Entre Veneno Nace El Amor

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Summary

Esta es una historia donde el amor, la fantasía y la desgracia se unen. Donde todo no parece tan bonito como parece, ni tan fácil como resulta. Los entresijos del amor son complicados, son difíciles de seguir y entenderlos y más cuando se trata de una vida diseñada por un dramaturgo quien busca el dulce dolor del veneno. Esta es la reina Eira, aquella quienes todos admiran pero que nadie quiere ser. Condenada y maldita. Sufre..

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 / Introducción

El viento soplaba con la ligereza de un suspiro y la fiereza de una tormenta, era frío, helado y violento, los árboles se rendían a su fuerza doblando sus voluntades a merced de sus caprichos, a mereced donde dicte su camino..


No hay aves en el cielo ni sonidos en las profundidades del bosque, todo calla ante el estrépito del viento en este helado y profundo invierno que se adentra en el reino. Todo sería más catastrófico si no fuera costumbre del invierno traer tan malos augurios y tan fatal pronóstico.

El invierno era cruel, aprieta hasta sentir la asfixia de sus afectados, pero en su sádica costumbre brotaba un álito de esperanza y piedad, entre las nubes grises y negras que traía consigo dejaba pequeñas filtraciones de luz y rayos de sol para que su blanca y cristalina nieve se haga más presente a los ojos ajenos.Era una pureza indigna que amenazaba con el mayor frío de todos, era nieve pesada y totalmente blanca, era como romper una cantidad absurda de cristales y fragmentar esos trozos a unos más pequeños, y esos trozos pequeños a trozos aún más diminutos que apenas sean perceptibles para la vista, y esparcirlos por el suelo, porque el reflejo del sol con la nieve dolía.

Podría parecer un temeroso paisaje para estar, para vivir incluso , pero todo riego guarda su belleza, su encanto tan único y singular que vale tanto la pena luchar, es por eso que el dolor es soportable, es por eso que se intenta apalear el ensordecedor frío con el cándido abrazo de una hoguera y chimenea, de entornos familiares, del cariño de seres queridos, del amor de una persona.


La reina, Eira era su nombre, es una bella mujer, de esas que alguien se imaginaria al leer una poesía de un poeta con un amor platónico e imposible de alcanzar. Sus cabellos eran largos y negros, muy negros, como el carbón pero tan bellos como un diamante negro. Sus ojos, en cambio, son preciosas vistas de un profundo océano, son de color azul muy claro pero muy intensos y muy prillantes pero con un pero, porque sus ojos son tristes y melancólicos, es una mirada gentil la suya, pero tan dolorosa como quemarse la mano, como acerse un corte que escuece en el labio.

Sus ojos hablanblan sin hacerlo, eran capaces de expresar todo aquello que sus labios callan y no dicen.


Su cuerpo es esbelto y aparentemente frágil, su nívea piel era fina y tan grácil como sus movimientos y su andar, sus facciones son suaves, muy marcadas y expresivas pero extrañamente débiles con carencia de vitalidad, no de salud, si no espiritual.. ella es realmenteuna mujer fuerte, muy fuerte, realmente lo es, su corazón esta recubierto de una fuerte coraza de hielo que siempre se encuentra en estado sólido, inexorable e impenetrable que resiste mareas y tormentas.

Ella no llora, de hacerlo sería el rocío de una nueva mañana..


Ella se encontraba en la habitación real, su habitación personal,el único rincón en donde podía encontrar una verdadera paz y silencio, en donde se encerraba en los momento que no quería saber sobre nada, ni nadie.

Allí nadie interrumpe, nadie pasa.

Ni los sirvientes.

Ni la guardia.

Ningún integrante de la corte ni trabajador.

Allí, estaba sola, en lo más alto del castillo, donde el viento ululaba más fuerte que en alturas inferiores.

Parecía incluso una habitación más fría por el fuerte viento que entraba, pero su cuerpo nunca reaccionaba a temperaturas tan bruscas, su piel abraza el frío, su cuerpo da la bienvenida al helado viento y frío, ella era de noche y clima frío no de veranos y de alegrías, la noche era melancólica, la noche estaba creada para y por poetas que bendicen a su esplendorosa musa, la luna de cristal y de plata, y para ella, no era distinto, tal vez porque encuentre en tan bello astro un parecido.


