HOMOFÓBICO.
PRIMER DÍA DE CLASES DE REGRESO DE LAS VACACIONES DE VERANO.
Un pequeño niño de nueve años, ojos color verde y una larga hilera de pestañas, corría hacia la gran oficina de su padre. Luego de terminar la escuela, el chofer siempre lo llevaba al edificio de abogados del cual su padre era dueño, pues el señor Malik prefería tenerlo ahí todo el día junto a él, que solo en casa rodeado de empleados y empleadas, ya que su madre vivía de viaje o en el spa junto a sus amigas.
- ¡Papá! ¡Te extrañé mucho!-, gritó el pequeño de tez morena, quien traía una bonita corona de flores sobre su cabeza. El hombre lo miró extrañado, con el ceño completamente fruncido, y luego de darle un beso en la mejilla y abrazarlo con fuerza, lo alejó suavemente desde los hombros.
- ¿Por qué traes eso sobre la cabeza? Eso lo usan las mujeres, Ciel. Si te ven los demás, van a creer que eres un maricón-. Zayn Malik tomó la corona que traía puesta su feliz hijo y la lanzó al papelero que siempre mantenía a un lado de su escritorio. El pequeño lo quedó mirando con los ojos muy abiertos, con confusión y algo de tristeza.
- ¿Qué es ser un maricón, papá? ¿Es algo malo?
- Sí, campeón. ¿Te la regaló alguna de tus compañeritas?-, dijo Malik en un tono juguetón y alborotando el cabello de su hijo, a lo cual Ciel respondió con una tímida sonrisa y algo sonrojado.
- ¡No, padre! Las hicimos en la clase de artes. Nuestro profesor de este año es tan amoroso y bueno. Las construimos y luego le regalamos la corona a la persona que más queríamos del salón. Así que con Simón nos las regalamos mutuamente-, las últimas palabras el chico las dijo más en un susurro, sin mucha confianza como había comenzado la conversación.
El moreno de 35 años se dejó caer sobre su silla de escritorio, con ambas manos entrelazadas sobre su vientre y con bastante coraje. No le gustaba para nada lo que había pasado con el nuevo profesor. No estaba de acuerdo con esas nuevas formas "liberales" de educar a los más pequeños. Al parecer iba a tener bastantes roces con él en las reuniones de apoderados que tendría durante el año.
AL DÍA SIGUIENTE EN LA ESCUELA.
- Lamento mucho que el tío Zayn haya tirado a la basura la corona que te hice. Te quedaba muy linda. Además la hice con las flores que me ayudaste a recoger-, murmuró el castaño de ojos marrones, quien era un poco más alto que su amigo y estaba usando la corona que Ciel le había regalado la clase anterior.
- No puedo usarla porque no soy un maricón-, dijo con mucha confianza el niño más bajo con sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón. Estaba tan seguro de sus palabras, como si realmente supiera el significado tras ellas.
El profesor quedó boquiabierto al escuchar la declaración del niño. Antes de reaccionar y tomar medidas drásticas, se dedicó a analizar la situación, pues él no conocía aún las familias tras los niños que estaban a su cargo durante ese año. Lo único que sabía era lo que había visto la clase anterior, y que provenían de familias bastante poderosas económicamente hablando, al igual que él, sino jamás le hubiesen dejado brindar clases en el lugar. Sí, la educación seguía siendo un negocio para las personas que gozaban de un sinfín de privilegios.
-Ciel, ven a mi escritorio, por favor-, dijo en un tono bastante calmado, pero lo suficientemente fuerte para que él pudiera oírlo. Le regaló una sonrisa amigable y una suave caricia sobre su hombro. - Cariño, ¿por qué le dijiste a tu compañero que usar las coronas que construimos ayer con mucho amor, es para maricones? ¿Sabes el significado de esa palabra, corazón?- murmuró el profesor poniendo toda su atención en el más pequeño, sin moverse de la silla tras su escritorio. Quedar a la altura de sus alumnos mientras conversaban, poder mirarlos a los ojos y transmitirles confianza, era muy importante para él.
- ¡Oh! Sí, mi padre me lo dijo el día de ayer. Dijo que eso era malo, y yo no quiero ser malo. Por eso debo enseñarle a mis amigos a no ser malos-. El niño estaba sonriendo ampliamente, igual que en el momento en que había intercambiado coronas con Simón. Él no tenía idea de nada, y cambiar las enseñanzas que le daban sus familiares iba a ser demasiado difícil, pues viviría enfrentado a constantes contradicciones. ¿Qué iba a hacer?
- Comprendo, amor. Tengo una nueva pregunta para ti-. El niño asintió nuevamente con su encantadora sonrisa en los labios, y con sus características manos dentro de los bolsillos. -¿Tienes libre acceso a internet?-
-No, profesor. Sólo cuando está mi padre o madre presente. Y para hacer las tareas o informes, siempre estoy junto a mi papá. Mi mamá no está mucho tiempo en casa.
Perfecto, pensó Liam. Esta es la oportunidad para que el padre comprenda a través de su hijo.
- Me gustaría que investigaras, junto a tus padres, el significado de la palabra "maricón". Será muy importante que lo hagas. ¿Sabes por qué?- El niño negó con la cabeza, con sus ojos muy abiertos y llenos de confusión. -Porque me ayudarás durante la clase del jueves. Vas a hablarle a tus compañeras y compañeros sobre tu investigación, y así complementar la clase que yo dé ese día. ¿Qué te parece? Ambos seremos profesores-.
Ciel se sintió muy importante. Iba a hacer una clase junto a su profesor Liam Payne, al cual estaba comenzando a querer muchísimo. Rió con felicidad, abrazó al hombre y se fue corriendo a contarle a sus compañeras y compañeros. Liam quedó completamente feliz, pues veía en Ciel un gran líder, e iba a ayudar a que él y todos sus alumnos y alumnas, construyeran sus propias opiniones respecto a la vida. Iba a ser difícil, pero no imposible.
17:00 HRS DEL SIGUIENTE DÍA.
El profesor Liam Payne se encontraba pintando con pinceles y pinturas acrílicas un gran dibujo para la exposición que haría el día jueves. Los y las alumnas se habían ido ya a sus casas, así que él decidió quedarse en su lugar de trabajo para terminar sus pendientes. Estaba vistiendo un muy lindo overol/jardinera color celeste pastel, y bajo él, una camiseta de manga larga de color rojo con rayas blancas horizontales. Unas zapatillas blancas a la moda, y una muy linda corona de flores que le había regalado una de sus alumnas. Estaba tranquilo, tarareando una canción que se reproducía desde su celular, pero se sobresaltó cuando escuchó que la puerta del salón se abría con fuerza, escuchándose un fuerte golpe, y cerrándose del mismo modo. El joven de 23 años frunció el ceño y dejó caer el pincel sobre el escritorio, sin importarle que este se pudiese ensuciar.
- ¿Qué le suce...-
Fue interrumpido inmediatamente por un hombre alto y de tez morena, con unos ojos casi idénticos a los de un niño que él conocía muy bien, sólo que en un tono marrón. -¿Quién mierda te crees? ¿Vas de salvador por el mundo? ¿Cómo te atreves a meterle esas ideas en la cabeza a niños de tan solo nueve años?-
El hombre estaba bastante enojado, y escupía palabra tras palabra apoyando ambas manos sobre el escritorio de Liam, arruinando de paso todo su trabajo, simplemente para ser amenazante contra el chico frente a él. El castaño de ojos color miel estaba asustado, apoyando todo su peso sobre el respaldo de su silla, mientras miraba con el ceño fruncido al apoderado muy, pero muy enojado. Llegó a pensar que había cometido un grave error en su decisión.
- Cálmese, señor, por favor. Primero dígame cuál es su nombre, y podemos llegar a un acuerdo o conversar cualquier cosa que le haya molestado a ese nivel-.
-¿A este nivel? ¿Te parece muy inteligente mandar a un crío de casi diez años de edad a investigar esa palabra de mierda? ¿Eres imbécil? Yo pago este colegio para que eduquen a mi hijo, no para sermones sobre el libertinaje o asquerosas... tendencias homosexuales-, dijo con una mirada de desprecio hacia el profesor al notar la corona de flores que adornaba sus cabellos. Este ya no pudo soportar más y se levantó de su silla dejando escapar un pesado suspiro mientras limpiaba sus manos y se dirigía hacia la puerta. El más joven no pensaba seguir esa discusión, y prefería retirarse del lugar. Zayn Malik por supuesto que no se lo iba a permitir y lo cogió fuertemente del brazo.
