01
Mi cabeza dolía como nunca antes, veía la sangre en mis manos y los raspones a lo largo de todo mi cuerpo. No lograba levantarme y casi estaba por dejarme morir en un basurero de la enorme ciudad de Seúl.
Sabía que la muerte debía ser así, un profundo sueño que te consumía para nunca más despertar. Mis párpados pesaban y sólo una pequeña luz me hacía poder ver el estado en el cual estaba, mis piernas no reaccionaban, nada de mí reaccionaba.
"Ha llegado mi hora"
Susurré muy bajo y por primera vez en mi vida pensé en la posibilidad de poder descansar de todo aquel horrible mundo que me esperaba afuera de ese basurero.
Dejé que el sueño me consumiera...
...
¿o no lo hice como debía?
Desperté porque sentí algo frío en mis mejillas y luego comenzaron a arder. Me quejé con la poca voz que me quedaba y apenas me di cuenta de lo que estaba pasando, abrí mis ojos completamente asustado. Apenas logré ver bien vi a un hermoso chico de ojos color cielo; su cabello era negro como la noche, sus labios finos y delicados, su piel pálida pero con bastantes lunares y su nariz era pronunciada pero eso la hacía lucir adorable. No sabía si comenzar a asustarme porque un desconocido estaba tocando mi rostro o dejarle seguir con lo suyo.
-Supongo que todo esto debe ser muy confuso para ti ahora mismo -mencionó en voz baja mientras me miraba fijamente.
Suponía que en otras circunstancias me estaría levantando para salir corriendo por la puerta de la habitación, pero esta vez era diferente, no tenía ninguna intención de hacerlo. Él me transmitía confianza y sólo eso era necesario para mantenerme mirándolo fijamente sin moverme ni un centímetro. Su mirada demostraba perfectamente lo preocupado que estaba mientras me miraba detenidamente, lo cual me hacía experimentar miles de emociones que no podía describir.
...
En poco tiempo ya había puesto muchas curitas en mi rostro. Las luces estaban apagadas, por lo tanto sólo nos alumbraba la luz que provenía de los postes de luz que se encontraban en la calle. Se notaba que el lindo chico a mi lado estaba muy nervioso, sus manos temblaban apenas se acercaban a mi rostro. No aparentaba tener más de 17 años, lo cual me dejaba tranquilo al saber que quizás tenía mi edad.
-Está bien... creo que es todo lo que puedo hacer por ahora. Mamá no puede saber que estás aquí, ¿sí? -susurró para que sólo yo pudiera escucharle- Ahora... necesito saber de dónde vienes. Pensé que estabas muerto... hasta que pude notar que respirabas aún.
Era la primera vez que alguien se tomaba tantas molestias por mí. Por lo mismo estuve mirándole sorprendido durante unos largos segundos y luego comencé a pensar en el cómo contarle todo el infierno que había vivido todos esos años.
-Creo... creo que no recuerdo muy bien -hablé en voz baja sin querer mirarle a los ojos.
Mentía, era obvio que mentía. Pero sólo esperaba que él no lo notara.
-Tranquilo, me imagino que debe ser difícil, no estás en buenas condiciones.
Justo en ese momento pensé que ya me diría que debía irme y arreglarmelas solo por mi cuenta. Pero sólo se levantó y fue a buscar una pequeña caja que al parecer era una especie de botiquín.
-No quise mirarte de más si no estabas consciente... pero sé que debes tener heridas en otras partes. ¡Tengo vendas, pueden servir de algo! -dijo lo último intentando motivar un poco el ambiente- si quieres puedo poner algo de música... aunque no muy fuerte, si nos descubren me matarán.
Una muy estúpida sonrisa nació en mis labios y sólo asentí, intentando mantenerme tranquilo. Fue cuestión de segundos y ya había música sonando en la habitación. Él abrió la pequeña caja y tomó el borde de mi camiseta para luego mirarme buscando mi aprobación. Lo dudé un momento pero terminé asintiendo y él procedió a levantar mi camiseta, vi como sus ojos se abrían de par en par, habían muchos moretones a lo largo de todo mi abdomen sin contar las heridas que tenía pero de todas formas no hizo ningún comentario y con mucho cuidado me acomodó para comenzar a vendarme.
-Muchas gracias... y disculpa por todo esto, te prometo que apenas pueda te devolveré todo -susurré apenado para terminar soltando un sonoro suspiro.
-No es necesario, me alegra saber que pude ayudarte a tiempo -susurró de igual forma antes de regalarme una de sus hermosas sonrisas.
Mis ojos de un momento a otro se llenaron de lágrimas y terminé sonriendo mientras le miraba. Él realmente se veía una buena persona y saber que realmente estaba preocupado por mí, me hacía sentir especial por primera vez en mi vida.
...
Realmente podía decir que me alegraba el hecho de no haber muerto.
—
¡Hola! La verdad es que me avergüenza mucho estar haciendo esto porque siento que nadie leerá esta historia. Pero bueno, si es que llega a alguien de verdad espero que les guste mi boba creación. <3
Después de muchos intentos fallidos logré animarme a hacer una historia en la cual pondré mucho esfuerzo. Mi sueño es poder cautivar de alguna forma aunque sea a un lector y espero que esto les ocurra con la historia.
Comenzamos con un capítulo bastante corto, ¿no lo creen? Porque yo sí siento que es demasiado corto, aunque solo es el comienzo, prometo que con el pasar de los capítulos se volverán más extensos, lo prometo. <3
Creo que no tengo nada más que decir, solo darle las gracias a la persona o las personas que algún día lleguen a leer esto. De verdad me hará muy feliz si es que alguien lee mi boba creación.
Muchas gracias si es que leyeron todo esto.
-Un artista que ama sentir y vivir.