CAPÍTULO ÚNICO
Durante miles de años, he cumplido la misión que me fue encomendada desde los inicios de la humanidad. Todos los días termino con la vida de miles de personas sin importarme su condición.
He visto gente reír, y gente llorar de dolor con cada partida. He visto como la gente sufre por sus seres amados y como los amantes agonizan hasta alcanzarlos en el más allá.
He visto esa misma escena millones de veces... Pero nunca he sabido lo que se siente amar a alguien y verlo morir. Siempre he estado solo, este trabajo no permite que conozca, ame o me encariñe con nadie.
Ese es mi destino...
Andar por la eternidad y seguir cobrando vidas sin importarme color, raza, sexo, edad, clases sociales o preferencias sexuales. Conmigo el dinero no es válido. Tampoco el estatus social. Conmigo no importa si eres rico o alguna preferencia al amar.
Durante miles de años me he hecho la misma pregunta...
¿Qué es el amor?, ¿Qué es sentirse amado?
Sé lo que es ser y sentirse adorado e idólatrado. Pero jamás he conocido a nadie que me ame realmente, porque hay gente que me adora y sé que hay gente que me teme...
¿Pero que es amar y estar enamorado al grado de estar dispuesto a dar tu vida a cambio?
Yo... Aún no lo sé. Dudo que algún día tenga una respuesta. Es algo que jamás lograré entender, porque el amor no existe para mi.
****
Hoy es solo un día más de trabajo sin descanso, dónde cobraré la vida de un buen hombre de familia. Lo he visitado en su casa y por un momento me he quedado impactado sin poderme mover.
¿Quién es esa hermosa criatura que te llora en tú lecho de muerte?, le pregunto a ese agonizante hombre.
El moribundo me miró y dijo :
"Ese es mi hijo que llora mi inminente partida señor, llora porque sabe que pronto moriré y sabe que se quedará solo y desamparado. Por favor, no deje que me vea sufrir. Mi hijo no merece que me vea agonizar".
Me he quedado más tiempo de lo debido contemplando a esa hermosa criatura que llora tu agonía. He visto varios tipos de belleza, pero jamás había visto a alguien tan perfectamente hermoso cómo lo es éste chico.
El joven sigue llorando desconsolado a un costado de la cama y yo estoy frente a él, al otro extremo de la humilde cama viendo como le corren las lágrimas como pequeñas cascadas.
Por un momento creo que él ha podido sentirme, él ha levantado la mirada y con los ojos llenos de lágrimas me dijo :
—... Por favor no te lo lleves.
Nunca me había pasado algo cómo ésto, jamás me había sentido tan vulnerable ante nadie, a mi nunca me había importado verlos sufrir o llorar. Pero esta bella criatura ha provocado algo en mi... Algo que nunca había sentido.
No sé que signifique... Ni que rayos ha sucedido conmigo. En todos éstos años nadie había logrado provocar algún tipo de emoción en mi ... Sólo él.
Le digo al moribundo que es tiempo de partir, el anciano da un largo suspiro y al instante ya está junto a mi.
—No te preocupes por tu hijo, yo vendré a visitarlo todas las noches para cuidar de él. - el buen hombre sólo me mira y baja la mirada resignado.
He cumplido mi trabajo... Me tengo que llevar al anciano dejando al pobre chico desolado en medio de un mar de lágrimas. Desearía no tener que marcharme, por primera vez quisiera quedarme para darle consuelo.
¿Qué rayos me pasa?
****
Aquí estoy una vez más, visitándolo en silencio... He perdido la cuenta de cuántas veces he venido a verlo desde aquella vez...
Cada día luce más pequeño, su apariencia es delgada y frágil. Cada vez que lo veo llorar y sufrir por su padre siento una punzada en mi interior.
Es la primera vez en miles de años que he deseado tener un sustituto, deseo que alguien más haga mi trabajo. Hoy más que nunca deseo poder estar en el mundo de los mortales para poder estar junto a este hombre.
He seguido cumpliendo sin parar con mi misión, pero hoy por primera vez en mucho tiempo, me siento tan cansado y agobiado, como nunca antes me había sentido.
Necesito unos días...
Sólo unos días para acercarme a él, sé que nadie más que yo puede hacer mi trabajo, pero esta vez no me importa.
Hoy por primera vez me daré una oportunidad. En todos estos años, jamás había sentido éste deseo de envidiar a un mortal, deseo poder acercarme a él y ser yo quien adore su existir.