-Señor... ¿Malik, supongo? Me está haciendo daño. Le pido por favor que me suelte, si no quiere recibir una denuncia de mi parte-. Liam tomó valor sin saber de dónde, y enfrentó al apoderado mirándole a los ojos. Su mirada asustadiza y suave como la miel le rogaban al mayor, así que este inmediatamente hizo caso. Claro que no le tenía miedo a una simple denuncia de un profesor de cuarta, pero algo en su mirada le ablandó el corazón. El castaño acarició la zona donde el apoderado le había herido y se alejó rápidamente de él. -Lamento mucho causarle esos problemas, pero no es correcto que el niño vaya afirmando que está mal ser algo que él ni siquiera conoce. Yo sólo quería que él investigara por su cuenta, y así construyera una propia opinión respecto al... término, luego de la orientación que yo les diera el día de mañana.
-¿Una orientación... homosexual?-, escupió Zayn mirando al chico de pies a cabeza, transmitiendo su desprecio.
-Estamos en 2021, señor. ¿Cuál es su problema con las personas diferentes a usted? ¿Por qué existe tanto prejuicio en su cabeza? Sé que luego de verme y conocer mi forma de ser, piensa que soy homosexual. Lo puedo notar en cada mirada de asco que me regala y llevamos sólo un par de minutos... charlando-, dijo Liam con su característico y meloso tono de voz. Y bueno, sí era homosexual, pero no por vestirse o ser de esa forma. Sonrió ante sus propios pensamientos, que le jugaban en contra durante situaciones cómo estas.
-No puedo creer que alguien como tú pueda estar dando clases en esta escuela tan distinguida. Debes estar seguro de que haré hasta lo imposible para sacarte de aquí. No debes ser nada más que un muerto de hambre-, dijo Zayn orgullosamente, al mismo tiempo que metía sus manos dentro del bolsillo del pantalón. Liam rodó los ojos, sonriendo enternecido al notar que padre e hijo eran iguales en algunos aspectos. Dio un salto para sentarse sobre el alto escritorio y así poder estar un poco más nivelado a la altura de quien estaba allí, discutiendo con él.
-¿Alguien como yo? ¿Se refiere a que soy gay...? Porque créame que venimos de la misma clase social. Usted no valora mi profesión. Piensa que un abogado es superior a un profesor, por eso me llama muerto de hambre. Pero vengo de una familia bastante acomodada, estudié aquí, y... no es por presumir, pero soy el heredero de esta "distinguida" escuela, que fue como usted la llamó-.
Zayn se quedó de pie analizando cada una de las palabras del nuevo profesor de su hijo, pero sin perder ese orgullo con el que siempre iba por delante.
-Liam Payne, futuro director de esta escuela-, estiró su mano con mucha emoción y una sonrisa amable, esperando que el apoderado la tomara, pero terminó bajándola con algo de incomodidad al no ser bien recibido el saludo de presentación. -Mi abuelo me habló sobre usted. Dice que es un abogado muy distinguido del país, pero yo no lo creo-, el moreno arqueó una ceja ante la confesión del más pequeño, y lo observó con curiosidad, esperando el momento de contraatacar nuevamente, como el buen abogado que era. -Sí, la verdad es que usted ha defendido a muchísimos empresarios corruptos que realmente merecían ir a la cárcel, pero gracias a usted no están allí-.
-Ese es mi trabajo, profesor-, dijo mirando directamente a los ojos mieles que expulsaban amor y bondad, algo que lograba tranquilizarlo.
-Y mi trabajo es guiar a mis alumnos para que construyan su propio significado del mundo en el que vivimos. Le pido por favor que me deje hacer mi trabajo-.
Ambos se giraron de repente cuando vieron entrar a un hombre de largo cabello castaño y algunos reflejos rubios naturales al salón. Vestía una musculosa color negro, dejando ver sus grandes brazos tatuados, y unos vaqueros super casuales. Era un actor muy reconocido por su personaje de Aquaman, llamado Jason Momoa. -¿Interrumpo?-, dijo el hombre que recién venía llegando, el cual se acercó a los dos hombres que se encontraban en el salón e inmediatamente dejó un dulce beso en la frente de Liam.
-No, amor, no interrumpes. El señor Malik ya se iba. Creo que ya le quedó todo clarísimo-.
-Buenas tardes, caballeros. Y no, Liam Payne. Volverás a escuchar de mí muy pronto-, dijo Malik girándose para disponerse a salir del salón de clases de su hijo.
-Espero que sea en la reunión de apoderados del día viernes. Y no olvide la cartulina que debe traer su hijo el día de mañana, con su investigación sobre la palabra "maricón". Es un excelente estudiante, realmente sería muy injusto reprobarlo por culpa de su padre-, sacudió su mano en dirección al moreno, para despedirse con mucha emoción, para finalmente regalarle un dulce beso en los labios a su novio a un lado de él, que no entendía nada de lo que estaba pasando.
-¿Qué estaba pasando con ese sujeto?- preguntó Jason Momoa dirigiendo su mirada confundida a su pequeño novio sentado sobre su escritorio. Se posicionó entre las piernas del menor para quedar más cerca de él y tomarlo con fuerza desde sus caderas.
-Mh, es un apoderado que piensa que soy demasiado homosexual para ser el profesor de su hijo-, murmuró el castaño de bonitos ojos mieles, viéndose encantador ante su novio con aquella bonita corona de flores que tenía sobre sus cabellos. -Espero llegar a llevarme bien con él, o Ciel tendrá que irse de esta escuela. Eso no me gustaría nada-.
El hombre de largos cabellos depositó un delicado beso en los carnosos labios de su novio, recibiendo de su parte suaves caricias a lo largo de sus brazos desnudos, para luego ayudarlo a limpiar toda la pintura arruinada por Malik sobre el escritorio.
DÍA VIERNES A LAS 20:00 HRS.
-¿Sabes la razón por la que tu padre nos ha citado a esta cena? No confío en el señor Payne sin la presencia de tu abuelo. Es el único que logra detener sus comentarios de mierda-, dijo en un murmuro Jason inclinándose hacia la oreja de su pareja para que sólo él pudiera escucharle.
Liam iba a responderle a su novio, quien con mucho trabajo había accedido a ponerse un traje elegante para asistir a ese lujoso restaurante de comida italiana, cuando vio a un niño corriendo hacia él con mucho ánimo para darle un abrazo. Liam se levantó inmediatamente de su asiento para recibir con mucho gusto el cariño de su alumno, y finalmente le regaló unas dulces palmaditas en su espalda.
-¡Hola, cariño! Qué casualidad encontrarnos aquí. ¿Cómo estás?-, preguntó Liam inclinándose sólo un poco para quedar a la altura de Ciel, cuando vio que se acercaban unas muy caras piernas. Intentó disimular su disgusto por la presencia del hombre con el que nada más ni nada menos que una hora atrás, había tenido una nueva discusión durante la reunión de apoderados, donde una gran mayoría de padres y madres habían apoyado al contrario. -Señor Malik. Buenas tardes-.
-Señor Payne-, dijo observando altaneramente al menor frente a él, y asintiendo en saludo a Jason Momoa.
-Este es el restaurante favorito de papá Zayn, así que hemos venido a cenar-.
-Qué coincidencia, cariño. ¡También es mi restaurante favorito!-, chilló Liam abrazando nuevamente a su alumno, ganándose una mirada de repudio de parte del padre del niño. -Espero nos encontremos más seguido entonces. Quizás cuántas veces nos hemos visto y ni siquiera nos dimos cuenta-, alborotó el cabello del pequeño que de un segundo a otro corrió lejos del lugar a jugar con algunos niños que estaban en el restaurante.
-Buen provecho, caballeros-, dijo cínicamente Zayn antes de alejarse. Podía sentir la mirada del profesor clavada en su espalda. Definitivamente ambos se caían muy mal.
Ya habían terminado de cenar cuando el padre de Liam dejó en posición sus utensilios sobre el plato, indicando que ya había acabado de comer, así que la señora Payne, Liam y Jason pusieron toda la atención en lo que tenía que decir.
-Llevas una semana dando clases en la escuela, Liam. Sólo una semana y ya me has causado muchísimos problemas-, se podía notar el enfado en la voz del padre de Liam.
-Padre, sólo estoy haciendo mi tra...-.
-¡No te atrevas a interrumpirme!-, gritó el hombre asustando a todos sus acompañantes de la mesa, y también a todos los clientes VIP del restaurante. Liam rodó los ojos y se mantuvo en silencio, observando distraído su copa de vino tinto medio llena. -En el acto escolar del día lunes vas a disculparte públicamente con todos los apoderados de la escuela, y no volverás a meterle ideas en la cabeza a los niños... Dije que no te atrevas a interrumpirme-, gruñó el hombre nuevamente al notar la cara típica de un berrinche de su hijo. -Vas a hacer lo que te digo o te voy a echar de mi casa, te voy a despedir, y también a desheredar, Liam James Payne. Piénsalo, tienes hasta el lunes antes del acto-, terminó de decir sus palabras y se levantó de la mesa junto a su esposa, quien se encontraba en completo silencio mientras Geoff Payne regañaba a su hijo. -Y te cancelaré las tarjetas de crédito-, dijo en voz alta, llamando nuevamente la atención de las personas comiendo en las otras mesas, justo después de lanzar la servilleta con fuerza sobre su plato.
