Capítulo 1
Mis pensamientos se nublan y mi cuerpo tiembla. No puedo creer que me haya terminado aquí, en este lugar oscuro y lleno de sufrimiento. Lo único que me queda es mi imaginación pensar que todo esto es una pesadilla, que nada está pasando y sigo entre las sábanas de mi cuarto que pronto mamá me vendrá a levantar con su sermón por no haberle ayudado, una carcajada sale de mi recordando su cara roja "¡¿No sacaste el pollo?!, y la risa de mi padre, al final terminamos los dos regañados por mi madre. Aunque me había ido de casa hace algunos meses para una mejor vida, me ofrecieron un trabajo en una ciudad desconocida para mi viniendo de un pequeño pueblo a las afuera de San Gabriel, mi querido pueblo estaba rodeado de montañas y árboles, estábamos aislados de la sociedad pero eso no significa que éramos caverni…
"Ya casi terminamos Evelyn… -"
"Termina rápido que viene mi turno -"
¡Vuelve a tus recuerdos…!
Mi oportunidad de trabajar era en una tienda de ropa de lujo y mi sueldo sería lo suficientemente alto para enviarle dinero a mi familia, pero al llegar a la parada, fui secuestrada. Desde entonces he sido violada, maltratada innumerables veces. La idea de que no hay escapatoria me asusta.
Un golpe me hace regresar a la realidad, donde ellos con sus máscaras de animales, todas diferentes era la jerarquía dentro del sitio. Mi cuerpo se estremece al sentir su miembro entrar fuertemente en mi, rompiendo mi interior la sangre se mezcla con sus fluidos, mis piernas están temblorosas, aunque no quiera mi cuerpo reacciona a todo, de mi sigue chorreando su semen pero esto no ha acabado para mi, otro sin piedad se sube no podía ver detrás de esa maldita máscara pero lo sabía, sabía perfectamente que sonreía al ver mi estado deplorable, mis senos estaban a su disposición, movía mis caderas y soltaba esos malditos gemidos que hacía que mi estómago se revolvieran pero no podía vomitar… No quería que me hiciera comerme mi propio vómito.
"Tu cuerpo dice algo diferente que tu rostro " Su voz estaba distorsionada, por la máscara o tenía un equipo para cambiar su voz, su risa se clavaba en mi cuerpo desnudo e indefenso, después de eyacular en mi se marcharon, igual que mis ganas de vivir que también se comenzaban a marchitar.
Mientras estoy recostada mirando hacia arriba, siento una intensa emoción que me llena de lágrimas los ojos. Mis dientes aprietan mis labios en un intento de contener todo lo que siento, Me sentía sucia, mugrosa y usada me dolía pensar que no era la única que estaba pasando esto, y cuanta chicas estuvieron en esta misma habitación.
Una voz suave y amable proveniente de la pequeña y vieja rejilla me sacudió de mi mente al principio dudo de mi imaginación, pero de nuevo la voz suave me sacudió, no había sentido esta calidad desde hace algunos meses, me sentía emocionada pero triste era una voz diferente a Catalina, la compañera si se podía decir así de la rejilla, había dejado de hablar, pero era porque la habían cortado su lengua, me levantó con dificultad de la cama y gateó hacia la rejilla. Mientras me movía, sentía un dolor punzante en mi cuerpo, los fluidos salían saliendo de mi interior intentó decir algo pero un sonido grotesco sale de mi boca.
¿Desde cuando no pronunciaba algo?
Tosí, un poco sorprendida por la situación en la que me encontraba. Con la voz ronca, lo primero que salió de mí fue una pregunta directa: "¿Cómo llegaste aquí?" Quedé perpleja al darme cuenta de que esta no era una situación común. Todo había cambiado, y nuestro destino estaba marcado. El silencio se había vuelto mi única compañía, pero pronto escuché un pequeño jadeo. La chica estaba llorando.
"Fue por una cita... Lo conocí en Tinder", su voz era melodiosa pero llena de tristeza que pronto se marchitará. No pude evitar sentir empatía por ella, aunque no la conocía en absoluto.
"¿Cuánto tiempo llevas aquí? ¿Nos van a vender? ¿Qué clase de lugar es este?" Murmuró en voz baja, como si estuviera tratando de tranquilizarse. "Es que hay cámaras, la habitación es azul y tengo un gran espejo... Es extraño, tengo una cama y un baño. Para estar secuestrada, no me parece tan mal", comenzó a reír de su propio chiste, esperando que yo me uniera. No la culpaba, era una forma de intentar mantener la cordura en una situación absurda.
