A la mierda San Valentín

Summary

"- ChanYeollie, ¿Me perdonas? -pese a emplear un tono suave y dulce, en su voz no hay ni una pizca de arrepentimiento. - Depende, ¿vas a quitarme los restos de chantillí del pene de la forma en que chupabas la paleta? Un silencio surge entre ambos mientras se observan fijamente. La tensión sexual ha estado flotando entre ellos desde el primer instante en que se conocieron, la atracción que hay entre ellos es innegable desde el minuto en que se conocieron; de vez en cuando suelen tener insinuaciones discretas entre ambos, pequeñas miradas descaradas y diminutos roces aparentemente accidentales en la calle, así como besos y caricias candentes dentro de las paredes de su hogar, sin pasar de meterse mano mutuamente, sin embargo, nunca se han atrevido a hacer una insinuación tan directa y tentadora como aquella. - Si insistes... -contesta relamiéndose los labios." ❤ One-shot. ❤ Especial de San Valentín NO romántico.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Apenas abrió los ojos, posterior a que su alarma le lastimara los tímpanos por el volumen excesivamente alto en que la había puesto, ya que de otra manera no lograría escucharla y despertar, sentí que se estaba olvidando algo, revolvió sus cabellos castaños mientras daba tumbos hacia la ducha, percatándose apenas que su compañero de piso, quien es un rubio un par de meses mayor que él, no se encuentra en la habitación, su cama está tendida y cree recordar, vagamente, que le dijo la tarde anterior que tenía prácticas y un examen y por ello debía salir más temprano de lo usual, no está realmente seguro y tampoco es que le importa mucho; convencido de que si se pone a pensar en estupideces llegará tarde a clases (como suele ocurrirle con frecuencia), por lo cual se encamina a la ducha.

Una vez que termina, regresa a la habitación con una toalla atada en la cintura, maldiciendo al jodido clima por el puto frío que hace mientras se viste con su uniforme y una chamarra abrigadora y estorbosa, no odia el invierno, pero detesta tener que ir a clases cuando está nevando y morirse de frío en los salones de la universidad, los cuales siempre están helados, tomando su mochila y la caja de herramientas en que suelen guardar sus instrumentos sale de su habitación, los deja en el sofá largo de una plaza que tienen en la diminuta sala mientras se prepara un desayuno sencillo y rápido; como hacer habitualmente durante cada mañana mientras desayunaba antes de ir a clases, revisa sus redes sociales en el celular, fue entonces que cayó en la cuenta de qué es lo que olvidaba y empezó a maldecir por lo bajo.

Mira la fecha en la pantalla para confirmar sus sospechas y temores, gime hastiado al ver que, efectivamente, no se equivocó: el puto y jodido 14 de febrero, una fecha tan cursi, tan absurda y comercial, ¿Podía existir un día peor que ese? Park ChanYeol, un estudiante universitario de 20 años de edad, lo dudaba severamente, para él no existía un día peor que ese, no tenía nada en contra del amor y de las demostraciones de cariño, pero le es sofocante la cantidad de parejas que inundaban las calles, sobresaturando la mayoría de los locales, las muestras de presunción de una relación (lo cual no logra comprender, porque no encuentra la necesidad de alardear, en exceso, sobre ello) o de soledad; apenas son las 6:15 am y ya está cansado de las redes sociales, las cuales están plagadas de fotos, frases y estados relacionados al tema.

Por si fuera poco, está la fiesta que dar JongDae por San Valentín, la que se llevará a cabo durante la tarde-noche, una a la cual, tal como cree que le hizo saber desde que lo invitó hace un mes y medio atrás, no tiene intención alguna de ir, no le apetece tener que soportar un montón de borrachos y calientes un jueves, probablemente, si la fiesta fuera en viernes después de clases, y no un puto jueves y al día siguiente tiene clases desde temprano, quizás lo consideraría; conoce lo molesto que puede ser su amigo y lo irritante que se pondrá por que no asista, pero JongDae le puede chupar el pene. Realmente no comprendía como es que tanta gente había estado hablando de esa maldita fiesta como si fuera el evento del año, después de todo, siempre hacían lo mismo con las fiestas que su amigo organizaba.