Me he puesto un plazo de dos semanas para lograr conquistarlo, seducirlo, enamorarlo y convertirlo en mi compañero en la eternidad.
He decidido que debo tener una buena apariencia. Deseo gustarle, hoy por primera vez he visto mi reflejo en el espejo y me gusta lo que veo.
Luzco joven, espero que él me encuentre atractivo, deseo llamar su atención a cómo de lugar. Jamás he tenido este tipo de interacciones, y no sé qué hacer para acercarme a él.
Aquí estoy nuevamente como un loco acosador viéndolo caminar solo por la calle. Su hermoso rostro luce tan triste y desolado, mientras lentamente me voy acercando a él, pero temo que rechace mi presencia.
Pero adquiero un poco de valor y consigo acercarme, le he hecho una pregunta tonta, tan tonta que lo he hecho reír.
El saber que fui yo el causante de su sonrisa me hace sentir bien...
Esto es nuevo para mi, pero lo estoy disfrutando tanto. Lo había visto a corta distancia, pero estar así tan cerca de él, me deslumbra aún más, me impacta ver que es la persona más hermosa que han visto mis ojos, creo que él se ha dado cuenta de lo que pienso, ya que se sus mejillas se han tornado en un delicioso color carmesí.
Le he preguntado por su nombre y me ha dicho que se llama Park Jimin, su voz... su delicada voz es cómo un canto celestial a mis oídos. He logrado que se interese en conocerme, me pregunta por mí nombre sin pensarlo respondo
—Jeon Jungkook
—Jeon Jungkook - musita y me gusta cómo suena mi nombre en sus labios.
Le propongo acompañarlo y él acepta con gusto, su compañía es agradable y la plática es relajante. Jamás me había sentido de esta manera y no tengo idea a que se deba.
Al llegar a su casa, veo que algo le inquieta y temo preguntar que es, antes de que me marche, me invita a tomar una taza de té, por lo que acepto más que encantado.
El tiempo ha pasado rápido, sé que es tarde y es hora de marcharme. Él se acomoda un mechón de su negra melena, me ha confesado que hace mucho no lo pasaba tan bien, me ha dicho que si deseo puedo venir a su casa a comer, por lo que sonrío cómo un idiota aceptando su gentil y sincero ofrecimiento.
Pero hoy me marcho dandole un beso en la comisura de su boca y es la mejor sensación que he descubierto desde que tengo memoria.
Han pasado dos días desde que estuve en su casa, lo que él no sabe es que lo he observado y lo he vigilado como un demente acosador. Desde aquella tarde he repasado la platica que tuvimos, casi la he aprendido de memoria, mañana por fin será el día en que lo visite nuevamente.
Una vez más, aquí estoy frente a la puerta de su casa. Él me recibe feliz, me ha confesado que le da gusto verme y acepta gustoso el ramo de flores que le he traído, y ahí esta nuevamente...
Ese hermoso color carmesí en sus mejillas que han aparecido como muestra de su timidez ante el simple regalo que le he dado.
La cena es modesta pero deliciosa, la platica es muy agradable y yo no deseo irme... Hoy no quiero dejarlo solo.
Él puede verlo a través de mi mirada, puede ver y sentir ese deseo expectante creciendo en mi interior, ese deseo de poder acercarme más como he estado deseado desde que lo conocí.
Lentamente me acerco y aparto el sedoso pelo negro de su rostro, él levanta la mirada y se lame los labios haciéndome una atenta invitación a probarlos.
Me acerco con cuidado mientras mis manos toman cada costado de su delicado rostro, él poco a poco cierra los ojos en espera de que mis labios estén en contacto con los suyos.
Por fin puedo probarlos y es el sabor más exquisito del mundo. Sus labios son carnosos y suaves, la piel de su rostro se siente como seda entre mis manos que se derrite con mi tacto.
Me separó un poco, ahora entiendo cuando alguien decía sobre le falta de oxígeno al besar, ahora puedo ver sus hinchados labios se han tornado en un delicioso color cereza, y no puedo evitar volver a besarlo con mayor intensidad logrando que él gima en mi boca.
Lo que él me está provocando me fascina y me aterra un poco, ahora lo tomo entre mis brazos y él me ha dejado tomarlo para degustarlo a mi antojo, veo el hambre y el deseo se ha despertado en él.
Veo en su mirada las ganas de querer más, de ir más allá que un simple y apasionado beso porque esa es la misma hambre que yo siento por él.
Con cuidado le voy despojando de su vestimenta, aunque ha perdido peso desde que lo conocí, no puedo dejar de admirar su precioso cuerpo. Desearía ponerle un altar para idolatrarlo y venerarlo como él se lo merece.
