good wifey

Summary

Simplemente Jungkook siendo tan buena madre y esposa

Genre
Erotica
Author
🪻
Status
Ongoing
Chapters
91
Rating
5.0 50 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

Jungkook era tan buena esposa.

Sus padres lo habían casado con aquel hombre mayor que él por tantos años, cuando Jungkook apenas cumplía 16.

Así eran las cosas en el pueblo donde vivía y nació, para ellos la edad de dieciséis era suficiente mayor para comenzar su vida como esposa y madre. Jungkook fue entregado a su actual esposo a cambio de un poco de dinero y algunos terneros. Incluso si es la época actual, aquellas costumbres regían aún.

Jungkook nunca se quejó, su esposo tenía su propia granja y parcela que, si bien no era rico, tenía dinero suficiente para mantenerlo cómodamente, debido a que vendía sus cosechas y demás cosas producidas en el pueblo, incluso a veces en las ciudades eran bien recibidos sus productos. Además, el siempre había tenido algo por los hombres mayores.

Cuando cumplió 17, ya tenía a su primer hijo en brazos, era tan pequeño y de color tan blanco que Jungkook lo adoró. Su esposo quiso llamarlo Yoongi, Jungkook no hizo más que aceptar, creía que era buen nombre.

Después de Yoongi, quien actualmente tenía 6 años, estaba Seokjin de 4 y Hoseok de apenas un año, todos varones. Su esposo no podía estar mas que orgulloso, su anterior esposa había sido tan inútil que no había podido darle ni siquiera un hijo, una hija quizás, es por eso que Jungkook era perfecto.

Esa mañana despertó como todas, con el cantar de gallo, sospechaba que eran alrededor de las 6 am debido a que el sol aún no salía. Debía hacer el desayuno para su esposo y sus hijos que asistían al jardín de niños.

Trata de pararse de la cama, pero le es inútil, el fuerte brazo de su esposo se enrolla en su estrecha cintura, pegándolo al duro pecho contra su espalda. La gran mano del señor se cuela bajo su bata de dormir, frotando su clítoris que comienza a despertar, gime bajo, esta sensible de la noche anterior cuando su esposo se lo comió tan bien hasta hacerlo chorrear duro, y Jungkook lo chupó hasta el fondo de su garganta.

Los grandes y callosos dedos del señor se adentraron a su coño ya húmedo, Jungkook esperaba que fuese rápido o se le haría tarde con los desayunos.

La cabeza de la gran polla de su esposo roza sus pliegues y hendidura, antes de adentrarse en él lentamente, después golpeando en su interior de manera dura.

“Siempre tan apretado” con voz gruesa el señor a sus espaldas gime, alzándole una pierna para mejor acceso.

“Mmmm” Jungkook gime frotando él mismo su clítoris, comenzando a mojarse cada vez más y sintiéndose tan cerca.

Su coño se aprieta alrededor de la polla que martillea dentro de él, sintiéndose tan bien. Hay una mano sobre su estómago, doblemente abultado, uno: porque sus anteriores embarazos le habían dejado una diminuta panza y dos: la gran verga de su esposo que golpea ahí.

Jungkook ama la sensación de estar lleno. Le sorprendía que, a pesar de la edad de su esposo tuviera tanta resistencia. Jungkook era tomado por él, cada día, recibiendo todo lo que el señor le daba, no se quejaba, él siempre sabía como tener bien atendido a Jungkook y viceversa.

“Estoy cerca” el hombre gruñó cerca de su oído.

Jungkook volvió a gemir, ahogado, con los ojos hacía atrás, estaba siendo jodido tan bien a pesar de la hora.

“H-hazlo dentro”

“¿Dentro? Te encanta ser llenado ¿verdad? No puedes esperar para volver a estar lleno de mis hijos”

“Sí, por favor, préñame” aprieta sus paredes.

