Omega [Taekook]

Sinopsis

Taehyung es capaz de destruir el mundo si su omega peligra. Taekook •Adaptación• •One Shot• •Créditos de la historia• ©Judashit©

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Andyoon
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Único

El lobo se desplazó por el bosque con una velocidad asombrosa. Era mala época, la hambruna asolaba la comarca y los betas se habían sublevando. Estaban unidos, conformando un bando poderoso que buscaba omegas y aún no sabían muy bien para qué.


El alfa se había ausentado, necesitaba hablar con el alfa Namjoon para organizar la ofensiva, reclutar a todos los alfas menores de las comarcas vecinas y matar a los betas involucrados en las revueltas.


No quería dejar solo a su omega pero Jungkook era testarudo. Su celo acababa de pasar y tenía la esperanza de poder estar en cinta de sus cachorros y se había negado rotundamente a dejar la cabaña que tenían en medio del bosque. Estaba seguro que en ese lugar remoto nadie los encontraría.


Tae gruño durante dos días enteros intentado convencerlo y hasta llegó a usar su voz de mando.


-Irás conmigo.- Le ordenó, y Jungkook se encogió sobre sí mismo cuando lo escucho, temblando un poco, bajando la cabeza. Odiaba que Taehyung usará esa arma psicológica. Cuando se repuso, se abalanzó sobre él, y le pego una potente bofetada.


-¡Me prometiste que nunca usarías conmigo esas artimañas pedorras de alfas!- gritó el omega y Taehyung volvió a rugir despacio, con la mano en el rostro enrojecido por el golpe.


-Tienes que venir conmigo, tengo que cuidarte- volvió a insistir, los ojos rojos y los colmillos apareciendo -Mío.-


-¡Es lejos Taehyung! Creo que está vez si podría estar esperando cachorros.-


Taehyung le miro la panza plana y arrugó el entrecejo.


-Recién ayer pasó tu celo.-


-¿Y? Ya podría estar en cinta.-


Taehyung no estaba convencido, no quería dejarlo solo. Su lado primitivo y bestial le gritaba que estaba mal dejar a su omega en medio de la nada.

Se le acercó, bajando la cabeza, gruñendo un poquito mientras los colmillos desaparecían.


-Mío.- murmuró metiendo la cabeza en el cuello de su omega, aspirando fuerte el aroma a vainilla y chocolate que desprendía su hombre y que lo tranquilizaba instantáneamente.


-Soy tuyo.- Gimió cuando sintió la lengua de su alfa en la marca que la noche anterior se había encargado de renovar -Pero puedo defenderme, Taehyung. Tu deber como alfa es proteger a todos los omegas de la comarca. Tienes que hablar con tu hermano y ver que esta sucediendo.-


-Mi hermano debe proteger a los otros omegas, yo debo encargarme del mío. Tú, mi omega.- Bramó con su voz de mando y Jungkook sintió que se le aflojaban las piernas, se hizo pequeño sobre el pecho de su alfa, y mientras lo abrazaba con fuerza pudo sentir el miedo y la inseguridad de su hombre.


Su hombre sufría, no quería dejarlo solo, pero estaba seguro de que esta vez si habría cachorros en la casa. ¡El quería cachorros! Dos años juntos y sin crías era mucho tiempo.


Lo hizo sentar y se puso a horcadas sobre él. El alfa destilaba un fuerte olor a café y tabaco producto de su estrés y Jungkook lo beso intentando calmarlo. Estiró el cuello para que su alfa pudiera olerlo y tranquilizarse.


-Mío.- Gruñó y el Omega sonrió complacido. Taehyung mordisqueó a penitas la marca, lamiéndola luego con fuerza cuando sintió gusto a sangre y Jungkook tembló entero poniendo los ojos en blanco.


El alfa lo sostuvo por la cintura y lo hizo restregarse fuertemente sobre su entrepierna semi-erecta.


-No, Tae. Si partes ahora podrás llegar al anochecer.- gimió aunque sabía que hablaba en vano, su alfa estaba aceptando su voluntad; lo dejaría en la cabaña, pero estaba consiente de que su lobo posesivo no se iría sin marcarlo de nuevo.


Gruñó un poco más fuerte -Mío.- rugió, y Jungkook le vió los ojos rojos y los colmillos. No había nada más exitante que verlo perder el control de su cuerpo. Verlo reaccionar así lo hacía sentir dueño de su alfa.


