Ojalá nunca haberte conocido.
Estaba relacionado mucho con el mundo de la psicología, no como profesional más bien como paciente, había pasado tanto tiempo por esos consultorios que casi parecía un integrante más del hospital, sabes como si eso fuera algo natural, jugaba con mi bolígrafo tratando de completar un crucigrama, ¿palabra de 4 letras para emoción que va después y aveces antes que el odio?, solo se me ocurre una pero me siento nervioso solo de ponerla y sin ser melodramático siento una presión en el pecho solo de pensarlo, mi pequeño círculo de ansiedad se rompe cuando escucho al doctor decir mi nombre a través de la puerta, dejo el crucigrama y me animo a entrar por la puerta, como una rutina natural.
- Buenos días, espero no interrumpir- el medico me mira de forma extrañada, claro que tonto que voy a interrumpir si soy el paciente literal solo me esperaba a mí, pienso para mi y ahora siento que lo hice más incómodo, -Descuida toma asiento, de echo estaba esperándote Filip- avergonzado hago un gesto torpe al sentarme en la silla -Hoy bueno... ¿podemos saltar el tema que hablamos en la sesión anterior?- el doctor no hace ningún gesto y sigue escribiendo en su computadora, era habitual... natural podría decirse - y entonces por que no quieres hacerlo, sabes que solo hay un tema y es ese por el que estás aquí- -Yo lo sé pero es que enserio, por esta vez no quiero sentirme culpable quiero decir- lo digo mientras mi mirada se retira hacia la ventana, para ocultar o buscar ayuda que nunca vendrá -es exactamente por eso que debemos hablarlo, debes enfrentar el echo de que no fue tu culpa al menos no por completo, entiendo que te duela solo el echo de pensarlo, pero si no lo dejas salir, jamás podrás sentirte tranquilo, entonces por lo mismo te pido que retomemos, no te preocupes yo no juzgo, créeme he tratado casos peores que el tuyo y jamás dije una palabra despectiva de ninguno de mis pacientes- aún así no estoy cómodo pero en vez de alegar y recibir otro incentivo por respuesta me resigno a hacerlo una vez más, solo aciento con la cabeza aunque no esté del todo deacuerdo, Bien entonces que te parece si me cuentas la historia desde el principio de nuevo- -Disculpe doctor antes de eso, ¿cree que pueda abrir la ventana?- - pero estamos en invierno- -El frío me ayuda a recordar si pudiera entonces sería más sencillo para mí- el doctor se levanta y decide abrir la ventana, casi siento como el frío de la ciudad me da un golpe en el rostro como si quemara con solo sentirlo, -¿Así esta mejor?- -Si, lo está, gracias- -Descuida, mientras más cómodo estés será más fácil hablar para ti, ahora ¿si podemos empezar? -Si, eso creo-, me tiemblan las manos pero nada tiene que ver la ventisca fría atraves de la ventana, es un miedo, un miedo casi natural, de recordar de nuevo el día que la conocí, si la tierra fuera un purgatorio como algunos dicen, vaya que este sería un castigo muy justo para alguien como yo.








