Capítulo único
ChanYeol tragó en seco con fuerza, por sexta vez en un transcurso de 15 minutos se mordió las uñas, estaba notoriamente nervioso, expectante por saber qué sucedería en unos cuantos minutos más. Miró el reloj plateado que reposaba en su muñeca izquierda, como si con una mirada intensa consiguiese que el tiempo transcurriese más rápido.
Esta no era, ni de lejos, la noche que había imaginado, era su quinto aniversario con BaekHyun, habían planeado celebrarlo con una velada en casa del mayor, jugar en la play o en el x-box, comer porquerías y tener sexo desenfrenado hasta el amanecer, no tendrían que preocuparse por el hermano mayor de BaekHyun, BaekBeom, pues él no vivía en aquella casa desde que entraron a la universidad, Byun tendrían la casa sola, sus padres habían ido a cuidar a una tía que se recuperaba de una operación, por lo que no tienen objeción de que su mejor amigo Yeolliese quedase una noche a hacerle compania. Planearon todo con antelación, inclusive compraron motones de comida chatarra, botellas de soju y varias cajas de condones para la ocasión, sin duda alguna una oportunidad extraordinaria, sin embargo, las cosas no siempre salen como una las aviones.
Los padres del alto decidieron, sin consultarle previamente, pasar una semana en Jeju, le habían dado al padre de ChanYeol unos días de vacaciones, después de trabajar tanto tiempo bajo un estrés laboral intenso, su progenitor se dio cuenta el lujo de descansar a lo grande, a su familia a la isla, tanto su madre como su hermana mayor se alegraron apenas supieron la noticia, deseando fervientemente ir, ChanYeol también agradecería el gesto, si no fuera porque llevaba aviones. Evidentemente, el que el alto quisiera quedarse no fue tomado a bien, al final de cuentas, por ser un menor de edad de 17 años, se vio obligado a ir, frustrando sus planes de aniversario y dejando a BaekHyun solo en casa.
Fue así que ChanYeol terminó a las dos y media de la mañana encerrado en el baño del cuarto de hotel en que se estaba quedando, cerrado con pestillo, que compartió con su hermana, mientras esta dormía profundamente, agotada después de un largo día, para rematar, sentado sobre el inodoro; sacó sus oídos de su bolsillo, desenredándolos cuidadosamente, una vez que terminó se los colocó, aún extrañado por las peticiones de su novio: la hora, los oídos, que se aseguró de estar solo, le parecían sumamente extrañas. De pronto comenzó a recordar sus aniversarios anteriores, en los cuales siempre pasaron el día juntos, este para nada era lo que le hubiera gustado. De pronto, un mensaje entrante lo sacó de sus pensamientos a causa de la vibración de su celular, rompiendo el hilo de sus recuerdos.
BaekHyunee ❤:
¿Tienes todo listo?
Luego de contestar afirmativamente, una vídeollamada entrante no tardó en aparecer en la pantalla de su celular. Apenas contestó los ojos ahumados de novio, quien acomodaba la cámara, suponía por la posición que de su laptop, en su escritorio, permitiéndole ver la cama que yacía al centro, detrás del mayor, lo recibieron. Aunque estuvieran juntos durante un lapso de cinco años, a ChanYeol le seguía maravillando por la belleza de su novio, sus bonitas facciones que en este momento eran resaltadas por el maquillaje que estaba utilizando lo hipnotizaron, al ver su cabello se sonrojó, estaba desarreglado deliberadamente, sus mechones acomodados de una forma que de inmediato le recordó a cuando tenían sexo.
- ChanYeol-ah –dijo BaekHyun con una voz tan suave y aterciopelada que erizó su piel en cuestión de segundos- Disfruta el espectáculo; feliz aniversario bebé.