-Oh, carajo. Te dije que no confiaba en Geoff sin el viejo presente-, dijo Jason completamente en shock, observando el rostro de su novio quien aún no comprendía por completo qué era lo que estaba pasando. -Creo que este no es un muy buen momento para haber estudiado pedagogía. Los profesores ganan una miseria y tú estás... demasiado acostumbrado a los lujos que tu familia podía...-
Jason seguía transmitiendo palabra tras palabra, y no se había dado cuenta de que Liam había tomado su copa de vino, caminó directamente hacia la mesa de Zayn Malik, y vació el contenido sobre su cabeza. Ciel, el pequeño, no podía parar de reír al ver a su padre todo mojado y sucio con el vino que su profesor le había lanzado encima. El hombre de largos cabellos y de cuerpo tatuado inmediatamente se levantó de su silla y corrió hacia su novio. Lo tomó desde la muñeca derecha y se lo llevó fuera del lugar para ponerle el casco con rapidez y subirlo sobre su moto para llevarlo directo a su casa. No iba a permitir que al chico se lo llevaran detenido por la estupidez que había hecho.
MISMO DÍA A LAS 22:00 HRS.
-¡... y pum! El vino estaba sobre mi papá-, chilló el menor, bajo la mirada atenta de Simón y Niall Horan. Ninguno dejaba de reír, algo que tenía demasiado molesto a Zayn, pero se limitó a navegar por internet desde su iphone, esperando tranquilamente y con su pijama ya puesta, en uno de los sillones del gran salón de su casa.
-Luego Aquaman vino y lo salvó de que mi papá le hiciera daño-, todos lo quedaron mirando completamente sorprendidos.
-¿Cómo que Aquaman, Ciel?-, dijo Niall Horan ya bastante emocionado con toda la historia que el pequeño contaba. Parecía un crío más, y no el vicepresidente de la corporación de abogados más importante del país.
-¡Te lo juro, tío! Aquaman es el guardaespaldas del profesor Liam-, dijo el chico bastante entusiasmado, con sus ojos llenos de alegría, mientras que su mejor amigo Simón asentía tras las últimas palabras que Ciel acababa de decir.
-Bueno, ya es suficiente. Vayan a la cama de inmediato o no volveré a darte permiso para hacer pijamadas en tres meses-. Los dos niños se fueron corriendo escaleras arriba bajo la divertida mirada de Niall. Le encantaba que su hijo con el de su mejor amigo se llevaran así de bien en la vida. Se querían demasiado y se podía notar a leguas.
-¿Cómo es eso de Aquaman?-, dijo unos minutos después Niall Horan, al mismo tiempo que se servía una copa de whisky.
-El actor, Niall. Jason Momoa es un maricón igual que el profesor de nuestros hijos. Salen juntos-. Las últimas palabras iban acompañadas con mucho desprecio y asco. -Por eso he hablado con Geoff, y si ese profesor de cuarta no pide disculpas públicas en el acto escolar del día lunes, lo va a despedir-.
El castaño de ojos azules se quedó mirando a su mejor amigo con el ceño fruncido, pero no abrió la boca hasta que se tomó todo el contenido de la copa. -¿Y a ti en qué te afecta que ellos sean maricones? Vi cómo pusiste a casi todo el mundo en contra del chico durante la reunión de apoderados que realizó. ¿No viste sus ojos de cachorro? ¡Hizo pastelitos, Malik!-
-Ese es el problema, mi amigo. No es un buen ejemplo para nuestros niños. No importaría que fuera maricón con discreción. ¡No! Todo el mundo tiene que enterarse de lo que es. Y no le basta con eso, sino que le enseña a nuestros niños sus tendencias... homosexuales-.
-¡Hizo pasteles, Zayn!-, volvió a exclamar Niall, alzando sus brazos en protesta. No encontraba lógica alguna a las palabras de su amigo. Pensaban demasiado diferente, y lo comprendía. Así que no entraba en discusiones con él.
-Pues serán los últimos pasteles que hará para nosotros, porque ya nos dio su respuesta-, murmuró apretando su celular entre sus manos, mientras que su mirada se encontraba perdida en la pared tras su mejor amigo.
-Oh, claro. Lo del vino. ¿Crees que fue por eso?-
-Eso me imagino. No debe haberle hecho mucha gracia enterarse que debe darnos unas disculpas públicas si quiere volver a ser profesor en ese colegio-. Zayn se encogió de hombros bastante calmado.
-Eso le pertenece, Malik. Es el heredero de toda la corporación educativa. ¿En serio piensas que le vas a ganar en esto? Lo único que vas a lograr es que expulsen a tu hijo por tu culpa. Por ser un horrible apoderado y no valorar los pasteles de bienvenida que hizo el heredero de las escuelas donde nuestras familias se han educado por años-, Niall se sirvió una nueva copa, pero en esta ocasión también le sirvió a su amigo.
-No, tranquilo. Geoff no apoya al mocoso ese. Lo único que quiere es vender la corporación cuando su padre muera. Estuvimos conversando muchísimo al respecto. Sabes que nos llevamos bien desde que era nuestro profesor. Me dijo que su padre quiere dejar todo al nombre de Liam, y por lo tanto, me necesita como abogado para que eso no sea posible. Es un tema bastante complicado-.
-... y todo esto por un par de coronas de flores. Nunca te perdonaré que rompieras la corona que mi hijo le hizo al tuyo-, gruñó Niall mientras le lanzaba a su amigo una almohada de decoración del sofá. Zayn rió divertido y simplemente levantó el dedo de en medio.
-¿No vas a realizar la denuncia por el... accidente del vino?
Zayn se quedó pensativo, pero luego de un par de segundos negó con la cabeza. -Creo que ya le estoy jodiendo mucho la vida a ese maricón. Me iré con calma-.
LUNES A LAS 09:00 HRS
-¡Y bueno, niñas y niños! Esta ha sido la clase de hoy. Pero antes de que toquen la campana para que vayan a comer y a divertirse un rato, quiero contarles algo que me tiene muy triste-, dijo Liam con ese tono tan amable que le caracterizaba, al mismo tiempo que daba un salto para sentarse sobre el escritorio, quedando así sus piernas libres para columpiarlas hacia adelante y atrás. Los niños y niñas se quedaron tranquilamente en sus puestos, esperando que el profesor hablara de una vez. -Hoy tengo que irme-. Los estudiantes se miraron unos a otros muy confundidos, así que el mayor prosiguió con sus palabras. -Fue maravilloso ser su profesor. Sé que fue muy, muy poquito tiempo, pero tengo que irme lejos de aquí-.
-¿Aquaman lo va a llevar a Atlantis, profesor?-, preguntó Simón con mucha inocencia, buscando una razón válida para que Liam ya no fuera más su profesor.
Liam se sonrojó y mordió su labio inferior para ocultar una sonrisa, pero al mismo tiempo había rastro de confusión en su rostro. Había sido cuidadoso de que nadie lo viera con Jason, pero no había logrado ser lo suficientemente discreto. -No, cariño. Yo no puedo ir allí porque no soy atlanteano, recuérdalo-. Balanceaba sus piernas hacia adelante y atrás para calmar sus nervios y no transmitir esas malas vibras a sus queridos niños y niñas.
-Es culpa del papá de Ciel-, gritó uno por el otro lado de la sala de clases. Todos se le quedaron mirando, sobre todo Liam, pues se puso alerta en el mismo momento para no perder el control de la situación.
-No cielo, claro que n...-
-Claro que sí. Escuché a mis padres hablar de que el papá de Ciel quiere que ya no sea nuestro profesor, o algo así-, gritó una niña esta vez.
Liam llevó su mirada hacia Ciel, quien tenía sus ojos abiertos de par en par y estaba a punto de llorar. El profesor se bajó del escritorio con gran velocidad y se acercó al pequeño para abrazarlo. -Silencio, niñas y niños. Están en un error. Con el señor Malik, padre de Ciel, somos muy amigos. Incluso tenemos el mismo restaurante favorito-, mintió el angelical chico, tratando de apoyar a su alumno que lloraba contra su vientre, lo cual logró calmar al pequeño de forma casi inmediata.
-¡Eso es cierto!-, exclamó Simón con entusiasmo. -Es cierto, porque el profesor Liam le lanzó un vino en la cabeza al tío Zayn. Ciel dijo que fue super divertido-.
Liam fingió una sonrisa directa hacia Simón, quien estaba demasiado orgulloso de la conclusión a la que había llegado, así que le fue imposible arruinar ese momento. -Sí, amor, fue muy divertido. Tienes toda la razón-.
MISMO DÍA A LAS 17:00 HRS.