Su voz suena tan necesitada en ese momento y no le importa, lo único que quiere es sentir el caliente semen de su esposo golpeando en su interior.

Unos leves golpes en la puerta cerrada ponen a Jungkook en alerta.

“¿Mami?” es Yoongi, probablemente necesita ayuda con su uniforme escolar.

“No le hagas caso, ya se irá”

Su esposo no deja de golpear en su interior, apretando una de sus grandes tetas, gordas e hinchadas por la leche. Su camisón se moja un poco, están llenas, la última vez que alimentó a Hoseok fue la noche anterior, antes de encerrarse en la habitación con el señor.

Jungkook se corre sobre la polla palpitante de su esposo, quien no para hasta encontrar su propio orgasmo.

“Mmm que buena puta me conseguí” el señor da unos empujones erráticos, liberando su semen en las suaves paredes que lo envuelven.

Aún con sus dedos sobre su doliente clítoris de viene por segunda vez.

“¿M-mami?” su hijo vuelve hablar, tímidamente.

“Mierda, con este niño” el señor se queja, saliendo bruscamente de Jungkook.

El joven trata de acomodarse mejor, pero le duele de la cintura para abajo por lo que se queja en el acto.

“Tu madre aun duerme, Yoongi” su esposo sale de la habitación, acompañando a su hijo a ver qué era lo que tanto necesitaba.

Minutos después siente que está recuperado, se asea en el baño, eliminando los restos de semen que se escapan de su coño, está rojo e hinchando aún, Jungkook sonríe ante eso. Se pone unas suaves bragas de algodón antes de salir de su habitación.

Ayuda a Yoongi a buscar su uniforme del jardín, por suerte el niño sabe cambiarse solito. Al que tiene que ayudar es al pequeño Seokjin. Primero lo despierta con suaves besos en la sien, acariciando sus cabellos y con una sonrisa, el niño despierta al fin.

“Arriba, Jinnie, tienes clases”

El niño gruñe, restregando el rostro en la almohada.

“¡Mami Koo!” su hijo mayor apunta a sus pechos, han comenzado a chorrear más, incluso comenzaban a dolerle.

“¿Quieres, Yoonie?”

Tímidamente, asiente. Sabe que es un niño grande y esas cosas eran para Seokjin o Hobi, pero se sentía bien estar cerca de su madre y Jungkook no era nadie para negarle algo a sus bebés.

Jungkook baja uno de sus tirantes, liberando uno de sus pechos, Yoongi se sube a su regazo y se prende a uno de sus pezones, pronto se siente un poco liberado del dolor y presión que sentía. Seokjin corre al baño a hacer sus necesidades, cuando vuelve bebe del pecho libre de su madre, quien arrulla a ambos.

“No se duerman, eh” les habla dulce “se les hará tarde para la escuela y su padre se enojará”

Ambos gimen, toman un poco más de leche y se bajan del regazo de su madre, no les gustaba ver a papá enojado.

Cuando Jungkook baja a la cocina con sus dos hijos mayores vestidos, ve a su esposo con Hoseok en brazos, el bebé luce aún modorro mientras mira a su padre beber café y succiona su chupón con pereza.

Apenas lo ve, Jungkook sonríe y hace un amago de tomarlo en brazos, pero su esposo lo aleja, primero debía hacer el desayuno. Hobi se remueve, queriendo ir con su madre y no lo hace hasta que el desayuno está en la mesa, caliente y listo para ser comido. Nuevamente baja uno de los tirantes de su bata para alimentar al bebé. Todos comen en silencio, los niños saben que a su papá no le gustaba el ruido a la hora de estar en la mesa.

“Listo, mami” Seokjin anuncia, empujando su plato y bebiendo su resto de avena.

“Cómete todo, niño” el señor dice con voz dura, viendo los restos de tomate que al pequeño no le gustaba comer.

“S-sí, papi” obligadamente, comió.

