Prólogo
Seis años antes
Jungkook observó a Jimin mientras el metía su mano en la ranura de su escasamente poblada caja de San Valentín con sus nervios zumbando… era una sensación extraña para él, ésta inseguridad.
Él no daba su vida como garantizada exactamente, pero no había muchos conflictos arrojados en su camino, tampoco en los de sus compañeros o de su familia. Era demasiado joven para apreciar plenamente la bendición de tener una vida tranquila, pero tenía la edad suficiente para entender que no todos la tenían tan bien como él.
Había amado a Jimin desde que lo había conocido. Él había sido su primer amigo desde su primer día en el jardín de Infantes. No había querido que su madre lo dejara en ese grande, nuevo y espantoso lugar lleno de extraños. Jimin había llegado mientras él luchaba con las lágrimas y puesto su mano en la suya. Con una sonrisa, le había llevado a la mesa para colorear y él había estado enamorado desde ese día en adelante.
Nunca había olvidado eso; él había sido su consuelo, su rayo de luz en la tormenta oscura de emociones.
Debido a su sensibilidad por él, él fue uno de los pocos que había notado el cambio en el durante los últimos años. Había pasado de ser un niño dulce, divertido, que siempre sonreía, y siempre podía hacer a los otros reír, a alguien que estaba en silencio y raramente sonreía.
Lo hizo sentirse triste, principalmente porque no sabía el por qué, y por lo tanto no podría arreglarlo.
Nunca se dio por vencido. Pensaba que si sólo seguía tratando, podría encontrar a ese chico otra vez. Incluso más que eso, él quería que supiera lo que sentía, lo que realmente sentía por él. No pensaba que pudiera saber cuánto quería estar con él, lo mucho que lo amaba. Esperaba que su tarjeta de san Valentín especial aclarara esto.
Jimin metió su mano en su caja, sacando con indiferencia las pequeñas tarjetas genéricas compradas en tiendas, que en su mayoría lucían personajes de dibujos animados en ellas, junto con un cursi, falso sentimiento. Apenas les echó un vistazo mientras las hacía a un lado. Él podría haber creído que le eran totalmente indiferentes, que estaba lejos de sentir algo por ellas, excepto por la pequeña curva en la esquina de su boca.
Finalmente llegó a la de él. Podía darse cuenta porque la sonrisa cayó de su rostro y su frente se arrugó en consternación, mientras su mano estaba detenida, recuperando el avance. Tiró un poco, luego giró su mano en un ángulo para maniobrar la grande y plegada pieza de papel, desenvolviendo la abertura.
Jimin miraba fijamente hacia el frente. Jungkook se sintió avergonzado de repente, inseguro sobre su regalo hacia él. Tal vez era estúpido… era estúpido. Era idiota e infantil. Con los diferentes colores de los corazones en capas uno encima del otro. Debería simplemente haber comprado algo diferente en la tienda, habría sido mejor. Cerró los puños a sus costados mientras un rubor se acercaba a sus mejillas.
Entonces él lo abrió, leyó las palabras que había escrito ahí, y su estómago se cerró.
Algo asombroso sucedió entonces. Como el sol naciente en el horizonte, su sonrisa apareció, cambiando su semblante, iluminando su rostro de una manera en que él no había visto durante mucho tiempo. Sus ojos se encontraron con los de él, y en ellos él pudo ver su respuesta.
Jimin se puso de pie, y caminó inseguramente hacia él, su sonrisa vacilando ligeramente. Luego se volvió hacia el armario de los abrigos, dándole una mirada que lo atrajo hacia él. Miró a su alrededor para asegurarse de que nadie estaba mirando, esperó un minuto o algo, entonces lo siguió adentro.
Estaba de pie en la esquina trasera, esperando, con la preocupación frunciendo su ceño, retorciendo sus manos, hasta que vio a Jungkook. Su rostro se despejó y una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.
Jungkook se acercó, deteniéndose justo frente a él. El miró hacia abajo, sus ojos volviéndose lentamente hacia él mientras se acercaba. Levantó su boca a la de él y lo besó. La sorpresa lo mantuvo congelado durante un largo momento antes de derretirse, inocentemente, besándolo de regreso.
Él era el chico de sus sueños, y con su beso le dijo que era finalmente suyo.
Pero cuatro meses después Jungkook y su familia se mudaron lejos.









Amo todas tus historias ...pero esta con este título....me da miedo que termine triste y voy a llorar !! 🤧
que hermosura 😍
Cómo que se fue lejos??? 😭😭😭