-No te sientas tan triunfador, papá. Sabes que cuando mi abuelo se entere de lo que estás haciendo...-
-¿Cuándo tu abuelo se entere qué? Es un fósil viviente, Liam. Su palabra ya no vale. Vas a aprender a la buena o a la mala a obedecer las órdenes que doy, y como preferiste no seguirlas, ya sabes lo que tienes que hacer-
-¡Pero padre! Yo soy quien está siendo discriminado aquí, ¿por qué debería de haberme disculpado yo? Soy la víctima-, respondió Liam ya sin poder contener el llanto. Se limitaba a limpiar sus lágrimas con la manga de su camiseta.
-Padre nada. Fuera de aquí. Te advertí miles de veces que no estudiaras pedagogía, pero nunca me haces caso. Ibas a poder trabajar de profesor igual en nuestra empresa...-
-¡Son escuelas papá!-
-¡Como sea! Igual hubieses podido ser profesor en alguna de nuestras escuelas. Pero con otra carrera, te alcanzarías a dar los lujos a los que estás acostumbrado desde que naciste, sin necesitar mi apoyo económico o el de tu abuelo-
-¿Y ser un profesor incompetente como lo eras tú? ¡Por dios!, eras el peor profesor de toda la escuela, papá, acéptalo. Yo no los estoy perdiendo. Al contrario, ustedes me están perdiendo a mí, porque soy realmente un buen profesor y mis alumnos y alumnas me tienen muchísimo cariño-. Liam seguía llorando desconsolado y tomó entre sus brazos la caja donde guardaba todos sus materiales que había llevado a la escuela para trabajar durante sus clases. -Vas a volver a saber de mí, papá. Voy a hacer justicia por lo que le pertenece a mi abuelo, y a mí-. Geoff Payne no tomaba en serio a su hijo, y pues lo único que creía era que estaba presenciando uno más de sus miles de berrinches que tenía por día.
Cuando el ojimiel abrió la puerta para retirarse de la oficina del director de la escuela, su padre, no podía comprender toda la mala suerte en un mismo día. Miró hacia arriba, buscando los ojos de Zayn Malik, y pudo transmitirle todo odio que no sentía por él, pero que sí quería sentir. El moreno pudo sentir en su alma la tristeza que le transmitían esos ojos angelicales, y por primera vez sintió culpabilidad. Comenzó a cuestionarse a sí mismo si había llegado muy lejos con sus ideales luego de escuchar parte de la conversación entre padre e hijo tras la puerta.
Habían pasado sólo unos minutos cuando un pequeño ojiverde de casi diez años de edad se dio cuenta que su querido profesor Liam Payne se encontraba golpeando su propio automóvil mientras se empapaba de la fuerte lluvia de tormenta. Su padre le había dejado dentro del carro con seguro para niños, así que no podía hacer nada más que ver al hombre sentado junto su vehículo llorando, mientras era consolado por las frías gotas de lluvia.
No pasó mucho tiempo cuando Zayn Malik llegó al estacionamiento de la escuela, cubriéndose del agua con un grande y fino paraguas. Notó que su hijo desde el otro lado de la ventana le hacía señas con el dedo, por lo que miró tras de él y pudo notar el pequeño cuerpo de Liam Payne sentado a un lado de un lujoso vehículo y una caja completamente empapada al igual que él. Rodó los ojos y luego de abrir la puerta del lado del piloto, cerró el paraguas y se metió más que rápido para no mojarse.
-¿Qué haces, papá? Algo le sucedió al profesor Liam, tenemos que ayudarlo. Está desde hace mucho allí llorando. Creo que tuvo una discusión con su auto y no está Aquaman para rescatarlo. Es tu oportunidad de ser el héroe-, dijo el pequeño observándole con esos ojos de cachorro que le caracterizaban.
-No voy a...-
-¡Papá!-
-Puta madre, Ciel-, dijo sin importarle nada en ese momento el haber dicho una palabrota frente a su hijo e inmediatamente se bajó del coche, importándole muy poco mojarse. Se acercó al menor empapado y llamó su atención dándole leves golpes con su pie contra su pierna. -¿Eres estúpido? ¿Quieres morir? ¿Qué demonios haces ahí mojándote como un vagabundo?-, dijo con su característica prepotencia el azabache.
Liam levantó la mirada sin poder acabar con su llanto desconsolado. -Es que mi padre... y tú... y luego todo el mundo... y después mi novio... entonces ya nadie me quiere... y luego los niños-. Zayn tenía el ceño completamente fruncido. Estaba molesto, no había entendido ni el diez por ciento de todo lo que salía de los labios del profesor.
-¿Quieres calmarte de una maldita vez? No estoy mojándome aquí junto a ti por gusto, sino por el mocoso dentro del auto. Así que me dices de una vez qué demonios traes para intentar ayudarte o me voy de aquí para que mueras de una neumonía-, habló duramente Malik. Algo que no funcionó para nada, ya que sólo intensificó el llanto del castaño. El chico estaba deshecho.
Luego de murmurar un par de maldiciones cuando observaba las señas que le hacía su hijo desde el coche, no tuvo más remedio que tomar entre sus brazos a Liam para cargarlo sobre su hombro y lo metió dentro del asiento del copiloto. Estaban ambos completamente mojados, así que ya nada le importaba al moreno. Se sentó en su silla correspondiente de piloto y comenzó a cruzar la ciudad para irse a casa.
No pasaron muchos minutos cuando Liam dejó de llorar, y sólo se escuchaban pequeños y adorables hipidos de su parte, además de que era notorio el temblor de su cuerpo junto al castañeo de sus dientes. Se giró con timidez hacia el conductor del vehículo, mientras que se acurrucaba a sí mismo sobre su asiento, y dio una mirada a su ahora ex alumno en los asientos traseros, a quien le regaló una muy amable sonrisa, pero aún podía notarse la tristeza que sentía.
-¿Ya está bien, profesor?-, murmuró con mucho tacto el pequeño. No quería hacer llorar nuevamente al hombre.
Liam asintió, pero se sonrojó inmediatamente. No podía creer que le había dado una de sus crisis frente a uno de sus estudiantes. -Sí, amor. Estoy mucho mejor. Hoy no ha sido un lindo día-, dijo bajo la mirada atenta y cariñosa de Ciel. Zayn observaba por el espejo retrovisor las actitudes de su hijo hacia su profesor, y le sorprendió muchísimo la cercanía que habían logrado en tan poco tiempo. -Ya no es necesario que me llames profesor, cielo. Ya no lo soy-.
-¿Cómo debo llamarlo ahora? ¿Señor Payne?-
Liam dejó escapar una adorable risa y negó con la cabeza. -No es necesario que seas tan formal, amor. Puedes llamarme como lo desees, así que piensa en algo lindo-.
-¿A qué dirección debo llevarte?- escupió Zayn, tratando de intimidar al menor que viajaba a su lado.
-No lo sé. Mi novio se fue a otro continente a grabar una serie y no puedo contar con su ayuda-. Las lágrimas de Liam no tardaron en salir, mirando con esos ojos de cachorro abandonado en dirección al moreno.
-No. Te. Atrevas. A. Llorar. Otra. Vez-, dijo Zayn Malik ya bastante molesto con toda la situación. Liam inmediatamente ocultó su lloriqueo y limpió sus mejillas con el dorso de su mano.
-¿Quién es su novio, profesor?-, preguntó el pequeño con curiosidad. -¿Aquaman?
-Mjm...- asintió el ojimiel, observando de reojo al padre del menor para no causar molestias ante la ideología que este tenía.
-Maravilloso...-, murmuró el chico. Estaba alucinando con las fantasías que había inventado en su cabeza. No podía dejar de ver a su ex querido profesor como un príncipe o rey de Atlantis. -Eres un príncipe. Mis amigos van a alucinar cuando se enteren de quién es tu amigo, papá-.
Liam Payne rió con sus mejillas sonrojadas, aún acurrucado sobre su asiento, y Zayn Malik rodó los ojos.
Eran ya casi las siete de la tarde cuando Zayn y Liam se encontraban dentro de la habitación del primero, luego de haber tomado una ducha caliente y un par de medicamentos para evitar una horrible gripe. El castaño estaba envuelto en dos toallas, pues se sentía muy avergonzado de que el moreno mirase sus lonjitas. El dueño de casa ya no podía más con cada cosa que el profesor hacía o decía.
-¿Puedes por favor sólo tomar algo de lo que te dejé sobre la cama y vestirte? Somos hombres, tenemos lo mismo. Además, no tengo ni el más mínimo interés en mirarte-, dijo mientras se secaba el cabello con una de sus toallas blancas.
