CAPÍTULO UNICO
En el mundo del modelaje existen diversos medios para llegar hasta la cima, obtener el éxito y ser uno de los modelos más cotizados a nivel nacional e internacional.
Con más de diez años de trayectoria, Jeon Jungkook es uno de los modelos más cotizados por muchas marcas de moda y maquillaje. Comenzó siendo nada, pero hoy en día lo tiene todo.
A pesar de poseer un atractivo rostro, y un espectacular cuerpo, su apabullante éxito se debe a su constante esfuerzo y sus extenuantes horas de dedicación. Gracias a ello, hoy cuenta con muchas agencias que quieren promocionarlo, las casas de moda compiten entre sí para nombrarlo su embajador.
Por un momento creyó haberlo perdido todo cuando decidió salir del armario al confesar su bisexualidad. Cómo era de esperarse, algunos de sus fans lo tomaron de manera mal, pero la mayoría decidieron apoyarlo de forma incondicional. El que Jeon Jungkook fuera honesto con su público, le hizo ganarse el respeto de muchos.
Una vez libre, y sin tener la necesidades de esconderse, salió con varios modelos y algunas personas relacionadas al mundo del espectáculo, pero sin llegar a formalizar nada.
Eso sólo le causó cierta fama…
—Te llegó un correo de Calvin Klein y creo que puede interesarte. — Dijo su asistente y amigo de confianza, Choi Soobin —. Hace tiempo dijiste que querías trabajar con ellos ¿no? — Jeon asintió mientras observaba a su amigo.
—Antes, quiero leer las pautas y normas que requieren, ya sabes, no todos logran convencerme.
El rubio asintió en silencio, Jungkook no es una persona fácil de convencer, pequeñas empresas anhelaban trabajar con él, pero eran pocos los afortunados a los que él accedía.
—Claro, te dejo el iPad para que tú mismo puedas revisarlo, y si algo no te parece, podemos hablar con el director general para ver que se puede hacer. Ya que si aún así no te convence, entonces descartamos la propuesta. ¿Te parece?
Jeon asintió mordiéndose el labio inferior.
—Gracias Soobin, puedes retirarte.
El mencionado asintió antes de salir dejando al mayor en aquella habitación.
Dando una pausada exhalación, Jungkook tomó el iPad, para después tomar asiento en el elegante sillón y comenzar a leer el correo. Al parecer, todo pintaba bien, por lo que continuó leyendo hasta que llegó a la última propuesta…
Tener que trabajar con Park Jimin.
Absoluta y jodimente, No.
De ninguna manera.
¿Qué podía decir de él que el resto de la gente no supiera ya?
Qué Park Jimin no es más que un niño mimado y escandaloso. Eso lo sabe todo aquel que ha trabajado con él.
Y no hacía falta escuchar rumores, puesto que él mismo ha tenido la oportunidad de encontrarse con Park en varias ocasiones tanto en diferentes reuniones de moda, cómo en alguno que otra fiesta de cóctel. Incluso hasta en los amigos y conocidos que tenían en común, todos llegaban a la misma conclusión...
Park Jimin podía llegar a ser un auténtico grano en el culo.
Pero... ¿porque tanta reticencia hacia Park Jimin?, tal vez porque en tan solo tres años Jimin logró todo lo que Jungkook hizo en diez. Y eso le jodía al mayor.
No podía creer como alguien del que nadie había oído hablar pudiera volverse famoso de la noche a la mañana. Jeon podía imaginar muchas cosas de las cuales la mayoría de modelos hacen para ser reconocidos.
Su atención se dirigió a la televisión donde estaban hablando precisamente de Jimin.
“En últimas noticias, el famoso modelo Park Jimin es nombrado oficialmente como el nuevo embajador de Tiffany & Co. “ “¿Qué más proyectos puede tener Jimin?” “¡No puedo creerlo, Jimin siendo un ícono a nivel mundial!”
Jeon carraspeó y volvió su mirada su iPad. De tanto pensar al fin tomó la decisión.
***
—¡¿Con Jeon Jungkook?!¿En serio? ¿Me estás jodiendo? — exclamó enojado Jimin deteniendo a la estilista que le estaba acomodando el cabello.