Jungkook se paró, y en un abrir y cerrar de ojos se sacó la camisa amplia y el pantalón de seda blanca que le daba a su apariencia aspecto de ángel.


Desnudo, se sentó de nuevo sobre él.


-Mío.- Gruñó Taehyung sacando su lengua larga y lamiendo su pezón.


-Tuyo...- Suspiró el omega con los ojos fuertemente cerrados. Taehyung mordió su pecho clavando las garras en su cadera y Jungkook abrió los ojos con un naranja estridente. Su lobo salía a recibir a su alfa, y lo hacía con la concupiscencia que lo caracterizaba. Taehyung se bajo a tirones el pantalón hasta los tobillos, y ante la piel desnuda pudo sentir el lubricante que despedía el cuerpo de su omega y perdió un poco más la cordura.


Lo elevó con sus brazos potentes y lo hizo sentarse sobre su polla, empalandolo delicadamente.


Jungkook aulló y Taehyung gruñó mostrando los colmillos.


Jungkook se aferró al cuerpo de su alfa cuando este comenzó a subir las caderas mientras lo sostenía fuerte para penetrarlo hondo y cuando sintió el vello en la espalda de Taehyung, tembló de lujuria. Amaba cuando perdía el control de su cuerpo y terminaba invadiendolo mitad hombre, mitad lobo.


Taehyung se levantó, lo puso sobre la mesa y comenzó un mete saca bestial. Jungkook intentaba acorralarlo con sus piernas pero era tan feroz la cojida que lo único que podía hacer era gemir a los gritos mientras rebotaba en el mueble.


Sintió cuando el nudo comenzó a formarse en la base de la pija de Taehyung y paso como pudo las manos por debajo de su cuerpo y lo freno.


-No me anudes, Tae. Debes partir cuanto antes. No quiero que andes de noche, es peligroso.- dijo con la respiración agitada.


Taehyung rugió molesto.


-MÍO.- gruñó y Jungkook tuvo ganas de pegarle un tirón de oreja para que su lobo retrocediera.


-No me anudarás.- ordenó y el Alfa gruñó más fuerte.


Los ojos de un rojo oscuro de su alfa le anunciaban que estaba por llegar al orgasmo, el omega estiró el cuello, y mientras su alfa lo llenaba de esperma lo marcó nuevamente.


Jungkook pego un alarido de dolor y placer. Eyaculó entre ambos cuerpos con potentes espasmos musculares y quedó laxo sobre la mesa mientras su alfa salía de su interior para evitar tentarse de introducir el nudo, y cuando la sangre corrió por el cuello de su omega, lamió la herida para que sanara pronto.


-Mío.- volvió a rugir, y Jungkook sonrió aún con los ojos cerrados y la respiración descompasada.


-Si. Tuyo alfa. Tuyo. Siempre tuyo. Pero ahora debes partir.-


Taehyung retrocedió aún inseguro, recobrando su aspecto humano, y tras una ducha rápida, en quince minutos estuvo en medio del bosque atravesándolo a gran velocidad, convertido en un lobo negro de dimensiones extraordinarias.


La casa de su hermano estaba en medio de la comarca y era el gobernador.


Llegó y le llamó la atención que la gente no se paseara por las calles o que los soldados no estuvieran escoltando la entrada. Se dirigió seguro hasta el salón de reuniones donde escuchaba ruido de voces y al entrar lo primero que vió fue a Namjoon, desencajado, sentado en un sillón de quebracho colorado. Los ministros discutían a los gritos, había alfas de otras comarcas y varios representantes de grupos militares: alfas preparados para la guerra.


Sintió el fuerte aroma de tierra mojada de su hermano y supo que las cosas iban peor de lo que imaginaba.


Namjoon lo sintió llegar, el olor de su hermano le impregnó las fosas nasales, lo buscó con la mirada y cuando lo encontró se levantó rápido y volvió a caer. Quedó de rodillas llorando, y fue desolador ver a ese hombre fuerte en ese estado de desesperación. Taehyung corrió hacia él y lo abrazó.


-Se lo llevaron- jadeó.


-¿Qué? ¿A quién?- preguntó.


-¡Se llevaron a mi Omega!- le hizo saber.


Y Taehyung tembló.


-No lo siento, no siento su lazo- gimió con dolor.


