૮ ・ﻌ・ა
Durante meses Felix había querido con tanto anhelo un bebé, una pequeña masita suave a la que criar con todo el amor que alguien como él podía ofrecer.
Pero habia un problema, Felix estaba soltero desde hace algún tiempo; y la última pareja que tuvo no había querido saber nada de él una vez que se enteró que lo que debería ser un pene entre sus piernas, era una vagina. Por supuesto eso hizo que no estuviera interesado en intentar una nueva relación, pero los años estaban pasando para él y sus esperanzas de formar una familia cada vez se veían más lejos.
O eso creyó hasta aquel día en el que un anuncio en internet apareció frente a él, mostrandole lo que aparentaba ser la solución a sus problemas.
"Banco de esperma"
No parecía realmente llamativo en un inicio, incluso podría pasar por un fraude ante personas desesperadas por tener un hijo. Y bueno; Felix era esa una de esas personas desesperadas que creerían lo que sea que implicará una pequeña esperanza de lograr su sueño de una familia.
Clickeo aquel anuncio con prisa, siendo redirigido a una página que tenía el título de un clinica que hasta el momento Felix no sabía que existía, pero no parecía exactamente sospechosa y contaba incluso con documentos que mostraban la veracidad y seriedad que manejaban, algunas fotos y referencias de lo que ofrecían e incluso nombres de doctores y enfermeras.
—No tengo nada que perder...
Balbuceo llevando uno de sus dedos a su boca y comenzar a masticar su uña, clickeando cada espacio en la página en busca de más información.
Después de casi media hora con los ojos ya cansados por tanto mirar la pantalla, decidió que debía intentarlo, agendo una cita lo más pronto posible.
Y lo más pronto posible era al día siguiente en la mañana.
Por alguna razón había decidido en usar una linda falda que resaltaba su bonito trasero redondo y a la vez mostraba aquellas piernas lechosas y delgadas que volverían loco a cualquiera.
Ingreso a la clínica lo más tranquilo posible o al menos intentando aparentar que todo estaba bien, porqué en realidad estaba demasiado nervioso sobre esto; era la primera vez que estaba en alguno de estos lugares y no sabía con certeza que procedimientos habrían, siquiera como funcionaban estás cosas.
—Buenos días, soy Lee Felix y tengo una cita para hoy.
Saludo a la señorita en la recepción que le sonrió amablemente, tecleando algo en su computadora antes de volver si atención hacia él.
—¡Claro, con el doctor Hwang!
El tono de la chica parecía algo celoso, aunque no borro su sonrisa en ningún momento, comenzando a levantarse de su lugar detrás del escritorio para ponerse a un lado de Felix y señalar con la mano un pasillo.
—Sigame, lo llevaré con el doctor.
Felix asintio en silencio, sus manos jugueteando con el borde de su falda.
Llegaron hasta un consultorio, la chica dió unos toques en la puerta antes de hablar —El paciente llegó.— la chica se giro levemente en dirección de Felix y le otorgó una mirada coqueta —Puede pasar.
Dicho eso se retiró, dejando a Felix en medio de aquel pasillo observando la puerta con nerviosismo, aclaro su garganta para anunciar a la persona dentro que iba a entrar.
—Buenos días, Felix.
El mencionado dió un pequeño brinco asustado, está algo susceptible así que incluso el ruido de un pajaro podría asustarlo o hacerlo brincar.
Aunque pronto sintió sus mejillas enrojecer al recordar que traía una falda corta y debajo unas braguitas rosadas que no cubrían exactamente lo suficiente. Esperaba al menos que el doctor no hubiera visto eso.
—No tienes porque estar nervioso.
El hombre grande se levantó de su silla, acercándose hasta Felix para dejar algunas caricias sobre su cabello que hicieron sonreír a Felix.
—Lo siento...es mi primera vez.— confesó avergonzado el más bajo.
—Descuida, sere gentil. Ahora, por favor recuestate en aquella camilla y abre las piernas.