—Pero tú aceptaste Jimin, debiste leer las propuestas, pautas y normas antes de firmar. Lo sabías.
—Lo sé, pero no recuerdo haber leído algo donde dijera que tenía que estar con él. — respondió. Lo cierto es que sí, lo vio. Pero quería fingir ante su asistente y amiga —. Igual, no creo que Jungkook haya aceptado.
—Escucha… — pidió su amiga resignada —. Sé que tú y él no se llevan bien, creo que ni se agradan en lo absoluto, pero tus fans y los de él han estado haciendo tendencia sus nombres porque quieren verlos juntos en un proyecto, ¿podrías por favor ser un adulto y tomar las cosas con seriedad?
Aquello último le tocó los cojones
—No me hables en ese tono, entiendo que seamos muy amigos pero tampoco puedes abusar de ese poder, ¿entiendes?
—Jimin, suficiente. Si no quieres hacerlo, está bien, no lo haremos. ¿Conforme?
Park bufó exasperado
—No, si quiero hacerlo. - exclamó haciendo un mohin —tampoco soy una persona que no cumple con su palabra. Si el público quiere que trabaje con él, lo haré. Pero si llega a enojarme, voy a mandar todo a la mierda, te guste o no.
—Esta bien, llamaré al director para decirle que las cosas siguen en pie. Por favor, trata de no meterte en tantos escándalos. Trate de pagar a la prensa para que no difundiera esa foto tuya.
—¿Por qué debo esconderme? No era algo malo, Nayeon. Estaba teniendo sexo con un hombre ¿Cuál es el problema?
—No es eso, es que estabas haciéndolo en un lugar público. Claro que es un delito que se paga con multas. Pero en esta ocasión fuiste fotografiado por paparazzis.
Jimin bufó.
Él es abiertamente gay y nunca jamás lo ha escondido. Siempre se ha mostrado natural ante todos, en especial a su público. Nunca le ha importado lo que digan o piensen de él.
—¡Woooow!¡Soy tendencia en Twitter!— gritó ignorando lo que su amiga estaba haciendo.
—¡Estoy hablándote idiota!
—¡No me digas idiota, idiota!
Ambos comenzaron a reírse, Jimin observó a su amiga y no dudó en acercarse para abrazarla, a pesar de los enojos y regaños, él la amaba como una hermana mayor. Nayeon fue quién lo cuidó y lo ayudó en sus momentos más difíciles, en especial cuando fue vilmente sacado de su propia casa.
—Daré lo mejor de mí en este proyecto, te lo prometo. — le aseguró a su amiga.
—Ambos daremos lo mejor.
****
Luces, flashes, y cientos de fans se encontraban en las afueras del edificio de Calvin Klein. Jeon Jungkook bajó de su lujoso carro escoltado por un séquito de guardaespaldas y acompañado por su asistente.
Saludó a unas cuántas cámaras, y sonrió a sus fans antes de entrar al enorme edificio donde se llevaría a cabo la sesión.
Dentro de aquel edificio todo era un completo caos. Todos los camarógrafos, estilistas y demás personas corrían sin excepción de un lado a lado revisando que todo estuviese listo para dar inicio.
El mundo podría estar corriendo a su alrededor, pero su vista se divisó en una persona.
Park Jimin.
Él se encontraba junto a su asistente, el mayor sonrió. Le pedía a Dios que le diera la paciencia para poder trabajar con él.
—Hola. —saludó Jeon —. Veo que andas recorriendo el lugar.
—No tenía de otra ya que mi compañero estaba llegando tarde —. Respondió divertido Jimin —. Espero no incomodarte, ya sabes, con eso de que no soy tu persona favorita. - dijo esto último alzando un hombro descubierto.
Atrevido.
—Creo que necesitas mano dura, eh.
—¿Y por qué no lo haces tú? — espetó Jimin acercándose peligrosamente hacia el mayor en una clara provocación.
—Espero que la sesión termine antes de que mi paciencia se agote. — demandó Jungkook. — No creo que pueda tolerar mucho tu presencia. — Ambos estaban demasiado cerca. Tan cerca que casi podían sentir el fresco aliento del contrario. Jimin trago en seco disimuladamente al notar la diferencia de tamaños, y como Jeon es tan jodidamente sexy estando más cerca —. ¿Qué?¿Nervioso? - provocó
—Jamás.
