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Sinopsis

Yuri y Kyoka son hermanas, ambas tienen el mismo objetivo.

Estado:
En proceso
Capítulos:
20
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Malwere



—Escuche qué hay un chico nuevo en el salón de junto… dicen que acaba de salir del reformatorio.


—¡Oh! ¡Es verdad!— la chica de cortos cabellos rubios dio un golpe sobre la butaca —Ese chico barrio el suelo con Cho esta mañana, las niñas de otros grupos dicen que es muy guapo.


—Es un criminal— la castaña se recargó en su silla cruzándose de brazos —Golpear otros alumnos va en contra de las reglas de la escuela.


—¡También dicen que pertenecía a una pandilla!— Una albina parecía más enterada de las cosas.


—Escuche que lo encerraron por matar a alguien— la de anteojos mostró pensativa —¡Eso da miedo!


—Peor aún— la castaña echó su cabello hacia atrás cerrando sus ojos —No me extrañaría que pronto esté tras las rejas de nuevo.


Escucho el asiento detrás de ella moverse lo que la hizo abrir los ojos de golpe para ver a su hermana con esa sonrisa que anunciaba problemas.


—¡Yuri! ¡Yuri, regresa ahora mismo!— se puso de pie caminando detrás de ella —Mamá dijo que debíamos comportarnos en la escuela.


—¡Ya cállate Kyoka! Mamá te dijo que te comportaras en la escuela y papá me dijo que me divirtiera. ¡Sienta tu trasero de nuevo y déjame tranquila!— la de cabello negro parecía exhausta de ese comportamiento tan recto por parte de su hermana.


—No, no y no— la castaña se lanzó hasta ella para detenerla —Mamá se enojó mucho cuando se enteró de que golpeaste a los superiores en el terreno baldío.


Yuri infló las mejillas lanzando su mirada hacia la puerta —¿Qué más da?, papá estuvo de mi lado.


Kyoka resopló —Eso es porque papá estaba descarrilado a nuestra edad.


La morena soltó una risotada que invadió el salón de clases —¿Y ya no?— colocó su mano derecha en el hombro de su hermana empujándola a un lado —No te metas en mis asuntos, solo quiero ir a saludar al chico nuevo— salió dando saltos, en su imaginación pensaba que el chico sería un gorila inmenso con el cual pudiera pelear, se sentía aburrida luego de haber desafiado a todos sus superiores y derrotarlos.


Se asomó en el salón de junto, sin embargo, no había nadie nuevo en ese lugar —Oye, Daisu. ¿Hay un nuevo saco de boxeo?


—U-Urameshi-san— el pelinegro sintió un escalofrío en cuanto escuchó la voz de la chica —S-si, Hanemiya-san golpeó a Fijitora-kun y luego se fue hacia a la azotea.


Miro en dirección a Fujitora, él era uno de los chicos que ella había apaleado pero no era tan débil, el rubio estaba sangrando de la nariz y era arrastrando por sus amigos hacia la enfermería.


—Ya me estás interesando más Hanemiya-Kun.


—¡No hables sola!— Kyoka apareció detrás de ella pescándose de su pierna —No dejare que busques problemas ¡Menos en la azotea de la escuela!


—¡¿Qué eres un koala?! ¡Ya déjame sola!— siguió de largo sin importarle que tuviera colgada a la castaña de su pierna. Aún así se decidió a subir por las escaleras que daban a la azotea.


En cuanto Kyoka sintió el primer escalón raspando sus piernas decidió ponerse de pie para sujetar fuerte a su hermana pero aquella tarea estaba siendo imposible. Yuri había heredado toda la pinta y toda la monstruosa fuerza de su padre y Kyoka estaba deseando haber heredado toda la determinación de su madre, quien hizo a su padre desistir de terminar siendo un criminal.


Yuri abrió la puerta de la azotea de una patada y a su lado impactó contra la pared Yasi; el chico más fuerte de tercer año. Siguió la línea y observó a un chico endemoniadamente apuesto golpeando a los secuaces de Yasi para dejarlos en un K.O. Sin siquiera sudar o recibir un golpe de regreso.


—Yuri, volvamos por favor— pidió la castaña atravesando la puerta.


La morena observó como su hermana entraba y el cuerpo de uno de los secuaces estaba por irse directo hacia ella —Ten cuidado tonta— pateo al chico lejos haciendo que rebotara y su cuerpo impactará contra el de cabellos bicolor.


