Hasta que despiertes y mi recuerdo se desvanezca
Hay una pequeña historia, en la que uno se siente identificado (...) enviando emociones a nuestros rostros, acorde que avanza la historia nosotros logramos sentir esa conexión con el personaje, es una típica historia de amor. Una forma de escapar de la realidad de modo que nadie logre penetrar ese rinconcito nuestro, donde nos sentimos acogidos y seguros. Esta historia sólo es (...) Una típica historia de amor.
(Dirigida a F9)
Episodio 1:
--Mi naturaleza me impedía lograr tener un sentimiento certero, a lo que los humanos llamaban, amor, entonces ¿Por qué?... todo el mundo me preguntaba qué es lo que había cambiado en mí. Yo, cada vez que veía esos ojos tan bonitos que tenías me hacia la misma pregunta, ¿Qué fue lo que me hizo tomarte en mis brazos y llevarte conmigo? ¿Fue porque eras tan pequeña? ¿Quizás fue lastima? No. ¿Entonces?, no soy humano ni tampoco un demonio, no hay humanidad dentro de mí, o... no había humanidad dentro de mí, desde esos entonces me la pasaba en mi mundo, soñando despierto en volver una y otra vez a la misma escena de hace años. No logro sacarte de mi cabeza ahora que has crecido, tan bonita... pero sabía que todo lo bueno termina en algún momento, solo bastaba con chocar contra el muro para darme cuenta de que tú, mi rosa roja del jardín detrás de mi casa, tendrías que volver a casa. Lo sabía, Dios juro que cada vez que escucho esa canción, te recuerdo. Estoy melancólico, pero estoy de pie, ya ha pasado mucho tiempo, y si, en mi calendario lo tengo anotado, ¿Dos? O quizás tres años desde la última vez en que nos vimos, lo recuerdo muy bien...
Te deje ir sabiendo que estabas triste...
Te deje ir a dormir con lágrimas y gran vacío en tu pecho... creíste que eras de muy poco valor para mí, y se perfectamente que tú, nunca me hubieses dejado ir así de triste. Nunca.
Jamás voy a considerar que en tu último momento conmigo fue rendirte, porque sé que había sido suficiente. Yo tenía esa mezcla de placer y dolor de morir constantemente, pero jamás pensé que dolería tanto, tanto.
Cuantas peleas, cuantas discusiones enfrentamos juntos... que estupidez la mía, nunca podía callarme ni tampoco tú, éramos el perro y el gato cuando nos estábamos de acuerdo con algo, mi único alivio es dormir, cuando lo hago ya no estoy consciente, no estoy triste, ni enojado, no estoy solo, no soy nada, no existo. Te voy a querer toda mi vida, eso decías. Cuánta razón tenías querida—
--¿Otra vez escribiendo en el maldito diario? ¿Qué tanta estupidez escribes? Déjame ver--
-- Atrás pedazo de, que no sabes lo que es privacidad ¿o qué?, porque mejor no te quedas en tu miserable habitación, bien lejos de mí, así como te quedaste sin la mujer que te quería de verdad por andar de mujeriego--
--¡Eh! Eso fue un golpe bajo. Necesito distracción ya no hallo que hacer Dios...--
-- Si si claro, vete por donde viniste, estoy ocupado. Y antes de que llegue necesito ir por la nueva implementación que necesito--
--¿Enserio vas a hacer unas? ¿Le harás caso a una mocosa humana?--
--Cuidado con tus palabras, la crie bajo perfil ¿Qué esperabas?--
--Ajam más te vale no meterte en problemas otra vez...--
--Que ridículo te veías hace una semana, enserio crees que soy tan débil como para hacer algo así--
--A claro el culpable soy yo, no puedo creer que sigas con vida, yo te vi morir, sufrí tu muer... ¡a dónde vas! No eh terminado de hablar...-
--Pero yo contigo si-- -Lo empuja- --¿crees que tirando me escaleras abajo lograras que entretenga tu miserable existencia?—
--Estuve hablando una chica la noche anterior, dijo que no quiere algo serio porque en el pasado alguien la lastimo—
--Mmm—
--Solo eso dirás...--
--¿Y qué culpa tengo yo de que te rechazaran con una tontería así? Además, ¿Tú en algo serio? Que gracioso...--
--Si ríete lo que quieras, oye ¿no se te hace tarde para ir por el almuerzo?—
--Te lo advierto otra vez, no juegues con mi paciencia—
--Nos vemos esta noche en el club. Suerte.—
--Idiota-- -entra al auto-
-- entre a mi auto como de costumbre. Recuerdo que esa tarde iba a pasar a recogerte de la escuela. Dirigiendo me por las calles, intencionalmente te colaste en mi cabeza... esa sonrisa otra vez, y con eso seguí la ruta trazada en mi mente, solo diez cuadras nos separaban, a tan solo quince minutos de verte, demasiado cerca, y ahí entendí que estaba acabado. Hoy después de casi tres años voy caminando por aquel sector, mi mirada esta hacia el suelo, no me atrevo a mirar de frente porque los vecinos aun no logran borrarte del todo, siempre me preguntan ¿volverá verdad? Y... no quiero responder a eso, porque se, que es casi imposible, al completar tu misión en esta época ya no había más por hacer, y con ese pensamiento, ya iba doblando la esquina, aquel pensamiento lo remplace con tus palabras que gracias al cielo, el viento no se las llevó consigo...
--"... Por si se acaba el mundo y ya no te vuelvo a ver, te amé hasta llorar..." querida, cuánta razón tenías...--