Park Chanyeol y el demonio de los sueños

Summary

Chanyeol, catalogado como el chico más sexy de la Universidad, no puede evitar sentirse culpable cada mañana después de tener sueños sexuales con el chico más tímido del campus, Byun Baekhyun. Lo que Chanyeol no sabe es que Baekhyun guarda un oscuro secreto... Y talvez, sus sueños son más reales de los que cree.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capítulo 1

—Argh Chanyeol, te sientes tan bien dentro de mí— gimió Baekhyun mientras movía sus caderas sobre las de Chanyeol en un ritmo constante, sus ojos cerrados y sus rostro lleno de placer. -Me llenas como ningún otro.

Chanyeol lo miraba perplejo, su espalda contra el suave colchón de su cama y sus manos posadas sobre las caderas del rubio. Nunca en su vida se hubiera imaginado que el chico más tímido que había conocido en su vida fuera tan sucio en secreto...y tan bueno en la cama también.

El gigante tenía bastante experiencia. Había tenido sexo con muchas personas en sus veintidós años de vida, en todas las posiciones y condiciones habidas y por haber, pero nunca nadie se comparó con Baekhyun. Chanyeol no lograba comprender qué era lo que lo excitaba tanto, si la fachada falsa de niño bueno del rubio, o las caras eróticas que hacía cada vez que se venía, pero fuese lo que fuese, el más bajito era increíble en todo aspecto sin importar si le estaba dando una mamada o lo estaba montando como si no hubiera un mañana.

De verdad que Baekhyun lo estaba volviendo loco.

—Ch-Chanyeol,— gimió Baekhyun mientras sus movimientos se aceleraban, su cara llenándose cada vez más de placer. -Necesito correrme, por favor.

Si había algo de lo que Chanyeol se sentía realmente orgulloso era de lo bueno que era en la cama. No por nada era uno de los chicos más codiciados en su universidad, todos deseando con fervor poder estar debajo de él...o encima. Y era por ese mismo sentimiento de orgullo que no se podía permitir defraudar a nadie con quien tuviera sexo, en especial alguien como Baekhyun que le había dado unas de las mejores cogidas de su vida.

Fue de esa manera que Chanyeol se encontró empujando a Baekhyun contra el colchón, postrándose sobre el rubio e introduciéndose nuevamente dentro de él sin darle un segundo para analizar lo que estaba ocurriendo. Inmediatamente, comenzó a embestir al rubio con un ritmo abrumador, sus caderas moviéndose con rapidez mientras empujaba las piernas de Baekhyun contra su pecho, buscando el ángulo perfecto para darle a su próstata.

—¡Ah Chanyeol!— Gritó el rubio. —¡Justo ahí!

Su voz se agudizó más con cada embestida, sus gritos tan altos y llenos de placer que Chanyeol no pudo evitar sentirse realmente orgulloso de su proeza. Era alentador escuchar al chico expresarse tan abiertamente sobre lo bien que Chanyeol lo estaba haciendo sentirse, el ego del alto hinchándose y empujándolo a dar aún más de sí mismo.

Chanyeol aceleró cada vez más sus movimientos, su propio orgasmo acercándose mientras la voz de Baekhyun golpeaba contra las paredes del cuarto en el que estaban.

—M-me voy a correr— dijo Baekhyun. —Puta, Chanyeol. ¡Me voy a correr!

—Entonces hazlo bebé, córrete— gruñó Chanyeol.

Baekhyun no tuvo que escuchar más ya que en ese momento, con una embestida fuerte del alto contra su punto de placer, el rubio se vino, el semen saliendo de su pene con tanta intensidad que golpeó sus labios rosas mientras el grito más abrumador que Chanyeol había escuchado en su vida escapó de sus labios.

Chanyeol no paró de moverse, acelerando su paso mientras buscaba alcanzar su propio pico. Estaba tan cerca, los gemidos de Baekhyun y su rostro tan ido por el placer provocándolo aún más.

Y cuando finalmente pudo alcanzar su clímax, Chanyeol sintió como si su alma se saliera de su cuerpo, cada una de sus células cantando por el placer que estaba sintiendo. Nunca en su vida había sentido algo tan extremo y tan increíble como en ese momento.

Su vista se nubló, su mente se desconectó y su cuerpo dejó de existir por un momento mientras todo su ser flotaba fuera de su alcance…

—¡B-Baekhyu-

En ese momento, Chanyeol se despertó de golpe, su corazón latiendo a mil por minuto. Por un momento, el gigante se sintió desorientado, todo a su alrededor dando vueltas.