Hastiado deja de lado el aparato, termina su desayuno con un malhumor palpable, se centra en realizar sus quehaceres habituales antes de irse a clases, lava la loza, tiende la cama y arregla un poco la sala de estar, postergando lo máximo posible su salida , no le entusiasma tener que ir a la universidad y ver aquellas muestras ridículas de amor, mucho menos las de la pareja de su clase de Gerodontología, quienes siempre están dándose tanto amor como si nadie los estuviera observando, besándose con la lengua de una manera que resulta bastante grotesco. Sin poder postergarlo más, tomó sus cosas y salió, dispuesto a ignorar todo lo que tenga que ver con tan absurdo día.

*❤*❤*❤*❤*❤*

A las tres menos cuarto, después de una jornada escolar agotada, regresa a su piso, sintiéndose aliviado por no tener que volver a salir en el resto del día, como cada año, no puede creer los extremos tan absurdos a lo que llega la gente , durante su cambio de clase mostró a un chico ser rechazado, quedándose sentado en una de las jardineras de su facultad, con un enorme ramo de flores, un oso de peluche y un corazón roto, pese a que no fue él quien fue rechazado, se siente tan mal como si lo hubiera sido. Como si no fuera bastante, a esas alturas del día cree que había visto suficientes globos, post-it's con mensajes cursis, arreglos florales, chocolates y corazones en distintas presentaciones como para el resto de su vida.

Arroja sus cosas dentro de su habitación, agradecido porque finalmente puede quitarse el jodido uniforme y ponerse algo más cómodo, agradecido porque las paredes del departamento mitigan en buena medida el frío, se pone un pantalón elástico negro y una playera de manga larga y cuello de tortuga, continúa firme en su decisión de no asistir a la fiesta de JongDae. Una vez que se cambia se dirige a la sala, dispuesto a ver la televisión y así relajarse y olvidarse de qué día es, sin embargo, apenas la enciende, un comercial le insinuó que no lo conseguiría tan fácilmente.

- Es el 14 de febrero, el día de los enamorados, qué mejor que regalar flores... -bufó, a lo largo de sus 20 años de vida había visto demasiados botes de basura llenos de flores marchitas. Tomó de nueva cuenta el control remoto y cambió de canal, poniendo un programa que va sobre asesinatos, peritos, forenses y resolución de homicidios que va de maravilla con su humor, para su fortuna, funciona de maravilla y logra su cometido de distraerlo.

De pronto la puerta del apartamento 461 se abre, ChanYeol aprovecha que su ensimismamiento en la televisión se ve interrumpido para mirar la hora en el reloj blanco de pared, son las cuatro de la tarde con quince minutos y un cansado Byun BaekHyun, su compañero de piso, entra en el lugar, luego de quitarse los zapatos, arrastra los pies hasta el sofá y se sienta pesadamente a su lado, no es hasta que el aludido tiró la mochila al suelo que ChanYeol repara en que se ve más pesada de lo usual y que el rubio lleva consigo una bolsa grande de papel con corazones amorfas de un rosa bastante cursi.

- Llegué –anuncia cansado- me encontré a JongDae antes de salir de la universidad, dice que te pateará el trasero si te atreves a faltar.

ChanYeol traga en seco, esperaba que BaekHyun no sacara el tema de la dichosa fiesta a colación tan pronto.

- Bienvenido ¿Tú iras? –el mayor lo mira con incredulidad.

- Por supuesto, dijiste que iríamos juntos, lo prometiste, Yeol, se lo dijiste a Dae, dijiste que iríamos juntos cuando comentó que mi ex también irá ¿recuerdas? – mierda, es cierto, piensa el castaño cuando aquella conversación emerge de lo profundo de su memoria- incluso te encargaste de que sus amigos lo supieran; si no me llevas a la maldita fiesta, yo te patearé el trasero –amenaza.

- ¿Qué se supone que es eso? –dice el alto señalando la bolsa, queriendo cambiar de tema, si el mayor quiere ir, es seguro que termine arrastrándolo a la estúpida fiesta y realmente no tiene ganas de poner un pie ahí.

BaekHyun sonríe con cierto deje de maldad en la mirada, evidentemente se ha dado cuenta de que ChanYeol no tiene la intención de llevar, por lo que, en venganza, decide molestarlo un rato, sin apartar los ojos de su compañero de cuarto deslizar el cierre y vació el contenido de la mochila y la bolsa de cursis corazones rojos: una pila de cartas, condones, chocolates, una lata de chantillí y dulces cae sobre la mesita que ocuparon para comer mientras ven la televisión,

- ¿Pero qué...? –jadea el más alto.

- Me los regalaron a lo largo del día –explica el rubio- ¿quieres algo? Te regalo alguna cosa, pero solo una.