Con algo de timidez y con mucha torpeza intenta quitarme la ropa. Estoy disfrutando como nunca el sentir sus torpes dedos rozar mi piel, sus caricias se sienten como brazas con cada uno de sus toques.
Ahora estamos frente a frente desnudos, estoy sin palabras mientras grabo en mi memoria cada centímetro de su inmaculada piel, memorizo cada lunar y cada una de sus pecas, lo tomo nuevamente entre mis brazos para por fin probarlo a mi antojo sin restricciones, y él me lo permite, no pone resistencia, él también desea esto tanto como yo.
A ciegas lo voy guiando hacía su habitación, hemos tirado un par de cosas a nuestro paso, pero parece que por el momento eso a él no le importa.
Finalmente aterrizamos en su pequeña cama y me posicionó entre sus piernas, recorro con mis boca su cuello, su pecho, pruebo sus dulces pezones cafés que están duros como piedras en señal de su excitación. Ha soltado unos cuantos gemidos haciendo que me empalme de una manera descomunal.
Le gusta mi tacto, le gustan las palabras que le susurro al oído, y logro que se abra más para mí, como si fuese una flor. Me está dando un acceso total a su cuerpo, y ahora el que se está volviendo loco soy yo.
Jimin guía una de sus pequeñas manos entre nuestros cuerpos y alcanza mi erección sacándome un ronco gemido de satisfacción, su delicioso tacto provoca que mi cuerpo reaccione hechizado bajo su encanto.
Ambas erecciones están alineadas una con la otra haciendo una deliciosa fricción, jamás imagine que se pudiera sentir un placer cómo el que siento en este momento.
Jamás imagine que mi cuerpo, y mi mente pudieran reaccionar de esta manera.
Necesito más, necesito sentirlo por completo y reclamar su cuerpo como mío, mi boca sigue su recorrido hacía el sur y por fin lo pruebo su sabor es tan dulce con un toque salado. Es un sabor adictivo, que dudo que pueda dejar de saborearlo
Mientras lo pruebo, mis manos viajan hacía sus nalgas y las separó para poder tantear el lugar dónde deseo entrar.
Uno de mis dedos acaricia su fruncida entrada, mientras su cuerpo brinca y se retuerce asustado bajo mi toque, pero al introducir mi alargado dedo logro sacarle un delicioso y sensual gemido.
Levanto mi mirada para contemplar y admirar como se retuerce bajo mis caricias, y sus manos van hacia mí cabeza tratando de que jalarme hacía él. Me pide que lo bese y no hace falta que lo pida dos veces, porque lo beso con locura, con las verdaderas ganas que tengo de él.
Con una de mis manos tomo mi pene y lo lubrico con mi presemen, en ningún momento y por más que quisiera no puedo dejar de besar a mi Jimin. Su sabor es mi adicción y estoy seguro que el probar su cuerpo será mi perdición.
Me vuelve loco escuchar pedirme más, me pide que ya lo tome, él también está ansioso porque lo haga mío para siempre, y sin mas preámbulos, alineó mi falo para introducirme lentamente en su bendito cuerpo.
Diablos está tan apretado y la sensación que ejerce en mí es tan placentera que temo correrme en cuestión de minutos.
Con un último empujón logró meterme hasta la base, le he dado oportunidad de que se adapte a la invasión en su cuerpo, pero con una mano me toma del culo dándome luz verde para empezar a con movimientos lentos hasta llegar a una desesperada lucha de cuerpos sudorosos, gemidos y chillidos.
Jimin me pide más, más y mis movimientos ahora se han vuelto brutales y despiadados, salgo de él en forma abrupta para cargarlo pegándolo a la pared, le pido que enrosque sus piernas alrededor de mi cadera, y me clavo nuevamente en él con un solo movimiento. Mierda, creo que ahora si me voy a correr, mientras Jimin trata de cabalgarme mientras lo tengo empotrado contra la pared.
Jimin es fuego y es pasión... Es la ingenuidad y la intensidad, su entrega me tienen cautivado, anonadado, su mirada es sensual mientras veo como se levantan las comisuras de sus labios, sé que está cerca porque siento cómo poco a poco se van tensando sus músculos mientras ejercen una deliciosa presión.
Me inclino a besarlo y siento cómo su cuerpo estalla en mil pedazos cuándo muerdo su labio inferior. Siento cómo su cálido esperma sale disparado y logra apretarme aún más haciendo que también yo explote como si fueran fuegos artificiales mientras lo lleno con mi esencia.