"Perdón, cuando estoy nerviosa digo cosas absurdas", se disculpó, y suspiré. Me di cuenta que solo era una joven asustada, que por su mala suerte terminó aquí
"Te contaré que pasa aquí, ¿ves la cámara en la esquina de la habitación?" Dije esperando su respuesta solo soltó un uju "En algunas horas comenzará a parpadear, si se pone en color verde estás a salvo si se pone rojo la tortura comienza, entran los "Vigilantes" harán cualquier cosa contigo, eres su objeto sexual, de ira de todo estas a su disposición, escucharás a tus "Vecinas" Solté una carcajada " Si nuestras "Vecinas" algunas te hablaran otra han tomado el camino del silencio, por fuerza nunca le verás el rostro tienen máscaras de animales, el más fuerte o el más temible vendrá dependiendo de la cadena alimenticia de estos. Lo único que puedes desear es morir o que sea solo una pesadilla más". -Terminé poniendo mi espalda en la pared fría del cuarto.
Su voz se quebró al hablar: "-¡¿Esto es una broma?! ¡¿Dónde está la cámara?! - Esperaba una respuesta que negara lo que estaba sucediendo, pero mi silencio fue la única respuesta. Entonces comenzó a hablar sobre el hombre que había visto: "Le vi el rostro a uno, alto y delgado, con una mirada intensa y desquiciada en sus ojos. Su cabello oscuro y desordenado caía sobre sus hombros y tenía una cicatriz en su mejilla derecha que le daba un aspecto amenazador. Era bonito, no lo voy a negar. Pensé que solo quería ser misterioso, ya sabes, como alguien diferente".
Por un momento dudé de lo que había visto, ¿cómo había sido posible que viera su rostro? ¿Era una trampa o ilusión? Pero aun así, sentí una extraña sensación al haber visto algo tan familiar. Desde hace tiempo, había olvidado cómo lucía un rostro que no fuera el mío, ya que la mayoría de las personas que entraban usaban máscaras. Y a pesar de que tenía un espejo, lo había destrozado en un arrebato de ira, ya que no quería ver mi propio aspecto, que consideraba horrible.
Un incómodo silencio se instaló entre nosotras después de que dijera que me iba a bañar. Apenas logré susurrar esas palabras debido al dolor que aún sentía. Pero antes de levantarme, me presenté "Te deseo suerte, por cierto, soy Evelyn".
Con dificultad, me levanté del suelo húmedo por mi sangre y semen revuelto. Aún sentía la punzante sensación de dolor, como si algo me estuviera desgarrando por dentro. Con cuidado, caminé hacia el baño. El suelo estaba helado, pero al menos podía sentir algo diferente al dolor o desprecio.
"Por cierto, soy Míriam", escuché de nuevo su voz amable detrás de mí. Volteé para mirar la rejilla y sonreí levemente, aunque sabía que no podía verme. El baño estaba oscuro y apenas puedo ver, entro a la ducha, dejando que el agua fría me cubra. Siento el alivio de la tensión en mis músculos y el dolor comienza a disminuir. Cierro los ojos y me concentro en la sensación del agua sobre mi piel, dejando que mi mente se relaje o mejor dicho que piense que estoy en otro lugar. Pienso en mi madre ¿Me estará buscando? ¿Estará asustada? Mi querido padre debe estar llorando a mares el siempre es más sensible, ¿Tendrán para comer?, solo quiero pronunciar una disculpa a mi mamá "Tenías razón mamá, el mundo es cruel y para que me voy a ir si aquí lo tengo todo, además podía estudiar pero quería ayudar en casa" Susurre con dificultad con el nudo en la garganta. Salí de la ducha el agua seguía goteando de mi cabello sin secarme me tire en la cama, faltaban dos minutos para que nos dieran la comida y 1 hora para el conteo lo había llamado la hora de la muerte, como lo anticipé abrieron la puerta, la puerta de la salvación muchísimas veces me había planteado huir corriendo pero sabía que era en vano, era como un corredor mi puerta era al final del pasillo, porque podía ver las demás "Habitaciones", su máscara era de un perro mejor dicho un husky me encantaba esa raza de perro, pero le comencé a tener rabia se acerca lentamente con la bandeja metalica, "Aquí tienes" dio la vuelta y la puerta se cerró, mi libertad se esfumó, me levanté sin ánimo hacia eso y la agarré ya el cuerpo me estaba pidiendo comida, aunque dejara de comer solo sería reemplazada por otra chica, prefiero ser yo que otra chica este en mi lugar.
El arroz era blanco y esponjoso ocupa la mayor parte del plato, y en la parte superior se encuentran varios pedazos de pollo tierno y jugoso, cocinados a la perfección. Los trozos de pollo están cubiertos por una salsa espesa y brillante de color naranja oscuro que parece haber sido elaborada con tomates, cebolla, ajo y una mezcla de especia. Junto al pollo hay una pequeña porción de verduras frescas y crujientes, entre las que se encuentran tiras de zanahoria, pimiento y cebolla salteadas. "¿Es esto nuestra comida?" preguntó Míriam con asombro en su voz. "¡Dios mío! Parece que la prepararon en un restaurante de cinco estrellas". No podía evitar estar de acuerdo, cada plato parecía haber sido cocinado a la perfección. "Sí, definitivamente es lo único bueno de este lugar", respondí con una sonrisa. De repente, me di cuenta de que estaba disfrutando de la compañía de Míriam más de lo que esperaba aunque estuviera del otro lado de la pared.