Park esbozó una de sus peculiares y coquetas sonrisas.
—Bueno, nos vemos luego.
Y así, sin decir más, se fue sin esperar una respuesta por parte de Jimin.
—¡Wow! No sé que sucedió allí, pero la tensión entre ambos era muy buena. — dijo Nayeon mientras codeaba a su amigo—. Hey, ¿qué sucede?
Exacto, ¿qué diablos te sucedía, Jimin?
Él solo negó moviendo la cabeza de lado a lado, porque ni él mismo tenía idea de que rayos acaba de suceder con Jeon.
****
—Park Jimin y Jeon Jungkook, Bienvenidos. Es un gusto y un honor tenerlos aquí, espero estén cómodos. Si necesitan algo, por favor, no duden en pedirlo.
El menor levantó la mano: —¿Puedo posar solo?
—Eres muy gracioso Jimin. — respondió el hombre mientras observaba a Park —. Sin embargo, tendrán varias tomas solos y luego harán una sesión juntos, que es lo que estamos buscando. Nos hemos dado cuenta de la clase de personas que son y de lo mucho que el mundo espera verlos juntos. Sin más que decir, comencemos.
Las miradas de Jeon y Park se cruzaron por un breve instante al escuchar aquello.
—¿Estamos listos?
Todos asintieron, por lo que se dirigieron cada quien a lo suyo.
Jimin y Jungkook fueron llevados por separado a sus respectivos camerinos donde ya les tenían listo sus vestuarios, además les iban a arreglar el cabello.
Para empezar, Jimin iba a posar en bóxers y una camiseta. En cambio, Jungkook iba a posar con pantalones y chaqueta de mezclilla abierta, dejando al descubierto el torso.
La sesión iba estar de infarto.
El primer turno fue para Jimin. Quién, se encontraba acostado sobre varias alfombras de piel. La cámara comenzó a seducirle obteniendo espectaculares fotografías.
Las cámaras amaban a Park Jimin, eso es un hecho. Él era el mejor en su trabajo y hoy lo iba a demostrar.
—¡Excelente Jimin! Ahora necesito que seas sexy provocativo. Quiero que mires a la cámara y trates de seducir a tus fans. — Incitó.
Él asintió y acató de inmediato las ordenes del fotógrafo. Empezó a morderse el labio, luego se puso de lado de manera que se viera su figura. Veía la cámara como si estuviera intimando con un amante.
Jodido infierno.
Su mirada se encontró con la de Jungkook quien lo veía de manera seria. Si, Jimin quería provocarlo, meneó sus caderas y las levantó. El mayor discretamente se aclaró la garganta antes de cambiar su vista a otro lugar.
Jimin sonrió satisfecho, más no era suficiente.
Se sentó y se puso de espaldas, de manera que la cámara pudiera captar sus tatuajes de las fases lunares. Parando aún más su respingón culo, volteó a ver sobre su hombro un poco y sonrió descaradamente haciendo tragar en seco al mayor.
La sesión para Jimin terminó con éxito y fue el momento de Jungkook. Si bien podía irse, no lo hizo. Él también quería verlo posar y modelar.
—Bien Jungkook, ya sabes cómo es esto. Necesito que muestres tu sensualidad. —pidió el fotógrafo.
Jeon asintió y tomó asiento en el sofá que ahí se encontraba.
Volteó a la cámara, primero comenzó a jugar para luego morder el piercing que cargaba en su labio inferior. Jimin observó y quiso gemir, pero no pudo hacerlo o de lo contrario todos lo verían raro. Jeon posó su mirada a otro ángulo, específicamente a Jimin para darle un guiñó.
El menor se sobresaltó, por lo que comenzó a ruborizarse.
Jungkook sonrió y ahora su mano se posó en su cadera cerca donde se podía apreciar su ropa interior expuesta. Le pidieron que diera la espalda y que empezara a quitárse la chamarra de manera lenta. Por lo que lo hizo como lo que es, todo un profesional.
Durante toda su sesión, en ningún momento dejó de ver al menor y un atisbo de sonrisa se poso en sus labios al ver cómo éste se movía de manera incómoda. Había logrado su cometido. Había logrado el efecto deseado en el rubio, por lo que continuó haciendo lo suyo logrando como los grandes.