Su actitud descarada enmascaraba el nerviosismo que el mayor sentía, alguna vez se habían mandado fotos bastante subidas de tono, pero esta era la primera vez que hacía algo así y aquello lo ponía sumamente nervioso. Sin esperar respuesta alguna por parte del alto, BaekHyun retrocedió algunos pasos, deteniéndose a los pies de la cama, donde ChanYeol podía observarlo con más detalle, inmediatamente el menor tomó nota de la ropa que su novio tenía puesta: unos pantalones negros tan pegados que resaltaban sus apetitosos muslos y su bien formado trasero, como si aquella prenda estuviese dibujada en lugar de ser de tela, una camisa de botones blanca y un choker de encaje negro adornando su cuello, haciéndolo ver más largo, estilizado y apetitoso de lo que ya era.
Mientras contenía el aliento, el más alto observó cómo los bonitos y finos dedos de BaekHyun iban soltando lentamente uno a uno los botones, revelando cada vez más su tersa y blanquecina piel, una vez que finalizó, permitió que la prenda se deslizara con lentitud desde sus hombros hasta el suelo; sus manos no perdieron tiempo, de inmediato las llevó a su torso, paseándolas a lo largo y ancho del lugar, entreniéndose con sus rosados pezones que poco tardaron en ponerse erectos bajo su tacto. Si ChanYeol pudiese atravesar la pantalla de su celular y estar en aquella habitación con BaekHyun, tenía por seguro que lo primero que haría sería adornar sus finas clavículas y su cuello con unos cuantos chupetones, después mordería y jugaría con aquellos botones rosados hasta ponerlos aún más duros.
Desde su lugar, BaekHyun abandonó su torso, guiñó un ojo antes de soltar el botón del pantalón y girarse, dándole la espalda, regalándole una mejor vista de su espalda y su redondo trasero, el sonido de la cremallera bajando hizo que los bóxers de ChanYeol comenzara a apretarse con rapidez, el mayor colocó sus dedos pulgares dentro de sus pantalones y su ropa interior, meneando sus caderas de forma provocativa comenzó a bajar ambas prendas, inclinándose y regalándole a propósito una visión por demás suculenta de su rosada entrada. Una vez que cayeron al suelo con un ruido sordo y sacó los pies, pateó las prendas hacia un lado, entonces BaekHyun volvió a girarse. ChanYeol tomó nota de inmediato de la increíble figura de su pareja, sus bien marcadas curvas que lo invitaban a pecar, el alarde de sus caderas conducía hacia sus muslos lechosos, tan carnosos que, estando así de pie, ni siquiera el aire podía pasar entre ellos.
La desnudez de BaekHyun fue suficiente para poner increíblemente duro a ChanYeol, quien, sin apartar la mirada del cuerpo de su novio, levantó ligeramente sus caderas para poder bajar con una mano su pantalón y ropa interior hasta sus rodillas, una vez libre de su confinamiento su pene saltó, apuntando pesadamente hacia su vientre, de inmediato llevó su mano derecha hacia su erección, la cual suplicaba atención, apretando la base y mordiendo su labio inferior para calmarse un poco y evitar gemir en voz alta, aunque su hermana dormía profundamente, no quería correr ningún riesgo y ser descubierto, no cuando oleadas de placer invadían su cuerpo a causa de lo que sus ojos captaban.
Al otro lado de la pantalla BaekHyun se colocó a los pies de la cama, sentándose con las piernas bien abiertas, al instante sus finos dedos comienzan a trazar cálidos caminos invisibles por su piel, el recorrido inició desde su cuello, descendiendo con lentitud tortuosa hasta su semi erección, ningún recoveco de piel se escapó a la suavidad de sus finas manos; la boca de ChanYeol se secó cuando BaekHyun lo miró a los ojos, captando desde la pantalla de su computador el deseo que ilumina las dilatadas pupilas de su novio, aunque poco podía ver por el ángulo en que ChanYeol sostenía su celular, por sus movimientos BaekHyun se percató que el menor comenzó a masturbarse con parsimonia, en respuesta pequeños suspiros y jadeos comenzaron a escapar de sus lindos labios, ChanYeol , por su parte, comenzó a mover su mano a la par que la del más bajo, fantaseando con que su mano fuese la de su pareja.