Liam completamente sonrojado dejó caer las toallas al suelo, dándole la espalda al mayor. El moreno no pudo evitar perderse en las curvas del cuerpo contrario. Estaba bastante rellenito, sí, pero no perdía la figura. Es más, le hacía ver bastante atractivo ante sus ojos. Sus pensamientos se esfumaron cuando intentó ponerse uno de los bóxer que él le había prestado y estos cayeron directamente al suelo. No pudo evitar reír por lo bajo y echar un vistazo al culo regordete que el chico poseía. No tenía idea de porqué se estaba fijando en todas esas cosas, pero quizás comprendía porqué un hombre como Momoa se había fijado en él. O eso creía.
-Si quieres puedo decirle a Ciel que te preste su ropa interior-, escupió en forma burlesca el mayor.
-No se preocupe, señor Malik. Sólo. Me pondré. Esta. Camiseta-, dijo Liam amablemente en respuesta, mientras que deslizaba por su cuerpo una de las camisetas negras de manga larga que su ex apoderado le había facilitado, quedándole claramente hasta mitad de muslo, y luego sin permiso se lanzó sobre la cama matrimonial.
-¿Qué haces? Esta es mi cama, no te acomodes-, gruñó Zayn ya de mal humor cuando vio a Liam girando sobre el colchón bastante feliz. -Recuerda que sólo te puedes quedar esta noche aquí. Así que intenta solucionar muy rápido tu problema-.
-¿Mi problema, señor Malik? Es el problema en el que usted me metió por su homofobia-, murmuró Liam arrodillado sobre la cama, quedando frente a Zayn que se encontraba de pie frente a la orilla.
-Yo no soy homofóbico. Para nada-.
-Claro que lo es. Aunque no lo entiendo, para serle sincero. No logro comprender porqué a las personas les molesta tanto que a los hombres nos guste recibir una polla en el culo o en nuestra boca. O... -
-Ya entendí-, interrumpió Zayn mirando hacia la puerta. En cualquier momento podría entrar su hijo y escuchar esas palabras por parte de su profesor. -Lo único que le voy a pedir es que no sea así de liberal al hablar frente a mi hijo, o vamos a tener muchísimos problemas-.
Liam rodó los ojos, aludiendo a que sus palabras estaban demás, así que inmediatamente cambió de tema. -¿Quiere ser mi abogado? Junto a mi abuelo vamos a necesitar uno, ya sabe, para recuperar lo que nos pertenece. Él siempre me dijo que la escuela y corporación iban a ser para mí, por mi vocación-. Sus ojos brillaban llenos de ilusión mientras hacía la propuesta al moreno. -Además es usted uno de los mejores abogados del país. Siempre gana sus casos. No tengo dinero ahora, pero si ganamos, lo que es muy seguro, puedo darle una gran suma de dinero-.
Zayn observó a Liam con completa atención. Se veía tan ilusionado, que le estaba costando trabajo interrumpirlo y decirle que estaba llegando a ciertos acuerdos junto a su padre. -Lo siento, Liam. No sé si estabas enterado de los asuntos legales de tu padre, pero tengo ciertos acuerdos con él a los cuales me es imposible renunciar. Seré su abogado en este caso-.
El menor palideció de repente, y se quedó en completo silencio. Su rostro ya no tenía esa característica chispa de entusiasmo y emoción. -Eso quiere decir que mi abuelo y yo no tenemos ninguna posibilidad de ganar este caso...-
-No llores-, gruñó enfadado Zayn nuevamente al escuchar que el ex profesor de su hijo comenzaba nuevamente con sus lloriqueos. Se odiaba a sí mismo por hacerle caso a su hijo y sentirse culpable por todo lo que al castaño de bonitos ojos miel le estaba pasando.
AL OTRO DÍA A LAS 13:00 HRS.
Liam se encontraba junto a Ciel frente al gran televisor de la sala de estar, mientras que bailaban al son de la música de BTS. Resultó ser que ambos eran verdaderos fans de la banda surcoreana, y llevaban toda la mañana bailando y cantando. El más pequeño de la casa vestía aún su pijama azul con estampados de cohetes, y Liam la camiseta que Zayn le había dado la noche anterior. Bajo ella tenía unos calzoncillos que el moreno había conseguido al final de su closet de hacía muchos años atrás.
Zayn apareció de repente junto a Niall y Simón por la puerta del gran salón de estar, llamando la atención de Liam y Ciel. Ambos se dieron vuelta con una amplia sonrisa, y no pasó mucho tiempo cuando ambos pequeños se abrazaron como si hacía semanas que no se veían.
Horan le dio una mirada de pies a cabeza al profesor sin disimulo, quien andaba descalzo y sus pálidos y regordetes muslos quedaban a la vista. Zayn frunció el ceño completamente sacado de onda y se dispuso a intervenir de inmediato cuando el ojimiel apagó el televisor.
-Él es Niall Horan, el padre de Simón, y vicepresidente de mi corporación de abogados-, dijo Zayn apuntando elegantemente con su mano a su amigo a un lado.
-Lo sé, señor Malik. Lo conocí en la reunión de apoderados. Es un admirador de mis pastelitos de bienvenida-. Liam rió con sus mejillas completamente sonrojadas, ganándose un suspiro por parte de Niall. -Cuando quiera puedo hacer algunos sólo para usted. Tengo mucho tiempo libre luego de perder mi trabajo, dinero, herencia, padre...-
-Ya entendimos, señor Payne-, gruñó Zayn Malik.
Niall soltó una carcajada, pero guardó silencio inmediatamente, pues Liam y Zayn le estaban mirando con cara de pocos amigos.
-Y dime, ¿ya encontraste a donde ir? Yo no te puedo tener metido en mi casa ni un minuto más. Creo que te he ayudado bastante-.
Niall miró a su amigo sin poder creer sus malos modales, y le sorprendió aún más que Liam no le respondiera del mismo modo tan prepotente.
-Bueno, señor Malik. Poniendo en la balanza todos los problemas que me ha causado en menos de una semana, y la ayuda que me ha brindado desde entonces...- Zayn rió cínicamente, introduciendo sus manos en los bolsillos de su lujoso pantalón, dando a entender que se venía una larga discusión verbal. Pero Liam inmediatamente lo interrumpió. -Y sí, señor Malik. Muchas gracias por su hospitalidad, sólo estaba esperando que la señorita del servicio me entregara mis prendas de vestir. ¿O espera que recorra la ciudad en estas condiciones?-
Niall volvió a mirar de pies a cabeza al menor y mordió su labio inferior. -Yo no tendría problemas con que se quedara así-, susurró. Por supuesto Zayn y Liam escucharon sus palabras perfectamente, ganándose el castaño de ojos azules un buen codazo por parte de su amigo, y una ceja arqueada por parte del ex profesor de su hijo. -Me refiero aquí, en esta casa. Después de todos los problemas que este imbécil le ha causado, profesor-.
El castaño de ojos mieles se acercó a los dos hombres coquetamente. Sabía que el ojiazul le estaba coqueteando, y no tenía problemas con seguirle el juego. Sobre todo para molestar al dueño de casa.
-No tiene que llamarme profesor, señor Horan. Ya no lo soy. Al menos no de su hijo-, dijo dando una rápida mirada hacia el moreno a un lado, pero fingiendo una adorable sonrisa.
-Sí tiene que llamarme señor Horan, la verdad me gusta mucho-, dijo con una voz más ronca, mirando directamente a esos ojos mieles que le transmitían paz y bondad.
Liam Payne rió tímido ante las palabras del ojiazul y acarició la mejilla de este con las yemas de sus dedos por apenas un par de segundos. -Es usted un amor de persona, señor Horan. Creo que nos llevaremos muy bien. Me alegra que sea abogado igual que el señor... aquí presente-.
Zayn Malik no podía creer lo que estaba presenciando en su propia casa. Su mejor amigo coqueteando con un hombre. Se sacó tanto de onda, que ni siquiera se había dado cuenta de que se encontraba solo junto a Niall en el lugar. Cuando al fin reaccionó simplemente se quedó observando al hombre que en ese minuto se encontraba sirviendo dos copas de whisky en el bar.
-¿Qué?-, cuestionó Niall con una sonrisa en sus labios, mientras entregaba la copa a su amigo frente a él. Zayn le arrebató la copa con brusquedad y bebió todo el contenido de una sola vez. Se veía bastante molesto. -¿Qué, Zayn?-
-Eres asqueroso, Horan-, gruñó Malik.
-¿Por coquetearle descaradamente o por querer llevármelo a la cama?-
-Por ambas. Es un hombre, imbécil. Si tu padre se enterara estaría muy decepcionado de ti-.
-Tengo treinta y cinco años, campeón. Me importa una mierda lo que otras personas piensen o hablen sobre mí. Ese chico tiene algo y voy a ir por él...- Los labios del ojiazul estaban pegados contra su copa vacía, mirando con los ojos entrecerrados hacia su mejor amigo. -A no ser que estés celoso-, murmuró ocultando con mucho esfuerzo su diversión cuando Zayn lo miró completamente molesto.
