El Sol y La Luna
Muy pocas personas logran marcarte, pocas logran llegar a lo más profundo de tu alma y cambiar algo de tí, pocos son los que fácilmente se adaptan a tu forma de ser, poco son los que de verdad te conocen y aún así te quieren, pocos son los que prefieren pasar tiempo a tu lado incluso sabiendo que no eres de muchas palabras, que no tienes nada interesante, que eres totalmente introvertido. Pocos son los que realmente te aceptan como eres y te ven como lo más increíble del mundo.
Esas personas son las que día a día le dan luz a tu oscura existencia, son las que te sacan de la vida tan monótona que llevas y te llenan de felicidad, son las que aunque estén hechos pedazos fingen una sonrisa para tí para hacerte feliz, son las que dejan a un lado sus problemas para escuchar los tuyos y no dejarte solo, son esas personas que no deberías lastimar pero que aún así lo haces, o lo hiciste.
Es una maravilla tenerlas en tu vida, su sonrisa sería la tuya, su felicidad es la tuya, y no importa que tan rotos los dos estén, fingiendo ser fuerte para el otro, siempre existirá esa paz cuando están juntos hablando de boberías porque es así como logran olvidar todo a su alrededor.
No sé cómo lo llamarían ustedes, pero yo lo llamo alma gemela, porque con una sola persona te sientes tan bien que ningún otro es igual. Puede que ya no estén juntos, que ya no hablen mucho, que nada es igual, pero créeme cuando digo que la Luna extraña con todo su ser a su Sol, que gracias a su tiempo juntos logró aprender a brillar por si sola en la oscuridad de la noche, que con tristeza ve brillar al sol de lejos pero con alegría celebra que pueda hacer las cosas por si solo, cómo siempre fue.
El sol es el alma gemela de la luna porque nunca encontrará nada igual, porque es el único que quiso a la luna y la vio como algo extraordinario, porque la enseñó a brillar.
Sol, la luna te extraña siempre, te ama de una manera que jamás comprenderás, que extraña ser la persona sensible, débil y cursi que era cuando estaba a tu lado, se tortura día a día pensando en los “te amo” que se dijeron tantas veces, en los “te extraño mucho” cuando uno se iba por un día lejos del otro. Nada es igual desde que el sol dejo de ser el brillo de la luna, pero aún así, los recuerdos juntos hacen que la luna brille más que nunca por si sola.
Gracias Sol, por hacer brillar a la luna.









Vaya, es hermoso. 😍
Sigue así.