El mayor comenzó a jugar con su glande, rodeando con su dedo índice su hendidura y presionando de vez en cuando, entreteniéndose con el frenillo, una vez que la punta comenzó a humedecerse, extendiendo el líquido preseminal que se formó en la punta para que su mano se deslizara con mayor facilidad, generando escalofríos a lo largo de su cuerpo. Llevó su mano libre hasta sus testículos, acariciándolos y apretándolos un poco, a ChanYeol no le tomó mucho tiempo percatarse de que su novio estaba masturbándose de la forma que a ChanYeol le gustaba.
Una vez que su pene estuvo completamente duro, apuntando hacia su estómago y mojándolo ligeramente, BaekHyun se deslizó hacia arriba, la confianza exudaba de su cuerpo y aquello se notaba en cada uno de sus movimientos, los nervios que sentía al comienzo se han esfumado por completo, empujándose con los pies hasta quedar al centro de la cama. Una vez en aquel sitio tomó una de sus almohadas, colocándola bajo su cuerpo, acto seguido sacó de debajo de la otra almohada un frasco redondo, ChanYeol sabe que se trata del lubricante sabor fresa que BaekHyun tanto ama, ramalazos de excitación surcaron con mayor intensidad por el cuerpo de ChanYeol mientras observaba, expectante, como su novio cubría sus dedos con una generosa cantidad de aquel líquido.
En cuanto abrió más las piernas sus finos dedos se dirigieron a su entrada, delineándola y humedeciéndola antes de meter su dedo medio, sin pausa, hasta el nudillo. El primer gemido de la noche, fuerte y agudo, escapa de los temblorosos labios de BaekHyun y se dirige directamente a la entrepierna de ChanYeol, quien incapaz de soportarlo más, abandona el ritmo que llevaba, empieza a mover su mano con mayor fuerza, frotándose casi con furia. BaekHyun no tarda en comenzar a meter su dedo, llevándolo de adentro hacia afuera con movimientos suaves pero firmes, en cuanto toca su próstata, introduce un segundo y un tercer dedo, de sus labios sale una sinfonía de gemidos y jadeos tan eróticos que acercan a su límite a ChanYeol. Cuando considera estar listo, el mayor retira sus dedos de su interior y se incorpora un poco.
- ChanYeol –la voz de BaekHyun suena tan ronca y la falta de aire en sus pulmones es tan evidente que el aludido gime en respuesta- cálmate un poco, aún no termina el espectáculo, dejé lo mejor para el final.
ChanYeol gruñe y aprovecha el momento en que BaekHyun se levanta a buscar algo en su habitación para mirarse en el espejo, en el cristal se reflejaba un ChanYeol sonrojado hasta las orejas, sus pupilas dilatadas y el sudor cayendo desde su frente hasta su cuello, dejado el celular de lado para mojarse la cara, intenta calmarse refrescándose un poco, estaba tan encendido que no creía que su goteante, plapitante y dolorosa erección resistiera mucho más tiempo. Se vuelve a sentar justo un tiempo para ver a BaekHyun regresar a su cama con una cajita de herramientas negra, sentándose esta vez con la espalda recargada en la cabecera de la cama, vuelve a colocar la almohada bajo de sí para de nueva cuenta elevarse un por centímetro.