Jimin sintió que la temperatura de su cuerpo aumento varios grados ante la sensualidad de Jeon.
—Ahora necesito a Jimin al centro, por favor.
El nombrado se quitó el abrigo que lo cubría. Esta era la primera vez que se sentía jodidamente nervioso. Durante los años que tenia modelando jamás le había pasado esto, y eso que en múltiples ocasiones había posado con otros chicos realmente espectaculares, pero por una extraña razón se sentía de esta manera con Jungkook.
Cohibido.
Dando un discreto suspiro para calmar su extraño y repentino nerviosismo, hizo lo que le pidieron posicionándose junto a un tranquilo Jungkook.
Atentos escuchaban las indicaciones de cómo debían de posar juntos. La primera foto, tenían que estar viéndose. Jungkook debía posar una mano en su cintura mientras que la mano de Jimin debía colocarse sobre los hombros de Jeon. La segunda pose, Jungkook tenía que abrazar a Jimin con la mirada fija en él, mientras que Jimin tenía que mirar hacia la cámara. La tercera, Jungkook estaría de pie y a un lado de Jimin, mientras que éste estaría de rodillas en la alfombra observando a Jeon.
La cuarta, era ambos sentados y observando a la cámara. Y la última, Jungkook sentando con Jimin a horcajadas suyo. Ambos viéndose y sus bocas a punto de ser tocadas.
Jodido puto infierno.
Por primera vez, Jimin quería que todo esto terminara lo más pronto posible. Sentía un hormigueo en su interior y por mas que trataba de mantenerse calmado, estaba seguro que sus mejillas se habían cubierto de un tenue rubor.
Nunca había experimentado algo similar con sus otros compañeros, y por primera vez tenía miedo que su nerviosismo quedara expuesto.
Dando otro leve asentimiento acompañado de una adorable y falsa sonrisa, se limitó a decir.
—Estoy listo.
Mentiroso
****
Después de algún par de horas, la candente sesión de fotos dio por terminada.
Pero a pesar de haber sido concluida, la fuerte tensión estaba ahí, latente, flotando entre ellos, a pesar de que esta concluyó, ninguno de los dos hablaba, mucho menos se movían de su sitio.
Ambos atentos a los movimientos del contrario, mirando con sigilo cada reacción ajena logrando que la tensión en ellos se volviera aún más perceptible para todo aquellos que se encontraban dentro del set.
Ninguno de los dos supo cuánto tiempo habia transcurrido desde que la sesión terminó. Sólo fueron conscientes de la situación en la que se encontraban cuando una de las luces se apago sacándolos de su intensa burbuja.
Ambos se sobresaltaron un poco.
—¿Jeon?
—¿Park?
Dijeron casi al unísono aligerando un poco la tensión. O al menos eso es lo que querían creer.
Jimin miró a su compañero de sesión y sintió sus entrañas quemarse ante la vista que estaba obteniendo. Debía reconocer que Jungkook es un mucho más que un extraordinario modelo y no sólo por su talento, sino también por el hermetismo sexual que emana del cuerpo de este al punto de sentir sus rodillas temblar durante la intensa sesión. Estaba agradecido de que ésta haya terminado, porque si de algo no le quedaba duda, es que una pose más y tendría un problema en sus pantalones.
Por lo que por primera vez estaba agradecido que sus pantalones estuvieran lo suficientemente apretados para evitar que se formará una vergonzosa casa de campaña a la altura de su entrepierna.
Mientras Jimin atravesaba un terrible debate interno, las cosas no estaban muy diferentes con el pelinegro. El mayor observaba cada gesto, cada movimiento que hacia el rubio y fue inevitable dar un bajo gruñido.
Se maldijo al instante.
Pero joder, mirar al rubio relamerse los labios con ese rostro inocente causó en él las más obscenas imágenes.
Discretamente, metió las manos dentro de los bolsillos de su pantalón para acomodar el bulto que empezaba a formarse.
Estaba en problemas.
—¿Todo bien? — Se escuchó una voz tratando de sonar normal.
—Seguro. ¿Porque no lo estaría? — Respondió a modo de defensa. Tal vez sonando más brusco de lo planeado.