Taehyung miró a Namjoon a los ojos. Namjoon se moría, su Omega ya no existía y él se moría.


-¿Qué pasó?- preguntó aún desconcertado.


-Los betas...- respondió -Los betas quieren tomar el control, y para lograrlo tienen que vencer a los alfas. Así que van tras sus omegas. Llegaron noticias de infiltrados. Canibalismo.-


Taehyung quiso morir.


-¿Q-qué?-


-Se están comiendo a los omegas.- gimió.


Namjoon no era ni la cuarta parte del alfa imponente que solía ser, lo abrazó con fuerza y miró hacia el bosque, aterrado.


-¿Dónde esta tu omega?.- No lo dejes afuera, es peligroso, que entre.-


-Está en la cabaña.- dijo y Namjoon levantó la vista aterrado, Taehyung no tuvo que decir nada, en un parpadeo cambió la forma y atravesó el bosque.


En la mitad del trayecto sintió el terror de su omega y lanzando fuertes gruñidos que provocaron que las aves y los animales nocturnos huyeran despavoridos. Apuró la marcha.


Llegó a la cabaña y embistió la entrada, la puerta salió desprendida hacia el interior, saltó sobre la mesa y patinó sobre una gran mancha de sangre, cayó hacia un costado y gruño rabioso.


Olió la sangre, era sangre de beta.


Olfateó el habitáculo, se había producido una pelea, sentía el asqueroso olor de los cuerpos de betas; eran varios.


Desesperado siguió en su tarea de buscar huellas. El pelaje del cogote se puso en punta cuando descubrió sangre de su omega.


Destruiría al mundo si lo habían dañado.


EL MUNDO CAERÍA ENTRE SUS FAUCES.


Salió desesperado y aulló con fuerza.


Escuchó un quejido y vió el cuerpo de un beta intentando huir, arrastrándose. Se tiró sobre él. Si su lado humano hubiese estado ahí, lo hubiese interrogado. Pero Taehyung estaba acaparado por su lado animal, se tiró sobre la tráquea del humano y de una sola mordida la destruyó.


Giró sobre sí mismo y ante la luna aulló de nuevo, con desesperación, con impotencia.


El humano tenía en la mano un machete y el machete tenia la sangre de su Omega


Aulló.


Bramó.


Ladró.


Y logró escuchar un aullido en medio del bosque y luego patas que corrían en su dirección.


El aroma a vainilla y azúcar le llegó con potencia y las patas se le aflojaron, cayó al suelo, rendido y el cuerpo humano afloró.


Un lobo plateado apareció desde un rincón, tenía una herida en una pata pero ni siquiera renqueaba. Había escuchado el llamado demencial de su alfa y regresaba para protegerlo.


-Alfa.- lo llamó cuando recobró su forma humana y lo abrazó.


Taehyung lloraba, aferrándose con alma y vida al cuerpo de su omega.


-¿Te hicieron daño?- preguntó a su amado.


-No.- contestó -me tomaron por sorpresa, solo tengo una herida superficial en la pierna.- mintió, era una importante pero no lo mataría. Cuando su alfa estuviera mejor la curaría. Ahora tenía que bregar por él, su alfa había corrido una distancia tremenda en medio del bosque y estaba lastimado.


-¡Te dije que tenías que venir conmigo!- lloró Taehyung.


Y Jungkook lo abrazó aún más.


Taehyung podía sentir su olor a vainilla y azúcar con una leve diferencia. Lo olfateó con fuerza para lograr calmarse.


-No podía, Tae. Tenía que quedarme.-


Taehyung comenzó a pensar, la desesperación cedió. Su omega olía distinto, no era mucho, pero si era había una sutíl diferencia.


Lo miró a los ojos.


Su omega estaba tirado en la tierra, abrazándolo, cubriendo su cuerpo con el suyo, protegiéndolo cuando él como alfa debería hacerlo.


Taehyung jadeó.


Jungkook estaba protegiendo su nido, su alfa, su familia.


-Cachorros.- Jadeó Jungkook con los ojos naranjas y Taehyung lo comprendió.


Ningún beta tendría la oportunidad de matar a un omega que protegía su nido.


-Cachorros.- volvió a decir con una voz grutual, casi lobo, casi humano, mientras se tocaba el abdomen.



Fin...






Créditos

©Judashit©