Sabiendo a la perfección el contenido que hay dentro de la caja, un sonido ronco, demasiado alto, se escapa de sus labios, de inmediato se congela en su sitio, temiendo despertar a su hermana por la intensidad de aquel gemido, aunque de cierta manera la idea de ser pillado le excita un poquito más; con una risilla, demostrando que claramente escuchó, BaekHyun abre la cajita, sacando un artefacto de cristal, de un ligero color rosado, que está conformado cinco bolas, cada una más grande que la anterior y al final tiene un corazón a modo de agarradera. Sin perder el tiempo, sintiéndose terriblemente cachondo y deseoso por más a causa de sus dedos, el mayor humedece el dildo con rapidez; la posición en que se encuentra sentado, usando su mano izquierda para sostener su muslo, le permite a ChanYeol ver cómo su entrada engulle las tres primeras bolas.
- Está frío –gime BaekHyun mientras echa la cabeza hacia atrás, los dedos de sus pies se enroscan mientras sus piernas se contraen.
Apenas se recupera un poco, termina de introducir el dildo hasta la empuñadura, a ChanYeol se le hace agua al observar como el pene del mayor palpita con más fuerza, en respuesta, el suyo hace lo mismo. BaekHyun lentamente comienza a sacar el dildo, jadeando pesadamente mientras se al tamaño de cada bola, apenas unas cuantas estocadas después lo consigue, en cuanto su interior se adapta comienza a aumentar la velocidad y la fuerza, acción que imita a ChanYeol, imaginando que es él quien se introduce en aquel espacio tan apretado y caliente que tanto ama, su pene se encuentra tan mojado a causa del líquido preseminal que su mano se desliza fácilmente por su longitud de manera deliciosa.
Mientras los minutos transcurren observan los cambios en su novio: el maquillaje de sus ojos corriéndose por sus mejillas a causa de las lágrimas de placer que de sus ojos se escapan, producto de cepillar su próstata en cada penetración, su voz quebrada a causa de tanto jadear y gemir de forma audible, su piel había adquirido un suculento color rojizo a causa de su inminente excitación, su pecho subiendo y bajando con pesadez, su espalda arqueada de forma obscena, sus caderas bajando en un desesperado intento por tomar más y más del dildo, escalofríos surcando por su cuerpo... sin lugar a dudas Byun BaekHyun era un hermoso desastre.
Park ChanYeol detesta ser un simple espectador, desea estar ahí, ser el causante de los sonidos obscenos que emanan de los labios de BaekHyun, odia tener que morder su camiseta para acallar sus propios gemidos, así como el asqueroso calor que hace en la isla, el cual le hace sudar y jadear, aumentando de cierta manera sus sensaciones; su mano, que se mueve sin cesar y con cierta brusquedad, no es suficiente para hacerlo llegar y aquello le frustra porque está realmente cerca, rosando su orgasmo con la punta de los dedos.
- ChanYeol –gime BaekHyun al dar una estocada particularmente fuerte. Y ese es el incentivo que el aludido necesita para alcanzar su tan anhelado clímax, por el cual casi tira su celular.
El piso de cerámica color arena del baño se mancha con su corrida, calientes manchas blancas pintan la superficie, sin importarle de momento aquello, continúa bombeando hasta que BaekHyun se corre, sintiéndose fascinado por la forma en que los músculos de BaekHyun se tensan mientras su novio gime con fuerza al ojo. Ambos se toman un par de minutos para calmar sus frenéticos corazones y regular su respiración antes de hablar.
- Eso fue increíble –susurra ChanYeol, su voz está ronca en demasía por haber contenido sus gemidos- eres increíble.
- Lo sé.
- Y modesto también –dice con sarcasmo.
- Sé que soy el único que puede hacer que pases un momento muy especial.
- No tengo cómo negar eso –admite con una sonrisa- Feliz aniversario, Baekhyun.
Ambos adolescentes comienzan a reír, intercambian una mirada cómplice, mediante la cual acuerdan, sin necesidad de usar palabras, que, en cuanto se vean, desquitarán con intereses las ganas que tienen del contrario. Definitivamente no fue el aniversario que ambos desearían tener, pero se tratará de una experiencia nueva, bastante excitante, una que, a partir de ese momento, sin duda volverán a repetir.