En respuesta, Jimin se mordió el labio inferior sin saber que más decir. La tensión se estaba convirtiendo en incomodidad. ¿En donde rayos está Nayeon cuando la necesita? Se pregunto mentalmente el rubio mordisqueándose el labio inferior atrayendo la atención de Jungkook.
Jodida mierda.
Los ojos grandes de Jeon se tornaron más oscuros ante la sensual estampa de Park. Por algún motivo ese lado de chico vulnerable comenzó a causar estragos en él.
Su respiración se volvió pesada mientras repasaba sin un ápice de discreción la espectacular anatomía de Park, al punto de hacer sentir pequeño al rubio por la inmensa mirada que le había otorgado.
De pronto las mejillas de Jimin se sintieron calientes al ver que Jungkook dio un paso al frente, acción que imitó de forma inconsciente atraído por el sensual magnetismo del mayor.
—Jimin, corazón ya estas... ohh — Se escuchó la incómoda voz de Nayeon al darse cuenta de lo que estaba sucediendo.
¿Enserio en todos los momentos que su amiga pudo interrumpir se le ocurrió hacerlo ahora?
—Yo... lamento la interrupción. Buen día señor Jeon. — saludó con el rostro enrojecido —¿Jimin? Sólo pasé a decirte que debo salir rumbo a la oficina de ... —
—Esta bien. Te veo más tarde. — Le interrumpió sin dejar de mirar a Jeon. — De hecho. Estaba por invitar a Jungkook a tomar un trago para celebrar nuestra colaboración.
Eso tomó por sorpresa al mayor
—¿Cómo?
—¿Qué dices? ¿Aceptas tomar una copa conmigo?
El pelinegro miró al rubio analizando algún tipo de broma. Pero lo único que encontró, fue unos ojos que brillaban con una intensidad que fácil podían opacar al sol.
—Si. Eso suena bien. — Respondió con voz baja y ronca. — Entonces... ¿Tu casa o en la mía?
Joder.
Esa voz grave, esa mirada y esa última frase, casi lograron que el rubio se corriera dentro de sus pantalones. Si de algo estaba seguro Park, es que no iba a terminar el día sin montar la polla de Jungkook.
Ese pensamiento le hizo dar un bajo gemido llamando la atención de Jeon.
—Cualquier lugar está perfecto. — Respondió Jimin regalándole un guiño.
Doble mierda
Esa respuesta estaba llena de tantas posibilidades que era imposible pensar que ni siquiera saldrían de ese edificio sin haberse comido la boca contraria.
El ambiente estaba lleno de una tensión sexual palpable. Quien pudiera estar presente en ese lugar fácilmente podría apreciar las chispas que salían de ambos cuerpos en todas direcciones.
¿En que momento todo se volvió tan sensualmente extraño? — Cada uno se preguntó en silencio.
Con la mirada fija en él otro, Jungkook y Jimin eran incapaces de moverse. Tal vez porque ambos tenían miedo de ser incapaces de dar un paso en falso. Esa reacción les hizo esbozar una para nada sutil sonrisa.
Definitivamente estaban en la misma sintonía.
—Ha sido todo un honor haber trabajado con ustedes. — Se escuchó la voz de la representante de Calvin Klein a sus espaldas rompiéndoles la burbuja
Fue hasta entonces que esquivaron la mirada para fijar su atención en la joven que les sonreía con gentileza.
Ambos escucharon y aceptaron los elogios con discreción, antes de que ésta se marchase, Jungkook aprovechó para adelantarse al área de vestidores.
Decir que estaba confundido era poco. Nunca en sus años de modelo había sentido ningún tipo se atracción como la que cierto rubio de cuerpo ardiente despertó en él. Pero ahora, no podía dejar de pensar en esos sexies labios entreabiertos y ese estilizado cuerpo al desnudo.
¿Qué estaba mal con él?, ahora hasta había quedado de ir a tomar una copa, pero si de algo estaba seguro es que terminaría tomando algo más que una copa de vino.
Aprovechando la ausencia de Park, optó por darse una ducha con agua fría para enfriar un poco su mente. Tal vez eso hubiera funcionado, si no se hubiese colado cierto rubio a su camerino.