Le tomó un momento volver a la realidad, su cuerpo aún hipnotizado por el sueño tan explícito que acababa de tener. Tomó varias bocanadas de aire mientras intentaba relajar su tensado cuerpo.

—Puta- murmuró.—¿Qué me está pasando?

No era la primera vez que soñaba algo así. Claro, había sido normal para él tener sueños húmedos a través del tiempo, en especial en sus años de pre puberto inmaduro. Pero nunca ninguno llegó a compararse con los que estaba teniendo últimamente.

Mientras que en sus años más tempranos se había corrido incontables veces por las imágenes eróticas que su mente formulaba mientras dormía, nunca ninguna llegó a sentirse tan real como sus sueños más recientes...y Chanyeol simplemente no podía encontrar la razón.

Sí, Chanyeol no podía negar que Byun Baekhyun, él chico más tímido e inocente de su universidad le gustaba desde el primer momento en que lo vio. Y pues sí, también lo calentaba bastante con sus suéteres holgadas y sus adorables anteojos. Y no, tampoco podía negar que su inocencia lo hacía desear poder corromperlo y llevarlo a la locura.

Eso no quería decir que Chanyeol no dejara de sentirse culpable por soñar algo tan sucio con alguien tan puro. Por más que el gigante quisiera cogérselo hasta dejarlo sin poder caminar por un mes, sabía que que era incorrecto y se sentía realmente avergonzado al respecto.

Chanyeol suspiró mientras cerraba sus ojos brevemente. Necesitaba controlarse antes de irse a clase. Después de todo, compartía unas cuantas con el sujeto de sus fantasías y no podía permitirse mostrar siquiera una pequeña señal de lo que sentía por él. No quería que el chico se sintiera incómodo.

Tras unos minutos, decidió que era hora de levantarse. No podía llegar tarde a la clase de cálculo ya que ese profesor era un verdadero dolor de cojones y dudaba que fuera a aceptarle como excusa el haber llegado tarde por sentir vergüenza de tener sueños sexuales explícitos con el chico con promedio más alto de la clase.

Gruñó malhumorado cuando sintió el terrible dolor de cabeza que lo atacó de golpe cuando se puso de pie y prefirió ignorar el semen que manchaba los boxers que usó para dormir. Con la poca energía que permanecía en su cuerpo, se movió lentamente hacia la puerta de su habitación y caminó con pasos cortos hacia el baño.

Una vez frente al espejo, Chanyeol miró su reflejo con asco. Se sentía realmente asqueado consigo mismo. Nunca se avergonzó de su vida sexual ni mucho menos, pero de solo pensar que su mente siquiera consideraba a alguien tan limpio y puro como Byun Baekhyun como posible próxima conquista lo hacía querer vomitar.

—Sos un mamapichas de mierda, Park Chanyeol— se gruñó a sí mismo mientras se miraba con desprecio a través del espejo.

Sin poder aguantar verse al espejo un segundo más, Chanyeol, se volteó y entró a la ducha, tirando sus boxers al piso antes de tornar la perilla y permitir que el agua caliente relajara sus músculos.

—No puedo continuar con esto— se dijo a sí mismo. —Prometo no soñar algo como eso otra vez.

Decidido a mantener esa promesa, Chanyeol continuó con su ducha sin percatarse del ser que lo vigilaba desde fuera de la ducha con una sonrisa divertida en sus labios.

++++

Chanyeol deseaba morir en ese momento. Mientras que logró sobrevivir a la primera clase del día sin morir de la vergüenza cuando vio a Baekhyun, así como luchó contra el sueño que lo perseguía durante el día, ya para la tarde se sentía acabado.

Por alguna razón, sus sueños eróticos con Baekhyun lo dejaban completamente drenado de energía al punto que le era difícil siquiera pensar. Estaba realmente agotado, y para la última clase del día sentía que iba a colapsar en cualquier momento.

—Mae, hoy está hecho mierda,— dijo Sehun cuando Chanyeol tomó el asiento al lado de él.

Gruñendo, Chanyeol optó por ignorarlo ya que justo en ese instante comenzó a sentir unos punzones incómodos detrás de su ojo derecho. -Quiero que me aplaste un furgón en este momento.

—Diay, ¿qué hizo anoche para estar así hoy?

Chanyeol liberó una bocanada de aire mientras recostaba su cabeza sobre el pupitre. —Dormí mal.