Jungkook sonrió hacia el niño, orgulloso. A comparación de Jin, Yoongi si sé comió todo lo que había en su plato, hasta beber la última gota de su avena.

Rato después, despide a sus hijos con un beso en las mejillas, su esposo lo besa húmedamente y recibe un apretón duro en el muslo.

“Unos amigos vienen a beber algo hoy por la tarde” avisa antes de irse con los niños para dejarlos en la escuela.

Cuando estuvo solo con Hobi, dejó al bebe en su corral con la tv prendida, decidido a lavar los trastes sucios y tomar su propio desayuno. Oye los balbuceos y risas de su hijo más pequeño, mientras mira un programa infantil y juega con sus juguetes, muchos habían sido de sus hermanos.

Mas tarde, después de amamantar y cambiarle el pañal a Hoseok, este se duerme y Jungkook toma un baño, limpiándose bien cualquier fluido que antes dejó su esposo dentro suyo. En realidad, no esperaba quedar embarazado nuevamente pues Hobi era pequeño aún y las cosas se complicarían bastante, agradecía que Yoongi y Jin fueran lo suficiente mayores para hacer cosas por ellos mismos.

Sonríe al recordar que esta tarde vendrían los amigos de su esposo, esperaba que viniera uno en particular, Namjoon. Ese hombre moreno, alto, y sobretodo, joven. Mayor que Jungkook pero mucho más joven que su esposo, unos 30 años aproximadamente. Sus brazos se notan fuertes gracias a su trabajo en el campo y su piel bronceada ya que trabaja muchas horas bajo el sol, siempre es tan cortés con Jungkook que lo hace sonrojar.

Sus dedos viajan por su abdomen, pasando por su vulva, rozando su clítoris casi duro. Lo pellizca, cerrando los ojos, imaginando que es el amigo de su esposo quien lo hace, siente sus jugos salir de él, empapando su coño y parte de sus muslos, dos dedos entran en él y no parecen ser suficientes debido a lo estirado que está gracias a la gorda polla de su marido, se pregunta si Namjoon es así de grande, tal vez más. También se pregunta si su verga es igual de morena que su piel. Jungkook se corre, casi gritando, con esos pensamientos en su mente y tres dedos en su interior, chorrea en estos, temblando suavemente.

Con una sonrisa termina de lavarse, después cerrando la ducha. Buscó entre su ropa interior algunos calzones simples y un largo vestido cómodo. Desde que se había casado no usaba sostén a menos que lo necesitara, pero era demasiado inútil e incómodo, llevaba años amamantando que a la hora de hacerlo solo estorbaba a él o a sus pequeños.

Miró la hora y decidió que era tiempo de cocinar algo para el almuerzo, no sabía si su esposo vendría a comer pero siempre era mejor tener algo listo, de todos modos él necesitaba comer con sus hijos. Mientras la carne y verduras hervían, barrió donde creyó necesario y puso a lavar algo de ropa. Tendió esta en el patio de su casa, rodeado por distintos tipos de flores o frutos pequeños que le gustaba atender. Al volver al interior, escuchó el lloriqueo de Hoseok desde su cuna.

“¿Tienes hambre, bebé?” usó una voz chillona haciendo a su hijo sonreír, incluso si no entendía del todo a su madre.

Regó sus queridas flores con Hoseok en brazos, bebiendo de su pecho, con las cejas fruncidas y los ojos cerrados debido al sol, pero Jungkook no podía hacer mucho con ambas manos ocupadas.

Pasado el medio día, sus hijos mayores volvieron de la escuela con una vecina que le hacía el favor de pasárselos, Hoseok gateó curioso por la casa con música sonando suave por los altavoces y sus hermanos coloreando sus libros mientras su madre terminaba la comida.

“Mami, la maestra dice que pronto pasaré a la primaria” Yoongi cuenta, muy contento.