La luna está ahí, ausente a todo pero esta atente a todo, parecía estar sola debido a su condición, pero la realidad es que tiene cientos de miles de compañeras a su alrededor que le brindan apoyo incondicional a su radiante magnificencia, decoran su figura, su ser y existencia, hace del cielo algo más bello, porque una noche oscura sin estrellas no sería lo mismo y todo su encanto se reduciría drásticamente.


Ella es algo parecido, a ojos de los extraños y a veces a los suyos propios siente estar sola, siente solo esa cercanía debido a su suma posición de soberanía. Se sentía el centro de todo, y realmente es así, pero no adjudiquemos un tono soberbio a esto, pues ella era el centro de todo debido a una simple razón.

Respeto, admiración y valentía.

Ella era primero la reina, y luego era Eira

Su cargo era lo primero, su gente y su reino, el bienestar ajeno y que puedan obtener tan preciado tesoro como es la "felicidad".


Pero ella nunca podrá engañar a nadie, su mirada es pura y su corazón bondadoso.

Ella no era feliz, nunca lo fue y nunca lo será. Lleva consigo la tristeza y melancolía como cruz, una cruz muy pesada y que duele no en el cuerpo, si no hasta en las últimas muescas del alma y corazón. No se podría decir que siempre fue así... esto empezó cuando supo de su grave maldición, una maldición que le imposibilita tener contacto con alguien, que alguien tenga contacto directo con su piel. Bajo ella era como el más grande de los venenos, un veneno potente y mortal, el tacto de la muerte.

No siempre fue así, Eira presentó y supo de esta maldición cuando mató lentamente de niña a una sirviente que la tocó para despertarla. Como era niña, el veneno, la maldición no estaba tan desarrollado.


La pobre joven que la sufrió estuvo por dos semanas en cama, el primer día presentaba signos de taquicardia, al tercer día su mano tomó una negruzca tonalidad que se expandió lentamente por su cuerpo hasta el último de sus días, donde se la encontró hasta el ante brazo con aquella tonalidad oscuro, pues el veneno estaba quemando su cuerpo, por dentro y por fuera, su piel, sus músculos, su sangre y sus huesos estaban sufriendo la corrosión del venenoso tacto.

Una muerte lenta y agónica, dolorosa hasta el último de sus días


Desde entoces, desde ese día y ese momento que supo lo que guarda bajo su piel, se encerró en si misma jurando para sus adentros que nunca jamás pasará.

Ese día sintió un dolor y vacío inmenso, una revelación y una nueva realidad donde las flores morían en sus manos, ese día perdió todo rastro de la niña feliz que era, del brillo de su mirada y de una ilusión que ya parecía estar muy distante.

Ese día, renacio Eira en una nueva realidad


Ahora, en el presente aquellos largos cabellos negros suyos se mecian con sutura y suavidad en un silencio que la rodea y abrazaba, tal vez.. era la única sensación de cercanía que podía sentir.


Estaba mirando al horizonte, allí donde la vista no llega, allí donde se pone el sol, donde se oculta.

No estaba viendo nada en concreto, estaba ausente mentalmente, pero colapsada en pensamientos uno tras otro a velocidades vertiginosas, hoy, será un día largo y muy importante que definirá su presente y futuro, donde acabará una etapa, donde morirá un sol para dar paso a una estrella que crecerá fuerte y esplendorosa.

Todo debe morir para dar paso a una nueva etapa, una nueva generación, una nueva vida.

Era el amago de reconstruirse a ella, cachito a cachito, en piezas muy pequeñas de ella misma para formarse otra vez y está vez, de un modo diferente, de un modo más apegado a la felicidad.


Era, es esta decisión que la aproxima a ese sentimiento, es tan pensar en esa decisión para que su corazón pare, descanse, suspiré y vuelva a respirar.Sentia su pecho acelerado, su cuerpo nervioso, sus piernas inquietas y su mirada perdida, débil y vibrante.

Sabía que a partir de esa mañana, todo cambiaría para ella.