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Jungkook rió dulcemente, sentado al borde de la cama, con los piecitos colgando. Sólo llevaba una camisa de su papi, que le quedaba hasta las rodillas, viéndose más tierno porque iba a conjunto con sus calcetines blanquitos.
Taehyung, acomodado tras él, peinaba su cabello con toda la delicadeza posible. Le gusta mucho peinar a su lindo novio, más aún cuándo le compraba moñitos nuevos y podía decorar sus cabellos.
De pronto el pequeño se movió bruscamente, alejó las manos del contrario, dejándolo confundido
— ¡Quiero trencitas! — Chilló, formando un tierno puchero —.
Suspiró, rodó los ojos y pensó en qué decir para no empeorar la situación.
— Amorcito, sabes que las trenzas me salen muy mal.
— ¡Pero yo quiero!
Debía pensar rápido, sabe que después de eso koo saltaría sobre la cama y no quería que su bebé tuviera un accidente.
— Ya sé que podemos hacer, Bebé
Se dirigió a él, quedando en frente y acarició sus manos, para decir:
— Cariño, no quiero que tu bonito cabello se enrede con el desastre que haría.
Los ojitos marrones de Gguk pestañearon para analizar la situación y Taehyung sólo sonrió embobado, dirigiendo su mano a acariciar su mejilla, para confirmar si un niño tan lindo cómo Jeon existía.
— ¡Está bien, pero basta! — Gritó avergonzado y con las mejillitas rojas—
— Sabes que no puedo, eres tan lindo, Cosita.
Se incorporó y fue hacia uno de los cajones del armario, ahí sacó una cajita. Entonces gooogoo supo que vendría y empezó a mover más sus piecitos.
— ¡Sí, sí! ¡Quiero, deme!
— Pídelo bien — Acarició la tersa piel del muslo del castaño, a lo que éste sólo junto sus piernas por la emoción— Ya sabes cómo
— Por favor, Señor
¿Y cómo negarle algo a esa carita tan linda?
Prácticamente Jungkook gritó y no tardó en ponerse el dulce en la boca. Lamía y chupaba con ánimos, sus lindos labios enrojecidos y llenos de dulce.
Taehyung no podía soportar tan linda vista y no hacer nada, así que terminó cómo pudo unas torpes pero tiernas coletas en los cabello del pelinegro, dejando el cepillo sobre la cama. Para acercarse a su lindo novio y darle muchos besitos en las mejillas.
Jungkook reía aún con la paleta en la boca. Tan lindo, se veía muy tierno con el improvisado peinado que hizo, sonrojado y con unos labios que sabrían tan rico.
El mayor lo comprobó, sacándole el dulce, cosa que molestó un poco al otro, pero pronto se apaciguó al tener los labios y lengua ajena explorando su boca.
Sabor fresa, una delicia, sabía tan bien que podría estar horas comiéndose al rico dulce que es Koo. Un bello dulce con sabor a fresa.
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necesito extra!! me encantan tus historias 🤩🤩🤩
ameee
yo pensaba que la paleta era otra cosa