejo este os. Espero que les haya gustado, porque honestamente, a mi me gustó mucho hacerlo.
Si están leyendo en este punto de la historia, no me queda más que darles las gracias por leer cada una de mis locuras.
Les amo muchísimo. Kisses.
Dolly ❤️