Su respiración es intensa y su pulso acelerado, me separó un poco para apreciar cada gesto y grabarlo en mi memoria, jamás había deseado a nadie cómo lo he deseado a él.
Agradezco su entrega con un tierno beso en la frente por darme el placer de poseer su cuerpo. No puedo dejar de tocarlo, mis manos recorren sin restricciones su cuerpo que ahora me pertenece, todo él es mío y sólo mío.
Los días han pasado más rápido de lo que yo hubiera deseado, y eso me hace sentir mucha angustia y a la vez preocupación.
Está por cumplirse el plazo que me impuesto, las dos semanas han pasado más rápido de lo que imaginé, lo veo dormir y me pierdo en su semblante, puedo ver la paz y la tranquilidad que emana su ser, hoy lo he comprendido todo...
No necesite dos semanas para enamorarlo, me he dado cuenta que esto que siento por él... Es amor, fuí yo quién se enamoro cómo un loco de él desde la primera vez que lo vio.
He de marcharme, mi tiempo en la tierra ha llegado a su fin. Sé que mi intención fue llevarlo conmigo, pero no puedo... No puedo quitarle la vida, él merece vivir y ser feliz.
Esta decisión me está haciendo pedazos, pero es lo mejor. Lo amo tanto que no puedo pensar que él muera tan joven sólo para estar junto a mi.
Sus lágrimas me desgarran por dentro, ha entendido mi partida no puedo confesarle quien soy, no quiero hacerlo...
Quiero que él se quede con éste hermoso recuerdo, le deseo una buena vida, le digo que algún día lo volveré a ver y entonces jamás me podré separar de él, creo que lo ha entendido.
Mi partida ha llegado junto a mi rabia y mi coraje ahora entiendo lo que es amar y sufrir por amor, ahora entiendo que uno es capaz de sacrificar todo por la persona amada y aunque este sentimiento me tortura... Es preferible vivirlo, a nunca haberlo amado.
En ocasiones lo visitó por las noches, se que puede sentirme porque habla entre sueños diciéndome lo mucho que me extraña. Se ve tan hermoso con el vientre abultado, ese es mi legado en él, es la prueba de un gran amor, me atormenta ver que dentro de él está creciendo un hijo de ambos y no estaré ahí como quisiera estarlo.
Han pasado los años y mi amado Jimin sigue luciendo tan hermoso cómo siempre, y mi pequeño es un buen niño que se parece tanto a su padre. A veces se me desgarra todo en mi interior al no poderlos abrazar como quisiera.
Aún sigo visitándolos mientras ellos duermen, esperando el momento que algún día pueda reencontrarme finalmente con ellos.
Jimin le habla a mi hijo del buen hombre que fue su padre y de que no importa que no esté con ellos, su padre está en algún lugar trabajando y extrañandolos y tiene toda la razón. Ellos son míos y algún día podre estar con ellos cómo es debido.
Han pasado muchos años y mi hijo se convirtió en un buen hombre que ha formado su propia familia. Soy tan egoísta que me hace feliz saber que Jimin jamás se unió a nadie, hoy después de mucho tiempo, por fin es tiempo que lo visite, es tiempo que lo reclame y pueda compartir la eternidad conmigo.
En la noche, mientras él duerme me acerco lentamente y puedo hablarle. Él me siente entre sueños y volvemos a ese momento antes de mi partida.
Veo como sonríe entre sueños, y le confieso que he regresado por él. Me sorprende saber su confesión. Me ha dicho que siempre supo quién era yo. Me ha dicho que su padre le dijo que un amigo suyo nunca lo dejaría solo y lo cuidaría por las noches.
Sonrío con nostalgia tendiendole la mano. Ha llegado el momento.
Él acepta mi mano con gusto, me dice que está listo para reunirse conmigo, ahora que nuestro hijo es feliz con su nueva familia. Por fin ha llegado el momento para emprender una eternidad junto a mi.
Su belleza ahora es etérea, él luce como la divinidad que es. Él ahora será mi eterno compañero, ahora que él está junto a mí, no necesito nada más. Aunque me gustaría en un futuro poder abrazar a mi hijo y decirle lo mucho que su padre lo ha amado.
Holis. Aquí les dejo este os que es un poco diferente que originalmente lo hice pensando en el Yoonmin. But aquí esta la versión KM. Espero que les haya gustado aunque sea un poquito.
Cuídense mucho y mil gracias por haberle dado una oportunidad.
Dolly ❤️