Felix fue guiado por el brazo detrás de su espalda, empujandolo con delicadeza hacia la camilla y ayudándolo a recostarse, Felix comenzaba a sentirse más nervioso que de costumbre mientras sentía las grandes manos rodeando sus piernas para separarlas a cada lado y ponerlos en el soporte de la camilla.
—U-uhm ¿no debería quitarme las bragas?— tartamudeo con la vista enfocada en cualquier lugar menos en el doctor parado al frente suyo.
—Pero tienes unas lindas bragas que quiero observar.
La yema de sus dedos paso por encima de sus bragas, haciendo estremecer el cuerpo de Felix por el roce.
—Que bonita expresión pones cuando te toco aquí.
Hyunjin volvió a delinear por encima de su ropa, sintiendo los labios vaginales que temblaron bajo su toque, Felix mordió sus labios intentando reprimir los suspiros que amenazaban por salir de su boca.
—Ow, parece que estás muy necesitado aquí abajo.
Bromeó Hyunjin, observando como las lindas bragas habían comenzando a humedecerse y dejar una pequeña mancha.
Felix presionó sus uñas contra la camilla, rasguñando un poco el cuero encima.
Claro que estaba necesitado, nadie lo había tocado ahí y los juguetes se sentían tan diferentes a alguien real que podían jugar y buscar el lugar correcto para volverlo loco.
—Revisemos un poco tu coño, queremos asegurarnos de que esté preparado para ser inseminado.
Felix asintio sin prestar mucha atención, manteniendo sus pensamientos lejos de la humedad en sus piernas o lo caliente que empezaba a parecerle aquel doctor arremangando su camisa y mostrando aquellos brazos con algunas venas resaltando por encima.
Hyunjin retiro las bragas húmedas de Felix a un lado, dejando a la vista el lindo coño rosado que dejaba salir un poco de fluidos alrededor.
Hyunjin estiró sus dedos, repitiendo la acción de antes de rozar la yema en los labios vaginales, un nuevo estremecimiento en el cuerpo en la camilla y no pudo evitar soltar una risa divertida por eso, aventurandose a presionar un poco mas sus dedos dentro del apretado coño que lo presionó en su humedad.
—Relajate un poco y te atenderé mejor.
Felix inhaló y exhaló, cerrando sus ojos para llevar sus pensamientos fuera de todo eso.
Aunque fue imposible cuando Hyunjin seguía presionando e introduciendo sus dedos mientras que su otra mano había comenzado a jugar con su clítoris; Felix no podía reprimirlo más, los gemidos altos comenzando a deslizarse por su boca, Hyunjin seguía follandolo solo con los dedos y aún así Felix se sentía tan excitado y mojado.
—Mirate, tan ansioso de ser follado.
Felix hecho su cabeza hacia atrás, sentía que todo su cuerpo temblaba por cada vez que Hyunjin introducia sus dedos, masajeando por encima y luego frotandolos.
Feliz quiso cerrar sus piernas, sentía que estaba llegando a su límite pero ni siquiera sentía la fuerza suficiente para hablar o controlar su cuero, así que fue inevitable que su uretra eyaculara sus fluidos en el rostro y manos de Hyunjin, soltando un fuerte gemido que rebotó en el consultorio.
—Parece que ya estás listo para la inseminación.
Felix alzo sus ojos en dirección del doctor que desabrochaba su camisa y dejaba ver su pecho, una vista que hizo a Felix sentir que su coño palpitaba y ¡Oh! Cuando bajo más su mirada hacia los pantalones de Hyunjin, observo lo que probablemente se convertiria en parte de sus sueños húmedos de ahora en adelante. Soñando con que Hyunjin lo empujara contra cualquier superficie y lo follara sin delicadeza alguna, que lo usará como su depósito.
Incluso si sus piernas estaban ya abiertas, Felix no dudo en empujar un poco más abajo su cuerpo, dejando que su cuerpo saliera de la camilla hasta más o menos rozar el pene de Hyunjin a solo unos centímetros.
Todo su cuerpo estaba caliente, sentía sus mejillas rojas junto a sus hombros y orejas, algunas gotas de sudor cayendo sobre su cuello y piernas que esperaban con ansias enrollarse alrededor de laa caderas de Hyunjin y obligarlo a empujar contra su vagina.