ChanYeol, un estudiante universitario de cirujano dentista en su cuarto año, mira con horror y recelo a BaekHyun, quien estudia la carrera de dietética y nutrición, y eso parece importarle muy poco al susodicho; el problema del más alto no recae en que a su compañero de piso le gusten las cosas dulces, lo que le molesta a ChanYeol de la situación es ver a BaekHyun, la mayor parte del día, comiendo dulces, los cuales esconden en diversos sitios del piso y, como si no fuera suficiente, los mastica de forma bastante audible, lo cual suele poner al alto de los nervios.

- No.

- Perfecto, más para mí –comenta mientras toma una paleta del montón de dulces y se la lleva a la boca.

- ¿Sabes la cantidad de azúcar que tienen esas mierdas y lo que le hacen a tus dientes? -habló con un tono de voz serio, no recibe respuesta alguna durante un par de minutos en que el rubio degusta el dulcemente- ¿Me estás escuchando?

- Lo sé, por si no te has dado cuenta, te estoy ignorando, ChanYeol.

Lo único que el menor recibe como respuesta es un bufido, BaekHyun continúa comiéndose el dulce, y sabiendo lo mucho que molesta a ChanYeol, comienza a morder con fuerza la paleta, tronándola de forma audible en la boca.

- Deja de comer esas mierdas, se te van a picar los dientes.

Con los nervios crispados, ChanYeol sujetó el palo de plástico de la paleta entre sus largos dedos, su pene dio un pequeño salto dentro de su ropa interior al ver la forma tan erótica en que la paleta abandonó los labios del mayor, haciendo un sonido obsceno debido a la saliva, asustado, lanzó el dulce lejos, el cual cayó directamente en la maceta del cactus a medio morir que tienen cerca de la ventana.

- ¡¿Un caso eres un jodido imbécil?! –Grita disgustado- ¡Todavía estaba buena!

- ¡Se te van a picar los dientes si sigues comiendo esas cosas de forma tan descuidada! Deberías ser más cuidadoso con lo que comes, estudias nutrición, deberías poner en práctica las cosas que ves en tu carrera.

- ¿Eso a ti qué te importa? Por supuesto que pongo en práctica lo que aprendo, aún así puedo comer lo que sea mi jodido antojo, además me lavo los dientes con frecuencia y si se me pusieran mal es mejor para ti, tendrás un paciente para tus prácticas.

- Esa no es una excusa para que lo sigas haciendo; a nadie le gusta una persona con los dientes llenos de caries y el esmalte desgastado.

- Te aseguro que a SeHun no le importa cómo tengo los dientes, él dice que tengo la sonrisa más bonita que ha visto –murmura bajito, aún así, ChanYeol lo escucha y le dedica una mirada envenenada.

- SeHun es un idiota -bufa.

- Pero al menos él es claro con lo que quiere, a diferencia tuya, él me ha reiterado en varias ocasiones las intenciones que tiene conmigo y lo mucho que le gusto, tú, a pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros, no me has dicho ni una vez que te gusto; eso te hace mas idiota que SeHun.

Dando por finalizada la discusión y dispuesto a continuar ignorando al más alto, BaekHyun se levanta para tomar la lata de chantillí, sin ganas de ver su mirada de reproche, dolida, se sienta en el suelo, recargando la espalda en el sofá. Enojado por la verdad de las palabras del más bajo, ChanYeol se levanta y le arrebata la lata de las manos, inevitablemente admira su rosada lengua que salió antes de que el contenido caiga en su boca y arroje la lata al suelo con fuerza, el contenido que habia comenzado a salir termina en el suelo. Molesto, BaekHyun se aproxima al alto, le jala el pantalón y el bóxer, aprieta el dispensador de la lata, echándole en el pene una cantidad considerable de chantillí antes de soltar el elástico de las prendas y empujarlo de vuelta al sofá. El más alto chilla de forma poco masculina.

- ¡¿Pero qué mierda te pasa?! –grita alterada por la textura de la crema.

- Tú te lo buscaste –responde con simpleza.

- ¡Por supuesto que no!

Un silencio se forma entre ellos, ChanYeol toma un par de respiraciones en un burdo intento por calmarse, él tan sólo hizo el comentario de los dulces por el bien de los dientes de BaekHyun, no con un afán de molestar o por hacer una maldad; él tan sólo asumió que BaekHyun sabe los sentimientos que tiene hacia él y por ello pensó que no es necesario expresarlo con palabras puntuales, es bastante duro percatarse de que no es así. Está a punto de levantarse e irse a su habitación, cuando una voz lo detiene.