-Vete a la mierda, duende de mierda-, dijo Zayn alejándose del lugar directamente a su habitación.
-¡Genial! ¡Lo invitaré a mi casa!-
Zayn ignoró las palabras de su desquiciado amigo y subió las escaleras perdido en sus pensamientos. Sin siquiera tocar, se adentró a la habitación de invitados donde Liam había pasado la noche. El chico se encontraba con el torso completamente desnudo, y Malik pudo apreciar un tatuaje de unas mariposas volando a la altura de su corazón.
-Lo siento, no acostumbro a tocar. Nunca tenemos extraños en casa-, dijo Zayn cerrando la puerta tras de él y quitando la mirada del cuerpo del hombre menor.
-¿Su amigo siempre es así de... coqueto con otros hombres?-, cuestionó Liam mientras se ponía su camiseta ya lavada, seca y planchada por las chicas del servicio. -Es bastante guapo, pero tengo pareja-.
-No es maricón-, escupió Zayn.
-No me agrada para nada que utilice ese tipo de palabras frente a mí. Creí que había aprendido algo luego de la investigación que mandé a hacer junto a su hijo-. Liam miró a los ojos del dueño de casa, y este simplemente dejó escapar un suspiro. -Y bueno, quizás no es homosexual, pero sí bisexual, como Jason-, murmuró el ojimiel encogiéndose de hombros.
-¿Es normal que entre parejas homosexuales se den la espalda en momentos tan difíciles como estos?-, soltó Malik de un momento a otro, bastante curioso.
-Le dije que Jason tenía que irse del país a una grabación importante-.
-¿Y por qué no te contesta el teléfono?-
-Porque... cuando está grabando...-
-Si mi esposa estuviera pasando por algo así, nunca la dejaría sola. El trabajo es eso... sólo trabajo-.
Liam se quedó en completo silencio, con su mirada perdida en el IPhone sobre la cama.
-Él sabía desde antes de viajar lo que sucedió con tu padre. Él estaba ahí, en la cena en que Geoff te regañó frente a todo el mundo. Así que entiendo que su relación no es nada más que sexual-. Zayn hablaba completamente seguro, como si las conclusiones a las que había llegado en tan poco tiempo, y siendo completamente ajeno a ambos, fueran una realidad indiscutible. -Eso es lo que son la mayoría de relaciones no heterosexuales. Un acuerdo sexual... Pero la mayoría son tan liberales que cogen con cualquiera, donde sea y sin importarles el compromiso-.
-Oye, amigo. ¿Quién te hizo tanto daño en la vida?- dijo Liam completamente sacado de onda. -¡Claro que no es así! Yo jamás le sería infiel a mi Jason, y él tampoco a mí-, dijo buscando ser cálido con sus palabras, notándose el profesor de su interior, pero se pudo notar la inseguridad ante sus última declaración. -Esos rumores sólo se crearon para desprestigiar a las diversidades sexuales que existen. Es algo de hace muchísimos años atrás. Le juro, señor Malik, que hace muchísimo no me encontraba a un hombre de su edad tan cerrado de mente y extremadamente conservador-. Rodeó la cama para acercarse al dueño de casa y regaló unas caricias sobre el ceño fruncido de este con las yemas de sus dedos. -Ya deje de gruñir. Viva y deje vivir. Aprenda de su amigo. Es un bonito y adorable hombre con acento irlandés-.
El moreno no pudo evitar apreciar más de cerca el rostro del menor, y realmente tuvo que reconocer que parecía un ángel. Sobre todo cuando le regalaba esa sonrisa.
-Quédate hasta que tu irresponsable novio aparezca-, dijo el mayor sin siquiera pensarlo.
-¿Mh?- Liam le miró confundido.
Zayn se quería matar ahí mismo por soltar esa invitación sin siquiera pensarlo. ¿Ahora qué excusa iba a darle?
-¿A dónde vas a ir? Mi hijo te aprecia y reconozco que en parte es mi culpa que estés pasando por esto. No quiero que vayas a dormir a una plaza porque tu irresponsable pareja no se hace cargo de ti-.
-¿Se encuentra bien, señor Malik?- dijo Liam bromeando, para posteriormente tocar la frente del contrario parándose sobre las puntas de sus pies.
-No me hagas botarte a patadas de mi casa ahora mismo, Payne-, gruñó Zayn arrepintiéndose de dejar escapar su lado más humano con alguien a quien apenas estaba conociendo.
Liam rió tiernamente y se alejó dos pasos hacia atrás, alzando sus brazos en modo de rendición. -No es para nada una casa con grandes lujos como yo acostumbro a vivir, pero es mucho mejor que dormir en la calle, sin duda alguna-.
Zayn no podía creer lo que estaba escuchando por parte del chico, pero notó que este estaba bromeando con él cuando dejó un beso sobre su mejilla y salió corriendo de la habitación hacia la sala de estar. El moreno dejó escapar un suspiro y se maldijo internamente. Ese chico al parecer había venido a dar vuelta su vida entera.
DOS SEMANAS DESPUÉS A LAS 21:00 HRS.
-Liam, cocinas increíble. Desearía que nunca te fueras-, dijo Ciel fascinado con la pasta que el chico había cocinado para cenar junto a su padre, su mejor amigo y su tío Niall.
-Gracias, cariño-, murmuró Liam desde su lugar en la mesa del comedor. -Me enseñó mi ex novio italiano. Es un chef muy conocido-.
-Un chef, un actor... y próximamente uno de los mejores abogados de este país-, dijo Niall Horan mientras envolvía su tenedor con la pasta servida en su plato. Posteriormente guiñó un ojo en dirección al ojimiel, quien se limitó a sonreír y bajar la mirada cuando sintió sus mejillas arder.
-Eres imposible, Niall-, gruñó Zayn.
Los dos niños no eran tontos. Llevaban días notando cómo Niall Horan coqueteaba descaradamente con su profesor. Ellos se limitaban a intercambiar miradas y a reír divertidos ante la situación.
-Creo que mi papá está enamorado de Liam-, dijo Simón después de que todos habían acabado de comer. El ojimiel se sonrojó nuevamente. No encontraba un lugar donde esconderse de esa incómoda situación. -¿Ya se van a casar? Sería genial tener otro papá, sobre todo si es Liam. Nos ayuda con la tarea, cocina muy rico, juega con nosotros, nos ayuda a bañarnos, nos cuenta historias...-
Niall sonrió enternecido ante las palabras de su hijo y le alborotó el cabello. -Yo no tendría problema en casarme con ese principito, hijo mío. Pero él ha rechazado todas mis propuestas-. El ojiazul dramatizó el momento fingiendo un gran dolor en su pecho, ganándose una risotada de parte de Liam y su hijo.
-¿Quieres ser mi otro papá, Liam?- cuestionó Simón hacia su ex profesor, quien le miró con mucho amor y ternura, buscando la manera adecuada de rechazarlo sin herir sus sentimientos.
Pero le fue imposible, porque Ciel había lanzado lejos sus utensilios y se había ido corriendo del lugar con sus ojos llenos de lágrimas.
-Dios, Ciel-, murmuró Zayn segundos antes de correr tras su hijo.
El moreno no era estúpido. Podía notar que Ciel adoraba a Liam, y sólo llevaba un par de días viviendo ahí con ellos. Ya ni siquiera preguntaba por su madre, pues el ojimiel estaba cumpliendo el otro rol de padre para él. Entregándole todo el amor y atención que él solo no podía brindarle a su propio hijo. Se adentró a la habitación del pequeño y se acostó a su lado sobre la cama. Lo dejó llorar por unos minutos más, mientras se limitaba a susurrarle palabras bonitas y una que otra caricia.
-Liam es de nosotros, papá. No quiero que sea el papá de nadie más. No quiero que se case con el tío Niall-, lloraba el menor. Zayn terminó de comprender el problema, y se culpaba mentalmente por lo que estaba ocurriendo.
-Hijo, Liam no es de nosotros. Es simplemente un... amigo de la familia. Igual que tu tío Niall-.
-¡No! Yo quiero que sea mi otro papá para siempre. ¡No quiero que Simón se lo quede para él!- chilló el menor, encaprichado.
-Ciel, él no es un juguete o un objeto, hijo. Tienes que comprender eso. Es un invitado tempo...-
-¡No! Yo lo quiero mucho. Él me cuida y juega conmigo. Nos cocina, y hay alegría en nuestro hogar. Antes sólo esperábamos a que mamá llegara, pero como nunca aparecía, todo era muy triste y amargado-.
Zayn se levantó frustrado de la cama y respiró profundo. Nunca había visto así a su hijo. -Él no es tu padre, ni tu madre, Ciel. Él no es nada tuyo. Nada-.
El pequeño comenzó a llorar aún más fuerte, pero con su rostro escondido contra la almohada. En ese momento entró tímidamente Liam a la habitación, y luego de regalarle una mirada cálida al dueño de casa, se acostó a un lado de Ciel y le regaló amorosas caricias en su espaldita.