"Qué edad tienes Eve, por cierto te puedo llamar así?" Murmuró Míriam con la boca llena, una conversación me sentía extraña y mi cuerpo hormigueaba "Tengo 20 años, ¿y tu?" dije no sabía si era de noche o de día o qué mes era pero mi cumpleaños era el 16 de junio, pude escuchar como tosia imagino que se había atragantado con la comida "Wow, eres joven aunque yo tengo apenas 17" abrí mis ojos dejando mi comida a un lado, pegue mi cara en la rejilla intentado ver el rostro pero solo me encontré con él ducto de ventilación donde nuestras voces recorrían hasta llegar a la otra, "Eres una niña… ¿Por qué abriste Tinder? ¡¿Dónde estaban tus papás?! Deben andar buscándote" Escuché su suspiro "Lo sé, deben estar preguntándose qué hicieron mal o donde estoy, pero ¿sabes lo peor? Que la gente dirá que yo me lo busque por andar vestida así"
"¿Puedes describirme tu apariencia física para tener una imagen mental de ti" Dijo pero mis ojos seguían enfocados en algo más allá, como si quisieras desaparecer y no ser vista por ellos, aunque mi cara estuviera pegada a la rejilla no veía nada solo las paredes de metal de esta. "¿Eve?" volvió a decir haciéndome volver a la realidad "Si, si pero te diré cómo era antes de entrar aquí, ahora mismo mi aspecto es lo contrario de lo que te diré" sabía que mi voz sonaba melancólica extrañaba mi yo de hace algunos meses atrás llena de energía como me decía mis amigos "Bueno" Escuché de nuevo su voz me prepare para hablar sentía ganas de llorar "Antes de entrar aquí, era una mujer de estatura media, de unos 1.65 metros aproximadamente. Tenía el cabello largo y castaño, con ondas naturales. Mi piel es de tono medio y mis ojos son de un color marrón oscuro, con pestañas largas y abundantes. Solía usar ropa cómoda pero como de granja, como pantalones sueltos y blusas sueltas. También me gustaba llevar accesorios como aretes y collares simples.
Pero ahora, mi apariencia física ha cambiado drásticamente. Mi cabello está corto y desaliñado, y mi piel parece más pálida debido a la falta de luz solar. Mis ojos ya no brillan como antes, y mis mejillas han perdido su tono rosado. Ya no uso ropa cómoda, solo estoy desnuda. Tenía el nudo en la garganta, el sonido que hizo Míriam fue de sorpresa, lo sabía perfectamente había cambiado quería preguntarle cómo era antes que comenzará la hora de la muerte "Como eres tú?" Escuché su risa,"mis rasgos son delicados y suaves. Tengo una piel suave y sin imperfecciones, con un tono saludable y rosado en mis mejillas. Mis ojos son grandes y brillantes, de un color marrón oscuro que a veces parecen negros. Tengo piernas largas, y a menudo luzco con faldas o pantalones ajustados." Dijo con confianza, reí como no hace meses" ¡Dios! Solo faltó que me dijeras tu ropa interior, entonces eres hermosa Míriam" esta se unió a mi risa "Tu tampoco te quedas atrás Eve eres hermosa"
"Era hermosa ahora no lo soy" Mencioné ella hizo un sonido con su boca "No, claro que no eres porque aunque estemos aquí nadie te puede quitar tu belleza y tu fuerza de ser" Míriam me sorprendió con su sabiduría y madurez a pesar de su corta edad. No pude evitar sonreír ante sus palabras reconfortantes. "Gracias, pequeña", le dije con gratitud. "No hay de que" Al terminar la frase la cámara comenzó a parpadear, sentí cómo la ansiedad comenzaba a apoderarse de mí. cerré los ojos y recé porque no le tocará a Míriam, el color predominante en mi cámara era verde suspiré de alivió, me había salvado por la tarde, era tres veces que pasaba en el día en la mañana, tarde y noche y si ellos querían en la madrugada. "Eve mi la cámara quedó roja…" Escuché quedé fría "Eve tengo miedo… la puerta se abrió están entrando 4 hombres con máscara de cerdo, jabalí, mono y perro" no podía articular ninguna palabra había quedado helada, no había mucho que la conocía pero no quería que pasara por eso.
Él único consejo que podía darle era meterse en sus recuerdos como lo hacía yo, pero antes de poder articular una palabra escuche sus gritos en agonía pidiendo piedad "No, no me toquen por favor!" Cerré los ojos con fuerza, debía pensar en otra cosa, me levanté rápido y corrí hacia el baño y vomite todo, mi garganta se quemaba, los oídos me zumbaban y quiero desaparecer.