—¿Tuvo una pesadilla de nuevo?— Preguntó Sehun con su ceño fruncido.

—No, no fue eso. Solo un sueño extraño-— respondió Chanyeol. —La verdad es que ya ni lo recuerdo.

Sehun no se veía convencido tras las palabras de Chanyeol, pero algo debió pararlo antes de continuar preguntando ya que volvió su atención a su novio Junmyeon.

No es como que Chanyeol no confiara en Sehun como para contarle detalles privados, en especial sobre su vida sexual. Habían sido amigos desde que llevaban pañales y habían formado una conexión lo suficientemente fuerte como para poder compartir ese tipo de cosas entre sí. El problema en ese momento tenía que ver más con el hecho de que a Chanyeol realmente le daba vergüenza que cualquiera se enterara de las cosas que pasaban por su mente durante las noches.

Y por supuesto, su vergüenza y su cansancio solo empeoraron en el momento en el que Baekhyun entró al aula. Como era de costumbre, usaba una holgada suéter de lana rosa y un par de pantalones de mezclilla claros que no hacían nada para hacer notar el increíble par de muslos que el pequeño tenía. Por supuesto, el par de lentes redondos no podía faltar, los cuales hacían que el rubio se viera aún más suave e inocente.

Una ola de remordimiento recorrió el cuerpo de Chanyeol, así como una de placer, al recordar lo sexy que se había visto ese mismo chico tímido en sus sueños la noche anterior.

Chanyeol nunca fue el tipo de persona que se acobardara ante nada, así como el tipo que llorara fácilmente, pero ese ataque de sentimientos tan repentino así como el cansancio que sentía, hicieron que sus ojos se llenaran de lágrimas.

¿Qué había hecho él para merecer esto? Sí, se había portado un poco mal en algunos puntos de su vida, pero ¿no era eso normal para los humanos? Todos tenían uno que otro desliz, nadie era perfecto.

Tuvo que forzarse a tomar varias bocanadas de aire para no llorar como un bebé en ese momento, en especial cuando el rubio se acercó a sentarse en el asiento junto al suyo.

—Mae, ¿qué le pasa?— susurró Sehun cuando notó lo mal que estaba Chanyeol.

—Nada— murmuró el alto, aunque era obvio que algo estaba realmente mal en ese momento.

Claramente, Sehun no le creyó, pero nuevamente, decidió no insistir.

Chanyeol frotó su frente para intentar aliviar el dolor que había viajado de su ojo a su frente, pero no funcionó.

Intentó concentrarse en lo que dijo el profesor durante el periodo de clase, pero su mente era como un pantano oscuro lleno de neblina, sus pensamientos lentos y sin sentido mientras sentía que su cabeza explotaría en cualquier momento.

—...Bueno muchachos, antes de que se vayan, voy a asignarles a sus parejas para el trabajo final. Recuerden que tiene un valor del veinte por ciento de su nota final— dijo el profesor mientras tomaba una lista y empezaba a llamar nombres.

—...Park Chanyeol y Byun Baekhyun…—

Chanyeol sintió que todo el aire dejó sus pulmones en ese momento. Era como si el universo tuviera una conspiración para hundirlo.

¿Cómo podría Chanyeol ver a Baekhyun a los ojos cuando tenía sueños pervertidos con él todas las noches? ¿Por qué le estaba pasando esto a él?

—U-um, Chanyeol— escuchó una suave voz murmurar, una voz que él conocía muy bien.—¿Podría guardar t-tu número en mi t-telefono?

Chanyeol sonrió mientras volteaba su atención al chico. -Por supuesto- respondió. No era culpa de Baekhyun que Chanyeol fuera un pervertido, después de todo.

Tras decirle el número al rubio, el cual lo guardó en su celular y le agradeció con una suave sonrisa, Chanyeol tomó sus cosas y se apresuró a salir del lugar. Necesitaba aire, comida y dormir. Su cabeza no daba más y su cuerpo colapsaría en cualquier momento.

—No puedo seguir así— se dijo a sí mismo tan pronto como llegó a su apartamento y se tiró sobre su cama. —Debo controlarme.

El alto cayó en un sueño profundo tan pronto como esas palabras salieron de su boca, su cuerpo tan agotado que no pudo resistir más.

Y tan pronto como lo hizo, el ser que lo perseguía comenzó a reír, satisfecho con la forma en cómo las cosas se estaban dando...y lo mucho que este pequeño juego que tenía en marcha estaba por ponerse aún más interesante.