- ChanYeollie, ¿Me perdonas? –pese a emplear un tono suave y dulce, en su voz no hay ni una pizca de arrepentimiento.

ChanYeol observa aquella expresión lastimera y su corazón se ablanda, no puede luchar contra esa mirada de perrito y ese puchero tan adorable que sólo BaekHyun sabe hacer, el enojo se evapora de su cuerpo por ese truco barato que siempre tiene efecto en él.

- Depende, ¿vas a quitarme los restos de chantillí del pene de la forma en que chupabas la paleta?

Un silencio surge entre ambos mientras se observan fijamente. La tensión sexual ha estado flotando entre ellos desde el primer instante en que se conocieron, la atracción que hay entre ellos es innegable desde el minuto en que se conocieron; de vez en cuando suelen tener insinuaciones discretas entre ambos, pequeñas miradas descaradas y diminutos roces aparentemente accidentales en la calle, así como besos y caricias candentes dentro de las paredes de su hogar, sin pasar de metrose mano sensible, sin embargo, nunca se han atrevido a hacer una insinuación tan directa y tentadora como aquella.

- Si insiste... -contesta relamiéndose los labios.

El más alto sediendo queda pasmado, no comprende en un primer instante las palabras de su interlocutor. Después de soltar un bufido, harto del estado estupefacción de su compañero de piso, BaekHyun se agacha y, mientras desciende baja los pantalones elásticos y el bóxer del alto, moviéndolos con esfuerzo apenas lo suficiente para liberar el miembro inerte del menor.

- Vamos, Yeol, alza los pies -apremia- si no vas a ayudarme, al menor déjame quitarte está cosa.

El alto hace lo que le pide, levanta sus piernas un tanto apurado que resulta ligeramente gracioso, una vez que queda desnudo de la cintura para abajo, BaekHyun lo obliga a volver a sentarse mientras se arrodilla, acaricia las piernas largas, con pequeñas lamidas va quitando el chantillí que se esparció en sus muslos en el momento en que le despojó de su ropa, por simple picardía evita rosar el miembro de ChanYeol, el cual va creciendo poco a poco ante su atenta mirada.

Con su lengua roja a causa de la paleta que había estado comiendo, comienza a lamer la crema batida que le quedó en el miembro, tomándose su tiempo hasta eliminar la mayor parte de los restos blancos. apetecibles labios color cereza dejan un suave beso en la punta de su palpitante pene luego de bajar con sumo cuidado el prepucio, antes de introducírselo a la boca, su cavidad oral se encuentra tan caliente que ChanYeol lanza un gemido ronco mientras observa como su miembro es engullido con facilidad; los cabellos rubios bailan al compás de los movimientos lentos de su cabeza, moviéndose de arriba abajo.

Luego de unos minutos de hacerle una mamada al mayor se separa para poder respirar y relajar la mandíbula, masturbándolo para que su grado de excitación no baje en lo más mínimo, un hilo de saliva mantiene unida aquella apetitosa boca con su miembro; aquellos dedos, largos y finos, masajean con maestría su pene, con su mano izquierda acaricia los testículos, la suma de todo se siente jodidamente bien, ¿dónde demonios aprendió a hacer eso? Los labios de Byun vuelven a engullir a su miembro, dejándolo más empapado y brillante con cada movimiento de su cabeza, la imagen se le apetece a ChanYeol sumamente erótica y provocativa. Un destello travieso y burlón se asoma en aquellos fina ojos delineados.

Permanecen un par de minutos así, los suficientes para que BaekHyun pueda notar un cambio en medio del sabor dulzón que el chantillí dejó, un sabor nuevo se extiende a lo largo de sus papilas gustativas, sabiendo de qué se trata abandona su labor, delinea con su lengua y labios la vena que atraviesa el pene y, esa acción confirma sus sospechas, el líquido preseminal comenzó a hacer su aparición; en medio de su tarea de chupar y morder la punta con delicadeza, siente una mano colarse por entre su cabellera, es entonces que se da cuenta de que, hasta ese momento, había permanecido con los ojos cerrados; las pequeñas y firmes embestidas que ChanYeol hace lo obligan a entrecerrar los ojos, embelesado por la imagen que el más alto le regala: sus piernas abiertas por completo, su torso subiendo y bajando con la respiración hecha un auténtico lío,puta boca y jadeos.

- Es suficiente –dice el menor con voz una octava más roncale- levántate.

