Los años de peregrinación del chico sin color
Toparme con el título de este libro hizo que me planteara el hecho de que todos somos colores, y si así fuera ¿Qué color sería yo?
Tengo la creencia de que inconscientemente todos asociamos a otras personas con colores. Mi primer acercamiento a este pensamiento fue con Bui, para mí él es un azul algo oscuro, pero vibrante, lleno de vida. Por otro lado, mi tía sería probablemente un celeste. No había notado la relación que yo le daba a ella con ese color hasta el día que note que Bui era mi azul.
Esto me lleva a mi pregunta anterior, si me hubieras preguntado hace un año que color era, hubiera contestado con un negro, sin embargo, no es un color, sino la ausencia de este, curioso ya que en ese momento estaba en el más profundo agujero negro de mi vida, por lo que era un negro, un color que científicamente no es un color.
Si esa misma pregunta me la hicieras en la actualidad, diría que no lo sé, quisiera ser un rojo, pero querer no es lo mismo que ser. Pensándolo sería un naranja, nunca imagine ser un naranja, es un color que no es rojo, pero podría serlo, aunque también podría ser amarillo y aun así no es ninguno de los dos.
Al decir que seriamos un color no me refiero a tu color favorito, ya que podríamos caer en la equivocación de querer y no del ser, mi color favorito es el rojo, por ejemplo.
Puede que mi argumento parezca algo raro y confuso, pero realmente espero que haya quedado claro para la persona que lee esto.
Finalmente, quisiera preguntarte a ti, ¿Qué color eres?
—K