“Eso es cierto, Yoonie, serás un niño más grande aún”

“Yo te hice esto, mami” Seokjin le entregó una hoja llena de garabatos de colores, con las mejillas rojas.

“Es muy hermoso, Jinnie ¿puedes decirle a mamá que hiciste?

El niño asiente, feliz.

“Somos nosotros. Tú, papá, Yoon y Hobi y yo”

“¡Me encanta!” Jungkook besa su cabeza “¿te parece ponerlo en el refri?”

“Yo también haré uno para que lo pongamos ahí” rápidamente el niño mayor corre en busca de hojas y colores para comenzar.

Jungkook almuerza con sus hijos, permitiendo que Jin no coma todas sus verduras ya que su padre no está cerca. Por suerte, Yoongi se ofrece ayudarle con los trastes, así que parado sobre una silla lo hace bajo la supervisión de Jungkook, quien alimenta a Hoseok desde su silla especial para comer, el bebé devora feliz el brócoli y coliflor bañados en una rica salsa.

Cuando son las 4 pm y el sol comienza a bajar, Jungkook baña a Yoongi y Seokjin, quienes minutos después están durmiendo una siesta merecida. Con la espalda algo adolorida, se sienta en el sillón con Hoseok un tanto lloroso y desesperado. Jungkook rueda los ojos, riéndose cuando el bebé trata de bajarle el vestido para beber.

“Eres tan desesperado, Hobi, como tu padre” nuevamente están llenos de leche, incluso algunas venas se marcan en sus senos, queriendo ser vaciados ya. Para su buena o mala suerte, Hoseok no tarda mucho bebiendo de él, durmiéndose rápido en su segunda siesta del día.

Recuesta a Hoseok en su cuna, lo cubre con su manta favorita y pone un ventilador directo a él para que no sufra calor. Besa su cabecita y respira su olor a bebé.

Jungkook ama tanto a sus hijos.

La puerta principal es tocada un par de veces y sabe que su marido no puede ser, debido a que si fuese él abriría fácilmente con su llave. Entonces decide ver, aunque algo temeroso ya que no es de recibir muchas visitas, y si lo hacía era de sus padres o familiares de su esposo, quienes siempre avisaban con anticipación antes de llegar.

“¿Llegué temprano?” el hombre del otro de la puerta cuestiona cuando abre la puerta.

Jungkook se sonroja, asintiendo.

Namjoon.

“Entonces volveré más tarde”

“Si quieres… puedes pasar”

“Bien. Gracias” entra, pasando a su lado.

Jungkook se guarda un gemido cuando este le sonríe con sus hoyuelos, haciéndolo lucir caliente, además de ese fuerte perfume varonil. Lucía limpio y bien vestido. Siente su coño apretarse a la nada y comenzar a gotear.

Lo invita a pasar a la cocina para ofrecerle un poco de té, cosa que Namjoon acepta. Se mantiene a su lado, sonriente mientras le cuenta cosas de su trabajo, Jungkook asiente distraídamente ante lo que el hombre le dice, simplemente concentrándose en lo grabe que suena su voz.

“Estás goteando” él dice, señalando sus senos que poco a poco escurren leche de tan llenos que están.

“Oh” se cubre con los brazos, apenado.

“Pareces necesitar ayuda”

“N-no, yo”

Y de un momento a otro, está sobre la cocineta, con el moreno hombre entre sus piernas. Le baja la parte delantera de su vestido, liberando sus pesadas tetas, Namjoon las acuna y Jungkook gime cuando el mayor tira de sus pezones. Son tan grandes que no caben en sus manos, sus pezones se notan estirados y algo oscuros, las venas sobresalen apenas y hay algunas estrías en ellas debido al tamaño y el peso. La boca de Namjoon se hace agua sólo de verlos.

“No puedo creer que ese viejo tenga tanta suerte de tenerte” resopla antes de envolver sus labios alrededor de una hinchada protuberancia, bebiendo de la leche de Jungkook.