Jungkook se sorprendió de verle ahí, pero a pesar de su asombro, no fue capaz de pedirle que saliera.
—¿Todo bien? — preguntó el pelinegro.
Las pupilas de Jimin estaban dilatas por la gran excitación que corría por todo su sistema. Su sangre hervía y sus bolas dolían.
Tratando de ocultar su nerviosismo, Jimin dio un paso al frente para cortar la poca distancia que les separaba.
—Pensé que podíamos aprovechar las instalaciones - aquello desoriento un poco a Jeon por lo que esta frase implicaba.
—Creí que iríamos a ... —
Las palabras no alcanzaron a salir se los delgados labios de Jungkook al ser callados por unos labios gruesos de color rojo.
La primera reacción de Jungkook fue abrir los ojos como platos, mismos que se fueron tornando líquidos al sentir el cálido aliento y una húmeda lengua pidiendo permiso para explorarlo.
Para su asombro, entreabrió un poco su boca para darle acceso a Park permitiendo que un profundo jadeo se hiciera presente, mismo que fue a parar a la punta de la polla contraria.
A pesar de que sabía que tenía que parar todo, por algún motivo ni podía dejar se paladear esos regordetes labios sin importarle estar en un lugar repleto de trabajadores.
Nunca creyó que la boca del rubio fuera tan adictiva, pero es cómo si estuviese influenciado bajo algún tipo de hechizo embriagador.
Cuando terminó el beso, se sorprendió al ser consciente que el rubio estaba sentado a horcajadas suyo y un sexy culo cubría su ya despierta polla.
¿En que momento llegaron a esa situación?, eso era lo que menos importaba, por algún motivo, no deseaba terminar a pesar se lo riesgoso de la situación. Cualquiera podía entrar a los vestidores y sorprenderles.
Estuvo tentado en alejar al rubio para después bajarlo de su regazo. Pero todo intento quedo truncado al sentir sobre sus muslos un dulce vaivén acariciando polla.
—¿Qué estás haciendo? — Se las ingenió para hablar.
Espero paciente por una respuesta que no llegaba. En cambio, fue callado por un nuevo beso que le fue imposible de rechazar.
—¿Park?
—Shhh... vamos a brincarnos todo el protocolo. — musitó al tiempo que movía sus caderas en un lento pero sensual vaivén —. Ambos lo deseamos. — Afirmó
¿Desear a Park Jimin?¡por supuesto que lo deseaba!, pero también es consciente del lugar en dónde se encontraba y la fama que tenía el rubio. Pero aún así, le era imposible detener toda acción de éste. Al contrario. Se sorprendió cuándo sus manos agarraron con firmeza las caderas contrarias para marcar el ritmo de los movimientos.
—¿Eso es un sí? — preguntó entre jadeos el rubio.
Los ojos de Jeon estaban acuosos por el inmenso placer que estaba sintiendo, su lado racional le pedía a gritos detener toda acción. Pero su lívido pedía a gritos que se follase al rubio de todas las formas humanamente posible.
Mientras miraba absorto los pozos negros llenos por el deseo de Jungkook, el sexy rubio seguía frotándose en el cuerpo contrario obtuvo su respuesta cuando unas grandes manos apretaron con fuerza su trasero.
—Eres un provocador de primera - acuso Jungkook logrando sacar una sonrisa en el más bajo.
En menos de un segundo, la ropa comenzó a desaparecer. La respiración en ambos se volvió pesada y pausada cargado por el grado alto de excitación haciendo que sus torsos suban y bajen bruscamente en busca de aire.
—Fóllame. — susurró Jimin —. Quiero que me folles. — repitió.
Aquella petición causó los estragos correctos en Jeon quien en cuestión de segundos tomó al rubio para dirigirse a uno de los sillones. Sin soltar el esbelto cuerpo de Park, lo recostó en uno de los sillones.
La vista que Jungkook obtuvo era algo indescriptible. La suave y tersa piel de Jeon brillaba por la delgada capa de sudor que cubría su espectacular cuerpo.
Por mucho que ambos deseasen ir con calma, no tenía tiempo para ningún juego previo a menos que deseasen ser sorprendidos. En cuestión de segundos la simple idea aterro a Jeon. Pero solo bastó ver a un sexy rubio incorporarse para tomar su adolorida polla con la boca para alejar cualquier pensamiento negativo.