-Hey, principito. ¿Quieres contarme qué sucede?-
-Quiero que seas mi papá y no el de Simón-, murmuró Ciel intentando calmarse a sí mismo.
-Pero cariño, eso no va a suceder. Ambos tienen ya un papá, ¿para qué querrían otro?- Ciel miró al ojimiel y este le regaló una caricia en la mejilla. -¿Pero te cuento un secreto?- el menor asintió inmediatamente, dejando de llorar de repente. -Si tuviera la oportunidad de tener un hijo y poder elegirlo, por supuesto que serías tú. Te quiero muchísimo-, murmuró Liam abrazando con fuerza al niño hasta que al fin se quedó dormido.
Cuando salieron de la habitación del pequeño, Zayn llamó a Liam, pero este inmediatamente se giró para comenzar a hablar. -Sé que después de lo que acaba de pasar con Ciel me tengo que ir de su casa, señor Malik. Yo lamento muchísimo tod...-
-Ahora menos que nunca te puedes ir. Él piensa que eres su otro papá. No sé en qué momento dejé que esto sucediera, pero... piensa que eres su otro papá porque la inútil de su madre no hace su maldito trabajo-.
-¿Dónde está ella a todo esto?-
-Con alguno de sus amantes en quizá qué continente-, escupió el moreno.
-Al parecer las parejas homosexuales no son las únicas "liberales"... Lo siento, sé que no es el momento-.
Zayn estaba molesto, pero no con Liam, sino que con él mismo. Se dirigió a su propia habitación y comenzó a golpear la pared de cemento con uno de sus puños, sin detenerse. Liam llegó al lugar cuando la pared se encontraba con una gran mancha de sangre y no se le ocurrió una mejor idea que interponerse entre esta y el abogado.
-Te estás haciendo daño. Es suficiente-, murmuró Liam mirando a los ojos del contrario con algo de temor, sintiendo la respiración de este contra su rostro.
-No te entrometas, mocoso-.
-Me voy a entrometer porque... porque cuando tuve una de mis peores crisis de pánico, tú me ayudaste. Así que déjame ayudarte a ti ahora-. Liam tomó con ambas manos el puño herido de Zayn para que no intentara hacerse más daño, hasta que notó que el mayor realmente se encontraba estable emocionalmente.
Se habían quedado así por bastantes minutos. Sólo de pie, mirándose a los ojos. Había algo especial en el menor que le transmitía paz, amor y seguridad. Pero claro, el momento tenía que arruinarlo una de las sirvientas de la casa, quien luego de golpear tres veces y no recibir respuesta alguna, habló desde fuera. -Señor Malik, el señor Niall Horan y su hijo se van a retirar. Me enviaron a avisarle-.
-Yo iré, Danielle-, habló el castaño con seguridad, y se tranquilizó cuando escuchó los pasos de la chica alejarse del lugar. -Toma un baño y relájate. Yo vendré en seguida a curarte esta mano-, murmuró Liam antes de retirarse y dejar al hombre en su intimidad.
EL MISMO DÍA A LAS 00:00 HRS.
-¿Te duele la mano, Zayn? Quizás debamos llamar al doctor-. Liam estaba realmente preocupado por la mano del hombre. Él le había hecho curaciones, pero sentía que no era suficiente.
Luego de que el ojimiel despidiera a Niall y a Simón, volvió a subir hasta la habitación del dueño de casa y se acomodó en la cama matrimonial que este tenía en su habitación para esperar a que terminara de ducharse. Llevaba al menos dos horas sonrojado por la simple razón de que aquel dios griego se había quitado la toalla frente a él, dándole una gran vista a su entrepierna. Liam escondió su rostro avergonzado por al menos media hora contra las almohadas de la cama, bajo la risa escandalosa del contrario.
-No es necesario, me siento bien-.
-Lo tenías muy inflamado, quizás te rompiste algo-.
-¿Sabes qué es necesario? Que vayas de compras. Llevas usando mi ropa desde que llegaste y ni siquiera te queda. Mis camisetas te quedan como vestidos. No es normal que seas tan pequeño-, dijo Zayn en un tono confundido.
-No es normal que tú seas tan grande...- A Liam sin querer se le desvió la mirada a la entrepierna del moreno, y este al notarlo arqueó una ceja en su dirección, bastante impresionado.
-Tu novio desaparecido es igual de grande que Niall y yo-.
Liam hizo un pequeño puchero al recordar al hombre con el que no había tenido contacto desde que se había desaparecido. No era la primera vez que lo hacía, pero siempre terminaba perdonándolo.
-Su cuerpo engaña, porque lo que tiene entre las piernas no es nada impresionante-. El ojimiel decidió jugar al juego que Zayn había empezado. Quería divertirse un momento.
Esas palabras habían recorrido la polla de Zayn de forma inmediata. No podía creer que unas simples palabras de ese muchachito hubieran tenido efecto sobre él. Lo asoció a la abstinencia de semanas, pero también al hecho de que le calentaba de sobremanera que le dijeran lo grande que era su entrepierna. -¿Eso quiere decir que no te satisfacía en la cama?-
-¡No he dicho eso!-, se excusó Liam, bajo la sonrisa altanera de Zayn. No habían tenido una conversación así de amistosa y tranquila jamás, y lo estaba disfrutando más de la cuenta. Sobre todo al sentirse en la confianza de tutearlo. -¿Cómo fue que llegamos a esto? Estábamos hablando de lo mal que me queda tu ropa-.
-Oh, no. Mal no te queda. Me gusta bastante verte por mi casa mostrando el culo y esos muslos bonitos que tienes-.
-¿Te golpeaste la cabeza, estás borracho o estás siendo sarcástico?- chilló Liam con sus mejillas más sonrosadas que nunca. Quería escapar de ahí, pero al mismo tiempo sentía su cuerpo arder de deseo por ese hombre.
-Ninguna de las anteriores. Sólo digo la verdad-, dijo encogiéndose de hombros el azabache y acomodándose en la cama para quedar con su espalda contra el respaldo. -Soy un hombre. Hace semanas no tengo sexo y mi imaginación vuela-.
-Ay, por dios. Quizás deberías volver a tomar un baño-, murmuró Liam avergonzado. Se sentía un crío de quince años completamente nervioso.
-Cuando vi a Niall con intenciones tan serias junto a ti, me morí de susto. Te conozco hace muy poco, y eres un hombre... un hombre mucho menor que yo, pero llegué a la conclusión de que quiero esos ojos llenos de amor y bondad que posees, sólo para mí. No quiero que te vayas de mi vida jamás. Eres la luz que faltaba en esta casa y me volví loco al pensar que podrías serlo en otro lugar que no fuera aquí-.
-Qué estás diciendo...- Liam estaba en estado de shock. No podía creer todo lo que ese hombre que tanto le había despreciado, estaba soltando en ese momento.
-Cuándo Niall me decía que quería follarte en cada rincón de su casa, me moría de celos...- Zayn hablaba sin ningún filtro. Sólo miraba a Liam, para poder ver su reacción. -Quería ser yo el que te tomara en cada rincón de esta casa. Quiero-.
-¿Estás jugándome una broma? Porque si es una broma, no es nada divertido...-
-¿Tengo cara de estar bromeando?- escupió Zayn.
-No, tú nunca tienes cara de estar bromeando. Pero esto es muy extraño...-
-Está bien, no diré nada más. Puedes retirarte de mi habitación-, dijo Zayn levantándose de la cama y dándole la espalda al menor.
-Eres el hombre más homofóbico que conocí en mi vida. No pretendas que te crea de un momento a otro-, murmuró Liam. Había saltado de la cama donde se encontraba sentado y se enfrentó al hombre mayor.
El moreno no lo pensó más y tomó con fuerza al de menor estatura desde la mandíbula con una de sus grandes manos, y lo miró a los ojos un par de segundos antes de besarlo con pasión y lujuria. Por supuesto que Liam siguió el beso de inmediato. Existía una tensión sexual que podría sentir cualquiera que estuviese cerca.
-Quizás es un momento de calentura extrema y estás confundido-, intentó hablar Liam entre el beso, pero dejó escapar un pequeño quejido cuando Malik lo había azotado contra una de las paredes más cercanas.
El azabache recorría las curvas del ojimiel con ambas de sus manos, las cuales temblaban de una manera que hizo asustar un poco al menor, pues el hombre contrario se notaba demasiado desesperado. Este último lo tomó desde los muslos, y el más pequeño por inercia apoyó sus piernas sobre las caderas contrarias, al mismo tiempo que se abrazaba fuertemente con sus brazos desde su cuello.
-Si supiera cómo follar a otro hombre, podríamos averiguar si se trata de una simple calentura o...- murmuró Zayn mirando a los ojos de Liam, pero inmediatamente atacó los carnosos labios de este. El de pálida piel y mejillas sonrojadas no pudo evitar emitir un gemido cuando sintió contra él la dureza del abogado, y con mucho esfuerzo se separó del beso cuando tomó una decisión.