—Waaaaaaa— Kyoka se dejó caer de rodillas al suelo, ella odiaba las peleas y odiaba más que a nada a los pandilleros (aunque su padre hubiera sido uno).


Yuri se rascó la cabeza fastidiada echando un ojo a Hanemiya que las estaba mirando intrigado —No llores Kyo. Dame tres minutos y te llevaré a la enfermería.


—¿Piensas acabar conmigo en tres minutos?— cuestiono el bicolor sonriendo divertido.


—Lo haré por cortesía. De lo contrario podría terminar en dos— ella alzó el dedo índice y medio tratando de enfatizar sus palabras —¿Listo?


El bicolor se encogió de hombros asintiendo, no estaba seguro porque la chica quería golpearlo pero en definitiva él no quería devolverle ningún golpe. Yuri saltó en el aire lo que lo sorprendió de inmediato, ella le había lanzado una patada directo en el estómago y luego un puñetazo en la cara, había planeado solo esquivarla pero era demasiado rápida que ni siquiera le había dado tiempo de pensar en ejecutar una acción evasiva.


La morena miro al cielo algo desilusionada —No vas a defenderte ¿Verdad?


—Verdad.


—Pensé que un chico que recién salió de la correccional no tendría honor.


Él se acercó hasta quedar delante de ella —Las niñas como tú no deberían relacionarse con tipos como yo. Aunque seas fuerte— le dio un golpecito con su dedo sobre la frente.


—¡Yuri! Aléjate de él. Es un criminal— chilló su hermana desde el suelo —¡Mamá va a matarme por no cuidar de ti!


Kazutora echó una mirada a la castaña poniendo los ojos en blanco, ella era realmente escandalosa.


—Escuche que mataste a alguien ¿Es verdad?


Los ojos ámbar casi la atraviesan en cuanto pronuncio aquello —No te interesa.


—Eso solo lo confirma… Quiere decir que el rumor de que estás en una pandilla es verdad.


—Es verdad— la observó molesto, no entendía a donde quería llegar con aquello.


—Yo quiero unirme a una pandilla, solo que he sido rechazada por ser una chica, tú rechazaste pelear conmigo por la misma razón.


—Crea tu propia pandilla.


—Ella no puede hacer eso, nadie la sigue por ser egoísta— su hermana le arrojó un zapato, ya estaba harta de que siempre fuera en contra de las normas de la escuela y se metiera en un problema después de otro.


Yuri no esquivó el zapato dejando que la golpeara en la espalda, lo que su hermana había dicho era verdad, nadie la seguía porque todos pensaban que era solo una niña sin respaldo alguno, tampoco tenía amigos que pudiera invitar a unirse así que había optado por estar sola durante ese tiempo.


—Creía que por estar en el reformatorio no te importaría a quien te enfrentarás.... realmente odio que te frenes— se dio la vuelta yendo hasta su hermana.


Kazutora la tomó del brazo haciendo que su mano resbalara hasta tomar la de ella —Tu hermana puede arreglárselas sola, ven conmigo— la jalo llevándola por las escaleras.


—¿A donde vamos?


—A un lugar donde nadie vaya a interrumpir nuestra pelea— sonrió de forma amplia, si ella quería pelear, él accedería hacerlo, si ella podía hacerle frente él sería capas de satisfacer su necesidad de dos cosas.


—Yuri, ¡Alto!— Kyoka intentó objetar pero esos dos corrieron lejos de ella hasta perderse de su visión.


Kazutora y Yuri llegaron hasta el baldío cercano a la escuela, no había nadie por el lugar así que podían tomarse las cosas con calma sabiendo que nadie estaría interrumpiéndolos.


—Sabes que no es mi intención lastimarte, pero lo haré. Sin embargo, si yo gano quiero algo a cambio.


—¿Qué cosa?


—Te lo dire después de la pelea.


—En ese caso si yo gano también te pediré algo.


—Bien.


Kazutora se lanzó hacia ella dándole un puñetazo, él era rápido y tenía un extraño instinto de bestia salvaje, Yuri frenó su golpe con sus brazos y luego se impulsó hacia atrás para alejarse de él.


La morena saltó dando una patada que Kazutora detuvo con su brazo, eso le había dolido; recordó que hacía tiempo que no sentía un buen golpe de parte de un oponente.