Una sarta de maldiciones se hizo presente al sentir cómo la boca de Park le tragaba por completo. Si de algo estaba seguro el pelinegro, es que si dejaba al rubio seguir con su cometido no iba a durar mucho.
Así que muy a su pesar, alzó el cuerpo contrario para recortarlo en uno de los reposabrazos para preparar el culo que deseaba follar.
—Shhh. Harás que nos descubran. — dijo en voz baja el pelinegro ante los altos sonidos que Jimin emitía.
—Ya métela. — suplicó
Jungkook mordió si labio inferior para buscar una distracción. Estaba a punto de entrar en el cuerpo contrario, pero se percató de algo importante.
No se había colocado el condón.
Su mente hizo corto circuito. Era la primera vez que le sucedía algo por el estilo. Nunca había sido tan descuidado ni por más excitado que estuviese.
—¿Qué pasa? — preguntó el rubio algo impaciente.
—No traigo condones. -respondió con un ligero rubor en sus mejillas luciendo jodidamente adorable.
—En la bolsa de mi pantalón. — dijo el rubio.
A pesar de que Jungkook tenía algunas preguntas por hacerle, se enfocó en lo que estaba haciendo. Así que rápido se colocó el preservativo, se situó entre las piernas de Park para adentrarse.
En otras circunstancias ambos hubieran lanzado algunos gruñidos de satisfacción. Pero ahora tenían que expresarse con sus voces mentales si es que no deseaban ser descubiertos.
La sensación era abrumadora.
Jimin se encontraba completa y placenteramente lleno. Su mente se había puesto en blanco al grado que le era imposible conectar palabras. En cambio, Jeon tuvo que hacer uso de su autocontrol para no correrse en ese instante ante la placentera sensación. En pocas palabras Jimin le abrazaba la polla a la perfección.
—Muévete. — indicó Park una vez que se adaptó a la intromisión.
Los movimientos que en un inicio comenzaron lento y pausado. Se habían tornado rápidos y hasta cierto punto bestiales.
Ambos estaban tan abrumados por las emociones que estaban experimentado que de momento no les importaban las voces que se escuchaban en el exterior. Al contrario. Es cómo si el poder ser atrapados les excitaba de sobre manera.
Cuando Jungkook cambio la posición para poder besar a Jimin, todo se fue a la mierda. Sólo bastaron un par de estocadas para que ambos se corrieran de forma descomunal.
Tratando de recuperarse, sus torsos subían y bajaban en busca del aire que había abandonado sus pulmones. Sus pupilas se encontraban dilatadas casi en su totalidad. Sus labios yacían rojos, hinchados por los besos rudos que se dieron durante su intensa sesión.
De momento, ninguno de los dos decía nada. Pero sus ojos lo decían todo. Ambos sabían que esto no había terminado, estaba lejos de estarlo. Pero por más que deseen repetir, sabían que sólo era cuestión de tiempo para ser descubiertos.
—¿Mi casa? - se escuchó la voz grave de Jeon.
El rubio asintió en un leve movimiento. Sus ojos brillaban de excitación.
—¿Nos vamos juntos? - preguntó con picardía con la intención de molestar al pelinegro. Pero vaya sorpresa se llevó en cuanto escuchó
—Seguro.
A pesar de que cada uno estuvo renuente en aceptar esta sesión, definitivamente haber aceptado fue lo mejor que les había pasado.
Holis. Este OS fue hecho con mucho cariño en colaboración con mi nena @mxknaegirl05 (para que la sigan aquí en inkitt). Aunque debo confesar algo...
Éste OS tenía que haber quedado listo desde hace un par de meses, pero fue mi culpa que tardaremos en subirlo. Espero que les guste y no olviden seguir a mi bella MxnaeGirl porque tiene tremendas joyas en su perfil y ahí encontrarán también este OS con el mismo nombre, pero diferente portada por si gustan leerlo allá.
Cuídense mucho y nos estamos leyendo pronto. Una vez más mil gracias por todo su apoyo. Les amo muchísimo
Dolly 💋
GUAOOOO
ME ENCANTO 😍🔥
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