-¿Nunca has tenido sexo anal con una mujer?-, murmuró Liam con timidez, dejando salir su profesor interior, algo que hizo reír a Zayn.
-Claro que sí, ¿pero qué tiene que...-
-Es igual, imbécil. ¿Por qué sería diferente?-. Liam lo miró completamente confundido, recibiendo lo mismo por parte del mayor. Ambos se quedaron en esa misma posición por unos largos par de segundos, pero el menor se removió entre los brazos del contrario para que lo dejara en el suelo. En el momento en que lo consiguió se mordió el labio inferior con fuerza, pasando su mirada desde la entrepierna del hombre hacia sus ojos de hermosas pestañas. -Es lo mismo, sólo hay que...- El ojimiel estaba avergonzado, pero su calentura era mucho más grande. Así que sin permitirse pensarlo nuevamente, se arrodilló frente a Zayn Malik, bajó su ropa interior (que era la única prenda que vestía) y liberó la gran polla de este. Inmediatamente jaló con suavidad el prepucio hacia atrás y regaló una lamida en la punta del pene, mirando a los ojos del contrario en todo momento y ganándose un gruñido de su parte. -Sólo hace falta lubricar un poco-.
-Esto no debería ser tan excitante-, murmuró Zayn con sus ojos fijos sobre el chico arrodillado a su merced, quien se comía su gruesa polla como si de un chupetín se tratara. Sentía que se iba a correr en cualquier momento si seguía lamiendo y succionando su glande de esa forma.
-¿Por qué no?- dijo Liam deteniéndose.
-Me refiero a que... no recuerdo la última vez que me calenté a estos niveles-, respondió el mayor inmediatamente, pues no quería ofender al chico, menos en ese momento cuando le estaba comiendo la polla de una forma tan deliciosa.
El ojimiel rió enternecido, pues sólo estaba jugando con él, realmente no se había ofendido para nada. Se limitó a morder la punta del glande del moreno, ganándose un gruñido por parte de este, pero también un jalón de cabello como invitación para que volviera a hacerlo. Sonrió triunfante, antes de introducir toda la longitud a su boca nuevamente, pero cuando se dio cuenta de que el mayor lo estaba follando con desesperación, se dio cuenta de que estaba a punto de liberar su semilla, por lo que inmediatamente se alejó.
-Recuéstate sobre la alfombra-, pidió Liam en un susurro. Zayn inmediatamente le hizo caso, pero le extrañó la decisión del chico. Tenían una cómoda cama para disfrutar y él prefería hacerlo en el piso. Ambos ya se encontraban completamente desnudos, así que el ojimiel se sentó sobre los muslos de Malik, dándole la espalda para que su amante tuviera una buena vista de su culo frotándose contra su hombría. El mayor se estaba volviendo loco, incluso sus manos temblaban sobre las caderas blanquecinas de Liam, quien le regaló una provocativa mirada cuando se giró levemente.
-Me vas a matar de la desesperación-, gruñó Zayn desviando su mirada al techo. El líquido preseminal chorreaba desde la punta de su polla, y él estaba a punto de explotar cuando la habitación se había llenado de los gemidos de Liam mientras se follaba a sí mismo con sus propios dedos. Pero de un momento a otro, sin siquiera darse cuenta, el menor se encontraba empalándose con su polla. Soltaba maldición tras maldición bajo la caliente escena del culo del bonito profesor tragándose toda su longitud.
-Me siento tan lleno-, gimió Liam sin dejar de montar a su amante, sonriendo ladinamente cuando este lo apretó con posesión desde las caderas y comenzaba follarle rápido y desesperadamente. Él se dedicó a masturbarse a sí mismo, para llegar al orgasmo al mismo tiempo que ese salvaje abogado que le follaba como si no hubiera mañana.
Ambos cayeron rendidos sobre la alfombra. Respiraciones agitadas y cuerpos sudorosos luego del mejor sexo de sus vidas, pero era el momento donde al fin las culpabilidades tenían espacio.
-Nunca había sido infiel-, se escuchó decir a Liam. Zayn abrió los ojos y la sonrisa que había en sus labios se esfumó por completo. Dejando a un lado su orgullo, se acercó al cuerpo desnudo del menor a un lado de él, que se encontraba dándole la espalda, para abrazarlo desde la cintura con uno de sus brazos y atraerlo hacia él.
-Comprendo que estés arrepentido, pero no te sient...-
Liam se giró inmediatamente para quedar frente a frente con su amante. Le acarició las mejillas, y sonrió con timidez. Le encantaba sentir la barba del hombre contra su piel. -No estoy arrepentido-, dijo con seguridad.
Malik lo miró sonriente, y por primera vez Liam pudo ver amor y cariño en esos ojos que lo repudiaban en un principio, por lo que inmediatamente le regaló un beso en sus labios.
-Y respecto a la prueba que estábamos haciendo...-, Liam rodó los ojos y le miró atento. -No era sólo calentura. Y creo que fue un error hacer esta prueba, porque ahora me perteneces más que hace una hora-.
El ojimiel arqueó una de sus cejas y soltó una risotada, contagiando inmediatamente al dueño de casa. -Tú y nuestro Ciel, son los hombrecitos más posesivos que conocí en mi vida-, murmuró el chico contra los labios del azabache, quien tenía un brillo especial en su mirada.
-¿Nuestro?-
-Uhum-, asintió Liam. -Sé que estás casado... y que tiene una mamá, pero...-
-Pero nada. Y cállate, porque me encantas cada vez más con cada palabra que sale de tu boca-, dijo Zayn, para posteriormente dejar un beso en los labios del más pequeño y se levantó del piso, ayudando también a Liam. -Y no volveremos a tener sexo en el piso. La espalda se me hizo mierda-.
-Estás loco si piensas que vamos a tener sexo en la cama con un niño en casa-, dijo Liam sonriente mientras buscaba una nueva camiseta de Zayn para dormir.
-Para eso existen las camas. Él está al otro lado del pasillo, nunca escucharía algo-.
-Es un bebé, Zayn. Es mejor evitar futuros traumas-.
-Tienes que comprarte ropa. Ya casi no tengo camisas ni camisetas-.
-Sólo si prometes ser mi abogado en el caso contra mi papá y me ayudas a quitarle todo lo que me pertenece-, murmuró Liam ahora bajo las mantas de la cama matrimonial junto a Zayn, quien lo miró pensativo. -Está bien, entonces se lo pediré a Niall...-
Zayn se acomodó sobre el ojimiel, sosteniendo todo su peso sobre sus antebrazos para poder mirarlo a los ojos. -Retira lo dicho si no quieres que toda la casa te escuche gritar mi nombre-, gruñó celoso.
Liam soltó una carcajada, y negó con la cabeza, provocando a su nuevo amante. Pero este sin siquiera pensarlo, lo penetró con fuerza de una sola vez. Liam chilló fuertemente de dolor y placer, pero de inmediato cubrió su boca con ambas manos. Zayn lo estaba embistiendo como una bestia, sin detenerse en ninguna oportunidad. Liam no podía emitir palabra alguna, simplemente lloriqueaba de placer, gritaba y pedía más. Sus piernas estaban sobre los hombros del moreno, por lo que era una excelente posición para dar una y otra vez en su punto dulce.
Sólo bastaron un par de minutos para que Zayn explotara dentro de Liam y este último sobre su abdomen. Definitivamente el abogado no podría aburrirse del sexo con ese chico.
-No saldré en un mes de esta habitación-, lloriqueó Liam completamente avergonzado por lo que acababa de suceder. Seguramente todos escucharon sus gritos, gemidos, y el choque de la cama contra la pared.
-Seré tu abogado, mocoso. Sólo mantente alejado de Niall, porque eres mío-.
-Entendido, señor Malik. Espero no le moleste defender a un maricón como yo-, murmuró juguetón Liam.
-Espero no te moleste que te defienda un homofóbico como yo, profesor muerto de hambre-, contestó Zayn acomodándose nuevamente en la cama.
Ambos rieron por la ironía de la vida.
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Bueno, esta pequeña historia nació gracias a una tarde de aburrimiento. Sé que no es para nada interesante, y quizás hay muchas faltas de ortografía, cohesión, coherencia, y todo eso.
Cuando escribo sólo sigo sin detenerme hasta que me canso. Luego veo si me animo a publicarlo o no, sin siquiera hacer una revisión, porque me da muchísima vergüenza leer lo que yo misma escribo.
Bueno, eso. Cuando me anime a releer, haré las correcciones que sean necesarias.
Espero a alguien pueda gustarle mi pequeña historia, y si es así, podría hasta hacer una parte 2.
No me molestaría si comparten la historia con más ziam shippers. 🌷🤭