Prólogo
Ella no tenía la culpa, sino yo. La enredé en una red de mentiras, engaños y codicia. Jugué a tentar a la muerte creyendo que así está vez la tendría. Pero no, debí saberlo al sexto o décimo intento que hice para salvarla. Ahora es tarde, sabía que esto pasaría, sabía que todos terminaríamos muertos de alguna o otra forma, pero aún se siente tan irreal está parte, como si fuera un sueño simplemente.
No sé cómo empezó esto, no se cómo llegue y no sé quiénes somos, se lo que saben ustedes y lo que saben ellos; No confíes en nadie. Todos son parte de un enigma controlado por otros. Tarde en darme cuenta que "Ellos" en verdad siempre estuvieron ahí, que nos metieron en una red de promesas con trampa. Ahora era tarde, ahora en si todo lo que había intentado salvar hace años atrás se perdió. Lo triste no era solo irme sino también decirle adiós. ¿Cómo lo hago? ¿Como el digo que desde un principio se ato sola a una cuerda que pronto la condenaría?
Mientras siento el sabor de mí propia sangre entre mí paladar me preguntó, ¿Que pasa luego de estar años intentado salvar a alguien? Suponía que nada, que esté sería mí final y que está vez a pesar de todo había vivido pequeños fragmentos a lado de ella. La vida era así ; en un abrir y cerrar de ojos te encontrabas destinado a morir en manos de personas incorrecta.
Aquí, mirándolo fijamente me doy cuenta que la palabra "Confiar" no aplica a nadie, debí saberlo, debí saber que siempre estuvo un paso aquí, entonces mientras él el quitaba el seguro al arma yo me preguntaba, ¿Pude lograr salvarla está vez? Sabiendo que era yo quien estaba en su lugar sabía que el había evitado todo. Él sin ningún tipo de problema me apunto con una sonrisa maliciosa y divertida, una muestra de que el diablo siempre estuvo a mí lado y no un ángel. Entonces disparó y todo volvió a ser el inicio de algo...