—Por favor, por favor.
Suplico hacia Hyunjin que presionó sus dedos sobre su cintura con fuerza, la falda deslizandose por sus piernas y la braga a un costado que mostraba el coño húmedo y palpitante que invitaba a Hyunjin a follarlo.
Hyunjin se presionó encima de su coño, jugando un poco con su clítoris antes de ingresar todo.
El caliente coño que apretaba su polla y presionaba alrededor; las piernas de Felix rápidamente se envolvieron alrededor de Hyunjin, haciendo que su cuerpo apretara más contra el suyo y lo penetrara más profundo, empujando con uno de sus pies su trasero en busca de más contacto.
—Dije que sería delicado, pero realmente lo estás haciendo difícil.
—No me importa, follame hasta que no olvide tu nombre y lo único en lo que pueda pensar es en tener tu polla dentro de mi coño.
Hyunjin inclino la cabeza divertido, inclinando su cuerpo hasta el rostro de Felix —¿Dices que puedo reclamarte mío?
Felix asintio, tomando su rostro para comenzar a besarlo con desespero, aún sintiendo el pene en su interior expandiéndose sus paredes cada vez más.
—Dilo.
Ordenó Hyunjin con voz grave y Felix sintió su estómago cosquillear, tal vez era la falta de sexo durante un largo tiempo. Pero realmente cada cosa que salía de la boca de Hyunjin lo hacía sentir caliente y mojado, dispuesto a renunciar a todo por recibir aquella gran polla.
—Soy tuyo, mi coño te pertenece a ti y nadie más.
Hyunjin parecía feliz con esa respuesta, elevando sus caderas hacia atrás para luego embestir contra el coño de Felix con fuerza, dando un golpe certero en lo que creía era su punto G que causo espasmos en el cuerpo de Felix.
—¡Si!, ¡Justo ahí!
Su cuerpo se arqueo debido a la estimulación, sus ojos estaba borrosos y su mente estaba demasiado nublada para pensar en cualquier cosa.
Hyunjin comenzó a penetrarlo sin cuidado, disfrutando de la vista de un Felix desastroso debajo de él que gemia descaradamente y alzaba sus caderas en busca de más contacto con su polla, aunque realmente no sabía que más buscaba. Pues por cada vez que el pene de Hyunjin se enterraba en su vagina, un bulto aparecía en su estómago, aquel pequeño y delgado cuerpo podría romperse si Hyunjin lo deseara.
—Lo estás tomando bien, Felix.
Su agarre en la cintura se apretó más, dejando marcas que comenzaban a tornarse moradas, pero no podía importarle menos, no cuando el constante chapoteo de los fluidos de Felix y su pre-semen se mezclaban para crear sonidos sucios que hacían chapotear cada embestida, cada que sus pieles volvian a chocar y Hyunjin sentía como sus bolas podían enterrarse en el coño rosado de Felix.
Felix sintió su estómago cosquillear y todavía cada vez más húmedo, sintiendo como la polla de Hyunjin se deslizaba con facilidad en su coño con rapidez.
—A-ah-ahi...
Balbuceo y Hyunjin no dudo en ir más lento, intentando molestar a Felix que buscaba su liberación, meneando sus caderas hacia abajo.
Y nuevamente volvió a ir con rapidez y fuerza, golpeando el útero de Felix que en ese mismo momento tuvo su orgasmo mientras recibía el mismo de Hyunjin que derramaba todo su semen en su útero. Soltando un ronco gemido antes de caer sobre el cuerpo de Felix cansado.
—¿Sientes que ahora sí tendrás un hijo?
Felix acaricio los cabellos de Hyunjin, su pecho subiendo y bajando por cada respiración, aún sentía el pene palpitando dentro y realmente no quería que abandonará su coño.
—Podemos intentarlo todas las veces que sean necesarias.
Sintió como la polla de Hyunjin volvía a ponerse dura en su coño, sacándole un gemido extasiado.
Si, tenían todo el tiempo del mundo.