La lengua de Namjoon se paseó alrededor del duro pezón, bebiendo ávidamente de este, tragando con fuerza. Jungkook gimió gracias a la liberación, además de lo bien que se sentía la caliente boca alrededor de él.

Jungkook tiró la cabeza hacia atrás con la boca abierta, nada saliendo de ella. Con sus piernas abiertas, Namjoon las recorre desde sus tobillos hasta sus muslos, apretándolos duramente, subiendo su largo vestido hasta arremolinarlo sobre su vientre, dejando a la vista sus bragas. La mano del moreno acuna su coño, sintiendo la humedad que atravesaba la tela de su ropa interior.

“Al parecer no es el único lugar de donde goteas” su pulgar rodó por el duro clítoris y Jungkook soltó un gemido que hizo su polla vibrar en sus pantalones, con gotas de presemen saliendo.

“A-aquí no… Mis hijos” susurró, tratando de apartar al hombre.

“Entonces donde. Mierda, te necesito ya”

Jungkook asintió en acuerdo, él también necesitaba ser follado por el amigo de su esposo.

“Ahí” señaló una puerta detrás, el cuarto de lavado.

Enrolló las piernas en las caderas de Namjoon y este lo cargo hasta ahí, besándolo de manera húmeda, ambas lenguas chocándose. Sus labios de sentían diferentes a los de su marido, eran mas suaves y gentiles, pero al mismo tiempo rudos. Jungkook casi se corre con el beso que el moreno le estada dando.

Lo sentó sobre la lavadora y lo más rápido que pudo rodó un condón sobre su erecta polla. Jungkook la miró, era tan gorda y larga que necesitaba tenerla dentro ya. Hizo a un lado la braga húmeda, revelando el coño brillante del menor, limpio de algún vello, rosado casi rojo. Se agachó para lamerlo, no quería morirse sin habérselo comido antes.

Jungkook se arqueó, haciendo que su coño se pegara más a la boca de Namjoon, quien succionaba su gordo clítoris con insistencia, como lo hizo antes con sus pezones, mamando. Sus dedos jugando con sus pliegues mojados, justo antes de meter dos dentro de su caliente vagina. Los movió dentro y fuera de Jungkook, mismo que disfrutaba totalmente de esto, tratando de no gemir tan alto.

“Sabes tan bien, el mejor coño que me he comido” succiono los labios jugosos del mejor, con dos dedos en su interior y su pulgar sobre su botón de nervios.

“E-estoy.. estoy cerca” anuncia con la voz rota.

Cuando Jungkook se corre Namjoon lo bebe todo, disfrutando de aquel salado sabor en sus papilas gustativas, mesclado con la leche que antes bebió. Jungkook grito detrás de su mano, no queriendo hacer un escándalo.

Poco a poco entró en él, gruñendo de gusto.

“Estás tan apretado, apuesto a que el viejo no te folla tan bien”

Jungkook se muerde los labios, más concentrando en la gran polla que se abre paso en él que en contestar. Simplemente asiente a lo que Namjoon dice, aunque fuese mentira, por más mayor que su esposo fuera siempre se lo follaba bien, profundo hasta hacerlo correrse tan duro que hacía a Jungkook temblar.

Los brazos del menor se ponen hacía atrás, agarrándose de la parte trasera de la lavadora con las piernas abiertas de par en par. Namjoon escupe sobre su clítoris, volviendo a estimularlo con los dedos. Comenzando a moverse dentro y fuera de Jungkook, él chilla aún no recuperándose del todo de su pasado orgasmo.

“Que rico me follas”

“¿Si?” habla burlonamente, acelerando sus movimientos. Su cabeza acercándose a sus tetas llenas de leche para succionar de ellas.

“¡Sí, mierda! Con tu polla tan gorda” rueda los ojos.