Una vez que el rubio lo hace, ChanYeol, mientras aprovecha para calmarse un poco, dirige sus manos hacia el cinturón del mayor, lo retira con cuidado, suelta el botón del pantalón y baja la bragueta, el sonido del cierre descendiendo le eriza los vellos de la nuca, con cuidado coloca sus manos en la estrecha cintura de BaekHyun y mediante una caricia sensual baja los pantalones y bóxer todo lo que puede; necesita la ayuda del mayor para retirar aquellas prendas tan ajustadas que suelen utilizar habitualmente.

Cuando ambos se encuentran con la mitad inferior sin prenda alguna, ChanYeol se sienta de nueva cuenta, obligando al mayor a sentarse en su regazo, sin necesidad de intercambiar palabras, las manos de ambos se dirigen a sus palpitantes erecciones y las masturban a la par . Esta vez fue el turno de ChanYeol de jugar con los muslos bien formados, suaves, rellenos y firmes, mientras sus bocas se unieron en un beso exigente y húmedo, su mano libre se dedicó a apretar y recorrer esos muslos. Mientras el ambiente se iba caldeando de a poco, gotas de sudor comenzaron a recorrer sus frentes, cuellos y espaldas, cuando el calor fue insoportable se separaron para romper de lo que les restaba de ropa; aprovechando la separación, BaekHyun se aproximó a la lata de chantillí que yacía olvidada en el suelo,

- Los dulces no son tan malos, Yeol –comenta BaekHyun como quien no quiere la cosa- este es un buen momento para que te lo demuestre -Volvió a sentarse a horcajadas en los muslos del más alto, quien lo mira con recelo- ¡Abre la boca vamos! Te prometo que te va a gustar.

A pesar de las palabras, ChanYeol abre la boca dispuesta a enunciar a los males que los dulces provocan, sin embargo, antes de que pueda protestar, el mayor hace su movimiento, empujándolo hasta que queda recostado a lo largo del sofá.

El rubio coloca una cantidad considerable de chantillí en diversos puntos del cuerpo del más alto, para quitarlos va lamiendo y mordiendo, cuando se aburre del sabor decide tomar una de las barras de chocolate y embarrarla a lo largo del cuerpo del menor, BaekHyun deja su imaginación volar y aprovecha sus regalos: coloca ositos de goma al lado de los pezones del castaño, mordiendo aquellas protuberancias porque lo siento, me equivoqué, creí que eran las gomitas, forma un camino de lunetas y dulces suaves que se extienden a lo largo y ancho de su marcado abdomen, se mete puñado de dulces que explotan en la boca antes de volverle a hacer una mamada. Pese a lo que imaginó al principio, a ChanYeol terminó por gustarle la idea (salvo por el intento fallido de BaekHyun de ponerle una gomita salvavidas en el pene como si fuera un anillo), mentiría si dijera que no disfrutó como un auténtico hijo de puta el probar todos aquellos dulces de la boca del mayor, el pasarse de boca a boca, con la lengua, algunos de los caramelos con sabor a cafe resulto ser algo bastante estimulante.

ChanYeol atrae el cuerpo del mayor hacia sí, besándolo y mordiendo sus labios hasta que quedan, si es que es posible, aún más rojos; gracias a que el sofá es de una plaza, la escasa distancia que deben mantener para no caerse provoca que cualquier movimiento, por superficial que fuera, se transforme en un roce placentero que los hizo gemir y gruñir, incapaces de quedarse quietos sus bocas y lenguas trazaban largos caminos húmedos y cálidos en la piel del contrario. Ciertamente desesperado, BaekHyun se levanta del sofá, acomoda al castaño para que se siente y, mientras se sienta en su regazo, toma la mano izquierda de ChanYeol, bajo su atenta mirada comienza a lamer con gula tres dígitos, humedeciéndolos con su saliva hasta que lo extraño propicio,posteriormente, mientras se besaban, el castaño dirigió sus dedos a la entrada del mayor,

Nuevamente, cuando BaekHyun consideró que era suficiente, se alzó ligeramente, bajo la mirada de ChanYeol toma su pene y lo guía a su entrada, lentamente, a su ritmo, comienza a autopenetrarse, jadeando con cada centímetro que se introduce. Echa la cabeza hacia atrás mientras pronuncia el nombre del más alto con la voz rota en el momento en que engulle por completo la longitud del castaño, los brazos de ChanYeol, que gruñe por sentir su miembro asfixiado en tan exquisita estrechez, se enredan en su cintura, una mano comienza a acariciar su espalda, la otra nunca abandona su posición, el menor se encarga de morder y lamer el cuello del rubio para distraerlo, en determinado momento se dan algunos besos exigentes, la suma de las sensaciones logra distraer a BaekHyun y menguar el dolor que siente. Despues de esperar un par de minutos abrazados,

- Mierda, BaekHyun –gimió con la voz excesivamente ronca- si te atreves a detenerte te mato.