El bicolor le dio un puñetazo en el estómago haciendo que sacara el aire para después intentar patearla en el rostro, ella se agachó esquivando la patada para desde abajo lanzar un puñetazo que le dio al chico en la mejilla.


—Eres muy buena— hablo deslizando su chaqueta fuera de su cuerpo —Ahora realmente quiero ganar.


Yuri negó un par de veces corriendo hasta él para darle una patada en el pecho. Kazutora detuvo su pie y ella se impulsó con el de apoyo para darle un golpe en la cabeza, él recibió el golpe aferrándose a ambas piernas haciendo que ella cayera al suelo para írsele encima alzando el puño en el aire y deteniéndose antes de llegar a su rostro.


La morena aprovechó aquello lanzando su cabeza hacia adelante para golpearlo y con su rodilla hacerlo hacia atrás. Kazutora se quedó un poco sorprendido, no esperaba que no se rindiera tan fácilmente, Yuri se le lanzó encima alzando un puño al aire y deteniéndose también antes de golpearle el rostro.


—Aunque digas que no te contendrás, te estás conteniendo.


—Mira quien lo dice... tampoco estas yendo serio— deslizó sus manos a través de las piernas de la morena, ella era realmente bonita.


Al sentir aquello dejó ir su puño contra la mejilla de Kazutora. La tomó de una mano y con la derecha la golpeó en el hombro haciendo que cayera de costado para de nuevo subirse encima suyo, pero antes de que pudiera hacerlo Yuri le dio una patada en la entrepierna.


—Ese fue un golpe realmente bajo— Kazutora se dejó caer en el suelo junto a ella.


—Eres más fuerte y rápido que los tontos de la escuela.


El bicolor se incorporó en tanto ella hacia lo mismo, corrió hacia Yuri dándole una patada en el estómago para rematar con un puñetazo en su cara. Ella sonrió ante aquello, se lanzó hacia él para golpearlo en la mejilla y patearlo en el estómago. Kazutora bloqueó el ultimo golpe barriéndose por entre las piernas de Yuri para patearla por la espalda y darle un codazo en la nuca. Cayó de rostro al suelo dándose la vuelta respirando con dificultad.


—¿Te rindes?— Kazutora se puso en cuclillas esperando su respuesta.


—Eres más fuerte que yo, no soy estupida para seguir en una pelea que ya está perdida. ¿Qué es lo que quieres de mi?


—Necesito dos cosas, que te vuelvas más fuerte y que seas mi subordinada— se sentó en el suelo mirándola sonriente.


—¿Por qué?


—Dijiste que querías unirte a una pandilla, además tengo un amigo que se consiguió un subordinado en la escuela, esperaba yo también conseguir uno pero todos eran muy débiles y se morían con un solo golpe.


Ella se quedó pensando en tanto miraba al cielo, había perdido así que no podía negarse —¿Seguro que quieres una chica como tú subordinado?


—Seguro.


—¿Como se llama la pandilla?


Él sonrió mirándola fijamente —Aún no sé si sigo perteneciendo a ella, pero me gustaría volver si me dejan... Tokyo Manji... ¿Verdad que es un nombre bastante tonto?


Yuri empezó a reír —Seguro solo tiene miembros estupidos como nosotros.







Una breve presentación de las dos Oc:



•Kyoka Urameshi•




Nacimiento: a conveniencia del lector pero del año 1991, tiene una hermana melliza (Yuri).

Ella por lo general es alegre, no le gusta meterse en problemas y le gusta sobresalir en la escuela (aunque su debilidad son las matemáticas), es delegada de su clase y presidenta del club de arte. Siempre está tras de su hermana ya que su madre le contó muchas historias sobre cuando su padre era pandillero. Le gustan los chicos mayores ya que los de su edad le parecen inmaduros.




•Yuri Urameshi•





Nacimiento: (Lo mismo que para Kyoka)

Ella por el contrario de Kyoka es bastante vaga, no le gusta ir a la escuela y siempre está llegando tarde, es bastante inteligente pero no le gusta sobresalir prefiriendo navegar con perfil bajo en clase. Por el contrario de Kyoka a Yuri su padre le contó de todas sus aventuras y lo divertido que era ser pandillero por lo cual esta atraída a ese mundo, su padre es experto en artes marciales así que recibió entrenamiento por su parte. Es bastante relajada aunque su hermana la descoloca de vez en cuando.