La cabeza de la polla de Namjoon choca con la próstata de Jungkook haciéndolo llorar de placer. Nuevamente se corre sobre la polla enfundada del moreno, sus paredes se aprietan, asfixiando la verga que lo penetra de una manera casi animal. Está siendo sobre estimulado, pero ni siquiera le importa.

“Mmm… como me gustaría correrme dentro de ti… embarazarte y que tengas a mis hijos… serían preciosos como su madre”

Solloza una vez más, a él también le gustaría recibir la crema del moreno en su útero y que fecundara ahí, pero sabía que era imposible.

“Te ves tan bien, lleno de mi polla” mira abajo, los labios de la vagina de Jungkook extendidos, tragándoselo por completo como si su coño se lo estuviese comiendo.

Namjoon se lo folla un momento más hasta que se corre con un gruñido dentro del condón y Jungkook está teniendo su tercer orgasmo, un grueso chorro saliendo de él, manchando la ropa del moreno.

Cae sobre su pecho, temblando suavemente. Namjoon lo besa hasta que se calma y se ve más recuperado.

10 minutos después el hombre abandona su casa, diciendo que iría a la suya para cambiarse la ropa pues Jungkook la había arruinado de la mejor manera, con las mejillas rojas y los ojos brillantes lo despide.

Vuelve a bañarse, tratando de eliminar el olor de Namjoon y sexo de su cuerpo, usando bastante jabón y su shampoo favorito. Cuando sale se viste con una pijama cómoda, cada vez que vienen los amigos de su marido prefiere quedarse con sus niños y hacer cosas con ellos arriba, dejando a su esposo ser con los demás hombres.

Un golpe de culpa viene a él cuando Yoongi entra a su habitación, luciendo somnoliento aún. Acababa de serle infiel a su esposo con uno de sus amigos cercanos, con sus hijos en casa.

Se sentía la puta más sucia de todas.

Aun así, el había deseado tanto que eso pasara, incluso si solo era una vez, había soñado y fantaseado tanto en coger una polla que no fuese la de su marido, y estaba seguro de que Namjoon no diría nada.

“Hola, mami”

“Hola, corazón” abraza a su hijo mayor, picoteando sus mejillas con besos dulces.

El niño de ríe, tratando de apartar a su madre.

“¿Puedo tener yogurt con cereales?” pide tan lindo que Jungkook no se lo niega.

Su esposo llega cuando el le está dando un baño a Hoseok, lo sabe porque es él mismo quien abre la puerta y después escucha a Yoongi y Jin saludarlo con entusiasmo. Jungkook escucha los pasos de sus botas de trabajo acercarse y cuando voltea está el de pie en la puerta, sonriendo mínimamente de ver a su doncel bañar a su bebé, Jungkook le devuelve la sonrisa lo mejor que puede, decidido a vestir a Hobi.

Jungkook alimenta a Hoseok un poco más con su pecho que ya no está tan lleno gracias al evento anterior, sentando en la cama de su habitación, su esposo se ducha con la puerta abierta y le cuenta algunas cosas que hizo en el trabajo hoy y lo inútiles que eran los chicos que tenía como trabajadores. La gruesa voz del señor lo arrulla al mismo tiempo que a Hoseok, ambos se quedan dormidos sin poder evitarlo. Lo último que siente es que su bebé es apartado de él, además de un beso en su cabello, se acurruca mejor en su cama, abrazando la almohada a su lado, justo huele a su marido, no le disgusta para nada.

Tal vez despierte después, para darle de cenar a sus hijos.

Pero no lo hace, cuando abre los ojos es nuevamente por el gallo cantando, lo que significa que es el día siguiente, nota a Seokjin durmiendo sobre su padre, totalmente tranquilos los dos, probablemente tuvo un mal sueño durante la noche, Jungkook sonríe un poco, antes de levantarse para comenzar su nuevo día

Ser una buena esposa no era nada fácil, pero se esforzaba siempre.