- No me amenaces, hijo de puta, ought tratarme mejor –aunque su expresión aparentemente es de molestia, un gemido agudo se escapa de sus labios cuando ChanYeol lo nalguea con fuerza, exigiendo más acción y menos palabras, está seguro de que le quedará marca , pero en ese momento no puede importarle menos que nada.

El castaño lleva sus manos hasta las nalgas de BaekHyun y las separa, mueve sus caderas vigorosamente al encuentro de la entrada del mayor, ayudándolo a continuar moviéndose, continuando con el ritmo rápido y placentero que da de lleno en su punto dulce. La melodía de gemidos desmesurados que comenzó cuando comenzaron el encuentro continúa en aumento, los sollozos de placer y los gruñidos que flotan en el aire se hacen más constantes, el sonido de las carnes chocando resulta lascivo; de pronto siente las uñas del rubio clavarse en sus hombros, su voz suena más quebrada y él no puede evitar contraer las puntas de los pies, sintiendo el orgasmo próximo, masturba al mayor mientras se mueve a la par, mordiéndose los labios hasta que finalmente llegan al orgasmo con pocos segundos de diferencia. Su mano aprieta el glande del mayor,

ChanYeol besa las mejillas y el cuello del mayor, que se desplomó sobre su pecho, de forma perezosa mientras intentan regular sus respiraciones, una vez que los latidos de sus corazones se calman, comparten pequeños y ligeros besos hasta BaekHyun se incorpora para volver a observar al castaño a los ojos.

- ¿Entonces no iremos a la fiesta?

El menor recorrió con la mirada a BaekHyun, su cuerpo con un brillo aperlado a causa del sudor, sus mejillas apetitosamente sonrojadas, el pelo revuelto, su pene aún dentro de él... realmente no tiene ni la menor intención de dejarlo ir, al menos no tan pronto.

- Prometo compensarte y llevarte a la maldita fiesta que haga JongDae el próximo año, te aseguro que hará alguna –en eso ambos jóvenes están de acuerdo- este año quedémonos aquí follando.

- Está bien, pero el próximo año podría invitarme a salir –comenta BaekHyun- podría llevarme a una cita.

- ¿What? – preguntó ChanYeol, observándolo como si de repente le hubiera salido un tercer ojo en la frente.

Ambos hombres se miran un par de minutos, examinándose minuciosamente en un intento de descubrir qué es lo que se encuentra pensando el otro.

- Invítame a salir.

- Yo... eh... podría ser... -accede- ¿quieres ir a ducharte o comer algo? Puedo preparar lo que tu quieras.

- ¿Eso es todo?, ¿tan pronto quieres que me limpie y coma? Me decepcionas, Parque. Te demostré que los dulces pueden ser buenos, a cambio deberías hacer algo bueno por mí –sonríe con coquetería- puedes devolverme el favor justo ahora y chuparme el pene, no alimentarme.

Ambos se observan, lentamente una sonrisa cómplice se dibuja en sus labios.

- Está bien, te voy a follar tan duro y tantas veces que mañana no vas a poder caminar, vas a gritar tantas veces mi nombre que te vas a quedar afónico - BaekHyun se estremece ante la expectativa de lo que le espera en la cama- Vamos a la habitación.

- Así me gusta, eso está mucho mejor –dijo mientras le regalaba una sonrisa deslumbrante- con esta actitud llegarás lejos –finalmente se levanta y se encamina directo a la alcoba, ChanYeol mira hipnotizado la manera en que su semen se escurre entre las piernas del mayor mientras camina- No olvides traer la jodida bolsa de dulces – dice antes de cruzar la puerta.

- A la orden.

ChanYeol se levanta, toma los dichosa bolsa y mete unos cuantos dulces en ella, este San Valentín no es lo que él esperaba, contrario a lo que creía, le está gustando mucho y planea disfrutarlo hasta que ya no puede más, sabe que al día siguiente tendrá que soportar los reproches de JongDae, pero le importa una mierda, en ese preciso momento, su única prioridad es follar a BaekHyun como si no hubiera un mañana.